“Hay que ayudar a la candidatura de Tabaré Vázquez”
Una importante y aleccionadora entrevista de Alejandra Casablanca con el presidente de la República Oriental del Uruguay, el mandatario latinoamericano más espontáneo del momento y quizá hasta de nuestra historia
El presidente José Mujica recibe a todo el equipo del Correo Socialista en su despacho. “Me van a preguntar todos?” dice entre risas. Detrás de su escritorio una mesa con artesanías, miniaturas de trenes y ómnibus, algunas plaquetas y un par de fotos lo custodian. ‘Esa foto que ves ahí es de don Pepe Batlle joven, me la regaló una gurisa en el interior, si te cuento la historia te morís” le explica a esta periodista. Su mesa de trabajo está llena de carpetas y papeles, un par de teléfonos celulares y una lapicera con la que jugará en su mano durante toda la nota. Es un día especial, 5 de febrero, aniversario del Frente Amplio, pero además se murió Reinaldo ‘el Polo’ Gargano. Mujica está conmovido, nos cuenta historias en común -ver separata- y hace largos silencios. Dice: “hasta siempre Polo: si hay cielo para los militantes, por ahí andará rezongando…dale, largá las preguntas…el tiempo pasa -gentilhombre el tiempo- trae nuevas generaciones y nuevas cosas, y probablemente uno se queda en el tiempo…no sé, yo qué sé.
Siguiendo su línea de pensamiento: por dónde pasa hoy el compromiso de las nuevas generaciones?
Es otro tema. Tal vez nuestro mundo era más ingenuo, si se quiere más ideológico y por ello mismo más idealizado. Han pasado muchas cosas, muchas gigantescas derrotas, muchos caminos que parecía irreversibles, pero a su vez abrieron otros, esto que se llama ahora progresismo y que a los tumbos se van logrando trasformaciones en la sociedad que son muchos más lentas que nuestros deseos. Pero al final tampoco tenemos claro cuál es la aguja que las va a mover…si acaso estamos repartiendo un poco mejor… pienso que es mucho más fácil cambiar una realidad económica -incluso con todas las dificultades que tiene- que cambiar una cultura en una sociedad. El papel de la cultura en la conducción de los seres colectivos creo que lo subestimamos.
¿Está en debe la izquierda en este tema?
Ojo, no quiero poner en ‘cultura’ lo que comunmente se entiende por ‘cultura’. Cultura es una cosa más basta que la transmiten las mujeres y la transmiten desde gurí y si no lo hacen, chau!. Porque creemos que cultura es solamente el mundo del teatro, la música,etc. Sí, sí, eso también es, pero está lo otro, los valores, que son parte de una siembra que en nuestras sociedades se tienden a menospreciar o dejar en el archivo del olvido, no son útiles a la acumulación y como tal no da mucha utilidad al parecer. Sin embargo creo que sobre todo la gente joven tiene apetencia de ello.
No dará mucha utilidad pero es una cara del espejo, sólo mirando a nuestra sociedad desde su grado de violencia y cada vez menos tolerante en la conviviencia diaria…
Esta sociedad es antisocial, es crudamente antisocial, y es antisocial porque es crudamente individualista. El hombre deja por el camino sus conductas gregarias, es el tiempo de hacé la tuya entonces, más que una cultura es la negación de la cultura. Yo creo que los seres humanos estamos construidos sobre dos cosas fundamentales: tenemos una cuota de egoísmo necesaria, como toda cosa viva es necesaria, su pan, su pasto, sus lombrices, pero somos gregarios porque somos sociales, no somos felinos, no podemos vivir en soledad, y como somos gregarios necesitamos la solidaridad. Y solidaridad es hoy por tí y mañana por mí, no es altruísmo, generalmente la gente se confunde, es te doy porque espero que me den en alguna medida en circunstancias parecidas, y la solidaridad es capaz de construir cosas enormes. Esa disputa la tenemos adentro.
Presidente, cuando usted asumió, en su discurso describiendo objetivos de gobierno hizo hincapié en algunos temas: educación, infraestructura y también la integración latinoamericana. ¿A mitad de su mandato cómo evalúa esas áreas que destacó?
Estamos en la pelea. Una pelea que tiene mucho de esto que hablábamos, una pelea con la cultura y con los cambios que han habido. Algunas cosas hemos logrado y en otras estamos en debe. Tuvimos que inventar la lucha por la autonomía de la UTU, para que al final nos terminaran votando una Universidad Tecnológica en el interior, que no era nuestra intención. Nuestra intención era mucho más racional, era que la UTU se fuera dividiendo y generando pequeños centros, ir de lo menos a lo más, ahora hay que inventar toda una universidad entera, pero bueno, lo logramos ¿Y por qué?.Porque lo que fue cuasi revolucionario se ha hecho conservador.
¿En qué se hizo conservador?
Se hizo conservador porque los médicos ya no son los mismos. Los productos que está dando la universidad ya no son los mismos.
¿En qué sentido?
En el sentido de entrega con respecto a cumplir con la sociedad en la que viven, en sentir que han recibido un privilegio y que tienen que en gran medida ayudar a esa sociedad. Está también en ‘hacé la tuya’, apurados por terminar una carrera y ganar guita. Y eso es el valor de la sociedad en la que vivimos, no se le puede reprochar a nadie, ahora no te pongas a esperar solidaridad
¿No se le puede reprochar a los políticos que no construyan otros valores? ¿No es un debe en su compromiso, en que sea central en el discurso cotidiano, en su debate de construcción esa cultura de valores?
Y es un debe de ustedes los comunicadores porque no educan a nadie, lo único que hacen es conseguir propaganda para que le paguen el espacio. Toda la sociedad es eso. Acá no es cuestión de que aquel tiene la culpa, vos también tenés la culpa, todos tenemos la culpa, porque esto nos arrastra y nos lleva. El trabajador que te dice -con todo el derecho- dejo a los gurises sin clases, olímpico, y que antes de arrancar las clases te dicen no vamos a dar clases. Antes de empezar este año ya nos estaban anunciando que iban a parar, porque esto no servía y lo otro…pará un poquito ¿por qué castigas a los chiquiles? Vení a patear el gobierno y rompenos todo lo que quieras, pero lo dejes a los gurises en pelotas. ¿Por qué cuál es el valor social?¿Eso es conducta gremial? No me jodas. Y nos pasa por todos lados eso y si queremos cambiar la sociedad necesitamos un Estado que sea diferente.
¿Qué características debería tener ese cambio del Estado? ¿Cómo debería ser?
Comprometido. Comprometido en todos lados, cumplir con las cosas que hay que cumplir y retribuir a la sociedad el ingreso que te da.
¿En qué lugares se está haciendo agua?
En muchos lugares se hace y hay un 30% de gente que va para adelante, defiende la instituciones públicas y por eso anda…hay tipos que apechugan, pero no es generalizado, si se quiere generalizar te dicen no, acá no se trabaja así eh! Ese es un problema que tenemos como país. Mirá, una vuelta me paré en Berlín a ver trabajar a unos tipos que se podría llamar Adeom Berlín, te lo juro, me quedé asombrado con el compromiso que tenían y como trabajaban y después eso te explica muchas cosas. ¿qué le explotan la plusvalía? Ah, eso es otra cosa, pero como me decía un viejo anarco: que te echen por buscar la tuya pero no por no laburar, eso es parte del compromiso, poner el alma en el laburo que estás haciendo. Ese es uno de los problemas más serios que tenemos y la administración pública ha ayudado a eso, el viejo clientelismo, el que no pasa nada, igual para qué te vas a matar si vas a ganar lo mismo.
¿Por qué hay tanto debate a su juicio entre lo que puede definirse como la academia y su posición sobre lo que define como la ‘importancia de las manos’ o de los oficios, cuando coexistieron las dos siempre?
No, no, no…pare ahí, existieron las dos siempre, pero la enseñanza de las manos estuvo como orejón del tarro, como fracasaste en lo otro andá a estudiar eso, tá, siempre como una cuestión para rellenar. Pero la ‘pequebu’ quería ir a la otra, los destartalados que fuera a aprender oficios. Y yo creo que una sociedad que quiere respirar tiene que proletarizarse en el sentido profundo y está bien aprender oficios y que no es contrario contra el humanismo y todo lo demás, al contrario, hay que defenderlo eso.
Es indiscutido el avance en políticas sociales que hemos tenido en los últimos años…
(Interrumpe) sí, pero nos dicen que gastamos mucho (se ríe)
¿Quién le dice? ¿Sólo la oposición?
Y…nos dicen…mirá todos estos diarios, dicen que gastamos mucho.
¿En los dos años que le quedan como presidente, va a seguir con la misma política social? ¿Hay otros aspectos para profundizar?
Yo sé que con el gasto no alcanza pero no se puede hacer ayuda social si no se meten recursos. Estamos bien pero deberíamos estar mejor y yo creo que no hay elementos para cambiarlo. A los que nos dicen que gastamos mucho les digo que se olvidan de algunas cosas gruesas, por ejemplo, tuvimos que pagar el choclo del juicio de los cuatro blancos aquellos del Comercial que venían de la época de Jorge Batlle, hubo que poner el huevo porque perdimos el juicio en Nueva York. Tuvimos que gastar casi 500 millones de sobrecosto eléctrico en la otra sequía porque la energía en la región la cobraban un disparate y nos mataron y eso no lo trasladamos al precio de las tarifas, y los discutimos en ese momento. Para los que se asustan porque el dólar cae y pierden competitividad, nos gastamos 500 millones por año para mantener el dólar que se va para abajo, y no se va más para abajo porque compramos, y compramos y para sostener eso tenemos que salir después con pesitos uruguayos y la diferencia son cerca de 500 millones de dólares que perdemos por año, y lo tenemos que hacer porque después no pueden exportar. Pero de estas cosas no habla nadie. Se la agarran sí con el gasto social, que gastamos mucho. Yo siento que gastamos poco, ojalá hubiéramos podido gastar más, porque siento que tenemos deudas sociales que están pendientes.
¿Cuáles son esas deudas sociales a su juicio?
Y todavía hay una franja de pobres y hay una franja de indigentes, las hay. Y hay mucho trabajador postergado en el ingreso, que están en 10.000 o 12.000 pesos, los otros creo que pueden aguantar, pero de esta gente hay que acordarse. Yo creo que estamos bien, pero no tocamos el cielo con las manos. Ahora si nos piden que no atendamos esas cosas bueno, yo creo que esas cosas no se pueden recortar.
Usted estuvo reunido con los trabajadores en el PIT CNT, uno de los puntos abordados allí con insistencia fue la distribución de la riqueza y las injusticias en varios sectores.
Yo creo que hay que seguir trabajando para distribuir mejor. Creo que es útil seguir con esa política de mejora de la gente más sumergida y más postergado y creo que es una tradición histórica del Uruguay y creo que es de lo mejor que tiene. El Uruguay tiene muchos defectos, pero como país siempre fue el que repartió mejor en América Latina, a pesar de todos los pesares y si la izquierda está en el gobierno tiene que priorizar la equidad. Y una de ellas es la calificación de la gente, por ello la batalla de la UTU, por ello los cursitos aquí y allá para mejorar la capacidad. Pero también hay algún bárbaro que te dice ah, vos los querés adiestrar para que los exploten las multinacionales.
Cada vez que se analiza algún tema sensible en cualquier área, también se genera un debate -incluso a la interna del gobierno- que parece poner de un lado la visión política de algunos jerarcas y por el otro la de aquellos definidos como ‘técnicos’. ¿Existe o es una falsa contradicción a la hora de gobernar?
Mirá yo creo que hay libertad en pila, y si hay libertad en pila no hay que asustarse de que haya diferentes puntos de vista y salidas. Yo sé que soy un tipo rupturista, profundamente rupturista y voy a chocar con un montón de gente y chau, no tiene vuelta, qué le vamos a hacer. Existimos. Y existe también lo otro, en la viña del señor está todo sembrado. Los intelectuales son importantes y todo trabajo que se hace con cariño necesita en algún momento una intelectualización, pero en la sociedad se precisa el progreso material permanente y no hay que separar estas dos cosas.
Usted me hablaba de progresismo, yo le quiero preguntar ¿qué es ser de izquierda cuando se habla de profundizar la distribución del ingreso?
Yo creo que hay una frontera más definida. Progresista somos todos ¿en qué sentido? Queremos desarrollar la equidad y mejorar los pozos más graves que tiene nuestra sociedad. A partir de allí creo que hay diferencias. Hay gente que cree -y de buena fe- que ese proceso necesariamente no tiene que cambiar las relaciones de trabajo y las relaciones de propiedad, y otra gente que piensa que sí, que a la lagra tiene que cambiar. Esa discusión puede tener matices también. En lo que me es personal, lo dije bien claro: yo no creo que se pueda construír una sociedad si no se masifica el conocimiento y la cultura y si no se tiene una sociedad relativamente enriquecida, con las vergüenzas más importantes solucionadas, pero otros pueden pensar distinto. Ahora también debo decir que por tener mucho más cultura, conocimiento y riqueza en la sociedad no necesariamente va a ser una sociedad donde los hombres no se chupen la sangre entre sí, esa es otra historia.
¿Cómo sueña el Uruguay a diez o veinte años más?
Tengo mis dudas fraternas. La mayor duda que tengo es que el capitalismo en esta etapa está embarcado en una multiplicación permanente de la cultura consumista y necesita el consumismo como la razón fundamental de vida de la gente para seguir acumulando. Si no hay consumismo se paraliza la economía. Si la economía no crece es el terror, entonces hay que inventar cuanta bagatela haya y tener a la gente embarcada en comprar esa bagatela, esa es la cultura instalada. Bueno, esa cultura, yo tengo fe de que la humanidad la pueda enfrentar en algún momento, pero si no la enfrenta la propia vida está en juego. No se puede seguir tirando y tirando y haciendo cualquier cosa, creyendo que eso es progreso. No se puede que la gente trabaje y trabaje y trabaje y si le bajas el horario de trabajo tiene dos trabajos y más cuotas, más cuotas y más cuotas, y al final te atropelló la vejez y te pelaste. Es decir yo creo que la vida es un objetivo en sí mismo que vale la pena defender y cuidar. Y cuidarla significa tener tiempo para vivir, y sos libre en aquel tiempo de la vida donde podes hacer con ella lo que se te canta. Yo no soy el presidente más pobre, pobres son ellos que precisan un bagayo de cosas para vivir. Yo estoy a la vieja definición de un autor romano, de Séneca: pobre es el que necesita mucho, porque no le alcanza nada. Y yo nunca dije que era pobre, dicen ellos que soy el más pobre, y qué culpa tengo si para vender diarios inventan cualquier bolazo. Yo vivo como vivo hace treinta años, igual, y no me voy a disfrazar ahora que soy presidente cambiando mi modo de vida, porque para mí es cómoda. Yo no critico el que quiere todo lo demás y puede tenerlo, allá él, en eso soy libertario, pero que me dejen la mía. Y ¿sabés por qué llegué a esa conclusión? Porque viví 14 años sabés como no, y la noche que me ponían un colchón estaba contento y después llegué a pensar: la puta che, mirá que nos complicamos la vida para vivir eh!
¿Cuáles son las claves que usted considera debería priorizar hoy el Frente Amplio como fuerza política?
La primera clave es la unidad. El viejo flagelo que ha pulverizado a la izquierda a lo largo de la historia de la humanidad, siempre la izquierda tiende a autodestruírse, el problema más grave es la unidad, y lo que hay que recalcarles a las nuevas oleadas de militantes es eso: el valor que tiene la unidad. Y ese valor es aprender a andar juntos con diferencias, porque naturalmente que hay identidades que son distintas, pero eso tiene un valor fenomenal. El día que empezamos a descubrir eso -y mirá que nos costó medio siglo hacerlo- empezamos a ser fuertes, o por lo menos grandes. Creo que fuertes también porque bastante viento en contra se bancó. Pero bueno, en tantos pueblos uno ve que la izquierda no puede hacer un proceso de juntarse, de unirse, y esta es una de las cosas más grandes que tiene la izquierda uruguaya, haberlo logrado, mantenido y transformarlo en una tradición. Eso no es moco de pavo, porque alianzas electorales de coyuntura he visto varias, pero duran un suspiro. Pero no alianza como la nuestra, que ha construido un proyecto histórico de más de cuarenta años y que demostró lo siguiente: el que se va pierde. ¿Viste? Ahora nos une también el espanto (se ríe).
En varias oportunidades usted ha señalado que hacen faltas más referentes que otras generaciones han tenido y son parte de lo que se define como ‘mística’. ¿Qué piensa que debe hacerse para recuperar esa mística o el entusiasmo frenteamplista del que tanto se ha hablado?
La respuesta me queda grande porque yo pertenezco a otro tiempo. No soy del tiempo de andar todo el día con la tecla y el facebook, no lo critico pero yo para pensar tengo que escribir con un lápiz.
Creo que hay que platearse objetivos desafiantes, buenos. Pero la mística también tiene que ver con el susto, sí con el susto. Cuando la gente recibe, al poco tiempo no tiene idea de donde vino, o por lo menos no siente subjetivamente el esfuerzo que hay detrás para haber logrado ese bien, un bien social común, y creo que eso nos falta. En gran medida creo que el haber llegado al gobierno, el haber instalado ciertas mejoras parece que cayeron como por generación espontánea, y no le damos valor, probablemente si las perdemos le daremos valor, probablemente.
En materia de comunicación se habla de un debe en la izquierda. ¿Usted piensa que es así? ¿No comunica bien sus logros y propuestas?
La vida es comunicación, no puede haber vida social sin comunicación. Pienso que le hemos trasladado a los medios la responsabilidad de la comunicación. Con el primer sujeto que hay que comunicarse es con el que se lleva adentro, con uno mismo. Y este es uno de los miedos que yo tengo con este aparatito -señala uno de los celulares que tiene sobre el escritorio- y me hago esta pregunta ¿estarás conectado contigo mismo?, porque la construcción del pensamiento que es una rumia constante lleva tiempo. Lleva tiempo en enfrentarse con uno mismo, el dudar, el cambiar, eso no tiene sustitución, eso no se arregla con nada. La profundidad de la vida interior es la mayor multiplicación que puede tener el individuo. La época moderna es muy brava para eso, la gente no tiene tiempo y los militantes menos, eso fue un lujo de otro tiempo. Mis dudas están ahí, pero de pronto sos dudas de viejo nomás y de repente en las nuevas formas de comunicación hay un enriquecimiento en la vida interior de la gente, yo no lo puedo medir, no sé. Lo que sé es que nadie puede largar para afuera lo que no tiene adentro, esa es la cuestión y si adentro tenés un vacío no tenés nada, también tenés un vacío afuera, y pelearás por un asiento, por esto y por lo otro, pero en el fondo terminas siendo una hoja al viento. Creo en el mano a mano, en el cara a cara.
Ya me adelantó que no me iba a decir nada sobre el tema, pero insisto: ley de medios ¿es mejor la que no existe o es mejor regular a través la legislación? ¿Se va a votar la anunciada ley?
Sí, puede ser, todo puede ser, pero en esto soy un animal político: si decido pierdo fuerza, mientras no decido, espero. En algún momento decidiremos pero no quiero regalar piezas de ajedrez y hasta acá llego con mi respuesta.
¿Cómo se logra un tercer gobierno del Frente Amplio a juicio del presidente de la República? ¿Alcanza solo con la candidatura de Tabaré Vázquez?
Y, hay que ayudar a la candidatura de Tabaré Vázquez, hay que ayudarla. El país creo que tiene una frontera en cuanto a los recursos humanos que tiene y creo que no tiene otro camino para seguir avanzando que mejorar en todo lo posible la calidad de los recursos humanos que tiene, está obligado, sino el propio país se autolimita. Tenemos que cambiar el Estado, la actitud con que se trabaja en el Estado, porque el Estado tiene que ser un instrumento social, que a la gente le sirva, que ampare a los más débiles pero promoviéndolos no regalando y que tenga gente más comprometida. A veces me hago esta pregunta ¿y por qué no puede ser rotativo el trabajo en el Estado? ¿Por qué los muchachos que están haciendo una carrera, los que están estudiando no son funcionarios públicos, cinco, seis, siete años y después se van? Y viene otro, y lo rejuvenecemos permanentemente. Yo me hago pregunta, pero no se puede, te contestan barbaridades, te contestan que estás loco, locos estamos si seguimos así. Puede haber ideas mejores pero tenemos que salir de esta sopa boba, esta es la cuestión y es una tarea pendiente importante y después creo en los compañeros en definitiva. Sabés una cosa, el mejor dirigente no es el que hace más, es el que cuando desaparece deja una barra que lo supera con ventaja. Porque acá lo que vale es la reproducción, este partido es largo y necesita generaciones. Ahora si el muchachito se cree que es el insustituible y el fenómeno de la película, va a ser otra cosa. Por eso creo en los partidos, con todos los defectos que tienen, no los poetiso para nada, pero esos seres colectivos hay que cuidarlos.
¿Cuál es la principal autocrítica que se hace a esta altura de su gobierno?
El haber sido muy bueno al principio.
¿En qué sentido ‘muy bueno’?
Y quise ayudar a que se construyera una concordia nacional en todo lo posible y fue como engordar chanchos con galletitas. Mi composición idealista fue pensar: somos cuatro gatos locos, no puede ser que no podamos encontrar diez doce cosas importantes y acordar y no tener un país fracturado por esas cosas. Y no se pudo. No se pudo sabés por qué, porque lo importante es el asiento, y la pelea no es por ideas es por el asiento. Entonces como están estos advenedizos, que se quedaron con los cargos, que están acá…resultamos insoportables.
¿Esa es su mayor autocrítica?
Sí, si…
¿Y en materia de políticas que pensó que a esta altura de su gobierno ya estarían resueltas o en marcha y están en el debe?
Ah no, en eso soy bastante realista. Yo no me encontré con un partido muy difícil que no supiera que iba a tener trabas, no te olvides que fui ministro, es decir que ya hice un curso preparatorio. No marcharemos a 100 kilómetros, marcharemos a 30, pero marcharemos.
Mucha gente sostiene que el discurso que hoy tiene el Frente Amplio muestra que en política es todo lo mismo…
No, no es todo lo mismo, no es todo lo mismo
¿Qué diferencia a la izquierda?
Y está en los bolsillos, en lo que somos, en el espíritu de entrega de muchísima gente. Podremos ser igual de torpes pero tenemos gestos solidarios con la gente, eso es notorio, entonces no es todo lo mismo, no es todo lo mismo. Justamente, ese es un grueso error que a lo único que lleva es al escepticismo y sobre todo es un servicio a la derecha, que nada cambie que el statu quo se mantenga. Sería como decir que todo lo que pasó es lo mismo y hubiera pasado igual. Pindonga va a pasar igual! La economía dicen que caminó porque teníamos viento a favor, muy bien ¿y en reparto? ¿la baja en la pobreza, las cosas que se propusieron, todo eso fue porque sí? ´porque yo he visto que la economía en muchos periodos ha caminado, pero la gente siguió en iguales circunstancias. Entonces no es todo igual, hay diferencias, y diferencias muy grandes entre la visión que tiene la izquierda y la que tiene la derecha, las hubo a lo largo de la historia de la humanidad y las seguirá habiendo siempre. Ambas tienen defectos: la derecha cuando traspasa lo conservador y se pone reaccionaria, ahí se acerca el fascismo y la izquierda tiene problemas al querer repartir lo imposible y frecuentemente tiende a caer en el infantilismo, así se ha movido la historia. Esos desafíos los tenemos, pero estoy seguro que hay un pensamiento de izquierda que en términos genéricos agrupa a esta cosa tan grande que se llama Frente Amplio, y yo le veo los defectos pero no bajo la guardia y no comulgo con el escepticismo. Los defectos los veo porque es una construcción humana, y toda construcción humana lleva en sus entrañas nuestras limitaciones, nuestros padecimientos, nuestras miserias, todo eso que está, pero ¡pobre Uruguay si no existiera la izquierda!
Si le digo Hugo Chávez, ¿usted qué responde?
El hombre de Estado más generoso que he conocido en la historia de América Latina, capaz que hubo otro pero yo no lo conozco.
¿Fidel Castro?
Un romántico exacerbado…que está más barbudo ahora, no se afeita más.
¿La relación con la República Argentina?
Misión imposible (se ríe). Y tiene ese glorioso pueblo argentino que le hagan lo que le hagan siempre viene y al que le tengo un cariño bárbaro. Pero como en la Argentina son todos peronistas, aún los que no son peronistas son peronistas, trabajan en claves difíciles de entender para nosotros.
¿Qué está leyendo el presidente de la República?
Estoy leyendo ‘Antes que me olvide’, es un libro que lo recomiendo. Alí Rodríguez relata sus peripecias de guerrillero, la huelga de PDVSA, los vaivenes de la izquierda venezolana, creo que es muy útil para la gente joven, está viejo y enfermo también Allí.
Tomado de Portal Oficial del Partido Socialista de Uruguay