América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Abr 19 2013

Fuerte respaldo de los presidentes de la región

Nicolás Maduro a su llegada a Lima para participar de la cumbre de la Unasur, donde recibió el respaldo de los mandatarios de la región.

El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recibió el apoyo rotundo de los mandatarios latinoamericanos que arribaron a la capital peruana. Dominada por una estricta seguridad, anoche Lima fue la sede de la Cumbre de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), convocada para analizar la situación política en Venezuela. Al cierre de esta edición de Página/12 la Unasur preparaba un comunicado para expresar su respaldo absoluto a los resultados de las elecciones del domingo en Venezuela, en las que Maduro se impuso por una diferencia de 1,8 punto porcentual al opositor Henrique Capriles.

En vuelo hacia Lima, la presidenta argentina Cristina Kirchner se refirió a la cumbre y la asunción de Maduro prevista para hoy a través de su cuenta de Twitter. “Venezuela puede contar con Argentina. De la misma manera que otros países fueron apoyados y ayudados en tiempos difíciles”, escribió la Presidenta. “Recuerdo Ecuador-Colombia, Evo en Bolivia, Correa y su virtual secuestro, Colombia-Venezuela, Néstor, Hugo y Juan Manuel en Santa Marta”, agregó la mandataria, refiriéndose a distintas crisis regionales en las que intervinieron la Unasur y sus presidentes. “Todos los que necesiten una mano solidaria y el corazón, allí estarán Unasur y cada uno de sus presidentes, sin condicionamientos. Hoy es Nicolás Maduro. Presidente electo en jornada cívica ejemplar. Democracia para todos… y todas”, cerró la Presidenta.

Por su parte, en su arribo a Lima el mandatario de Bolivia, Evo Morales, afirmó que todo lo que pasó en Venezuela, tras la elección como presidente de Nicolás Maduro, “ha sido una agresión del gobierno de Estados Unidos”. Morales dijo, en declaraciones a periodistas de Bolivia y Perú, que la reunión de los mandatarios latinoamericanos tuvo el objetivo de defender la democracia en Venezuela y “expresar todo nuestro apoyo a Nicolás Maduro”. El presidente boliviano afirmó que la Unasur se constituyó en “una institución para defender la democracia frente a la agresión del imperio del gobierno de Estados Unidos”. “Es por eso que los presidentes nos hemos convocado rápidamente para expresar nuestro apoyo a la democracia en Venezuela”, agregó.

Morales había anunciado que plantearía en la Unasur una declaración a favor de la dignidad de Latinoamérica y de repudio a Estados Unidos. “Quien se oponga es el traidor a Sudamérica, es traidor a Latinoamérica y las grandes luchas de nuestros pueblos”, dijo Morales en una rueda de prensa en un aeropuerto militar antes de partir a Lima. El presidente de Bolivia rechazó supuestas declaraciones del secretario de Estado norteamericano, John Kerry, y dijo: “No vamos a permitir que nunca más América latina sea el ‘patio trasero’ de Estados Unidos”, como habría calificado Kerry a la región. Morales dijo que que llevará el tema a la reunión de la Unasur.

Morales, enterado del calificativo empleado por John Kerry, dijo que era “humillante y ofensivo, pero a la vez fortalece la dignidad, la unidad y la igualdad de Bolivia y los pueblos” latinoamericanos. El mandatario recordó que Bolivia dejó de ser “el patio trasero” de Estados Unidos, gracias a su liberación económica, tras la nacionalización de los hidrocarburos y la lucha del pueblo “Antes, la Embajada de Estados Unidos en Bolivia decidía quién iba a ser el comandante de las fuerzas armadas, de la policía, el ministro de Gobierno. Los ex comandantes de aquellos tiempos tenían que tener un aval de la Embajada de Estados Unidos. Eso ha terminado y todavía piensan que somos el patio trasero”, reprochó.

En tanto, la presidenta brasileña, Dilma Rousseff, también viajó para asistir a la reunión de la Unasur. Desde Lima, la jefa de Estado seguirá viaje hacia Caracas, donde hoy asistirá a la investidura del presidente electo de Venezuela. Brasil reconoció a Maduro como presidente electo desde el primer momento y dijo que los resultados de las elecciones deben ser respetados.

El presidente electo de Venezuela, Nicolás Maduro, participó de la cumbre extraordinaria de la Unasur: “Frente a la amenaza vivida en Venezuela se ha activado la Unasur; hoy en la noche (por ayer) vamos a informar directamente cuáles han sido los acontecimientos”, dijo Maduro en el aeropuerto de Maiquetía y a través de la cadena nacional de radio y televisión.

La presencia de Maduro estuvo en duda hasta último momento. “Las pruebas de la conspiración de la ultraderecha están y las vamos a revelar en las próximas horas; en Venezuela no tenemos oposición, lo que tenemos es conspiración permanente”, afirmó el jefe del Estado.

Hoy asumirá la presidencia

Por Mercedes López San Miguel, desde Caracas

La atención del mundo estará puesta en el acto de toma de posesión de Nicolás Maduro, previsto para hoy a las 11 de la mañana en la Asamblea Nacional, ubicada en el centro caraqueño. Contará con la presencia de la presidenta argentina, Cristina Fernández, la de Brasil, Dilma Rousseff; de Bolivia, Evo Morales, y de Uruguay, José Mujica, quienes llegaron a esta ciudad desde Lima, después de haber participado en la cumbre de la Unasur motivada por el escenario de confrontación y violencia que se vive en Venezuela.

El acto de hoy está marcado no sólo por el espaldarazo del bloque sudamericano al proceso bolivariano y la movilización de los seguidores del chavismo, también por el faltazo anunciado por los legisladores de la oposición liderados por Henrique Capriles Radonski, quien apenas conocido el resultado del domingo se negó a reconocer que había perdido por una diferencia de 1,8 por ciento (262.473 votos) y se empecinó en su reclamo.

El Consejo Nacional Electoral, que recibió el miércoles los documentos presentados por la oposición como pruebas del supuesto fraude se reunió ayer para discutir la solicitud de un recuento voto por voto. A última hora anunció que se auditará el 46 por ciento de las urnas que quedan después del 54 por ciento ya auditado, aunque aclaró que no se trata de un recuento voto por voto. El Consejo ya había proclamado presidente a Maduro el lunes y señalado que los resultados son irreversibles.

Tras el anuncio, Capriles aceptó la decisión, que en los hechos significa bajarse del reclamo del recuento voto por voto. De todos modos, se cuidó de reconocer su derrota. “Más temprano que tarde saldrá la verdad a flote”, dijo y llamó a sus seguidores a “quedarse en la casa” durante la asunción de Maduro.

Después de prestar juramento ante Cabello, el flamante mandatario presidirá un gran desfile militar en el que estará acompañado por los presidentes del Mercosur –exceptuando Paraguay, país suspendido del bloque tras la destitución de Fernando Lugo–, el mandatario de Irán, Mahmud Ahmadinejad; su colega de Nicaragua, Daniel Ortega; además de altos funcionarios de Palestina, Arabia Saudita y China, entre las 15 delegaciones que confirmaron su presencia.

El clima se espesó en este país ese día, luego de que Capriles llamara a sus seguidores a protestar y manifestarse en las calles. Durante la noche del lunes al martes se registraron los hechos más violentos hasta ahora, con un saldo de ocho muertos, 61 heridos y 135 detenidos. El gobierno amenazó con abrir una causa contra Capriles y otros dirigentes de la Mesa de la Unidad al responsabilizarlos por los disturbios. Maduro pidió a sus seguidores que reaccionen ante lo que consideró una embestida de la oposición. “Todos debemos reaccionar. Acabamos de derrotar un golpe de Estado y ellos van a continuar con el sabotaje a la vida del país”, reiteró ayer antes de subir al avión rumbo a Lima. Y más, el ex canciller reiteró en varias oportunidades que existe una unidad cívico-militar, como la que se propone mostrar con el desfile de hoy. “Tenemos una fuerza armada chavista, es decir, patriota, bolivariana, antiimperialista”, dijo Maduro, quien señaló durante las recientes horas convulsionadas que un pequeño grupo de militares contactados por la oposición estaba siendo investigado.

Respaldado por sus pares de la región y por otros países del mundo, exceptuando Estados Unidos, el heredero político de Chávez dijo que el próximo lunes arrancará el gobierno con una caravana que recorrerá el país buscando soluciones “inmediatas” a los problemas de la gente. Los más mencionados aquí son el aumento de los precios, la escasez de productos, los cortes de luz y el incremento de la delincuencia. Maduro viene diciendo que planea dirigir el poder con el programa de gobierno que dejó de testamento Chávez, el cual tiene como premisa “profundizar el socialismo del siglo XXI”.

Extractado de la cobertura que ofrece hoy Página/12

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Abr 16 2013

ENTREVISTA AL JEFE DE LA DELEGACION DE OBSERVADORES DE UNASUR PARA LAS ELECCIONES VENEZOLANAS

Carlos “Chacho” Álvarez a Página/12 : “Tienen un sistema electoral probado en dieciocho elecciones en las que siempre se reconoció el resultado.”

“Fue una elección absolutamente normal”

Álvarez señaló que los 50 expertos de Unasur no observaron irregularidades importantes y que se trata de un sistema que fue probado en dieciocho elecciones.

Por Julián Bruschtein

“Los técnicos de la oposición no dudan de que los resultados son esos. No lo van a decir públicamente, pero no hay duda de que los resultados son esos”, aseguró a Página/12 Carlos Chacho Álvarez, jefe de la delegación de observadores internacionales de la Unasur en Venezuela. El cerrado resultado de la elección que consagró presidente al chavista Nicolás Maduro el domingo fue la excusa del opositor Henrique Capriles para desconocer el resultado anunciado por el Consejo Nacional Electoral (CNE). Álvarez analizó que “Capriles apela a la movilización” y no a las vías legales “todavía”.

–El candidato de la oposición en Venezuela puso en duda el sistema electoral. ¿Qué pudo observar la Unasur?

–Hay un sistema electoral que funciona muy bien y que está garantizado por el conjunto de la sociedad y por los equipos informáticos de las dos fuerzas. Las mesas se demoraron en cerrar porque vota hasta la última persona de la fila y en general el resultado puede estar dos o tres horas después. Pero acertadamente el CNE no da los resultados hasta que no tiene una tendencia irreversible, no va dando boletines con el conteo. Es uno solo, el primero que anuncia es el resultado con una tendencia que no puede hacer variar el resultado. Como fue pareja la elección, el CNE demoró un poco más en dar el anuncio.

–¿Por qué Capriles insiste en hacer denuncias públicas?

–Si uno lo escucha a Capriles pareciera que quiere dirimir esto a través de otras vías, a través de la movilización. Si hubiese recusaciones o cuestionamientos están las vías legales, algo que planteamos desde la Unasur desde un principio. Está el tribunal constitucional, como debe hacerse en todo estado de derecho. Los técnicos de la oposición no dudan de que los resultados son esos. No lo van a decir públicamente, pero no hay ninguna duda de que los resultados son esos. Hubo 18 procesos electorales en 14 años, el sistema está absolutamente probado en cuanto a que los resultados son los que la gente votó, son el fiel reflejo de la voluntad popular.

–No sólo la Unasur tiene observadores internacionales. ¿Se sabe el contenido de los informes de las otras organizaciones?

–Está la unión de organismos electorales, hay muchos funcionarios de magistrados de organismos electorales, etc. La propia delegación de Unasur es una delegación de cincuenta personas, con magistrados y funcionarios de los organismos electorales de Sudamérica. Todos salieron a acompañar la elección en distintos Estados y nadie observó ninguna irregularidad ni situación que pudiera ser inconsistente o que pudiera gravitar en la tranquilidad del comicio, todos hechos muy menores. Hay un protocolo de actuación en el que tienen que ver por ejemplo que a menos de cien metros no puede haber nadie haciendo proselitismo. Muy pocos fueron los que reportaron estos casos menores. Hoy (por ayer) se entregaron los informes preliminares que el CNE leyó y en general todos planteaban más o menos lo mismo: una elección absolutamente normal.

–¿Cómo se vive la experiencia de ser veedor en Venezuela?

–Es paradójico, porque cuando llegás ves un clima electoral que parece que puede terminar mal. Pero yo vengo desde hace años, cuando estaba en el Mercosur, y diez días antes de la elección ya hay venezolanos preocupados porque los discursos de campaña son muy duros y frontales, y la retórica tan confrontativa a muchos les genera preocupación. Pero en realidad después, el domingo parece otro país. Parecen los cantones suizos porque ves colas normales de una ciudad tranquila por ejemplo. Y esta es una ciudad que tiene índices de violencia altos, pero que no se trasladan a la política. Con toda la dureza que existe en las campañas, no hay prácticamente hechos importantes de confrontación entre los distintos sectores. Es paradójico y llama bastante la atención de ver cómo se va encauzando institucionalmente el conflicto y cómo termina el pueblo produciendo una jornada tranquila y de gran participación cívica.

–¿Cómo queda la democracia venezolana después de esta elección?

–La democracia venezolana es de alto voltaje entre dos mitades que tienen proyectos de país que se excluyen. Como dijo Maduro en su discurso de proclamación: una mirada chavista revolucionaria que es la patria y el futuro y la otra que es la burguesía y la antipatria. Esto se expresa mucho en la dinámica previa a los comicios con actos recontra masivos, con cierres de campaña de un millón de personas o seiscientos mil. Una movilización muy fuerte, el chavismo es una fuerza concientizada, con gente que tiene una compenetración con la revolución socialista muy fuerte. En ese sentido es un proceso muy rico desde todo punto de vista.

Extractado de Página/12

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Mar 27 2013

Respaldo y desafío

Por Martín Granovsky

El patrocinio de Celac, Unasur y Mercosur parece confirmar una de las principales tesis del Gobierno: el de Malvinas ya no es un conflicto de la Argentina, sino un conflicto regional.

Cada uno de los organismos que coordinaron con el canciller Héctor Timerman la presentación de ayer ante Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, tiene su propia matriz.

El Consejo de Estados de Latinoamérica y el Caribe, representado por el canciller cubano Bruno Rodríguez, es el único foro que reúne a todos los países ubicados al sur del Río Bravo. No están los Estados Unidos, situados al norte, y tampoco Canadá, pero en cambio sí figura Cuba. A tal punto figura que en este momento ocupa la presidencia pro témpore de Celac. Una referencia fresca del nuevo tablero de América latina fue el funeral de Hugo Chávez, que mostró juntos al presidente de Cuba, Raúl Castro, y al de Chile, Sebastián Piñera. Los dos polos ideológicos de Celac. Surgida como idea brasileña y relanzada luego con impulso argentino-brasileño, la Unasur estuvo representada ante Ban Ki-moon por José Beraún Araníbar, el vicecanciller del país que ocupa la presidente pro témpore, Perú. Sin cuestionar a México, Unasur lo colocó en su lugar natural, América del Norte. También dentro de Unasur hay proyectos diferentes, cosa palpable si se mira por ejemplo la convivencia del Ecuador de Rafael Correa y la Colombia de Juan Manuel Santos. Pero las ventajas de la estabilidad compartida y el aumento del comercio intrarregional terminan siendo, como suele sostenerlo el asesor de Néstor Kirchner Rafael Follonier, una ideología que surge de los objetivos prácticos.

La exclusión de México de Unasur tiene que ver con la geografía y en parte también con la historia. En la Cumbre de Mar del Plata de 2005, que dio por tierra con todo proyecto de área de libre comercio de las Américas, el México de Vicente Fox fue el alfil de Washington para torcer la oposición de cinco países: los del Mercosur (la Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay) y Venezuela.

Venezuela acaba de ser incorporada al Mercosur, representado ayer en la ONU por el canciller uruguayo, Luis Almagro; Mercosur, Unasur y Celac apoyaron el reclamo argentino por las Malvinas en su dimensión regional.

El mensaje es que la ocupación británica puede ser un problema también para la exploración de la gigante Petrobras.

El investigador Fernando del Corro acaba de recordar en el libro Malvinización y desmentirización que “a partir de 1993 también se iniciaron los trabajos para la obtención de hidrocarburos”. Dice Del Corro que según la Revista Geológica Británica el área explotable tenía unos 350 kilómetros. Y agrega: “Ya mediante estudios sismológicos hacia 1995 se había estimado la posibilidad de llegar a extraer unos 500.000 barriles diarios”.

Con la presentación de ayer ante Ban Ki-moon, la Argentina suma una iniciativa multilateral a la demostración británica de fuerza del referéndum por el que el 99 por ciento de los habitantes de las islas dijo que desea permanecer dentro de la bandera británica. Incluso si la Argentina considera que la consulta no tiene relevancia jurídica –como efectivamente lo considera–, el hecho existió.

Contra cada hecho, otro. Ante un hecho británico, uno argentino y regional. Esa es la lógica de la acción oficial mientras al mismo tiempo la presidenta Cristina Fernández de Kirchner busca instalar su idea de que Londres, capaz de negociar con la dictadura argentina, no puede negarse a tratar con una democracia que está por cumplir 30 años y no quiere ni puede atacar las Malvinas. En el medio, claro, estuvo la guerra de 1982. Un conflicto bélico, y sobre todo un conflicto bélico perdido, no otorga ni quita títulos jurídicos, pero hace retroceder el reloj unas cuantas décadas, por decir lo más piadoso.

Como no emerge en el escenario una negociación probable a corto y mediano plazo, la Argentina se ve obligada a reforzar su política en dos planos. Por un lado, las gestiones con apoyo multilateral para que se cumpla la resolución 2065 de la ONU que define a Malvinas como una cuestión colonial y exhorta a las partes a discutir en una mesa común. Por otro lado, la alimentación permanente de los vínculos con los aliados regionales. Tal como saben los lectores de este diario, el conflicto de intereses con Brasil por la suspensión indefinida del proyecto de explotación de Río Colorado por parte de Vale es el peor de los últimos diez años. En cuanto a Uruguay, la esposa del presidente José “Pepe” Mujica y senadora nacional, Lucía Topolanksy, dijo el viernes último que las decisiones proteccionistas argentinas “nos perjudican mucho porque Uruguay tiene una serie de empresas cuyo único destino es la Argentina”. Hasta los gobiernos con mayor afinidad con el argentino, como Brasil y Uruguay, sienten los chirridos por la forma en que cada uno administra el impacto de la crisis global.

En política sudamericana las convicciones existen, pero si la armonía de intereses a veces contradictorios lubrica esas convicciones, el resultado final puede ser más eficaz.

La reunión de ayer con Ban Ki-moon es, por ese motivo, simultáneamente un éxito y un desafío en terrenos diplomáticos que van allá del diferendo por las islas.

Tomado de Página/12

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Ago 18 2012

Ecuador suma respaldos

CON LA OPOSICION DE USA Y CANADA, CASI TODA LATINOAMERICA Y PARTE DE LOS PAÍSES DEL CARIBE RESPALDARON EN LA OEA EL PEDIDO DE QUITO DE UNA REUNION DE CANCILLERES. FUE UNA VOTACION DISTINTA EN EL SENO DE “LA VIEJA DAMA INDIGNA”, PORQUE MUCHOS QUE SUELEN VOTAR JUNTO CON EEUU ESTA VEZ SE DIFERENCIARON. ECUADOR RECIBE MÁS APOYOS DEL ALBA, DE LA UNASUR, Y DE RUSIA. HASTA AHORA, SCOTLAND YARD DESPLEGÓ UN OPERATIVO DE SEGURIDAD QUE LE CUESTA 50 MIL LIBRAS ESTERLINAS DIARIAS, UNOS 79 MIL DÓLARES, PARA EVITAR QUE EL FUNDADOR DE WIKILEAKS SE ESCAPE DE LA EMBAJADA DE ECUADOR EN LONDRES. ASSANGE ANUNCIO POR SU PARTE QUE HARA UNA DECLARACION PUBLICA MAÑANA DOMINGO “EN VIVO” Y “FRENTE A LA EMBAJADA” ECUATORIANA EN LONDRES.

Pese a la oposición de Estados Unidos, la OEA aprobó ayer la iniciativa ecuatoriana de convocar para el viernes a una reunión de cancilleres para tratar el caso Assange. La propuesta de resolución, que requería una mayoría absoluta de 18 votos para ser aprobada, fue acogida por 23 votos a favor y tres en contra, los de Estados Unidos, Canadá y Trinidad y Tobago.

El tema a debatir en el próximo encuentro, que se producirá en la sede de la OEA en Washington, será la crisis entre el país andino y el Reino Unido por el caso del fundador de Wikileaks, Julian Assange, al que Ecuador le otorgó asilo político. Según el texto final del Consejo Permanente de la organización, los cancilleres del continente examinarán entonces “la situación concerniente a la inviolabilidad de los locales diplomáticos de Ecuador en el Reino Unido al amparo del derecho internacional”. El lenguaje de la propuesta de Ecuador se suavizó por indicación de México, ya que inicialmente se hablaba de las “amenazas” vertidas por el Reino Unido contra la embajada de Ecuador en Londres donde se encuentra refugiado Assange desde el 19 de junio. Entre los 23 países que votaron a favor estuvieron Guatemala, El Salvador, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Chile, Brasil, Bolivia, Argentina, Venezuela, Uruguay, República Dominicana, Perú, Paraguay, Nicaragua, México y Haití. Cinco países se abstuvieron. Fueron Barbados, Bahamas, Panamá, Jamaica y Honduras, entre ellos, tres pertenecientes a la comunidad de países del Caribe, que normalmente vota en bloque y esta vez se dividió, ya que algunos se pronunciaron a favor, como Dominica o San Vicente y las Granadinas.

Tanto EEUU como Canadá señalaron que el asunto debía resolverse de forma bilateral entre Ecuador y el Reino Unido, y la representante estadounidense, Carmen Lomellin, afirmó que la reunión de cancilleres “no va a aportar valor y será, incluso, dañina para la fama de la institución internacional”. “Las acusaciones de que el Reino Unido estaba a punto de entrar por la fuerza en la embajada de Ecuador no tienen ningún fundamento”, subrayó el observador permanente del Reino Unido, Philip Barton. Además, aseguró que la nota enviada por Londres a la misión fue tomada fuera de contexto.

Ecuador recurrió además a la Alianza Bolivariana para Nuestra América (ALBA) y a la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur). El ALBA se reunirá hoy, mientras que mañana lo harán los cancilleres de la Unasur. “Sería una aberración en un mundo civilizado (que se ingrese a la embajada ecuatoriana en Londres). Esto debe concitar el más rotundo rechazo de todos los gobiernos del mundo, pero en particular de este bloque político contrahegemónico que es el ALBA”, manifestó Rodolfo Sanz, secretario ejecutivo del ALBA. Además, agregó que los ocho países miembros del bloque –Venezuela, Ecuador, Bolivia, Cuba, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica y San Vicente y las Granadinas– estudiarán el asilo a Assange, que consideró, es una buena persona que no ha delinquido. “El derecho de asilo está contemplado en la Convención de Viena. Eso está clarísimo”, destacó.

La oficina de prensa de la Unasur confirmó también su reunión de cancilleres del bloque. “Esta reunión ha sido solicitada por Ecuador, en forma urgente, a raíz de los acontecimientos de pública notoriedad”, indicó la oficina de prensa. La Unasur la conforman Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, Guayana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay y Venezuela.

El gobierno ecuatoriano podría acudir también a la Corte Internacional de Justicia –principal órgano judicial de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y está encargada de decidir las controversias de orden jurídico entre Estados y de emitir opiniones consultivas respecto de cuestiones jurídicas–, según lo anunció ayer el secretario jurídico de la Presidencia, Alexis Mera. “Estamos abiertos a discutir con Gran Bretaña la solución de este problema y si no hay solución diplomática podremos recurrir a las instancias judiciales como la Corte Internacional de Justicia”, dijo.

La reunión con el órgano judicial de la ONU para evitar que Londres “perpetre el uso de la fuerza ingresando ilegalmente” en su representación diplomática, fue una de las recomendaciones que dio la Asamblea Nacional de Ecuador al gobierno. En este sentido, el Parlamento respaldó ayer los argumentos del Ejecutivo y condenó las amenazas del Reino Unido al calificarlas de un atentado a la soberanía nacional y una violación de los principios del derecho internacional consagrados en distintos instrumentos internacionales. Reunido de manera urgente, el cuerpo aprobó una resolución de 10 artículos con 73 votos de 80 presentes, de un total de 124 bancas. En el documento, el Legislativo resolvió “valorar y reconocer” todas las iniciativas diplomáticas de respaldo al Ecuador, como las anunciadas reuniones del ALBA, Unasur y de la OEA para tratar el caso.

También se pronunciaron la Unión Europea (UE) y Rusia. En su postura de considerar la cuestión como una disputa bilateral, la alta representante de Política Exterior y de Seguridad Común de la UE, Catherine Ashton, manifestó que espera que ambos países entablen un diálogo para resolver su conflicto diplomático. Distinto fue el planteo de Rusia que, a través de su Ministerio de Asuntos Exteriores, señaló ayer que le extraña que el Reino Unido le niegue a Assange el derecho a asilo político cuando anteriormente Londres le negaba a Rusia la extradición de presuntos autores de crímenes graves.

El jueves, el gobierno ecuatoriano, según un comunicado que leyó el canciller Ricardo Patiño, calificó lo sucedido como “una acción que supone un peligrosísimo precedente para cualquier país de nuestro continente y del mundo”. Por ese motivo convocó a reuniones de los bloques regionales. El objetivo, dijo, era tratar esa amenaza y coordinar una respuesta que no deje en la impunidad semejante hecho para poder responder de forma clara y común ante este tipo de acciones. El mismo día, el ministro del Exterior del Reino Unido, William Hague, aseguró que su país no dará un salvoconducto a Assange para que viaje a Ecuador porque su obligación es entregarlo a Suecia. Cuarenta agentes armados hacen guardia las 24 horas en el perímetro que la rodea, incluyendo la terraza, la salida de emergencia y los edificios lindantes.

Gran Bretaña baja un cambio

DESDE MAYORCA EL PRIMER MINISTRO LE PIDIÓ A SU CANCILLER “BAJA EL TONO”. EN MEDIO DE SU ASUETO EN LA PLAYA ESPAÑOLA, PROBABLEMENTE CAMERON TEMA QUE LAS CRECIENTES TENSIONES QUE HAN GENERADO SU PELEA CON ECUADOR DANE LAS RELACIONES ENTRE LONDRES Y AMERICA LATINA. MAÑANA HABLA ASSANGE

Mientras el fundador de Wikileaks prepara su primera aparición pública desde que Ecuador le concediera asilo, el primer ministro británico, David Cameron, está de vacaciones en Mallorca Cameron, como también su viceprimer ministro, el liberal democrático Nick Clegg, se comunicaron de inmediato con el jefe de la Cancillería (Foreign Office), William Hague, a quien le exigieron que baje el tono a la pelea. Tanto Cameron como Clegg se encuentran desde el lunes de vacaciones en España y, debido a la ausencia del primer ministro y de su vice, Hague quedó al frente del gobierno británico.

“El mensaje de ambos para Hague fue: ‘Calma esta bronca ya’”, declaró una fuente de Whitehall al periódico Daily Mail. Hague admitió haber autorizado esta semana las negociaciones diplomáticas del Foreign Office con Ecuador, incluida la polémica nota en la que Gran Bretaña hizo referencia a una oscura ley de 1987 por la cual amenazaba con suspender la inmunidad diplomática a la embajada ecuatoriana en Londres, y de esa manera poder entrar para arrestar a Assange.

Dicha legislación, que generó fuertes críticas del gobierno ecuatoriano y de expertos legales, había sido aprobada por el Parlamento británico en respuesta al asesinato de la policía inglesa Yvonne Fletcher, quien recibió un disparo desde la embajada libia en 1984, desatando una crisis diplomática entre el Reino Unido y Libia que duró años.

Por su parte, fuentes diplomáticas británicas condenaron al gobierno ecuatoriano, que consideraron “tan populista como el venezolano de Hugo Chávez”, por alabar a Assange como un “héroe” al odiar a Estados Unidos. “Hay evidencia que indica que Assange no pidió asilo en la Embajada de Ecuador por accidente. Estaba todo planeado”, indicó la fuente diplomática en Londres.

La crisis diplomática con Ecuador llega en un momento en que el gobierno británico está prácticamente acéfalo. El primer ministro y su esposa, Samantha, viajaron el lunes a Mallorca, donde arribaron tras concluir los Juegos Olímpicos de Londres 2012. Por su parte, los Clegg descansan en la localidad natal de la esposa del vicepremier, en Olmedo, Valladolid, donde se casaron en 2000.

Cameron tiene previsto regresar a Londres la próxima semana, donde retomará sus compromisos laborales. De acuerdo con fuentes allegadas al mandatario, éste quiere hacer todo lo posible para no tener que regresar antes de lo previsto a Inglaterra y hacerse cargo de la crisis por el caso Assange. Cameron tuvo que acortar de emergencia sus vacaciones de verano en 2011, luego de los disturbios, saqueos e incidentes que azotaron Londres y otras ciudades inglesas en agosto del año pasado, considerados los hechos de violencia más graves en Gran Bretaña en décadas.

Además de la ausencia de Cameron y Clegg al frente del gobierno, Ed Miliband, jefe del opositor Partido Laborista, también está de vacaciones de verano, luego de partir el lunes a Grecia, donde se quedará una semana.

Mientras tanto, Assange anunció que hará una declaración pública el domingo “en vivo” y “frente a la embajada” ecuatoriana en Londres, donde se encuentra refugiado para evitar ser extraditado a Suecia.

Si bien Wikileaks informó ayer a través de su cuenta de Twitter que Assange el domingo se dirigirá públicamente, no queda claro aún si aparecerá en persona frente al edificio. Assange lleva 59 días refugiado en una pequeña habitación “mal ventilada” de la Embajada de Ecuador en Londres, donde hay una lámpara solar y una cinta de correr, indicó hoy el diario británico The Times.

En esa habitación, según el diario, el periodista –que continúa con la pulsera electrónica como parte de los requisitos impuestos en su arresto domiciliario y tiene conexión a Internet y una cama– pasa sus horas “aburrido”.

RAFAEL CORREA DEFENDIO EL ASILO PARA ASSANGE: “No saben con qué pueblo tratan”

El presidente de Ecuador, Rafael Correa, afirmó ayer que antes de otorgar el asilo al fundador de Wikileaks, Julian Assange, su gobierno ya sabía que el Reino Unido no iba a concederle el salvoconducto y que por tanto corría el riesgo de quedarse “indefinidamente” en la embajada ecuatoriana en Londres.

“El problema es que ellos (el gobierno británico) no van a dar el salvoconducto y el señor Julian A-ssange puede pasar indefinidamente en nuestra embajada”, señaló Correa en su primera declaración pública desde que el jueves 16 se anunció el otorgamiento del asilo.

En una entrevista con varias emisoras locales, el gobernante hizo hincapié, como hizo el canciller Ricardo Patiño ayer, en que tras casi dos meses de análisis “en profundidad” se aceptó la petición de Assange, fundamentalmente debido a la posibilidad de que fuera extraditado a un tercer país donde su vida podría correr peligro.

“El factor fundamental por el que se le ha otorgado el asilo diplomático al señor Julian Assange es que no se garantizó su no extradición a un tercer país, jamás para tratar de interrumpir las investigaciones de la Justicia sueca sobre un supuesto delito, jamás”, dijo Correa. Aunque no mencionó a EE.UU. en esa frase, sí dijo más adelante que se analizó “el contexto jurídico de lo que enfrentaba en Suecia, Inglaterra y potencialmente en EE.UU”.

Correa aseguró que “nadie, nunca” ha negado que se investigue a Assange por los supuestos delitos sexuales que se le atribuyen en Suecia y apuntó que el propio fundador de Wikileaks se ha manifestado dispuesto a responder a las indagaciones. Asimismo, recordó que el gobierno de Ecuador puso a disposición de las autoridades suecas la embajada en Londres para que el fiscal interrogase al periodista australiano, pero se negaron.

En cuanto al documento necesario para que Assange, responsable de la divulgación de miles de documentos oficiales secretos, principalmente de Estados Unidos, pueda salir del Reino Unido, subrayó: “Ya sabíamos que no iba a haber salvoconducto”.

Correa explicó que de acuerdo con el derecho latinoamericano, una vez que se da el asilo diplomático, el país donde se encuentra la embajada “tiene que dar obligatoriamente el salvoconducto, pero en Europa no es así, al menos en el Reino Unido,” señaló.

Correa criticó el comunicado del Reino Unido que amenaza con tomar la embajada ecuatoriana. “Creo que ahí se equivocaron del medio a la mitad. No saben con qué gobierno, con qué pueblo están tratando”, dijo Correa.

Assange se encuentra en la Embajada de Ecuador en Londres desde el 19 de junio pasado, cuando se refugió tras haber agotado todas las instancias legales para evitar su extradición a Suecia y estando entonces en arresto domiciliario.

Extractos de la cobertura de Página12 hoy al caso Assange.

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Jul 09 2012

Tsunami geopolítico en el Cono Sur

Raúl Zibechi

La tarde del 22 junio cuando el Senado de Paraguay votó el “juicio político” al presidente Fernando Lugo, se disparaba la mayor crisis política que conoció el Mercosur en más de 20 años. Las fichas aún no terminaron de acomodarse en el tablero, pero es seguro que el temblor ha sido tan fuerte que con el paso del tiempo nada quedará en su lugar.

En Paraguay las fuerzas políticas y económicas más retrógradas han ganado espacios, abriendo la posibilidad de estrechar alianzas con Estados Unidos que gana un aliado en un lugar donde puede hacer mucho daño a Brasil. La sanción a Paraguay, adoptada tanto por el Mercosur como por la Unasur, permitió el ingreso de Venezuela al Mercosur que estaba pendiente desde 2006 por la negativa del parlamento de Paraguay a aprobar lo que ya habían decidido Brasil, Argentina y Uruguay.

China aprovechó el momento para dar un paso adelante en su relación con la región al proponer un tratado de libre comercio al Mercosur. Paraguay no sólo bloqueaba el ingreso de Venezuela sino que es uno de los pocos países del mundo que tienen relaciones diplomáticas con Taiwán y no con China, lo que revela el carácter de su dirigencia política.

Lección “pedagógica” a Paraguay

El conservador Folha de São Paulo fue el primer medio internacional en titular que el golpe de Paraguay es similar al realizado en Honduras en 2009. En Brasil, incluso los conservadores observan con preocupación los cambios que se están produciendo en la región.

La destitución de Lugo tomó por sorpresa al gobierno de Dilma Rousseff, cuyos principales ministros estaban pendientes de la cumbre Rio+20. El 21 de junio, cuando el parlamento de Asunción decidió que al día siguiente se realizaría el juicio político contra Lugo, Dilma decidió que la respuesta fuera colectiva y estuviera a cargo de la Unasur y del Mercosur. A las 19 horas el canciller Antonio Patriota partió rumbo a Paraguay junto a los cancilleres de Argentina, Colombia, Uruguay y Venezuela[1].

Al día siguiente se sumaron los demás. Lo que escucharon y lo que vieron luego de entrevistarse con parlamentarios y dirigentes políticos paraguayos, quienes prácticamente se negaron a escuchar sus argumentos, los convenció de la necesidad de dar una “lección pedagógica” a la clase política de ese país[2].

El centro de investigaciones BASE Investigaciones Sociales sostiene que la derecha paraguaya es “una de las más retrógradas, reaccionarias y serviles de América Latina, producto del particular desarrollo capitalista en Paraguay y de su histórica vocación autoritaria”[3]. Además sostiene que la masacre de Curuguaty “fue un plan montado de antemano, implementado cuando pudieron juntar los votos necesarios en el Parlamento”[4].

Uno de los grandes virajes que hubo en Paraguay bajo la presidencia de Lugo, es que el Partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), que había sido un importante foco de resistencia a la dictadura de Alfredo Stroessner (1954-1989), traicionó a sus bases y a su historia y se convirtió en un partido más al servicio de las elites empresariales corruptas vinculadas al contrabando, el narcotráfico y la apropiación ilegal de tierras.

La dictadura facilitó la fusión entre un empresariado ligado a negocios ilegales y el Partido Colorado, que fue el partido-Estado de Stroessner, que gobernó Paraguay durante 60 años ininterrumpidos (desde la guerra civil de 1947 hasta 2008 cuando gana Lugo) en alianza con los militares y gran parte del tiempo bajo el estado de sitio.

La tierra es el mejor ejemplo del tipo de elites que se crearon en Paraguay. Según la FAO, la concentración de la tierra es la más desigual del mundo ya que el 80% está en manos del dos por ciento de los propietarios[5]. La dictadura se sostuvo entregando tierras a militares, empresarios y miembros del Partido Colorado, que consigna la Comisión Verdad y Justicia en su informe final entregado en 2008[6].

El informe establece que entre 1954 y 1989 se entregaron de modo ilegal 6,7 millones de hectáreas, a las que se deben sumar otro millón entregadas de forma irregular entre 1989 y 2003. A esas tierras el informe las denomina “tierras malhabidas” que suman el 32,7% de la superficie arable del país y el 20% de la superficie total de Paraguay[7].

Una parte considerable de esas tierras, sobre todo en los departamentos fronterizos, fueron entregadas a hacendados brasileños, los brasiguayos, que hoy detentan alrededor de 5 millones de hectáreas según el investigador Marcos Glauser[8]. En el departamento donde se realizó la masacre de Caraguaty, en Canindeyú, los brasiguayos poseen el 40% de la tierra y el 80% de los cultivos de soya[9].

Ese empresariado y esa derecha forzaron la destitución de Lugo, exigiendo mano dura contra los campesinos que ocupan tierras malhabidas para que sean usadas para la reforma agraria. Tanto el Mercosur como la Unasur decidieron en la cumbre de Mendoza, el 29 de junio, poner un freno a un modelo de “golpe constitucional” que se estrenó en Honduras en 2009 y prosiguió en Paraguay.

Es cierto, como ha sido denunciado por diversos medios, que la multinacional Monsanto presionaba para que se liberara el algodón transgénico, que otra multinacional, Rio Tinto Alcan, quiere instalarse en paraguay aprovechando su energía abundante y barata, y que los Estados Unidos venían alentando la destitución de Lugo desde 2009[10]. Pero estas presiones habrían fracasado si no existiera una clase política corrupta.

El Mercosur en su hora más difícil

Todos los gobiernos de la región, incluso los países gobernados por la derecha como Chile y Colombia, consiguieron tomar una decisión común: ambos organismos suspendieron a Paraguay hasta las elecciones de abril de 2013 y mostraron unanimidad y distancia de Washington aún en una situación compleja porque se trató de un golpe de Estado de nuevo tipo.

Ni la Unasur ni el Mercosur impulsaron sanciones económicas contra Paraguay. Esto se debe a dos cuestiones. Paraguay es un gran proveedor de energía a Brasil, de la represa de Itaipú, y a la Argentina, por la de Yacyretá. Además, sus vecinos no quieren que Paraguay se retire de esas organizaciones ya que puede estar tentado a firmar un tratado de libre comercio con Estados Unidos y a instalar bases militares en su territorio.

Algo de eso insinuó el nuevo presidente Federico Franco cuando dijo que con las sanciones “terminó la tutela de los países vecinos”, y aseguró que ahora “Paraguay está liberado para tomar decisiones”[11]. Por eso Brasil logró convencer a Hugo Chávez para que no interrumpa el suministro de petróleo a Paraguay.

No será fácil que Paraguay renuncie a la región pues tiene una enorme dependencia de sus vecinos. El 55% de sus exportaciones van al Mercosur siendo Brasil su principal mercado, sobre todo soya, carnes, cereales y oleaginosas[12]. Siendo un país mediterráneo, toda su producción sale por los puertos brasileños y argentinos de los cuales tiene una total dependencia, así como de sus carreteras.

Sin embargo, el golpe en Paraguay no consigue disimular las dificultades del Mercosur, aquejado por la crisis mundial y el ascenso de China. Existe una fuerte disputa entre Argentina y Brasil y entre los dos pequeños (Uruguay y Paraguay) con los dos grandes del bloque. La alianza está paralizada porque lo que conviene a unos perjudica a los otros.

Expresión de las dificultades fue la renuncia del embajador Samuel Pinheiro Guimarães, Alto Representante General del Mercosur, en la reciente cumbre en Mendoza. En su carta-relatorio de despedida traza un lúcido análisis sobre la realidad actual del bloque.

Señala que la crisis económica en Europa y Estados Unidos y el ascenso de China generan un enorme flujo de capitales hacia el sur que “erosiona los vínculos comerciales intra-Mercosur que son el principal cimiento del proceso de integración”[13]. La desindustrialización se deriva de esas políticas y debe ser enfrentada utilizando los recursos de la exportación de commodities.

Pinheiro asegura que la Unasur “no puede ser la piedra fundamental para la construcción del bloque económico de América del Sur” porque Chile, Colombia y Perú firmaron tratados de libre comercio con Estados Unidos, lo que imposibilita la construcción de políticas regionales de promoción del desarrollo.

Por eso cree que el bloque regional debe ser formado “a partir de la expansión gradual del Mercosur”, incluyendo a Venezuela, Ecuador, Bolivia, Surinam y Guyana. Los últimos deberán contar con condiciones de ingreso especiales por su bajo nivel de desarrollo y el interés político que tienen para la región.

Para avanzar, dice el embajador, el bloque debe aumentar de forma significativa la coordinación política y la cooperación económica. “La característica central del Mercosur son las asimetrías”, explica, que provocan tensiones políticas. Apuesta por una fuerte expansión de los recursos del Fondo para la Convergencia Estructural para favorecer a los más pequeños, que hoy cuenta con apenas 100 millones de dólares anuales.

Quizá el momento más luminoso de su carta sea el párrafo 34: “En un mundo multipolar, en crisis, con grandes cambios de poder, no es del interés de ningún bloque o de ninguna gran potencia la constitución o el fortalecimiento de un nuevo bloque de Estados, en especial si son periféricos. Cualquier gran potencia considera más conveniente negociar acuerdos con Estados aislados, en especial si son países subdesarrollados, más débiles económica y políticamente”[14].

Sólo a los miembros del Mercosur les interesa su bloque. Sin embargo, cuando fue creado en 1991 no fue concebido como organismo para promover el desarrollo sino como unión aduanera para promover el libre comercio. La propuesta de Pinheiro consiste en que sea capaz de impulsar un desarrollo regional armonioso y equilibrado, eliminando las asimetrías y construyendo una legislación común de modo gradual.

Este viraje es necesario porque las respuestas de los países industrializados a la crisis son “una verdadera suspensión, en al práctica, de los acuerdos de la OMC negociados en la época de hegemonía del pensamiento neoliberal”[15].

Si el Mercosur no da estos pasos, “podrá sobrevivir pero siempre de modo claudicante y no se transformará en un bloque de países capaz de defender y promover sus intereses en este nuevo mundo que surgirá de las crisis que vivimos”. El diagnóstico hecho por uno de los más destacados intelectuales de Brasil, parece acertado. Los próximos años dirán si hay voluntad política para cambiar el rumbo.

China da un paso al frente

Wen Jiabao, primer ministro chino, visitaba la región cuando se producía el golpe en Paraguay. El momento álgido de su visita a Brasil, Uruguay y Argentina, fue la videoconferencia que mantuvo desde Buenos Aires el lunes 25 con Dilma Rousseff, Cristina Fernández y José Mujica.

Según la agencia china Xinhua, el primer ministro hizo tres propuestas: fortalecer la confianza mutua y la comunicación estratégica con el Mercosur, duplicar el comercio para 2016 llevándolo a 200.000 millones de dólares, además de las inversiones y la cooperación financiera y tecnológica, y fomentar las relaciones bilaterales en el campo de la educación y la cultura[16].

La propuesta de Wen Jiabao fue interpretada por sus interlocutores como lo que realmente es: una vasta alianza estratégica que incluye un tratado de libre comercio China-Mercosur. A destacar que se aprovechó que Paraguay estaba por ser suspendido del Mercosur, ya que no tiene relaciones con China. Al día siguiente realizó una importante disertación en la CEPAL, en Santiago de Chile.

Allí realizó la propuesta dirigida a América Latina y el Caribe consistente en “combatir el proteccionismo”, “profundizar la cooperación estratégica” y abrir nuevos mercados con el objetivo de que el intercambio comercial bilateral “supere los 400.000 millones de dólares en el próximo lustro”[17]. Propuso la creación de un fondo de cooperación al que China hará un aporte inicial de 5.000 millones de dólares y una línea de crédito del Banco de Desarrollo de China para la construcción de infraestructuras.

Además propuso una amplia cooperación agrícola y establecer un mecanismo de reserva alimentaria de emergencia de 500 mil toneladas destinado a contingencias naturales y ayuda alimentaria, incluyendo la instalación de centros de investigación y desarrollo en ciencia y tecnología agrícolas.

La oferta china luce tentadora en momentos en que el Mercosur atraviesa enormes dificultades. La CEPAL elaboró un documento titulado “Diálogo y cooperación ante los nuevos desafíos globales”[18]. Alicia Bárcenas, secretaria ejecutiva de CEPAL, señaló en el prólogo que la región está ante una oportunidad histórica para dar un salto en infraestructura, innovación y recursos humanos, o sea “traducir la renta de los recursos naturales en formas variadas de capital humano, físico e institucional”.

Para eso debe atraer inversión directa de China que le permita diversificar las exportaciones. De los más de 40 apartados que incluye el documento, uno debería ser especialmente atendido por los países de América del Sur: hacia 2030 dos tercios de la población de clase media vivirán en la región Asia-Pacífico frente a sólo el 21% que lo harán en Europa y América del Norte.

En consecuencia, la clase media asiática se transformará en “mercado clave para los alimentos, confecciones de mayor calidad, turismo, fármacos, servicios médicos, retail y artículos de lujo”, lo que permitirá que América Latina diversifique sus exportaciones y les sume valor agregado[19]. Agrega que la internacionalización del renminbi puede beneficiar a la región ya que China se convirtió en su segundo socio comercial.

Entre las conclusiones se destaca que el ascenso de China permite a la región sudamericana prolongar el ciclo favorable de términos de intercambio que vive desde 2003. “Si no se aprovecha bien el momento, podría acentuarse el proceso de reprimarización exportadora, estableciendo modalidades renovadas del vínculo centro-periferia”.

Para conseguirlo la CEPAL apunta la necesidad de establecer una “agenda regional concertada de prioridades”, que supere las iniciativas unilaterales. O sea, lo decisivo es lo que denomina como el “desafío interno”. En este punto decisivo, el análisis de Samuel Pinheiro y de la CEPAL coinciden plenamente. Sin embargo, la guerra comercial entre los miembros del Mercosur sigue siendo un factor de desestabilización.

Las divisiones a menudo escalan de la economía a la política. El ingreso de Venezuela decidido en la cumbre de Mendoza provoca reacciones encontradas. Según el canciller uruguayo Luis Almagro, Dilma presionó para que se tomara esa decisión que Mujica quería postergar porque no acordaba con las formas [20]. Marco Aurelio García, asesor de la presidenta de Brasil en cuestiones internacionales, afirma que la decisión se tomó por consenso y que el estilo de la diplomacia de su país no es presionar [21].

Este es el tipo de problemas al que alude Pinheiro: falta de confianza mutua, falta de visión estratégica, predominio de las cuestiones locales por sobre las generales y del corto plazo sobre el largo, incapacidad de comprender los cambios globales. Dicho en palabras del italiano Antonio Gramsci, es el predominio de la “pequeña política”. Lo que está en juego es demasiado importante y no todos parecen comprenderlo.

Notas

[1] “Dilma comanda reação para evitar queda do paraguayo”, Folha de São Paulo22 de junio de 2012.

[2] “Brasil discute afastar Paraguai do Mercosul como punição por impeachment”, Folha de São Paulo, 24 de junio de 2012.

[3] “El porqué del golpe en Paraguay y los escenarios para el 2013”, BASE IS, 25 de junio de 2012.

[4] La masacre de Curuguaty fue un incidente entre policías y francotiradores infiltrados entre los campesinos que ocupaban una hacienda obtenida ilegalmente por Blas Riquelme, ex senador del Partido Colorado, en el que murieron 17 personas entre campesinos y policías. Es la primera vez en la historia de las miles de ocupaciones de tierras realizadas por los campesinos en que se producen muertos y el hecho fue usado para destituir a Lugo.

[5] BASE IS, Comunicado a la opinión pública, 21 de junio de 2012.

[6] La Comisión Verdad y Justicia comenzó a redactar su informe sobre la dictadura en 2004, bajo el gobierno del colorado Nicanor Duarte y estuvo presidida por monseñor Mario Melanio Medina.

[7] Comisión de Verdad y Justicia, Informe Final, Tierras Mal Habidas, tomo IV, Asunción, 2008, pp. 25 y 26.

[8] Marcos Glauser, Extranjerización del territorio paraguayo, Asunción, BASE IS, 2009.

[9] Idem pp. 31 y 32.

[10] Idilio Méndez Grimaldi, “Los muertos de Curuguaty y el juicio político a Lugo”, Rebelión, 21 de junio de 2012 y “La conspiración se instaló hace mucho”, Página 12, 29 de junio de 2012.

[11] “Paraguai ameaça procurar outros sócios se for suspenso do Mercosul”, France Presse, Asunción, 29 de junio de 2012.

[12] ABC, 26 de juno de 2012.

[13] Samuel Pinheiro Guimarães, Relatório ao Conselho de Ministros, Mercosur, junio 2012.

[14] Idem. p. 9.

[15] Idem. p. 14.

[16] Xinhua, Buenos Aires, 25 de junio de 2012.

[17] “Texto del discurso del primer ministro chino ante CEPAL”, Xinhua, Santiago, 26 de junio de 2012.

[18] CEPAL, Santiago, 2012.

[19] Idem. p. 16.

[20] http://www.elobservador.com.uy/noticia/227266/almagro-34asi-no-mercosur34/

[21] “Não fizemos pressão sobre nenhum país”, Folha de São Paulo, 2 de julio de 2012.

Raúl Zibechi, periodista uruguayo,  es analista internacional del semanario Brecha de Montevideo, docente e investigador sobre movimientos sociales en la Multiversidad Franciscana de América Latina, y asesor a varios grupos sociales. Escribe el “Informe Mensual de Zibechi” para el Programa de las Américas www.cipamericas.org/es.

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Jun 30 2012

La carta venezolana

Por Martín Granovsky

Los miembros plenos del Mercosur redondearon algo que los presidentes de Brasil, la Argentina, Uruguay y Paraguay ya habían resuelto: le pusieron fecha a la incorporación de Venezuela al Mercosur como el quinto miembro del grupo con todos los derechos y obligaciones. Hasta ahora era el Senado paraguayo el que frenaba la integración de Caracas como la única de las ocho cámaras legislativas de los cuatro miembros plenos que ponía bolilla negra a la ratificación del acuerdo firmado por la presidencia.

Sin embargo, la decisión de sumar a Venezuela excede en mucho la crisis paraguaya. Por lo pronto los dos países grandes, Brasil y la Argentina, imaginaron la entrada venezolana cuando aún gobernaban Luiz Inácio Lula da Silva y Néstor Kirchner.

Se trata de la tercera economía de Sudamérica, cierra un bloque en el extremo sur y el extremo norte del continente, contribuye a la solidez energética en su carácter de miembro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y no presenta obstáculos comerciales porque no tiene firmado ningún tratado de libre comercio con terceros países como es el caso de Colombia y Perú respecto de, entre otros, los Estados Unidos.

La fecha elegida, 31 de julio, ya en plena presidencia pro tempore de Brasil sobre el Mercosur, tendrá incidencia política. Venezuela adelantó dos meses las elecciones presidenciales programadas inicialmente para diciembre y las celebrará en octubre, es decir a menos de tres meses de su entrada como miembro pleno del Mercosur. Será difícil que la oposición venezolana construya parte de su campaña electoral endilgándole a Hugo Chávez una política de aislamiento internacional. De paso, la cercanía entre el 31 de julio y las elecciones de octubre fortalece políticamente a Chávez. Más aún: por su cáncer, Chávez necesita ejercer demostraciones de poder lo más cerca posible de las elecciones. Y un encuentro internacional en Río de Janeiro con Dilma Rousseff de anfitriona podría funcionar como un modo más de construcción política regional para el actual presidente venezolano. No es que la movida defina las elecciones. Como lo demostró, por si hiciera falta, la crisis paraguaya, las intervenciones políticas externas pueden ser preventivas o disuasivas sólo como añadido de una realidad interna. La que manda es ésta. Acaba de corroborarlo la solución de la sublevación policial boliviana. Evo Morales, con poder político, decisión, apoyo parlamentario y construcción propia pudo encontrarle la vuelta y negociar el fin del conflicto. A Fernando Lugo, en cambio, le resultó imposible frenar el último intento de juicio político y llegó la destitución.

Un papel clave cumplirá Alí Rodríguez, varias veces ministro de Chávez, ex secretario de la OPEP y flamante secretario de la Unión Suramericana de Naciones, donde sucedió a un movedizo mandato de la colombiana María Emma Mejía. Rodríguez dijo que Sudamérica debe unirse en defensa de sus recursos naturales y en busca de mayor desarrollo y niveles más amplios de justicia. Estos días lo asesora en la Unasur el argentino Rafael Follonier, que cumplió las mismas funciones cuando Kirchner medió entre Colombia y Venezuela y evitó una guerra, en 2010, y mantiene su rango de secretario de Estado en la Casa de Gobierno.

Sudamérica, por lo que se ve, aún tiene cartas que jugar en medio del huracán de la economía mundial. Tantas que ni siquiera el desplazamiento ilegal de Lugo y su reemplazo por Federico Franco fueron capaces de arruinar el juego.

Extractado de P/12

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Jun 30 2012

Unasur en sintonía

El bloque continental condenó la destitución del presidente paraguayo Fernando Lugo. Suspendió a Paraguay hasta tanto no restablezca el orden democrático. También resolvió conformar un grupo de alto nivel para el seguimiento de la situación en Paraguay y se desplazó a ese país de la presidencia pro tempore.

Por Nicolás Lantos

“Nos rige el principio de defensa a ultranza de los procesos democráticos; ése es el único principio que nos guía”, aseguró el canciller argentino Héctor Timerman al informar, a última hora de anoche, acerca de las decisiones tomadas por el bloque continental respecto del estado de las cosas en Paraguay. Siguiendo el rumbo marcado por el Mercosur a la mañana, la Unasur decidió suspender a ese país hasta tanto no se restablezca el orden democrático, condenó fuertemente la interrupción institucional que sufrió Fernando Lugo y decidió conformar un grupo de alto nivel para el seguimiento de la situación paraguaya. “Están preocupados porque no se repita la situación. Es importante dejar testimonio de que esto es favor del pueblo paraguayo y los pueblos de América latina en general”, completó el ministro de Relaciones Exteriores en rueda de prensa.

“No puede desestimarse que en los últimos años hubo golpes e intentos de golpes de Estado” en varios países sudamericanos, agregó Timerman, que dio los ejemplos de “Ecuador, Bolivia, Paraguay y Honduras”. Según informó, durante el plenario se habló de que “existen potencialidades de grupos concentrados de poder” con la intención y capacidad de “interrumpir o condicionar” los procesos democráticos en América del Sur, por lo que la decisión de los jefes de Estado es contrarrestar a esos poderes fácticos con “unidad regional”.

La decisión de suspender a Paraguay se tomó “en base a los informes de once de los doce cancilleres” de la región que acudieron a Asunción para negociar una salida antes de que se concretara el juicio político contra Fernando Lugo (el único ausente en aquella ocasión fue el representante de Guyana), y que coincidieron en caracterizar el proceso como “interrupción del orden democrático”.

Ayer, para ratificar el diagnóstico y actuar en consecuencia, estaban presentes los mandatarios de casi toda la región: además de la local Cristina Fernández de Kirchner y sus socios en Mercosur, Dilma Rousseff (Brasil), José Mujica (Uruguay), Sebastián Piñera (Chile) y Evo Morales (Bolivia), se hicieron presentes Rafael Correa (Ecuador), Ollanta Humala (Perú) y Desiré Bouterse (Surinam).

Las excepciones fueron el venezolano Hugo Chávez, que canceló su viaje a Mendoza a último momento; el colombiano Juan Manuel Santos y el presidente de Guyana, Donald Ramotar. Ellos tres estuvieron representados por sus respectivos ministros de Relaciones Exteriores, Nicolás Maduro, Angela Holguín y Carolin RodriguesBirkett.

Según pudo reconstruir Página/12, a pesar de que el resultado de la matutina reunión de Mercosur trazó el camino a seguir por la Unasur, hubo discusiones sobre la magnitud de las medidas a adoptar para sancionar al gobierno golpista paraguayo. Los países del ALBA fueron los que buscaban penas más duras, mientras que Chile fue quien llevó la batuta conciliadora.

Por otra parte, se decidió en consecuencia concluir con la presidencia pro témpore que ejercía Paraguay en la Unasur y transferírsela a Perú, al que de todas formas le correspondía asumirla el mes próximo (la sucesión se hace en orden alfabético por períodos de un año).

Fuente: Página/12

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Jun 25 2012

La UNASUR a prueba

Rodríguez Araque, Secretario General de la UNASUR, en Asunción

Por Gonzalo Sánchez

De todas las nuevas instituciones que se han creado en los últimos años en América Latina, solo la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América – Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) ha sido capaz de convertir las bonitas palabras con la que estas instituciones llenan las declaraciones con las que clausuran sus encuentros en hechos. Y esto es debido a que sus integrantes apuntan en la misma dirección contra el capitalismo en fase neoliberal.

No existe oposición a que Cuba comparta sus medicamentos con otros países a precios muy reducidos recibiendo a cambio carne bovina de Nicaragua y petróleo a precios preferenciales de Venezuela. Y no hay nadie en contra porque ninguno de los países del ALBA–TCP defiende los intereses de las grandes farmacéuticas, ni del latifundista de turno ni de ninguna empresa petrolera privada. Son acuerdos que favorecen a los pueblos, no a las empresas privadas.

Tampoco existe en el ALBA problemas para llevar una posición común contra, por ejemplo, el bombardeo de la OTAN en Libia, en favor de la independencia del Sahara y Palestina, en apoyo a reactivar el protocolo de Kyoto denunciando la complicidad de los estados capitalistas con las empresas que están acabando con la naturaleza. Y no existe por la misma razón que antes, porque los gobiernos integrantes de esa organización representan a sus ciudadanos y sus intereses, no a las grandes empresas.

Sin embargo, desde hace unos años con la creación de la UNASUR, todos los países sudamericanos (de Colombia hasta Argentina) han mostrado sus deseos de unirse para conseguir objetivos comunes. Pero, ¿qué objetivos comunes puede tener el presidente colombiano Santos con el presidente ecuatoriano Correa? ¿O el chileno Piñera con el venezolano Chávez? ¿O el peruano Humala con el boliviano Morales? Unos (Santos, Piñera, Humala) alejan al estado de la economía, al contrario que los otros. Los mismos que alejan al estado de la economía, privatizan la sanidad y la educación, mientras que los otros vuelven a hacer lo contrario. Mientras los que privatizan reconocieron corriendo a los golpistas hondureños (excepto Humala que en ese momento se encontraba en la oposición), los otros no. Mientras los que reconocieron a los golpistas hondureños establecen bases militares norteamericanas en sus territorios, los otros las cierran.

Son gobiernos que por su accionar político se puede establecer que son contrarios. Y sus posiciones sobre los mismos temas también lo son. Por eso, la UNASUR, dirigida en este momento por el ex guerrillero Alí Rodríguez Araque, militante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), tiene muy difícil llegar a una posición concreta y unánime sobre el golpe de estado en Paraguay. Mientras que los gobiernos que representan a sus pueblos como los de Venezuela, Ecuador y Bolivia ya han dicho que no reconocerán otro gobierno que no sea el de Fernando Lugo, otros gobiernos de la UNASUR que representan a las grandes empresas, enormes bancos y latifundistas como los de Colombia y Chile ya han dicho que respetan la decisión de los golpistas.

¿Cómo se puede llegar a una posición común si unos países quieren restituir al derrocado presidente Lugo en el Poder mientras otros quieren legitimar al golpista Federico Franco que se ha autoproclamado presidente de Paraguay? Dos posiciones contrarias en una misma organización como la UNASUR que toma sus decisiones por consenso para no quebrar la débil unidad que surge incondicionalmente entre enemigos políticos que se alían.

Mientras tanto Fernando Lugo se ha enfrentado a un “juicio político” por una masacre que el no cometió -al menos los golpistas que han impulsado el juicio no lo han demostrado-, sin posibilidad a defenderse y sin pasar por el congreso porque la sentencia se ha dado antes de celebrar el juicio. Este proceso deleznable es el que apoyan gobiernos como los de Colombia y Chile integrantes de la UNASUR que según su máximo dirigente Rodríguez Araque quieren volver a restituir a Lugo en el poder.

En los próximos días se comprobará si la UNASUR realmente sirve para frenar los golpes de estado en la región y restituir el orden democrático o por el contrario es otra institución integrada por miembros con visiones políticas opuestas donde sobran las buenas intenciones y faltan los hechos concretos que materialicen esas buenas intenciones en la realidad. Por ahora Brasil ha pedido la expulsión inmediata de Paraguay de la UNASUR, veremos si todos los miembros de la organización están dispuestos a dar este duro golpe a los golpistas paraguayos.

Tomado de Rebelión

 

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Jun 25 2012

GOLPE DE ESTADO EN PARAGUAY: COBERTURA COMPLETA DE PÁGINA 12 HOY LUNES

Publicado por Maggie Marín en General

En la foto, Franco con su primer invitado, el nuncio apostólico

EL MERCOSUR NO INVITA A FRANCO A LA CUMBRE

Paraguay con tarjeta amarilla

Por decisión de la Argentina, Brasil y Uruguay, el reemplazante de Fernando Lugo no podrá participar de la reunión de Mendoza del Mercosur. Es el comienzo de aplicación de la cláusula democrática.

Por Martín Granovsky

El Mercosur ya comenzó el Operativo Cerrojo sobre el gobierno paraguayo de Federico Franco y anunció el primer derecho que perdió Paraguay: no participará de la reunión del Consejo del Mercado Común y Cumbre de Presidentes del Mercosur que se realizará esta semana en Mendoza.

La información surgió de un comunicado de la Cancillería argentina, porque el país tiene hoy la presidencia pro témpore del bloque que integran, además de Paraguay y la Argentina, Brasil y Uruguay.

El texto dice que en Paraguay se produjo una “ruptura del orden democrático”. La frase ya fue utilizada por el canciller argentino Héctor Timerman en un reportaje publicado ayer por este diario y está tomada de la cláusula democrática firmada en Ushuaia por los cuatro miembros plenos, en compañía de Bolivia y Chile en 1997.

También se realizará una cumbre de Unasur, aunque los presidentes todavía no decidieron si coincidirá con la de Mercosur o no. La presidencia pro témpore, en este caso, la tiene Paraguay.

Lugo fue invitado a la reunión del Mercosur. Una alternativa bajo análisis es si en el caso de Unasur será él quien entregue la presidencia pro témpore a Ollanta Humala, el jefe del Estado peruano que ya estaba designado para desempeñarla.

Federico Franco y su canciller, José Félix Fernández Estigarribia, comenzaron una estrategia de presentar a Lugo como el eventual responsable de un aislamiento de Paraguay por parte de la región.

Franco dijo que Lugo es la persona clave del conflicto internacional y el canciller fue aún más lejos: “Como ex presidente y como ciudadano paraguayo, Lugo tiene la obligación de contribuir a construir los puentes necesarios para las relaciones diplomáticas de Paraguay”. De ahí a culpabilizarlo habría solo un paso. Fernández Estigarribia fue también el que calificó la masacre de once campesinos y seis policías que sirvió como argumento para desatar el juicio político decisivo tras 23 intentos anteriores por parte del Congreso como “la más grande de la historia del Paraguay”. Aunque la supresión de una sola vida es un hecho absoluto en términos individuales, en la historia paraguaya del Siglo XX, por tomar solo un período, Alfredo Stroessner gobernó bajo un régimen dictatorial entre 1954 y 1989. Una de las etapas fue la del Plan Cóndor, que coordinó la represión, el intercambio de secuestrados y el espionaje en el Cono Sur. Stroessner fue derrocado por el general Andrés Rodríguez en un movimiento con participación decisiva del gobierno de Raúl Alfonsín, que todavía era presidente. Allí comenzó un proceso de transición democrática con presidentes colorados y opositores liberales. El mandato de Lugo, iniciado en 2008, alteró esa fórmula. Hasta el viernes fue un presidente no colorado, aunque gracias a su alianza con sectores blancos y con sectores colorados. De todos modos, es el presidente no colorado al que le fue impedida la chance de llegar al final del mandato aunque faltaran solo nueve meses para las elecciones de 2013.

Ayer, Carlos Filizzola, ex ministro del Interior de Lugo, dijo en un planteo de máxima que la única posibilidad de salida es “que Lugo retome el poder”.

Para Filizzola, la destitución de Lugo fue “un hondurazo”. Se refirió al derrocamiento de Manuel Zelaya, el presidente de Honduras electo constitucionalmente.

El 28 de junio de 2009, luego de un golpe militar, Zelaya fue deportado. La Organización de los Estados Americanos repudió el golpe. La Argentina y Brasil fueron más allá. Dijeron que sentaba un precedente peligroso luego de una etapa inédita de estabilidad institucional en la región. El entonces presidente Lula acompañó la declaración con un gesto concreto: Zelaya volvió a Honduras y utilizó la hospitalidad extraterritorial de la embajada brasileña. Cristina Fernández de Kirchner, que iba por su primer mandato, viajó a América Central para seguir la suerte de Zelaya y la Argentina actuó en coordinación con el gobierno brasileño.

Sin que cada país haya hecho exactamente lo mismo, porque la Argentina retiró a su embajador y Brasil llamó al suyo en consulta, una forma de protesta diplomática, los dos Estados más grandes de Sudamérica funcionaron otra vez en sintonía ante la destitución de Lugo. La Presidenta dijo que “fue un golpe” y la presidenta brasileña Dilma Rousseff advirtió de entrada que Paraguay podría ser separado de Unasur.

El cuadro amplio de la región muestra que Venezuela retiró embajador y Uruguay y Chile llamaron a los suyos en consulta.

Como informó ayer este diario, la Argentina, Brasil y Uruguay están discutiendo el modo de llevar a cabo la incorporación de Venezuela como miembro pleno de Mercosur. Lo impedía la bolilla negra del Senado paraguayo, la única cámara de las ocho del Mercosur que no aprobó el acuerdo de ratificación de la medida. Ya en la última cumbre del Mercosur, los presidentes discutieron un cambio de reglamento que permitiese sumar a Venezuela. El comunicado de la Cancillería de ayer supone la aplicación de una cláusula que suspende derechos y obligaciones de uno de los Estados miembros. Uno de esos derechos y obligaciones es, precisamente, la ratificación de la entrada de un miembro pleno. En el caso argentino, la Presidencia recibió de la Cancillería el fin de semana un menú completo de opciones sobre este tema.

Venezuela no sólo retiró al embajador sino que anunció el corte de las exportaciones de hidrocarburos y derivados a Paraguay. Según el diario ABC Color, el 30 por ciento del gasoil que se consume es venezolano y Paraguay tiene una deuda de 300 millones de dólares con la petrolera estatal venezolana Pdvsa.

El artículo cuarto de la cláusula democrática del Mercosur estipula que “en caso de ruptura del orden democrático en un Estado Parte del presente Protocolo, los demás Estados Partes promoverán las consultas pertinentes entre sí y con el Estado afectado”. El artículo quinto dice que “cuando las consultas mencionadas en el artículo anterior resultaren infructuosas, los demás Estados Partes del presente Protocolo, según corresponda de conformidad con los Acuerdos de integración vigentes entre ellos, considerarán la naturaleza y el alcance de las medidas a aplicar, teniendo en cuenta la gravedad de la situación existente”. Las medidas “abarcarán desde la suspensión del derecho a participar en los distintos órganos de los respectivos procesos de integración, hasta la suspensión de los derechos y obligaciones emergentes de esos procesos”.

PERU, CHILE, HONDURAS Y EL SALVADOR SE MOSTRARON SOLIDARIOS

Latinoamérica firme con Lugo

Mientras los países de la región expresaban rechazo a la destitución del mandatario, España, Alemania, Canadá y el Estado Vaticano aceptaban el nuevo escenario en Paraguay bajo el argumento de que respetaban la institucionalidad.

La abrupta salida del presidente Fernando Lugo despertó reacciones solidarias de apoyo y otras que reconocen la decisión adoptada por el Parlamento paraguayo. La alta representante de la Unión Europea, Catherine Ashton, dijo estar alarmada por la destitución del presidente. En un comunicado, Ashton mencionó la rápida reacción de la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur) y expresó su preocupación por la gestión del proceso, en referencia a la crisis política de Paraguay. “La UE apoya al pueblo paraguayo y llama a todas las partes a respetar su voluntad democrática”, señaló la jefa de la diplomacia europea. Ashton dijo haber seguido el debate en la Organización de Estados Americanos (OEA) y reconoció que apoya la decisión de enviar un equipo a Paraguay para seguir la situación en el terreno. Por su parte, Estados Unidos pidió a los paraguayos que reaccionen con calma y responsabilidad tras la separación de Lugo del Ejecutivo. “Instamos a todos los paraguayos a que actúen de forma pacífica, conforme al espíritu de los principios democráticos de Paraguay”, dijo una portavoz del Departamento de Estado.

En tanto, el gobierno español se expresó a favor del pleno respeto a la institucionalidad democrática y el Estado de derecho y confió en que Paraguay logrará encauzar la actual crisis política que atraviesa, así como salvaguardar la convivencia pacífica del pueblo paraguayo. El Ejecutivo en manos de Mariano Rajoy sostuvo en un comunicado que siguió con atención el desarrollo del juicio político a Lugo y aseguró haber tomado nota de su decisión de acatar la resolución del Senado. También informó sobre el contacto que mantiene con los países de la Unasur, de la OEA y que desea colaborar con ellos para ayudar a Paraguay a superar esta situación.

Tras reunirse en el palacio de gobierno con Federico Franco, el ministro alemán de Cooperación Económica y Desarrollo, Dirk Niebel, dijo que no existen señales de que el cambio de mando haya sido inconstitucional. “Los resultados de las votaciones en el Congreso, que llevaron a la destitución del presidente Fernando Lugo, son un mensaje político claro”, opinó Niebel. El encuentro con Franco, agregó, no significa sin embargo un reconocimiento formal de su gobierno. “Eso no es de mi incumbencia”, dijo Niebel al respecto. Su viaje a Paraguay había sido planeado hace tiempo, al igual que la reunión con Franco, quien hasta anteayer ejercía la vicepresidencia. Niebel es el primer alto funcionario europeo en reunirse con Franco después de la destitución de Lugo.

La secretaria de Estado para el continente americano, Diane Ablonczy, dijo a través de un comunicado que “Canadá observa que Fernando Lugo ha aceptado la decisión del Senado paraguayo de impugnarlo y que un nuevo presidente, Federico Franco, ha tomado posesión (del gobierno)”. Canadá, a través de Ablonczy, se limitó a señalar: “Solicitamos la calma en Paraguay y continuaremos siguiendo los desarrollos de forma estrecha”. La funcionaria añadió que la estabilidad y respeto por la democracia que actualmente existe en la región ha sido ganada de forma trabajada y debe ser protegida. En 2009, tras el golpe de Estado en Honduras contra el presidente Manuel Zelaya, Canadá también se apartó de la posición adoptada por otro países americanos, que solicitaron la restitución del presidente constitucional.

La Iglesia Católica también dijo lo suyo. El nuncio apostólico del Vaticano, Eliseo Ariotti, se reunió el fin de semana con Franco. Ariotti dijo haber ido a honrar a las autoridades paraguayas, según declaraciones a la prensa difundidas por el diario paraguayo ABC. “Fue una conversación muy personal”, reconoció. El nuncio remarcó: “La paz es un don de Dios y sobre todo un don de los hombres”. También participó en una misa que se realizó en la tarde de ayer en la Catedral de Asunción, convocada por los obispos católicos de Paraguay para rezar por la pacificación del país.

El presidente de Chile, Sebastián Piñera, llamó a su embajador en Asunción y afirmó que respetará los acuerdos que se alcancen en el seno de la Unasur acerca de la situación en Paraguay y sostuvo que en el juicio político a Lugo “no se respetaron las normas del debido proceso”. La decisión de convocar al embajador Cristian Maqueira para analizar la situación en Santiago es similar a la que adoptaron los gobiernos de la Argentina, Brasil y Uruguay. Perú hizo lo propio con Jorge Antonio Lázaro, su embajador en Paraguay. El presidente Ollanta Humala estimó que su gobierno evaluaba el retiro de su embajador como parte de un conjunto de medidas a nivel regional para expresar el rechazo de la comunidad internacional a la infeliz decisión paraguaya.

“La salida de Lugo ha sido una profunda herida a la democracia entre los pueblos, donde el desenlace no es bueno para los pueblos”, indicó el presidente de Honduras, Porfirio Lobo, quien pidió a la OEA que medie en ese conflicto. El presidente de El Salvador, Mauricio Funes, desconoció al nuevo gobierno paraguayo y pidió a los países del Sistema de la Integración Centroamericana (SICA) tomar una posición en la misma línea.

Venezuela suspendió el envío de crudo

El presidente de Venezuela, Hugo Chávez, anunció el retiro de su embajador en Paraguay y ordenó el cese del envío de petróleo a ese país, tras la destitución del mandatario Fernando Lugo, el viernes pasado. “Esto lo lamentamos mucho, pero nosotros no vamos a apoyar para nada ese golpe de Estado, ni directa ni indirectamente”, subrayó Chávez durante su intervención en los actos conmemorativos por el 19º Aniversario de la Batalla de Carabobo y el Día del Ejército. El mandatario afirmó que la destitución de Lugo fue orquestada por una “burguesía obtusa”, y criticó el hecho de que “lo enjuiciaron sin una prueba y, además, de la noche para la mañana”, señaló a la agencia noticiosa estatal AVN.

El líder bolivariano agregó que “(los golpistas) son los mismos que convirtieron a Paraguay en una colonia yanqui durante muchos años, y apoyaron la dictadura, masacres, torturas y desapariciones. Siempre que gobiernan las burguesías y la derecha ocurren estas cosas; ésas son las burguesías, acostumbradas a humillar a los pueblos, acostumbradas a atropellar la Constitución y las leyes”, remarcó Chávez. Asimismo, advirtió sobre posibles desestabilizaciones en otras naciones de la región. “Lo de Paraguay no podemos desconectarlo de los planes que se están montando contra Venezuela y contra otros países de nuestra América”, afirmó Chávez. Y señaló como organizadores de esos supuestos planes al “imperio y sus lacayos en estas tierras”.

Chávez llamó a los organismos de seguridad del Estado y el pueblo todo a prepararse “para neutralizar los planes del imperio”, al advertir sobre las elecciones presidenciales que se celebrarán el 7 de octubre en Venezuela. En ese contexto, acusó a la burguesía venezolana de tratar de de-sestabilizar al país y contar con la posibilidad de un fraude con miras a esos comicios, en los que el gobernante aspira a su tercera reelección para el período 2013-2019. “Por eso, les decía, la Batalla de Carabobo no ha terminado, es la batalla por la independencia, la batalla por la vida, la vida de la patria”, añadió Chávez.

TRAS LA INTERVENCION DEL MEDIO, UNA DE LAS PRIMERAS RESOLUCIONES DE FEDERICO FRANCO

Toma de los trabajadores de la TV Pública

Mientras desde el Frente para la Defensa de la Democracia se anuncian movilizaciones y cortes de ruta para hoy, millares de personas se reunieron ayer en Asunción frente al edificio de la emisora estatal.

Por Washington Uranga

Desde el pasado viernes la televisión pública de Paraguay se encuentra tomada por los trabajadores, con el apoyo del Sindicato de Periodistas, la Organización de Audiovisualistas del Paraguay y el recientemente constituido Frente de Defensa de la Democracia. La medida fue adoptada como reacción a la decisión de intervenir los medios públicos, una de las primeras resoluciones adoptadas por el gobierno de Federico Franco después del golpe institucional que derrocó a Fernando Lugo. Grupos de jóvenes construyeron dos barricadas en las calles de acceso. El sistema de medios públicos está en la órbita de la Sicom (Secretaría de Comunicación para el Desarrollo), creada con rango ministerial por el derrocado Fernando Lugo en uno de sus primeros actos de gobierno. De allí dependen, entre otros, la Radio Nacional del Paraguay, la TV pública del Paraguay y la agencia de noticias IP Paraguay.

Mientras desde el Frente para la Defensa de la Democracia se anuncian para hoy movilizaciones sociales que incluyen cierres de rutas y manifestaciones frente a los edificios del gobierno para repudiar a los nuevos funcionarios designados por Franco, millares de personas se reunieron ayer en Asunción frente al edificio de la televisión pública, en Alberdi y Haedo de la capital paraguaya, para expresar su repudio al golpe y su respaldo a las autoridades destituidas. Hasta allí llegó el propio Fernando Lugo, aunque no formuló declaraciones en el lugar. “Todo está controlado aquí. No queremos infiltrados. No permitimos consumo de bebidas alcohólicas, ni portación de ningún tipo de armas. Controlamos todo, porque no queremos que este acto ciudadano sea infiltrado por nadie que quiera destruir este ambiente”, manifestó uno de los jóvenes de la barricada.

Ante los manifestantes el director de la televisión, el cineasta Marcelo Martinessi, se alegró que “la gente esté tomando este proyecto como suyo”. Y agregó que “la ciudadanía está tomando su lugar”, recordando que durante el gobierno de Lugo “nunca hemos recibido ningún tipo de sugerencia de censura. Sin embargo, anoche, casi a la medianoche, hemos recibido a alguien que dijo venir de parte del presidente Federico Franco pidiendo que no se emitan ciertos programas producidos por el canal durante el juicio político al presidente Fernando Lugo”.

Al grito de “dictadura nunca más” y mostrando carteles que referían el rechazo ciudadano al gobierno instalado tras el golpe institucional, los manifestantes se expresaban pacíficamente observados a la distancia por fuerzas de seguridad. En el lugar, el ex ministro de la Sicom, Augusto Dos Santos, afirmó que “con la ciudadanía no se juega, con la soberanía de la ciudadanía no se juega. Este es un espacio que hemos construido y seguiremos construyendo. Esta televisión es de la ciudadanía” y pidió “que se respete la TV pública, que se respete el proyecto de los medios públicos”.

Milva Rivarola, politóloga, analista, quien hasta hace unos días conducía un programa de análisis en la televisión pública, manifestó que las autoridades deben “entender estas manifestaciones como apropiaciones que la ciudadanía está haciendo de un medio público”. Cecilia Vuick, de la Juventud del Partido Popular Tekojoja, advirtió en un momento queno “se les antoje a las autoridades sacarnos lo que a la ciudadanía corresponde”.

Los trabajadores de la televisora instalaron frente al local del canal un micrófono abierto a través del cual se escucharon manifestaciones a favor de que “los medios públicos sigan siendo públicos y no gubernativos o estatales o propagandísticos”. Durante la tarde, la energía eléctrica de la televisora fue cortada por técnicos de la ANE (Administración Nacional de Electricidad) actuando por “órdenes superiores”, pero el servicio fue rápidamente repuesto cuando la maniobra fue advertida por los manifestantes.

El cantautor Ulises Silva dijo, dirigiéndose a sus conciudadanos, que “así como gritamos por la albirroja les pido que vengan a defender la democracia aquí frente a la televisión pública”. Entretanto los manifestantes coreaban “Galaverna, queremos tu cabeza”, aludiendo al senador colorado Juan Carlos Galaverna, uno de los primeros impulsores del juicio político a Lugo. Silva, un músico popular, preguntó en un momento mientras cantaba: “¿Cómo se dice golpista en Paraguay?”. El público respondió: “Franco, Franco”, aludiendo a Federico Franco. “Defendamos la democracia”, dijo al final de su canción.

“Todavía no estamos asimilando bien lo que pasó. Hay gente muy poco crítica y a veces, con tonos triunfalistas, están festejando lo hecho en el Paraguay. Es grave lo que aquí sucedió. No estamos dimensionando el hecho. Esta parte de la historia será recordada como un capítulo negro. Me preocupa la intolerancia”, manifestó Andrés Colmán Gutiérrez, periodista del Diario Ultima Hora y Presidente del Foro Permanente de Periodistas, Fopep.

El senador Luis Alberto Wagner, del Partido Liberal Radical Auténtico y uno de los pocos que se mantuvo fiel a Lugo, denunció que fue censurado en el Congreso. “No me dejaron hablar y vengo a sumarme a la manifestación para decir mi verdad”. Wagner denunció que los hechos de Kuruguaty “fueron montados y que el diputado Oscar Tuma, del Partido Colorado y principal acusador de Lugo, lo sabía”. Mencionó también la existencia de un documento en el que el diputado solicitó a la Comisión del Senado se ordene el desalojo de las tierras donde está establecida la Estancia Morombi, del ex senador colorado, Blas N. Riquelme, en Kuruguaty donde murieron 17 personas, diez días atrás.

Maggiorina Balbuena, de la Coordinadora de Mujeres Indígenas, denunció que “por causa de un plan nefasto fueron asesinados varios compañeros en Curuguaty”. Calificó al Congreso Nacional de nido de mykurê ha anguja (comadrejas y ratas). Y dijo que “éste es un gobierno de facto, de un sector minoritario, que está empezando a ser castigado por la comunidad internacional. Después de que mucha gente haya derramado su sangre en América latina, se va construyendo un nuevo modelo, para que, como pueblo, demos otra cara a la humanidad, una humanidad que no puede convivir con las violencias, desapariciones y desalojos violentos”, manifestó al condenar el golpe de estado producido por el Congreso.

Esperanza Martínez, ex ministra de Salud, dijo que “el nuevo modelo se llama golpe parlamentario”, unos meses antes de que el pueblo ejerza su derecho al voto. “Vamos a salir pacíficamente a dar nuestros votos de apoyo a la ciudadanía que quiere la democracia. Prendamos velas, cantemos en las calles, en cualquier idioma, estemos juntos, solidariamente y luchemos pacíficamente”, dijo y agradeció “las decisiones de los países que apoyan nuestra lucha”.

Una herida profunda a la democracia

Por Liliana M. Brezzo *

Cuando se divulgó la noticia del inminente juicio político al presidente Fernando Lugo llamé por teléfono a uno de los intelectuales más reconocidos en Paraguay para preguntarle su parecer sobre el desenlace de la crisis política. Me dijo: “En mi opinión, Lugo dejará de ser presidente mañana por la tarde, no precisamente por malo (lo es) sino porque nunca ha tenido mayoría en el congreso…Entiendo que, desde hacía tiempo, se tenía la mayoría parlamentaria necesaria para el juicio, pero los parlamentarios no querían asumir la responsabilidad política. Es una lástima, porque lo que viene no será mejor”. Conociendo su inclinación al escepticismo, no me convencí del todo. El viernes, en horas de la tarde, el presidente Fernando Lugo fue destituido por el Congreso por 39 votos condenatorios contra 6 absolutorios.

Mientras leía los correos que me iban llegando de colegas y amigos paraguayos vinieron a mi memoria dos circunstancias que pude presenciar en el país vecino. La primera fue cuando el 15 de agosto de 2008 tomó posesión de su cargo de presidente. Lugo, obispo católico, suspendido a divinis y líder de la Alianza Patriótica para el Cambio, había sido democráticamente elegido el 20 de abril ese año. Se descontaba que hacer de Paraguay un país más justo y menos desigual no iba a resultar una tarea para nada fácil. Entre mil prioridades tenía que llevar a cabo una reforma agraria y enfrentarse a los poderosos latifundistas, consolidar el régimen democrático que dejó atrás definitivamente la hegemonía política del Partido Colorado asociada al régimen dictatorial encabezado por Alfredo Stroessner (1954-1989) y renegociar los acuerdos sobre la represa hidroeléctrica de Itaipú para conquistar la soberanía energética. Sólo mediante avances efectivos en esos ejes, el Paraguay podría entrar en una nueva era.

La segunda circunstancia que vino a mi memoria fue la reciente algarabía que rodeó los festejos, en 2011, del bicentenario de la independencia de Paraguay. Precisamente, en el acto inaugural de las celebraciones, el presidente Lugo hizo explícito el compromiso del gobierno con el aniversario a través de un discurso en el que el Bicentenario aparecía como un momento crucial para la “construcción de un nuevo Paraguay”, un “proyecto de país que pretende reconquistar su dignidad” y diseñar el futuro compartido, acabando con los síntomas de “sometimiento, pobreza, miseria y ausencia de conciencia crítica”. En esa trama se proponía al año 2011 no como una conmemoración ritual, centrada en la exaltación de los hechos y de los protagonistas considerados nucleares para el nacimiento de la nueva nación, sino, al igual que en otros casos latinoamericanos, como un espacio para legitimar un proyecto político. Todo eso aparece hoy diluido.

Aun cuando la semana pasada, al conocerse los dolorosos acontecimientos ocurridos en Curuguaty como resultado del enfrentamiento entre campesinos y la policía, se coincidía en que se diseñaba un escenario político delicado, nadie presagiaba que con tanta celeridad se produciría la destitución de un presidente, por primera vez en la historia paraguaya. Paraguay se enfrenta a una coyuntura histórica que violenta su institucionalidad democrática. En un país en el que han prevalecido, desde comienzos del siglo XIX hasta finales del XX, sistemas políticos autoritarios, no es Fernando Lugo el que hoy ha recibido un golpe sino, nuevamente, la historia paraguaya; su democracia, la que ha sido herida profundamente.

* Conicet-Idehesi-IH. Es una de las principales historiadoras argentinas sobre el Paraguay; escribió, entre otros libros, La Argentina y el Paraguay e Historia de las Relaciones Internacionales del Paraguay. lilianabrezzo@conicet.gov.ar

DOS VISIONES SOBRE LO QUE IMPLICA EL GOLPE INSTITUCIONAL EN EL VECINO PAIS

Paraguay en su encrucijada

La mirada de dos investigadores y académicos argentinos que estuvieron en Asunción durante el juicio político que destituyó al presidente Fernando Lugo. La brutalidad de los acontecimientos es la brutalidad del realismo político explícito. Una conspiración guionada de antemano que daba por sentada la sentecia al ex obispo de San Pedro.

Opinión

La plaza de Las Armas quedó vacía

Por Lorena Soler *

Desde Asunción

Luego de dos días de convulsión política, Asunción despertó cobijada por una normalidad sorpresiva. Acaso no hay rastro alguno que indique que aquí ha sucedido un golpe de Estado. “Hoy por suerte ya estamos tranquilos”, susurró la chola en un extraño guaraní cuando compré mi religioso chipá diario.

Aquí no ha pasado nada. La brutalidad de los acontecimientos es la brutalidad del realismo político explícito. Quien gobierna con tanta normalidad en apenas horas de haber usurpado el poder, es porque lo gobernaba todo antes. En fin, Fernando Lugo no controlará los resortes básicos del Estado nacional, ni siquiera a una policía que hace apenas ocho días asesinó a varios campesinos, lo más querido de su origen y el último eslabón de su apoyo social.

Y así. Los canales locales de televisión, luego de 48 horas de transmisión en vivo, retomaron su programación habitual, una vez asumido el ahora nuevo presidente Federico Franco. El fin de la noticia es el final anunciado de un ciclo político que no deja de sorprender por la exactitud con la que se llevó a cabo, un guión en el que no hubo lugar para la improvisación. Y ahí tal vez radique la eficacia de las nuevas formas de ejercicio de los golpes de Estado en América latina. Un golpe de Estado en tiempos televisivos.

Las corporaciones del agronegocio (que el Estado paraguayo dejó crecer a falta de un proyecto regional de desarrollo económico alternativo) junto con una la clase política alienada borraron de un plumazo “legal” a un presidente constitucional. En aras de legitimidad de la legalidad, los golpistas se preocuparon por articular las tramas del sentido político en la utilización de las herramientas legales habilitadas por la Constitución y, con ellas, presentar una impecable continuidad institucional. En horas, Federico Franco ya tenía su nuevo gabinete y dos o tres medidas desempolvadas, entre ellas una alianza económica explícita con el mundo asiático.

La apelación a la legalidad para conservar el poder (incluso para violarlo) no es una novedad en el mundo occidental, pero mucho menos en estas tierras, donde gran parte del basamento y de la estabilidad stronista deben explicarse por ello. Sin embargo, la legalidad será el principal argumento con el que tendrá que batallar la Unasur, que adeuda al menos decir algo más de lo que implica no reconocer a Franco. Pues hasta hoy, los organismos regionales representan el único escollo a la gobernabilidad del nuevo presidente.

Sin embargo, la posibilidad de apelar a una legalidad abstracta, profundamente ideológica, pero disfrazada de imparcialidad, sólo es posible cuando no hay actores, sectores que disputen ese argumento. Por allí sólo quedan algunos ciudadanos de las redes sociales que son pura incógnita en su capacidad política.

Entonces, la normalidad se hace carne en una cotidianidad social. ¿Qué es lo que ha ocurrido para que los cambios políticos e institucionales, y su actual gravedad, no repercutan en la vida diaria de muchísimos paraguayos? Ahí se devela la gran deuda del luguismo. Por esa brecha amplísima entre dos mundos escindidos, desconectados, la vida política y la reproducción social, Lugo pudo ser presidente. Por la continuidad de esa misma brecha, es decir, una representación política hecha añicos, partió del gobierno, sin que su destitución interpele “la normalidad”.

Y como si no alcanzara, su por ahora último discurso desde el palacio presidencial exhibe precisamente la política en estado de tragedia: sólo se puede gobernar Paraguay si se pertenece a las mafias, la clase política o se pacta con el negocio del narcotráfico. En pocos minutos, la plaza de Las Armas quedó vacía. El sentido último de lo público ya no tenía derecho a existir.

* Socióloga Conicet-Iealc.


Opinión

Trauma

Por Rocco Carbone *

Desde Asunción

1844: Francisco Solano López lee los manuscritos de un tal Karl Marx. Londres en diciembre. Frío, entonces: comparte una cena con Elizabeth Lynch, su amante irlandesa, y el tal Marx: sopa de gallina. En un momento de ese viejo ritual, Marx mira a Elizabeth y le cuchichea: “Usted, que tendrá hijos paraguayos, debe saberlo: el futuro de América latina será socialista”. Se refiere, evidentemente, a este siglo XXI. López, que es medio sansimoniano, se irrita por el desplante de Marx y éste, palmeándolo, lo tranquiliza: “No se me preocupe, mariscal. Después de todo, ¿qué puede ser peor que Stroessner?”. En esta anécdota –que tomo de la novela paraguaya El invierno de Gunter (1987)— la clarividencia de Marx no llega hasta Franco. O “Federico”, tal como se lo nombra en el reducido cenáculo político paraguayo: “Federico presidente”, anunciaba la portada de Ultima hora de ayer.

El golpe institucional de Franco en Paraguay ha implicado la ruptura del orden democrático, ya no a la manera de las dictaduras clásicas, sino por medio de golpes parlamentarios (eco de la “dictadura” del capital, el narcotráfico, la violencia). Activado por un juicio de menos de 48 horas que ha reactualizado una gran constante dentro de la historia política paraguaya: el trauma. Producto de un estado de shock: lo que aconteció en Paraguay el viernes pasado con el juicio político a Lugo. Trauma que conmocionó a un importante y amplio sector de la ciudadanía: verificable el viernes en la Plaza de Armas frente al Congreso, integrada mayoritariamente por organizaciones campesinas, jóvenes, y una suelta y fragmentada clase media. Trauma que reactualiza los fantasmas de un régimen político como el stronato o, más acá, el marzo paraguayo de 1999.

El pretexto para activar el juicio sumario en contra del presidente constitucional fue la matanza de seis policías y once campesinos en Curuguaty (Departamento de Canindeyú) en un conflicto desatado por tierras malhabidas por parte de un colorado-stronista: Blas N. Riquelme. Pretexto muy próximo al complot –bastante ensayado– ya que, desde que Lugo asumió, los colorados lo amenazaron con la destitución parlamentaria en 23 ocasiones, que hasta ahora no había podido concretarse por falta de respaldo del PRLA (Partido Liberal Radical Auténtico) que responde a Franco. Conspiración calculada y con un libreto ajustadísimo en términos de temporalidad política: luego de asumir, las movidas de Franco fueron tan precisas que daba la impresión de medir el tiempo en fracción de segundos. Conspiración guionada de antemano que daba por sentada la sentencia a Lugo antes incluso de que la defensa completara su exposición ante un Senado carente de argumento y (casi) de discurso; ambas articulaciones puestas de manifiesto por el afiladísimo Adolfo Ferreiro, uno de los defensores del presidente en el Senado. Senado conformado por colorados, liberales, oviedistas y patriaqueridistas, que condenó a Lugo por un supuesto mal desempeño de sus funciones, destituyéndolo del cargo.

Tras la destitución del mandatario, en 30 minutos todo estuvo listo para que Franco jurara. Los primeros dos actos del nuevo mandatario por la fuerza de los hechos fueron: uno, reprimir con gases lacrimógenos la manifestación pacífica en la Plaza de Armas –fui uno de ellos– y, dos, un atropello a la TV Pública vía un interventor –Cristian Vázquez—, quien le exigió a su director, Marcelo Martinessi, la grilla de programación: “de parte del presidente de la República”. Ademanes ¿simbólicos? de la ideología de este nuevo gobierno.

En este contexto, el error político de Lugo quizá fuera no agotar las instancias que podía brindar la política internacional –la presencia de los cancilleres de Unasur, reforzable, eventualmente, por los presidentes reunidos en Brasil– y acatar la Constitución –hecho de por sí saludable y a saludar de forma categóricamente positiva—, pero cuya interpretación fue llevada a cabo por subjetividades políticas tendenciosas que practicaron una “ejecución sumaria”. Subjetividades que desde el viernes vectorizan hacia los cuatro vientos haber llevado a cabo un cambio absolutamente constitucional y ajustado a la ley y, vaya paradoja, en forma pacífica.

El juicio político a Lugo y la asunción de Franco ha alterado nuclearmente el equilibrio actual del sistema político paraguayo. El PLRA ha abandonado las negociaciones con el Frente Guasú, concertación de partidos de (centro)izquierda y, luego de 72 años –desde Estigarribia—, se ha vuelto a situar en la cúpula del sistema (compartida con el Partido Colorado, que gobernó con hegemonía absoluta hasta Duarte Frutos). PRLA que ahora (y probablemente de cara a 2013) estrecha sus filas con la Unión Nacional de Ciudadanos Éticos, de derecha, fundada por Lino Oviedo, militar golpista; pacto en conversación, también, con Patria Querida con vistas a la conformación de un frente del que surja un candidato para enfrentar al coloradismo en las próximas presidenciales.

Hay una elección presidencial al recodo del camino, dentro de apenas 14 meses: para capitalizar la experiencia política luguista, que quebró la hegemonía colorada (mérito innegable), y hacerla pesar en la dialéctica paraguaya, habría que solapar la ambigüedad y las medias tintas. Inclinar la balanza –con sagacidades, discusiones y otras paciencias que sitúen la reforma agraria en el centro de la agenda política, sin nada de asistencialismo Tekopora– hacia una izquierda de perfil nítido, con voluntad de poder. Que se preocupe, también, por operar políticamente en términos de negociaciones efectivas, de tener representación en las cámaras. Recuperar lo sido (el pasado) desde 2008 para garantizar la gobernabilidad en un futuro próximo y que la política paraguaya no vuelva a su antiguo sistema de predominancia.

* Universidad Nacional de General Sarmiento / Conicet.

UN GRUPO DE TRESCIENTOS PENSADORES, DOCENTES, DIRIGENTES POLITICOS Y SOCIALES DIFUNDIO UNA DECLARACION

Repudio de intelectuales y artistas

El texto firmado, entre otros, por Emir Sader y Alejandro Grimson rechaza la “maniobra golpista que realizan las fuerzas tradicionales de Paraguay”. Señala la destitución de Lugo como un “claro retroceso en la emancipación de su pueblo”.

Por Washington Uranga

Un grupo de más de trescientos intelectuales, docentes, artistas, dirigentes políticos y sociales de Argentina difundió una declaración en la que repudia “la maniobra golpista que realizan las fuerzas políticas tradicionales del Paraguay, llevando a cabo la destitución de un presidente elegido democráticamente por la voluntad popular en 2008 y cuyo mandato finalizaría tan sólo en nueve meses”. Los firmantes, entre los que se cuentan Gerardo Halpern, Alejandro Grimson, Emir Sader, Dora Barrancos, Alicia Azubel, Nicolás Panotto, Guillermo Ricca, Alejandro De Oto, Damián Pierbattisti, Diego de Charras, Sebastián Pereyra y Ricardo Rouvier, afirman que “la vergonzosa elevación a juicio político y la carencia de fundamentos y pruebas para la destitución de Fernando Lugo configuran la más evidente muestra de la presión y capacidad destituyente de los sectores ‘tradicionales’ del campo político del Paraguay”. Sostienen también que “lo que está ocurriendo en Paraguay es un claro retroceso en la emancipación del pueblo paraguayo” porque “se trata de un proceso destituyente y restaurador del stronismo, de las tradiciones golpistas y, por cierto, de las persecuciones contra quienes luchan por una sociedad más igualitaria”.

Dice la declaración que “la resistencia de la oligarquía terrateniente paraguaya, beneficiaria de la sojización del país y expulsora de miles de campesinos, a las políticas de Lugo fueron minando su gestión, impidiéndole el desarrollo de políticas sociales, inéditas en más de sesenta años de hegemonía del Partido Colorado” y que “la velocidad con la que ha decidido la elevación a juicio político, las precarias y lamentables exposiciones de los fiscales y la sordera ante las manifestaciones populares, tanto en Paraguay como fuera del Paraguay, forman parte de un golpe que se fue pergeñando desde la misma asunción de Lugo a la presidencia”. Recuerdan que “23 intentos de juicio político anteriores a éste son la demostración de los intentos golpistas que sufrió” Fernando Lugo.

Se sostiene también que “la reducción de la desigualdad en el Paraguay, ubicado entre los países más desiguales del mundo, ha sido uno de los objetivos centrales de las políticas de Lugo” y que “ninguna medida en función de ello fue acompañada por un parlamento que se ha nutrido, precisamente, de esa desigualdad”. Agrega además el documento que “un país que carece de impuestos a las riquezas personales y posee una casta política que se resiste a la redistribución del producto social no puede sostener un gobierno progresista sin llegar a otro destino que la confrontación directa entre esa casta y los sectores excluidos”. Para señalar que “este golpe da rienda suelta a una persecución ideológica, puesto que se está destituyendo a Lugo por tener ideas diferentes a las de esa casta oligárquica” porque “Lugo, aun con sus errores, es la expresión de la voluntad popular por revertir tanta injusticia y desigualdad”.

El texto que lleva también, entre otros, la firma de Aníbal Ibarra, Pablo Alabarces, Graciela Dufau, María Graciela Rodríguez, Mónica Petracci, Mirta Varela, Vanina Papalini, María Alicia Gutiérrez, Martín Becerra, Fernando Piana, Ana Longoni, Alberto Fernández De Rosa, Emilio Cartoy Díaz, Carolina Mera, María Cristina Mata, Rubén Levenberg, Teresita Vargas, Martín Zucchelli y Adriana Ghitia afirma que “no es casual que en este momento sean las clases populares y medias las que salen a las calles a manifestar su solidaridad con el mandatario” y que tampoco resulta casual que “la casta (política) se refugie en la velocidad de los trámites de dudosa legalidad para avanzar en su decidido golpe de Estado”.

 

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Jun 25 2012

ENTREVISTA DE PAGINA12 A FERNANDO LUGO: “Te escupen y te dicen que sos lindo”

En diálogo con Página/12, el presidente constitucional destituido el viernes se despega del abrazo de oso que le tiende su sucesor, Federico Franco, quien dijo que Lugo es la clave para destrabar el conflicto externo de Paraguay.

Por Martín Granovsky

Sus colaboradores ya le encontraron el título. “Es el presidente de los paraguayos”, lo llaman, para diferenciarlo del cargo de presidente del Paraguay que Fernando Lugo perdió con la destitución del viernes a manos del Congreso. Anoche, en diálogo con Página/12, Lugo resumió su plan de este modo: “Resistencia pacífica y no reconocimiento de la presidencia que se instaló después del golpe de Estado”.

Lugo parece más entonado que el viernes, cuando su entonces vice Federico Franco lo reemplazó en la Presidencia. Parte de su estrategia es interna y parte parece consistir en su instalación internacional para fortalecerse, también, entre los paraguayos.

Franco también se para en esos dos planos, a tal punto que ayer dijo que Lugo es la única persona que puede evitar el conflicto internacional. Es una forma de aludir a los problemas que experimenta el gobierno por las crecientes medidas de castigo, comenzando por la suspensión ya decidida por el Mercosur (ver aparte).

–Te escupen y al mismo tiempo te dicen que sos lindo –dijo Lugo a Página/12 tras la consulta por la posición de Franco.

–¿Usted percibe que Franco lo hace responsable de cualquier represalia que reciba Paraguay?

–Es que no son castigos a Paraguay. Estamos frente a un gran movimiento de solidaridad internacional en el que participa tu país. Argentina es un país hermano, vecino y muy cercano que conoce muy bien la realidad paraguaya.

–Retiró a Rafael Romá, el embajador.

–Hizo lo que dentro de su soberanía consideró que sería útil para la libertad y la soberanía de un país que quiere la democracia como Paraguay.

–Y si la solidaridad se convierte en problemas cotidianos, ¿cómo reaccionará usted?

–Lastimosamente podría haber muchos inocentes que sufran las consecuencias. Yo quiero lo mejor para el Paraguay. Y por eso rechazamos el régimen.

–En la madrugada del domingo, frente al edificio de la televisión pública, habló de resistencia pacífica. ¿Esa será la táctica?

–Sí. Ya empezamos la resistencia pacífica y un no reconocimiento de la presidencia que se ha instalado después del golpe de Estado parlamentario. Y ya se ven las manifestaciones de ciudadanas y ciudadanos. Las hay. Crecen. Son pacíficas. Se expresan en contra de lo que el Parlamento ha resuelto en el viernes negro. También vamos a hacer reunión de gabinete.

–¿Cuándo?

–A las seis de la mañana. Van a participar todos mis colaboradores que participaban del gabinete cuando estábamos en el palacio de gobierno.

–Al despedirse de los cancilleres de Unasur les dijo que volvería a su trabajo político en las bases. Así lo relató el canciller Héctor Timerman a Página/12.

–Y ya lo empezamos a hacer. Vamos a unir fuerzas con movimientos sociales y sindicales.

–¿Siempre dentro de la no violencia?

–Sí. Siempre.

–¿Por eso el viernes, cuando lo destituyeron, tuvo una actitud apacible?

–Efectivamente. Nos hemos sometido al juicio político parlamentario y hemos aceptado el veredicto para evitar derramamiento de sangre. Estamos contra todo tipo de violencia y ese día se presagiaba violencia y represión. Hoy, ya con el espíritu sereno, las manifestaciones ciudadanas son ejemplares, lo que puede verse en las calles o en las transmisiones del Canal 13 de Paraguay y como lo hace la televisión pública.

–¿Es una forma de acción política que repetirá la experiencia en el interior de Paraguay?

–Asimismo es. Y estamos serenos para esa tarea. Ese es el motivo por el cual nuestra actitud de viernes fue ponderada por mucha gente. En Paraguay hay mucha violencia. El viernes los mercaderes de la muerte estaban rondando. El juicio era injusto, descabellado y sin argumento, pero había que reaccionar como lo hicimos. Era lo mejor.

–¿El dinamismo de su actividad aumentará?

–Estamos saliendo y comunicándonos con la ciudadanía. Hoy mantuvimos una serie de reuniones con líderes sociales y políticos. El rechazo irá creciendo. Estoy seguro. Habrá una consolidación del rechazo a la presidencia que surgió de la destitución.

–Franco insiste en que el Congreso sólo aplicó un artículo de la Constitución, que habla de procedimientos y no de tiempos para el juicio político al presidente.

–Me interesa subrayar lo que dijo el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos. La herramienta del juicio político es válida desde el punto de vista jurídico y constitucional, pero los congresistas exageraron en la forma.

–Los congresistas le podrían decir que votaron con mayorías calificadas.

–Es un simple acuerdo de cúpulas. Lo hicieron los dirigentes de los partidos tradicionales.

–En su primera aparición pública después de haber sido destituido, usted dijo que había sectores políticos vinculados con el narcotráfico. ¿A quiénes se refirió?

–Hay muchos parlamentarios sindicados de tener una gran participación en negocios ilícitos. El narcotráfico está dentro de algunos sectores de la política. Hay investigaciones que fueron publicadas, denuncias…

Cómo sigue

“Nuestro proyecto es reforzar la presencia política de Fernando Lugo”, dijo a este diario luego de la entrevista un colaborador que pidió reserva de su identidad.

El análisis optimista de los partidarios de Lugo indica que Franco no conseguirá imponer la idea de que el responsable del eventual aislamiento de Paraguay es el presidente derrocado. “La gente lo tiene muy claro, no vemos un peligro en ese tema”, fue la opinión recogida.

Otro de los puntos que sopesan los dirigentes cercanos al ex presidente es que, como dijo uno de ellos, “vendrán tiempos difíciles para el sector importador y también para el sector exportador”.

“Los sectores fácticos se la verán mal, cada vez peor”, dijo. En Paraguay, igual que cuando en España alguien habla de los poderes fácticos, la expresión se utiliza en el mismo sentido usado en la Argentina con “establishment”.

El nuncio apostólico fue el primer representante diplomático extranjero que se entrevistó con Franco.

Dentro de la Iglesia Católica, pero en otro sector, monseñor Melanio Medina, que lleva la investidura de obispo de Misiones y Ñeembucú, ironizó ayer en su homilía sobre el nuevo presidente: “Pobre Franco, en qué lío está metido, porque la estructura parlamentaria y capitalista no le va a permitir hacer nada”.

Dijo que la destitución había sido “un golpe del Parlamento” y que Lugo fue echado por “querer luchar a favor de los pobres”.

También Medina incursionó en el análisis diplomático. “A lo mejor más adelante se arregla la relación bilateral, pero se cortarán gas y combustibles que el país compra de la Argentina”, dijo, y atribuyó el asesinato de once campesinos y seis policías en Curuguaty a la “angurria” de propietarios de tierras. Nombró a Blas Riquelme, con más de 40 mil hectáreas.

La frontera de la soja se expande a menudo, en Paraguay, como en Santa Fe o Santiago del Estero, con disparos para amedrentar o atacar directamente a los pequeños propietarios de tierras.

Según Medina, tanto en Paraguay como en América latina entera hay dos modelos: “El que busca la igualdad social y el capitalismo, que solo quiere amasar fortuna y al que no le interesa absolutamente nada de la situación de los pobres”.

Tanto las declaraciones de Lugo a Página/12 como los comentarios de sus colaboradores y el testimonio de Medina parecen marcar la búsqueda, por parte de Lugo, de la popularidad que tuvo en su primer año de gobierno, en el 2008, y que fue perdiendo incluso a pesar de las políticas sociales y el aumento del gasto en salud.

Desde que comenzó la serie de discursos, la mayoría de militantes de base, frente al edificio de la televisión pública, la cuestión de la salud fue una de las más repetidas entre los argumentos en defensa de Lugo. En ese mismo lugar se presentó, en la madrugada de ayer, el propio Lugo, y allí mismo hubo un indicio de la política que quiere desplegar Franco. También en la madrugada se presentó una persona de unos 35 años, de gesto sonriente, que dijo querer participar en las sesiones de micrófono abierto. Afirmó llamarse Cristian Saguier y comunicó que era el jefe de despacho de la nueva dirección de la televisión pública. Anunció que el gobierno no suprimiría el programa Micrófono Abierto y que él estaba allí “para celebrar la discusión pública”.

Ese lugar puede ser uno de los puntos de observación de la política paraguaya. Por un lado, y más allá del nivel de audiencia, más bajo que el de los canales privados, Franco quiere preservar la imagen de un Paraguay democrático, de un país que no incurrió en una ruptura del orden constitucional. Por otro, está embretado por la misma realidad: aun con audiencia menor, el micrófono es una referencia. El resto es lo que Lugo y los sectores que lo apoyan logren hacer de aquí a las elecciones de 2013.

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