América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Jun 13 2013

“La presencia ausente de lo amado”

Entrevista a Juan Gelman

Por Silvia Arana

La presentadora de la Rueda de prensa con Juan Gelman en la Casa de la Cultura, Quito, 10 de junio de 2013, recordó que el poeta argentino se encuentra en Ecuador para recibir el Premio Honorífico “Poeta de dos hemisferios”, otorgado por el Encuentro de Poesía Paralelo Cero. Y que además recibiría otras distinciones como la condecoración Benjamín Carrión de la Casa de la Cultura Ecuatoriana,”Huésped Ilustre” del Municipio de Quito, condecoraciones de la Universidad Central y de la Universidad de Otavalo. Hizo un recorrido por la obra y los premios recibidos por Gelman, entre los que se destaca el Premio Cervantes 2007. Mencionó el compromiso político del escritor, periodista y militante perseguido por la Dictadura Militar Argentina (1976-1983), la que fue además responsable de la desaparición y asesinato de su hijo y de su nuera, al igual que del secuestro de su nieta.

Luego, Raúl Pérez Torres, presidente de la Casa de la Cultura, recordó su primer encuentro con Gelman, en los años ochenta. Dijo que pensaba encontrar al poeta más triste de la Tierra, y se sorprendió con el sentido de humor y la ironía, por su ética y una forma de luchar impregnada de esperanza.

A continuación, la trascripción de la charla con los periodistas*.

La primera pregunta va dirigida al poeta: ¿Cómo ha influido el exilio en su obra literaria, continúa hoy el exilio para usted?

J. G.: La segundo es muy claro: No, no me siento en exilio; elegí vivir en México, donde no estuve exiliado.

En cuanto a lo anterior, sí, el exilio influyó en mí, sobretodo porque ahí volví a los místicos españoles, San Juan de la Cruz, Santa Teresa. Y encontré un sentimiento muy semejante en ellos, porque tanto ellos como yo necesitaban y vivían la presencia ausente de lo amado: para ellos, Dios; para mí, el país, los familiares que perdieron la vida, los compañeros que perdieron la vida, amigos asesinados por la dictadura militar y también la pérdida de un proyecto que fracasó…

La segunda pregunta va dirigida al periodista Juan Gelman, que ha escrito sobre la persecución de los denunciantes de conciencia, como Bradley Manning, cuyo juicio se lleva a cabo en este momento en EE.UU. ¿Cuál piensa que es la razón fundamental del gobierno de EE.UU. para perseguir a los denunciantes de conciencia, como Manning?

J. G.: Entiendo que en el caso de Manning es muy claro lo que hizo: ayudó a destapar secretos diplomáticos que han shoqueado a muchos gobiernos, incluidos muchos gobiernos latinoamericanos, como cuando la Secretaria de Estado le pregunta el embajador estadounidense en Buenos Aires si los síntomas psicológicos de la presidenta, mostraban alguna tendencia hacia la locura. Pero creo que el propósito principal con respecto al soldado Manning está en la persona de Assange, para llevarlo a EE.UU. donde enfrentaría la pena de muerte. Y, en general, la moraleja (lección) a todos aquellos que se sienten indignados, que tienen un problema de conciencia y que se sientan impulsados a denunciar las atrocidades del imperio.

Poeta, mi pregunta tiene que ver con usted que vivió la época de dictadura, que vivió procesos de mucha violencia, que los sufrió en carne propia, ¿cómo analiza usted ahora que los gobiernos progresistas de América Latina, en caso específico el del presidente Correa, podrían cambiar el trabajo del poeta?

J. G.: Mire, no es que la poesía no registre esos cambios tan favorables, que se traducen en favor de nuestro pueblo, pero la poesía obedece a otras leyes, nadie sabe si Shakespeare era comunista o era derechista; ahí está su obra. Yo creo que el tema político-ideológico, ocupa un lugar en la subjetividad creadora pero no la ocupa toda.

También ocurren cosas curiosas, como el caso de Ezra Pound, que hizo propaganda en favor de Mussolini y escribió un poema contra la usura que ningún marxista, maoísta, leninista escribiera jamás.

Celine (autor de Viaje al fin de la noche) quien denunció la pobreza en Francia, perteneció al partido comunista y sin embargo terminó escribiendo los folletos más antisemitas y racistas que se hayan escrito jamás.

La relación ideología, política y literaria depende de cada quien y no es nada clara.

Por ejemplo, tenemos el caso de Borges, quien asistió a esa famosa comida en mayo del 76, y salió diciendo que los militares eran unos caballeros, aceptó un premio de Pinochet, dijo que España estaba mejor con el franquismo. Pero ocurrió que se enteró de las desapariciones de las personas, tema del que no sabía nada (estaba ciego, se juntaba con personas que jamás le iban a hablar de las barbaridades de la dictadura) y sin embargo, al hablar con esta amiga que tenía una amiga a la que le desaparecieron la hija, y al saber de qué se trataba firmó el primer manifiesto público contra las desapariciones que se hizo en Argentina. Un agente de los servicios que era locutor de radio lo llama por teléfono para decirle que había aparecido una firma de Borges, que no entendía de qué se trataba… que no entendía por qué. Borges, quien no tenía la memoria muy sólida, le dice “¿Cuál manifiesto?”. El locutor se apuró y dijo: “Ya sabíamos que no era su firma, que eran esas locas de Plaza de Mayo, que exigen la aparición de sus hijos que están en la clandestinidad o paseándose…”, Borges lo interrumpió y le dijo: “Yo firmé ese manifiesto.” Y se cortó la comunicación.

Hay un documental de la BBC de Londres, en el que se le hace esa pregunta, y Borges, con los ojos empozados, dice: “Ignorancia, Sra., pura ignorancia.”

A Borges en Argentina se lo discutía desde que yo era joven pero el tema de la escritura sigue vigente y finalmente, lo que importa en un autor es la obra.

Raúl Pérez Torres: Y Solzhenitsyn?

Está el caso de Primo Levi que estuvo un año en un campo de concentración… Ahí nace, desde el punto de vista de la escritura, ahí sucede a mi juicio, que aquellos que no han sufrido en carne propia, pero que tienen la sensibilidad, la imaginación, el conocimiento de la vida y descubren el horror, el mal. Como la Brontë que escribió entre otras cosas, una novela en la que describió como nadie el mal del amor, una mujer a la que no se le conoció pasión alguna, y sin embargo, escribió ese libro. En cambio, en un Primo Levi, en un Solzhenitsyn hay vacíos que no se pueden vencer.

Yo lo sé por experiencia personal; no sé trata solamente del dolor sufrido, se trata de vencer el dolor que intenta aniquilarnos el espíritu y convertirnos en tierra fértil de cualquier autoritarismo.

En estos tiempos que se lee menos, que las generaciones jóvenes leen poco. Ud., ¿cree que la poesía está herida o que goza de buena salud?

J. G.: Creo que los que están heridos son los editores, por no hablar de los críticos… [Risas] La poesía existe desde el fondo de los siglos, y ningún desastre ha podido destruir su continuidad. Un filósofo chino del siglo II A. de C. (por favor, no me pidan nombre) dijo:

“Todo el mundo habla de la utilidad de lo útil, nadie habla de la utilidad de lo inútil”.

La poesía va a existir hasta que el mundo se acabe. Hay poetas en todo el mundo, en occidente, en oriente, que crean una especie de orquesta sinfónica.

Creo que la poesía es necesaria porque quien la lee suele descubrir territorios interiores que no sabía que tenían, y por eso mismo, no tenían.

¿Cómo enamorar precisamente a la gente común y corriente de este caudal de sensaciones? Y con respecto a la cultura cómo tal, ¿cuál sería la aproximación hacia ella en el momento actual?

J. G.: Una pregunta compleja, yo creo… Ayer anduve por el centro histórico, por la ciudad antigua de Quito, y me emocioné mucho al ver que proyectos como “Quito de a pie” atraían a mucha gente, a la familia con sus hijos, y luego vimos espectáculos extraordinarios. Hicieron llorar a mi mujer, ¡yo no lloré porque soy macho! [Risas].

De manera se nota qué hay detrás de toda esa belleza, infraestructuras de gobierno para la difusión de la cultura.

Hay un aspecto fundamental, en mi juicio, ¿cómo puede usted pensar que un obrero -estoy pensando en la ciudad de México con 22 millones de habitantes- cómo quiere usted que un obrero que viaja 2 o 3 horas de ida al trabajo y otras tantas de regreso a su casa, ¿cómo pedirle que lea? Hay una cantidad de cuestiones socio-económicas que tienen un peso determinante.

Quería preguntarle sobre su apreciación de un concepto de cultura que vaya unificando América Latina.

J. G.: Yo creo que ese trabajo de difusión de la cultura no implica necesariamente un intercambio, creo que ayuda a una difusión de la “otra” cultura porque en América Latina hay una diversidad cultural impresionante, Solo en México hay cientos de etnias, algunas de cuyas lenguas están proceso de extinción. En ese sentido el cuidado de la lengua original, es parte de la comprensión del otro, ayuda a entender que el otro existe. Ayuda a extender los campos de fraternidad entre los pueblos y ayuda a crear un piso, en el que con el tiempo se podrá cumplir en toda América Latina el sueño de Bolívar.

He visto una biografía suya en formato electrónico, ¿le gustaría o tiene un problema con que su obra se difunda en formato electrónico?

J. G.: Sí, tengo un problema. Yo tengo 83 años. Para mí, tonterías como internet, wifi, me he olvidado que existen. Yo tengo una resistencia para leer novelas o ensayos en internet. Además tiene sus peligros, yo cometí la tontería de guardar en una computadora como 20 poemas, el aparato se enojó, se echó a perder y perdí los poemas. Para mí (no digo que sea para todos) es difícil leer en internet. Tampoco creo que vaya a desaparecer el libro.

Raúl Pérez Torres: Creo que lo que le pregunta es si permitiría que su libro sea difundido en internet?

J. G.: ¿Alguien puede responder a eso?

Maestro, usted tiene una capacidad hipnótica para leer sus poemas. ¿Cómo desarrolló esa capacidad?

J. G.: Mire, no me consta. Todo lo que uno escribió ayer, a uno le parece insatisfactorio porque la poesía es una señora muy difícil de agarrar. Y luego está el lector que no conoce todas esas desgracias, dificultades, infortunios. A veces me llegan testimonios en el sentido de que más de uno uso un poema de amor para ligar, y me causa mucha satisfacción [Risas]

Si un poema mío sirve para enamorar, estoy más que satisfecho.

Tengo algunas anécdotas, como cuando una vez que Benedetti se encontraba en Buenos Aires y una radio nos hizo una entrevista en conjunto.

Benedetti leyó su poema. Luego, yo leí un poema de amor. Al salir de la estación, una empleada se me acerca y me dice:

-¿Ud. escribió ese poema?

Le digo: -Sí.

Y ella dice: -¡Hijo de puta!.

-Mire Srta., yo entiendo que el poema no le satisfaga pero yo soy una persona decente.

-No, hijo de puta un novio que tuve que me dijo que él era el autor de su poema. [Risas]

Pero la insatisfacción es permanente, creo que reside -en algo que yo estoy absolutamente de acuerdo- en la definición de la belleza de Sor Juana Inés, que describe la belleza como una espiral. Termina el libro, muere la obsesión que lo motivó y usted está en otro punto, más adelante en ese espiral.

Ud. que ha vivido tiempos dramáticos en América Latina permítame parafrasear uno de sus poemas. ¿Ud. cree que ha terminado la época de la “crisis de la ternura” en América Latina?

Los militares argentinos quemaron muchos libros, entre ellos El Principito, único caso en que les di la razón porque la ternura atenta contra las dictaduras.

Yo creo que hay una crisis del individualismo, más que de la ternura… es una opinión personal, como cuando uno dice quién va a ganar el partido del martes… [Risas.]

[N. de la A.: Referencia al partido de fútbol Ecuador vs. Argentina, eliminatorias al mundial.]

Ud. como poeta, como ser humano con una experiencia de 83 años cómo ve la poesía política en este momento de crisis en la vieja Europa, con el movimiento de indignados, con lo que sucede en Turquía, ¿qué opinión tiene respecto al intento de la juventud de reclamar a la clase política?

J. G.: Yo estoy totalmente de acuerdo con que la gente, los indignados protesten. Pero, Ud. se refirió a la poesía política. Poesía política se viene escribiendo desde hace siglos, desde los griegos hasta Shakespeare, Ricardo III es un gran poema político, de una belleza extraordinaria que describe la política del poder.

El Dante también tiene su costado político.

Lo que yo creo es que el único tema de la poesía es la poesía, y por eso mismo en un poema lo esencial es que sea poesía, cualquiera sea el asunto que trate. Por eso la mención del tema del poema político… eso no afecta su valor poético.

Su poesía también ha sido también de preguntas, es decir, nos ha ido planteando interrogantes a través de su poesía. ¿Cuáles son los interrogantes de Juan Gelman hoy en día?

J. G.: ¡Vaya pregunta! Yo creo que cualquier artista, de toda disciplina, escribe o crea alrededor de muy pocas cosas porque hay muchas cuestiones absolutamente impenetrables.

Vuelvo a la imagen de Sor Juana, el desarrollo en espiral permite ver distintos puntos desde distintos umbrales.

Esa pregunta sobre las obsesiones… las obsesiones son múltiples, interminables.

Había un pintor japonés que a los 90 años dijo: “Ojalá llegue a los 100 para seguir perfeccionando mi técnica. Ojalá llegue a los 110 para entender cabalmente los misterios de la naturaleza. Y ojalá llegue a los 120 para poder pintar.” Es una expresión de las dificultades que todo arte entraña.

Ud. es un experto en poesía y además un lector que ha leído poesía latinoamericana, los poetas relevantes del Ecuador ya murieron. ¿Ud. ve nuevos poetas de Ecuador que vayan a tener relevancia en los próximos años?

J. G.: En el estado de balcanización que vivimos en América Latina no es fácil hallar libros de autores de otros países.

Hace muchísimos años me invitaron a un festival de poesía en Venezuela, y me encontré por primera vez -yo tenía 60 años- con un poeta excepcional, Juan Sánchez Peláez. No había un solo libro de él ni en Argentina ni en ningún otro país. Festivales, como este, ayudan a que se vayan conociendo, y descorriendo el velo para que poetas de diferentes países se vayan conociendo entre sí. Mi respuesta sería insuficiente porque no conozco bien la poesía ecuatoriana. Pa’ qué mentir, dice el tango.

Recuerdo que Heidegger decía que solo se podía escribir poesía en griego o en alemán, ¿cuál dirías vos que es la especificidad del español, lo que otra lengua no tenga, para hacer poesía?

J. G.: Yo no conozco todas las lenguas del mundo, pero sí sé que gente que habla otras lenguas reconoce la musicalidad del castellano -yo prefiero llamarlo así, castellano. Hace años, durante mi exilio, estábamos en un recital de poesía en París, yo leí unos poemas y los poetas franceses, que no hablaban castellano, preguntaban de dónde salía eso, porque lo único que oían era la música de las palabras. Igual sucedía en Italia.

Del alemán sé que hay palabras de 14.224,24 sílabas… En cambio en castellano, creo que la palabra más larga es otorrinolaringólogo, y solo se usa cuando uno necesita consultar a ese especialista. El castellano es una lengua en estado de nacimiento, la lucha indígena de negarse durante 400 años a hablar castellano, ahora irrumpen y enriquecen nuestra lengua. Tuve una polémica con escritores que consideraban que esos vocablos “lastiman” la lengua. No es así. Ya Cervantes tuvo todo un discurso sobre la necesidad de ampliar el castellano…

La conversación finalizó con las carcajadas de los presentes ante la respuesta de Gelman al joven que le interrogó sobre el contenido de la “Carta a los jóvenes poetas” del futuro, cuyo contenido solo será conocido el 3 de mayo de 2050 -día en que Gelman cumpliría 120 años. Gelman le preguntó cuántos años tenía, el joven dijo “26″. Gelman acotó: “Entonces, puede esperar hasta el 2050.”

*Las primeras dos preguntas fueron formuladas por la autora, y el resto por periodistas de diferentes medios, que no fueron identificados, por el carácter informal de la charla.

Tomado de Rebelión

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Jun 10 2013

Manning ¿qué es? ¿Un traidor, un héroe moral?

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Por Juan Gelman

Es el debate abierto desde que el lunes pasado comenzaron las sesiones de la corte marcial que juzga a Bradley Manning, el soldado experto en inteligencia que pasó a Wikileaks centenares de miles de cables secretos o clasificados del gobierno estadounidense que grandes medios como The New York Times, Le Monde, The Guardian y La Repubblica dieron a conocer a todo el mundo. Luego de tres años de prisión en solitario, donde fue objeto de torturas varias como permanecer, a veces desnudo, 23 horas de pie al día durante semanas, Manning es procesado en Fort Meade, complejo militar ubicado en Maryland. Curiosamente, el procedimiento está a cargo de un solo juez, la coronela Denis Lind, no de un tribunal.

Pesan sobre el soldado 21 cargos y Manning ha aceptado su culpabilidad en diez que ya le suman 20 años de prisión. Pero el delito principal del que se lo acusa es “haber ayudado al enemigo” violando el artículo 104 del Código Uniforme de Justicia Militar. Esto podría condenarlo a muerte o a prisión perpetua. El fiscal, capitán Joe Morrow, señaló que “se trata de un caso sobre un soldado que sistemáticamente recolectó centenares de miles de documentos clasificados y los subió a Internet, en manos del enemigo, un material que él sabía, dado su entrenamiento, que pondría en peligro la vida de sus compañeros soldados en peligro” (www.democracynow.org, 4/6/13). Agregó: “Esto sucede cuando la arrogancia tiene acceso a la información”.

Manning está acusado de difundir vía Wikileaks un video de 39 minutos titulado Crimen colateral: muestra cómo desde dos helicópteros Apache se dispara contra un grupo de unos doce iraquíes, entre ellos dos corresponsales de la agencia Reuters, matando a ocho e hiriendo a los demás. Dos civiles se acercan a Saeed Chmagh, uno de los periodistas, para ayudarlo a subir a una van, los helicópteros vuelven, ametrallan y mueren Chmagh, otro civil, dos niños que estaban en el vehículo y su padre. La difusión del video provocó una indignación general. Daniel Ellsberg, quien filtró los llamados “papeles del Pentágono”, sobre la guerra de Vietnam, que desnudaban las mentiras del entonces presidente Lyndon Johnson, calificó a Manning de “héroe”. Habría actuado así movido por su conciencia moral, por el deseo de mostrar al mundo las realidades de la guerra en Irak.

“Ayudar al enemigo” constituye un delito absolutamente grave y el fiscal argumentó que hubo una suerte de “pre-asociación” criminal entre Manning y Julian Assange –un tiro por elevación contra el director de Wikileaks, otro objetivo subyacente del proceso– para difundir los documentos. Laurence Tribe, profesor de Harvard considerado una autoridad en derecho constitucional, que enseñó la materia al presidente Obama, señaló que acusar a Manning de tal delito “sobre la base de nada aparte del hecho de que el individuo subió información filtrada a la web y de ese modo ‘dio conscientemente información de inteligencia’ a la que cualquiera podía tener acceso, abre sin duda un nuevo espacio peligroso” (www.guardian.co.uk, 3/6/13). Dicho de otra manera, sería un atentado contra la libertad de prensa y de expresión.

La jueza Lind indicó que para condenar a Manning por “ayudar al enemigo”, la fiscalía debe probar más allá de toda duda razonable que éste había proporcionado conscientemente información útil a Al Qaida y que él sabía que estaba tratando con un enemigo de EE.UU. Mark Johnson, especialista electrónico del ejército, declaró el martes que no había encontrado en la laptop de Manning el menor indicio de odio a EE.UU., ni materiales relacionados con el terrorismo (Reuters, 4/6/13).

El proceso a Manning, de una duración prevista de tres meses, tiene lugar en el contexto –muy criticado– de las seis acusaciones del gobierno contra funcionarios en virtud de la Ley de Espionaje, que duplican el número de las formuladas por todos los presidentes estadounidenses anteriores juntos; de los seis, sólo Manning enfrenta un tribunal (www.guardian.co.uk, 4/6/13). Por otra parte, el Departamento de Justicia mismo está bajo fuego graneado por haber intervenido ilegalmente los teléfonos de las oficinas y de los periodistas de la agencia de noticias AP, así como el de un periodista de Fox News que investigaba las pruebas nucleares de Corea del Norte.

La jueza Lind afirmó ya que la conexión Manning/Al Qaida pudo ser indirecta, vía Wikileaks, aunque el acusado tendría que saber “que estaba tratando con un enemigo de EE.UU.” y rechazó el pedido de la defensa de que se declarase inadmisible toda referencia a Al Qaida. No parece oscura la posición de la coronela. Para algunos observadores, declarar a Manning culpable de ese delito abriría las puertas al pedido de extradición de Assange, refugiado en la embajada de Ecuador en Londres. Sobre todo lo cual planea una ironía que subrayó la abogada Jesselyn Radack, del Proyecto de Responsabilidad Gubernamental: “Si Osama bin Laden o cualquier otro sospechoso de terrorista ha leído por Internet un artículo del New York Times (sobre el tema), el gobierno puede ahora acusar al periódico de ‘ayudar al enemigo’. Este es un gran problema”.

Tomado de Página 12

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Jun 02 2013

¿ACEPTARÍA 44 MILLONES DE DÓLARES POR UN SOLO DÍA DE TRABAJO?

Por Juan Gelman

Naturalmente, diría cualquiera, pero esto sólo puede ocurrir en EE.UU.: horas después de que Bill Johnson asumiera el cargo de director ejecutivo de la Duke Energy, surgida de la fusión de dos empresas abastecedoras de gas y electricidad, el flamante CEO presentó su renuncia. Sólo trabajó ocho horas y se hizo acreedor a 44 millones de dólares, es decir, 5,5 millones por hora (//thinkprogress, 6-7-12). Un buen sueldito. La suma incluye bonos, un pago por cesar en el puesto como si hubiera trabajado años, otros beneficios y hasta 30.000 dólares por gastos de mudanza y reubicación.

En el mundo de los CEO esto no causó sorpresa alguna, están acostumbrados a las remuneraciones altísimas y a los privilegios que éstas conllevan. El promedio de los salarios anuales que perciben fue de 9,6 millones en el 2011, pero se superaron en el 2012: 9,7 millones de dólares (www.cleveland.com, 22-5-13). Las empresas justifican este dispendio asegurando que necesitan los mejores talentos en el campo. Sólo que el 99 por ciento –como los bautizó el movimiento juvenil Ocupa Wall Street que nació hace casi dos años– no la pasa tan bien: el salario promedio del trabajador aumentó 1,1 por ciento en el 2010, 1,2 en el 2011 y un 1,6 por ciento este año. Aumentos incapaces de lidiar con la inflación.

La brecha entre los salarios de los unos y los otros se ensanchó aún más el año pasado, aunque se considera que el país atraviesa un período de recuperación económica. El promedio de ingresos de los CEO fue 354 veces mayor al de los trabajadores en el 2012 (www.af.org, 6-4-13). La Ley Dodd-Frank de reforma de Wall Street y de protección al consumidor, que promulgó Obama en julio de 2010 para enfrentar este problema, establece que las empresas públicas tienen la obligación de dar a conocer con exactitud la disparidad salarial entre el CEO y los trabajadores. Muchas grandes compañías cabildean para que este requisito desaparezca en el proceso de reglamentación de la ley (www.bloomberg.com, 30-4-13).

Han pasado tres años desde que el Congreso ordenó a las empresas públicas revelar la relación CEO/trabajador en materia de salarios, pero esto no se cumple: el trámite de regulación de la ley Dodd-Frank se encuentra estancado en la comisión de garantías e intercambio, un organismo federal que es blanco preferido de las tentaciones que ofrecen los cabilderos. Pero diferentes organismos independientes se encargan de destapar lo que se oculta en esta esfera.

Un reciente análisis de las estadísticas demográficas de la Oficina de Censos que el Pew Research Center llevó a cabo revela que en el período 2009/2011 los ingresos del 7 por ciento de la cúspide económica aumentaron un promedio estimado en el 28 por ciento, mientras que para el 93 por ciento restante descendieron un 4 por ciento (www.pewsocialtrends.org, 23-4-13): “Desde finales de la recesión en 2009 hasta 2011 (el último año de datos disponibles de la Oficina de Censos), los 8 millones de hogares con un ingreso neto superior a 836.033 dólares acrecieron en conjunto sus haberes en 5600 billones, mientras que los 111 millones de hogares con un ingreso neto inferior o igual a la cifra antes mencionada padecieron un descenso estimado en 6 billones de dólares”.

El importante aumento de los ingresos de la parte superior de la pirámide en las últimas décadas se debe en buena medida a que el jefe de familia es un ejecutivo o un agente en el sector financiero. Un informe del Economic Policy Institute señala que “los ejecutivos y los ocupados en el sector financiero del 1 por ciento percibieron un 58 por ciento de la expansión del ingreso y el 0,1, un 67 por ciento en el período 1979/2005” (www.epi.org, 23-1-13). Es decir, el sistema global de hoy, dominado por las finanzas, se viene alejando hace tiempo del capitalismo clásico basado en la producción. Como confesara un ex corredor de Lehman Brothers, la compañía financiera que declaró una bancarrota escandalosa en el 2008: “No hay otra industria en la que se paga tanto por hacer tan poco” (//thinkprogress.org, 6-2-13).

Es un proceso con alzas y bajas de veloz desarrollo. En los últimos 30 años el promedio de la fortuna de los 500 de Forbes aumentó a una velocidad 127 veces superior a la media del salario obrero. Como se ha indicado ya, el ingreso promedio de los 500 es 354 veces superior al del trabajador. En 1980 la proporción era de 42 (www.epl.org, 23-1-13).

Tendría, finalmente, razón el magnate Warren E. Buffet, la persona más poderosa del mundo según Times, quien declaraba hace años: “Hay guerra de clases, pero es mi clase, la clase de los ricos, la que está haciendo la guerra y estamos ganando” (www.nytimes.com, 26-11-06). La remembranza marxista de esta afirmación le suma claridad.

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Mar 25 2013

Soledades

Luego de una intensa y larga búsqueda no solo en Argentina, también en Uruguay, a donde con motivo del Plan Cóndor fue trasladada su madre cuando estaba embarazada, al fin el abuelo halló a su nieta en el año 2000. Confirmada la abuelidad luego de las pruebas de ADN, la joven decidió asumir su identidad y apellidos reales, y se reencontró con su familia biológica. En la foto, dolidos pero felices, María Macarena Gelman García y su abuelo Juan. Una historia que se imbrica con el comentario de hoy –muy actual por cierto– del gran escritor argentino

Por Juan Gelman

Siempre me ha llamado la atención la capacidad argentina de crear soledades. Monumentales, como cuando se prohibió al peronismo participar en varias elecciones presidenciales. O individuales, hoy en torno de Horacio Verbitsky porque insiste en la verdad de los costados oscuros del papa Francisco cuando todo el mundo, empezando por la señora Presidenta, se los limpia. Como nuestro Premio Nobel de la Paz, que sustituye lo que supo por absoluciones que huelen a rigor mortis de la ética, cualquiera fuere su color. José Luis Mangieri tenía razón: la Argentina es un país de antropófagos. De sí mismos.

Conocí al nuevo Papa cuando era obispo en circunstancias en que yo recurría a todos los medios posibles para saber qué había sido de mi nieta o nieto nacido en cautiverio. Corrían los años ’90. Que había una hija o hijo de mi hijo lo supe en 1978 por el padre Fiorello Cavalli, un jesuita encargado del Cono Sur en la Secretaría de Estado del Vaticano. El padre Cavalli se interesó verdaderamente por el problema y preguntaba a todos los obispos argentinos que llegaban a Roma si sabían algo del tema. Nadie sabía nada.

Con ese antecedente, acepté la propuesta de mi querida y excelente abogada penal Alicia Oliveira, muy amiga de Bergoglio, como lo ha subrayado no hace mucho, de entrevistarlo para exponerle la situación e interesarlo en la averiguación de datos que podrían llevarme a encontrar a mi nieta o nieto. Nos recibió en la Catedral muy cordialmente pero, en síntesis, su respuesta fue que no podía hacer nada. Refiero el hecho porque es verdad lo que el ya arzobispo Bergoglio declaró ante la Justicia argentina: que yo había ido a verlo para que me ayudara a encontrar a la hija o hijo de mi hijo, su único legado. En esa audiencia judicial señaló también que había hecho gestiones con ese fin y que me había comunicado que no obtuvo resultados. Lo primero no me consta, lo segundo no es cierto. Nunca volví a ver al arzobispo Bergoglio, y por ninguna vía supe de sus presuntas gestiones ni de su falta de éxito.

Narro este episodio no por su importancia, sino porque es cierto lo que nuestro Premio Nobel de la Paz dijo en 2005. Habló de la ambigüedad de Bergoglio y rogó al Espíritu Santo que no lo eligieran Papa en ese conciliábulo cardenalicio. Bueno. El tiempo pasa con su escoba de olvidar y algunos la agarran. No es difícil barrer los recuerdos que las circunstancias tornan molestos.

Tomado de Página/12

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Mar 23 2013

Una mentira que costó millones

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Millones de dolores y billones de dólares, apunta en su columna el acreditado escritor argentino

Por Juan Gelman

Se ha cumplido una década de la invasión a Irak y no parece que el terrorismo haya acabado en un país que EE.UU. y sus socios de la OTAN “liberaron” de esa peste. Los medios dan cuenta de una docena de ataques suicidas o con automóviles cargados de explosivos, especialmente en Bagdad y Mosul, pero también en otras ciudades y pueblos aledaños a la capital. Los principales dejaron un saldo de 65 muertos y más de 240 heridos. En conjunto, casi cien fallecidos y un número indeterminado aún de lesionados. Al Qaida “celebró” así el aniversario.

Esa intervención militar “preventiva” causó la muerte de unos 120.000 civiles iraquíes, la de 4800 efectivos occidentales, la mayoría estadounidenses, el desplazamiento de cinco millones de habitantes (www.thelancet.com, 16-3-13) y se basó en varias mentiras de la Casa Blanca capitaneada por W. Bush: Saddam Hussein tenía relaciones con Al Qaida y un arsenal de armas de destrucción masiva (ADM). El gobierno de EE.UU. no se enteró sólo después de que no se hallaran en el país invadido. Lo sabía antes de invadir.

“No hay dudas de que Saddam Hussein tiene ahora armas de destrucción masiva”, declaró el vicepresidente Dick Cheney en el 2002. Las afirmaciones en idéntico sentido se multiplicaron. Una investigación que un comité de la Cámara de Representantes llevó a cabo en el 2004 estableció que “el presidente Bush, el vicepresidente Cheney, el secretario Rumsfeld, el secretario Powell y la consejera de Seguridad Nacional Rice formularon 237 declaraciones engañosas sobre la amenaza que representaba Irak”. Al menos 61 de ellas “tergiversaron los lazos de Irak con Al Qaida” (www.archmve.org, 16-3-04). Una investigación del Senado realizada en el 2006 también reveló estas falsedades (www.empywheelnet, 8-9-06).

Lawrence Wilkinson, ex jefe de Gabinete del secretario de Estado Colin Powell, manifestó que en el 2002 se autorizaron los “métodos duros”, es decir, las torturas, “con la prioridad de descubrir evidencias que vincularan a Irak con Al Qaida más que para prevenir otro ataque terrorista en EE.UU.” (www.thewashingtonnote.com, 13-5-09). El gobierno de W. Bush no cejó en esta presión sobre los servicios de inteligencia: Paul Pillar, el funcionario de la CIA que coordinó la rápida redacción de una estimación de los servicios sobre los programas iraquíes de ADM, manifestó que “la atmósfera en la que se estaba trabajando, en la que era claro que ya se había tomado una decisión política, en la que se buscaba que los organismos de inteligencia apoyaran esa decisión en vez de proporcionar información para adoptar decisiones, todo esto era un elemento muy importante de dicha atmósfera” (www.pbs.org, 20-6-06).

La CBS informó en el 2009 que “escasamente cinco horas después de que el vuelo 77 de American Airlines chocara contra el edificio del Pentágono, el secretario de Defensa Donald H. Rumsfeld estaba diciendo a su equipo que delineara planes para atacar Irak” (www.cbsnews.com, 10-9-09). Dos meses después del 11/9, Dick Cheney –preguntado acerca de la relación de Irak con el nefasto golpe terrorista– afirmaba en una conferencia de prensa que poseía un “informe plenamente confirmado de que (Mohammed Atta, el terrorista de Al Qaida que participó en el atentado) fue a Praga y en abril pasado, pocos meses antes del ataque, se reunió con altos funcionarios del servicio de inteligencia iraquí en Checoslovaquia” (www.washington post.com, 9-12-01). La CIA había calificado de falsa esa información en un memo que envió días antes a la llamada Sala de Situación de la Casa Blanca en la que se evalúan los datos de inteligencia (www.documentcloud.org, 1-12-01). Cheney lo sabía cuando afirmaba lo contrario.

La Casa Blanca también estaba en conocimiento de que Irak no desarrollaba programas de ADM. Como explicó el propio Paul Pillar: “Incluso tal afirmación no justificaba un caso de guerra. Entre otras cosas, entrañaba la evaluación de que si Saddam Hussein poseía, en efecto, tales armas era improbable que las empleara contra EE.UU. o se las diera a los terroristas”. Esto último era más que improbable: Irak no estaba en guerra. Y se recuerda el secreto y famoso Downing Street Memo sobre una reunión del entonces primer ministro Tony Blair con funcionarios de inteligencia que tuvo lugar el 23 de julio del 2002. Decía: “Bush quiere derrocar a Saddam con una intervención militar, justificada por la conjunción de terrorismo y ADM. Pero la inteligencia y los hechos fueron establecidos en torno de esa política” (www.thesundaytimes.co.uk, 1-5-05).

La Casa Blanca se apoyó en falsedades de las que era consciente para invadir Irak y su línea propagandística consistió en recalcar la ligazón Irak-Al Qaida en relación con el 11/9: explotó la indignación popular que causó el atentado. El argumento de las ADM era menos importante para lograr el apoyo de la opinión pública estadounidense. Esa guerra le costó más de un billón de dólares. Los iraquíes la siguen pagando.

Tomado de Página/12

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Mar 18 2013

Obama iguala las deportaciones sumadas de más de un siglo

Por Juan Gelman

Esto ocurrirá en el 2014 si la actual tendencia sigue en pie, según un informe reciente de la Universidad de California, Merced (//stopdeportationsnow.blogspot.mx, 25-1-13). Un total de 2,1 millones de inmigrantes ilegales fueron deportados por los sucesivos gobiernos de EE.UU. en el período 1892-1997. En el 2014 el presidente Obama habrá deportado en sólo seis años el mismo número de los que sufrieron idéntico trato a lo largo de 105.

El informe señala que en el 2011 fueron expulsados 188.382 extranjeros por la comisión de delitos: casi el 25 por ciento después de cumplir alguna condena relacionada con drogas, otro 23 por ciento por infracciones de distinto tipo y un 20 por ciento por infringir las leyes migratorias. “El Departamento de Seguridad Interior no es muy específico sobre estas penalidades, pero sabemos que los delitos relacionados con la droga incluyen la posesión de marihuana; las infracciones, incluso el manejar con exceso de velocidad, y los delitos en materia de inmigración, la entrada ilegal y su repetición”. El documento indica asimismo que una parte ingente de los extranjeros deportados desde mediados del 2012 son padres de niños nacidos en los EE.UU.

Esto crea una multitud de problemas familiares, en especial cuando uno de los cónyuges reside legalmente en EE.UU. y el otro no. ¿Con quién se quedan los hijos? La pregunta se repite amplificada cuando padre y madre son deportados. Según un informe del Centro de Investigación Aplicada (CEA), “hay al menos 5100 niños que actualmente viven en hogares sustitutos a quienes se les impide unirse a sus padres deportados o detenidos. Si nada cambia, quince mil más enfrentarán un destino similar en los próximos cinco años” (//noticias.univision.com, 10-1-12). Sólo en California su número asciende a 875.

El CEA estima que fueron deportados más de 46.000 padres de niños estadounidenses en el período de enero a junio del 2012 y que no pocos son abandonados a su suerte (www.americanpro gress.org, 21-8-12). Seth Wessler, autor del informe, había señalado que luego de investigar un año, “encontramos que uno de los efectos colaterales más preocupantes (de las deportaciones) es que muchos niños ahora están separados de sus padres, a veces para siempre. A veces nunca vuelven a verlos” (www.democracynow.org, 10-11-11). Agregó que hay padres que ni idea tenían de dónde estaban sus hijos, sólo sabían que los tenían familias sustitutas.

La vigilancia de los extranjeros que ingresan a EE.UU. y la detención y deportación de inmigrantes ilegales es “la prioridad más alta del gobierno federal”, anota un informe reciente del Instituto de Políticas de Migración (IPM) (www.migrationspolicy.org, enero 2013). La Casa Blanca destina más fondos a la aplicación de las leyes inmigratorias que a todas las demás actividades de cumplimiento de la ley juntas. El gobierno Obama invirtió alrededor de 18 mil millones de dólares en el control de la inmigración en el 2012.

Más de la mitad de todos los procesos de nivel federal están relacionados con infracciones a las leyes de inmigración. Como informó The New York Times, el Departamento de Seguridad Interior, que también se ocupa de estas situaciones, “ha incoado más casos en los tribunales que todos los organismos de aplicación de la ley del Departamento de Justicia juntos, incluidos el FBI, la Agencia Antidrogas y la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos. El gasto total de estos organismos ascendió a 14 mil millones de dólares según cifras oficiales” (www.nytimes.com, 7-1-13), es decir, cuatro mil millones de dólares más. Es que hace falta mucho dinero para causar muchas tragedias.

El presidente Obama insistió en su campaña electoral y reitera ahora que es preciso una política de inmigración más justa, pero se ha jactado de que las deportaciones han dado más seguridad a la población estadounidense. El número de inmigrantes expulsados ascendió a 410.000 en el año fiscal 2012 y muchos de ellos lo fueron sin la orden judicial del caso. Los fondos destinados a impedir la entrada de ilegales por la frontera con México se han incrementado drásticamente.

La posición del mandatario es ambivalente, para decir lo menos. En entrevistas que acordó el miércoles pasado dijo que no puede detener las deportaciones hasta que no se reforme el régimen aplicado a los inmigrantes ilegales: “Obviamente habrá personas que atrapará el sistema y eso es desgarrador”, dijo al periodista de Telemundo Díaz Balart (www.huffingtonpost.com, 13-3-13). Pero agregó: “No me disculpo por aplicar la ley ni por el trabajo que hemos hecho para reforzar la seguridad en la frontera”. En su primer período de gobierno, deportó a más inmigrantes que cualquier otro presidente en la historia de EE.UU. (www.salon.com, 8-1-13).

Tomado de Página/12

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Mar 03 2013

Más que a un mono en bicicleta

Ya en junio del 2011, Walter Jones se había preguntado “¿Qué demonios hacemos en Libia?”. Entonces, el legislador norteamericano demandó ante un tribunal federal al presidente Barack Obama y al secretario de Defensa, Robert Gates, por la participación de Estados Unidos en la ofensiva militar de la OTAN en Libia sin autorización del Congreso. Jones ha advertido a Obama: “! Ni una guerra ilegal más, Señor Presidente!

Por Juan Gelman

Es lo que tarda EE.UU. en Afganistán, según el parlamentario republicano Walter Jones. Se refería a la promesa de Obama de terminar con el núcleo central de Al Qaida en el país asiático y retirar las tropas en 2014. Aunque no del todo: permanecerá un cantidad no especificada de efectivos a fin de entrenar a las fuerzas de seguridad afganas y para Walter Jones, “se puede entrenar a un mono para que ande en bicicleta en menos tiempo” (//reason.com/archives, 3-1-13). Algunos hechos recientes parecen darle la razón.

Varios miembros de la policía afgana local (ALP, por sus siglas en inglés) entrenados por EE.UU. envenenaron la comida de 17 de sus camaradas antes de ejecutarlos, quitarles las armas, quemar un coche policial y huir (www.nytimes.com, 27-2-13). Los autores eran talibán infiltrados que, a la vez que se entrenaban, esperaron que se fueran todos los del grupo para llevar a cabo la matanza. Un vocero talibán asumió la responsabilidad de la masacre y declaró que era una represalia por “las atrocidades y los crímenes” que las ALP cometen contra los habitantes de la zona. ¿Cómo parar estas infiltraciones? ¿Habrá un entrenamiento adecuado para ello?

La ALP está integrada por milicias armadas que las fuerzas operativas especiales de EE.UU. entrenan y apoyan para combatir al talibán en poblados y zonas alejadas de la capital. Son tan brutales como su enemigo, extorsionan a los habitantes cobrándoles “impuestos” y actúan en función de las lealtades étnicas (www.nytimes.com, 2-9-12). Un informe de Human Rights Watch documenta “abusos graves como asesinatos, violaciones, detenciones arbitrarias, secuestros, apropiaciones de campos y allanamientos ilegales” perpetrados por las ALP (www.hrw.org, 12-9-12). Si ésta es una policía entrenada, cabe preguntarse para qué.

El miércoles pasado los talibán atacaron con misiles la muy fortificada base Camp Bastion, la mayor de los invasores, ubicada en la provincia sureña de Helmand: alberga a 4000 efectivos británicos, estadounidenses, daneses y estonios. Un vocero del Ministerio de Defensa afgano declaró que el ataque no causó bajas ni daños (www.guardian.co.uk, 27-2-13). De todos modos, esto oscurece la visión rosada de la marcha de la guerra que propalaban hasta hace muy poco altos funcionarios como el general Petraeus, ex jefe de las tropas de la coalición en Afganistán y ex director de la CIA, o Leon Panetta, ex jefe del Pentágono, cuando lo era.

Obama mismo convirtió esa presunta marcha hacia la victoria en uno de los ejes de su campaña electoral. “Hemos quebrado el auge talibán”, dijo en mayo en la base aérea Bragram en mayo pasado. “Hemos logrado la declinación del talibán”, dijo en septiembre cuando aceptó su nominación como candidato a presidente del partido demócrata. Pero el martes pasado, miembros del Pentágono reconocieron que los ataques de los insurgentes no han disminuido y mantienen el nivel de 2011 y 2012 (www.foxnews.com, 26-2-13). Todo se debió a “un error de oficina”, declararon, por el cual se estimaba que los embates de los talibán habían disminuido un siete por ciento. Con estos datos falsos, el optimismo imperaba en la Casa Blanca.

La cifra errónea había sido mostrada en el sitio de las fuerzas de la coalición a fines de enero y retirada hace unos días sin mayor explicación. Jaime Graybeal, un vocero de las tropas ocupantes, no explicó con claridad cómo se había producido ese “error de oficina”, pero lo reconoció y dijo que se lo había corregido (//marinecorpstime.com, 26-2-13). Desde luego, no mencionó en qué medida esa equivocación ha influido en la adopción de decisiones políticas y de estrategia militar.

Otros datos de precisión dudosa andan por ahí. La Misión de las Naciones Unidas de Asistencia en Afganistán publicó recientemente su informe anual 2012 en el que afirma que la cifra de muertos civiles ha declinado en Afganistán por primera vez desde el 2007 (//unama.unmission.org, febrero 2013). Es un informe contradictorio: señala que aumentó un 20 por ciento el número de mujeres asesinadas y heridas. 300 fallecieron y 560 sufrieron lesiones de diferente gravedad. Agrega que, en comparación con el 2011, en 2012 se incrementó un 9 por ciento el total de civiles muertos y heridos, la mayoría como consecuencia de operativos talibán, así como los ataques estadounidenses con aviones no tripulados, que pasaron de 243 en el 2009 a 494 en el 2012 y acrecentaron los “daños colaterales”.

Los talibán han perdido buena parte del territorio que controlaban cuando EE.UU. envió más tropas en el 2010, pero siguen atacando. En cuanto a la preparación de las fuerzas de seguridad afganas para combatirlos (que dura hace años), pareciera nomás que se puede entrenar a un mono para que ande en bicicleta en menos tiempo.

Tomado deL blog del autor

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Feb 22 2013

América latina escapó a la CIA esta vez

Por Juan Gelman

Puede verse en el mapamundi que publicó The Washington Post: están en rojo los países que participaron en el programa de “entrega extraordinaria” que ejecutó la CIA después del 11/9, consistente en la detención y el interrogatorio de sospechosos de terrorismo que EE.UU. no quería traer a su territorio ni procesar públicamente y que fueron secretamente distribuidos y torturados en países de todos los continentes del planeta. Menos uno: América latina (www.washingtonpost.com., 5-2-13).

El mapa grafica los resultados de la investigación que llevó a cabo la Open Society Foundations (OPF) con sede en Nueva York, fundada y presidida por el súper millonario y a ratos filántropo George Soros. Su finalidad es contribuir a “la construcción de sociedades vibrantes y tolerantes, cuyos gobiernos sean responsables y abiertos a la participación de todos”. La CIA logró que 54 gobiernos de los 190 del mundo colaboraran con el programa por el cual los sospechosos eran llevados de un país a otro, a veces a un centro clandestino de detención de la propia CIA en otros países, donde agentes del servicio los “interrogaban” según métodos bien conocidos.

Esta suerte de Plan Cóndor a escala mundial admitía ciertas variantes. Polonia y Lituania permitieron que la CIA manejara prisiones secretas en sus territorios. Muchos países del Medio Oriente, Europa y Asia Central entregaban sospechosos, detenidos por indicación de la Agencia, o informaban sobre otros. En naciones como Jordania, agentes locales realizaban los interrogatorios por cuenta de la CIA. Otros, como España y Grecia, permitían el uso de sus aeropuertos para los vuelos secretos que transportaban estas “entregas extraordinarias”. Hasta Suecia, la insospechable, pasó a la CIA a dos detenidos que fueron luego llevados a Egipto.

Un hecho curioso fue la cooperación de dos países nada amigos de EE.UU.: Irán y Siria; es cierto que ambos son enemigos declarados de Al Qaida y del extremismo sunnita. Dice el informe de OPF: “Irán estuvo involucrado en la captura y entrega de individuos que fueron luego prisioneros de la CIA. En marzo de 2002, el gobierno iraní transfirió quince individuos al gobierno de Afganistán, el cual entregó a diez de ellos al gobierno de EE.UU. Al menos seis fueron puestos en custodia en un centro de detención secreto de la CIA en Afganistán”. En cuanto a Siria, la investigación describe un sistema de tortura como el de siglos pasados. En un artículo del New Yorker publicado en 2005, cuando las “entregas extraordinarias” estaban en su apogeo, la periodista Jane Meyer señalaba que Siria era “el destino más común para la transferencia de sospechosos” y OPF agrega que ciertos detenidos bajo la supervisión de la CIA eran internados en una prisión llamada “La tumba” por sus celdas del tamaño de un ataúd y sometidos a torturas como “la silla alemana”, que les estiraba la columna vertebral.

América latina no está manchada de rojo en el mapamundi del periódico estadounidense esta vez. Y no por falta de ganas del Pentágono, ni porque no existan estaciones de la CIA en cada uno de sus países. A fines de noviembre de 2002, cuando el plan de “entregas extraordinarias” entraba en funcionamiento, el entonces jefe del Pentágono asistió en Chile a una reunión de ministros de Defensa del continente. “Huelga decir que no hubiera viajado esta distancia si no se tratara de algo sumamente importante”, declaró Ronald Rumsfeld (www.defense.gov., 18-11-02). Lo era: Afganistán ya había sido invadido, se preparaba la intervención en Irak y Rumsfeld quería que la región colaborara en el plan de la CIA so capa de “la integración de varias capacidades especializadas en capacidades regionales más amplias”. Sólo obtuvo promesas vagas.

El presidente argentino Néstor Kirchner, elegido en 2003, puso fin a las maniobras militares conjuntas con EE.UU. En 2008 Ecuador desalojó a los efectivos estadounidenses de la base aérea Manta. Lula gobernaba en Brasil. En un cable del 24 de mayo de 2005 recibido en el Departamento de Estado que filtró Wikileaks se consigna que Lula rechazó “los múltiples pedidos” de Washington para que recibiera a presos de Guantánamo (//gitub.com.). Brasil se negó además a la creación de una versión hemisférica de la Ley Patriótica estadounidense.

La Casa Blanca insiste en sus esfuerzos para incorporar a la región a su cruzada global. Mucho gustaría a los estrategas del Pentágono contar con una pista de aterrizaje en la Guyana francesa o en el noreste del Brasil junto al Atlántico, como el mayor Randy S. Naylor plantea en un documento publicado por la Universidad de la Fuerza Aérea de EE.UU. (www.dict.mil., junio 2009). Pero, al menos por ahora, América latina no forma parte de una cadena dedicada al secuestro, la tortura y las ejecuciones extrajudiciales, a la manera de las ex dictaduras militares que devastaron la región.

Tomado de Página/12

 

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Ene 10 2013

Sigue y sigue

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Por Juan Gelman

Ha transcurrido menos de un mes desde la matanza de Newtown del 14 de diciembre pasado, cuyo saldo fue la muerte de 20 niños y seis miembros del personal de la escuela primaria Sandy Hook, y las muertes por armas de fuego no cesaron en EE.UU.: más de 400 desde entonces, según la investigación conjunta que están llevando a cabo la publicación electrónica Slate y un twittero anónimo que se identifica como @gunde aths (www.slate.com, 3-1-13). Si los datos son correctos, el promedio diario es aterrador.

Los dos ejecutores de este proyecto lo emprendieron porque, a su juicio, los medios no registran puntualmente las balaceras de cada día en medio del debate que desató la matanza de Newton y la demanda de algunos sectores de que se ponga coto a la venta indiscriminada de armas. Las discusiones y presiones son de tal envergadura que el periódico Huffington Post publicó un artículo que su autor, Douglas Anthony Cooper, tituló “¿Así que usted está cansado de la masacre de Newton?” (www.huffingtonpost.com, 3-1-13). Exhorta a los lectores a pensar seriamente en el tema. Lo merece: las consecuencias son extrañas.

Cooper señala que el periodista de Fox News James Rosen informó por Twitter que, según una fuente anónima, desde los hechos de Newtown alrededor de 8000 personas ingresaron cada día a la Asociación Nacional del Rifle (ANR) –acérrima defensora de la posesión de armas por civiles– y que además aumentaron los aportes individuales y los donativos a dicha organización. Al parecer, la “fuente anónima” estaba bien ubicada para conocer tales datos: pertenecía a la ANR. No faltan las ONG que abogan por imponer restricciones, como el Centro Brady de prevención de la violencia armada, pero son débiles frente a la ANR: el presupuesto anual de la última asciende a 300 millones de dólares, el del primero es cien veces menor.

Otra consecuencia de la tragedia: la venta de armas cortas y largas ha alcanzado records desde el 14 de diciembre en un país que está a la cabeza del mundo en cuanto a ciudadanos armados: 89 armas por cada cien civiles en el 2011, según una encuesta realizada por el Small Arms Survey con sede en Ginebra (www.smallarmassurvey.org). La tasa de homicidios relacionados con armas de fuego es la más alta de los países industrializados (www.newamericamedia.org, 2-1-13). Los industriales del ramo, contentísimos.

Se estima que el movimiento económico total de esas industrias alcanzó los 31.800 millones de dólares en el 2012 (suma equivalente al presupuesto federal de Nigeria para el 2013), según el informe anual correspondiente de la Fundación nacional de tiro deportivo. El cual subraya: “En los últimos dos años, el crecimiento de esta industria ha sido el resultado de un número sin precedente de estadounidenses que eligieron ejercer su derecho fundamental a tener y portar armas y a comprar armas de fuego y municiones” (//nssf.org). Para el periodista católico René Ciria-Cruz se trata de un estado de “paranoia social… el temor a amenazas no perceptibles contra la seguridad personal alimenta la demanda de rifles de asalto automáticos y de pistolas” (www.newamericamedia.org, 2-1-13).

El presidente Obama anunció que este mes enviará al Congreso un proyecto de ley destinado a restringir la venta de ciertas armas y a controlar su recorrido. Un grupo de trabajo encabezado por el vicepresidente Biden prepara una amplia serie de medidas para disminuir esta clase de violencia (www.washingtonpost.com 6-1-13), pero es notorio que el primer mandatario de EE.UU. no se opuso al derecho a armarse, antes bien por el contrario.

The Christian Science Monitor recordó que Jim Barrett, analista del desarrollo industrial de EE.UU., señaló en una entrevista concedida a Associated Press que Obama “ha sido lo mejor que le ha sucedido nunca a la industria de las armas de fuego” (www.csmonitor.com, 3-1-13). Un análisis de la AP de octubre pasado reveló que los beneficios obtenidos por Ruger & Co. y Smith y Wesson, “los dos mayores productores de armas de fuego de EE.UU., se elevaron un 86 por ciento y el 41 por ciento, respectivamente, desde que Obama gobierna”. No está mal.

Los partidarios de la ANR multiplican su cabildeo en la Cámara de Representantes y el Senado, en los que no faltan parlamentarios que ocupan sus bancas gracias a la Asociación. Sus voceros no vacilan en falsear estadísticas de manera ridícula: proclaman que el futuro control de las armas debería prohibir los martillos porque “al analizar las estadísticas del FBI correspondientes al período 2005/2011, el número de asesinatos cometidos con martillos y cachiporras excede con mucho al de los perpetrados con un rifle” (www.breitbart.co, 3-1-13). Lástima que esas estadísticas muestran que de un total de 12.664 víctimas, 8583 fueron muertas por armas de fuego (www.fbi.gov, informe 2011), es decir, más de dos tercios. Qué tozudez la de las cifras.

TOMADO DE PAGINA/12

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Nov 13 2012

La realidad, qué fea

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Por Juan Gelman

Millones de televidentes siguen con interés los episodios de CSI, CSI Miami, CSI New York y otros programas parecidos. Sus protagonistas son policías científicos que revisan minuciosamente las escenas de un crimen para encontrar algo que delate al autor. Los indicios hallados se someten a exámenes y comparaciones de ADN, huellas digitales y otros, en laboratorios dotados de aparatos técnicos de vanguardia y siempre el criminal es detectado, detenido y procesado. Resuelven los casos prácticamente solos, pero a veces la realidad no imita a la ficción, como quería Oscar Wilde.

Annie Dookhan trabajaba como química en un laboratorio de Boston, Massachusetts, en el que se analizan pruebas de estupefacientes. Era muy pero muy eficaz: mientras otros químicos examinan un promedio de 50 a 150 muestras por mes, Annie completaba más de 500 para asombro de sus superiores y colegas. Uno de sus jefes se preguntó hace unos años cómo era posible, pero no fue más allá. Nunca la veían mirando por un microscopio, llamaba la atención que pudiera analizar detritus insuficientes para un análisis y, sin embargo, lo completaba (//passeur dessciences.blog.lemonde.fr, 21/10/12). Pero todo tiene fin: en junio del 2011 fue sorprendida retirando, sin autorización alguna, decenas de muestras de droga de una sala en la que se conservan las pruebas. La policía inició una investigación en diciembre pasado que arrojó varias conclusiones pasmosas. En primer lugar, Annie, 34 de edad y madre, había falsificado su currículum académico: no era química. Y luego: bastaba que cinco muestras de 15 o 20 que le ordenaban analizar contuvieran alguna droga para que decidiera que todas la tenían. Más de una vez resolvía sólo con mirar que el resultado era positivo. Y algo más grave todavía: cuando el caso era negativo, le agregaba drogas a la evidencia para tornarla positiva. Tuvo que renunciar en marzo de este año, en septiembre fue procesada y se encuentra en libertad condicional.

Las consecuencias de este escándalo son diversas. No sólo pone en tela de juicio la falta de control de las jefes de sección del laboratorio, lo que condujo a la renuncia de no pocos de ellos: las irregularidades de Annie eran manifiestas desde hacía mucho. Además, podría obligar a la revisión de miles de condenas por posesión de drogas que dictaron los tribunales en virtud de “las pruebas” que la no química aportó durante sus nueve años de trabajo en el laboratorio. ¿Cómo averiguar si las sentencias se basaron en pruebas idóneas o falsificadas? Voceros del sistema judicial del estado estimaron en 8,72 millones de dólares el costo de esa operación (www.bostonglobe.com, 26/10/12). Se han identificado ya a más de mil personas detenidas con base en las “investigaciones” de la señora Dookhan. No le deben estar muy agradecidas.

Annie no manifestó otra razón para su comportamiento que el deseo de mostrarse como una funcionaria modelo que trabajaba con mayor rapidez que los demás. El abogado y químico Justin McShane explicó esa conducta: “En un laboratorio se juzga por las cifras, hay una cultura de presión para que el trabajo se realice sin recursos suplementarios”. Esto desemboca en una problemática más amplia: como expone una publicación de Nature, el hecho revela que el sistema de policía científica de EE.UU. está sometido a un volumen aplastante de trabajo: se ha duplicado entre 2005 y 2009 (www.nature.com, 9/10/12). Y los jueces demandan que los análisis de casos posibles de drogadicción se concluyan cuanto antes.

“Si usted cree que esto no puede suceder en su laboratorio, usted es un ingenuo”, declaró a Nature Robin Co-tton, director del programa de ciencias forenses de la Universidad de Boston y ex director forense de un instituto de investigación. Aumenta, entonces, el número de científicos forenses que son llamados a declarar por los abogados defensores de presuntos drogadictos o dealers: suelen solicitar que la prueba sea examinada por un laboratorio no policial para comparar los resultados. “Se pasan todo el tiempo en el tribunal y no en su trabajo”, se quejó Ralph Keaton, director ejecutivo de la asociación estadounidense de jefes de laboratorios que cumplen esa tarea.

Hay asimismo repercusiones políticas. Deval Patrick, el gobernador del estado de Massachusetts, tuvo un momento de gloria cuando pronunció un discurso brillante en la convención nacional del partido demócrata que se llevó a cabo a comienzos de septiembre para elegir el candidato a la presidencia. Difícilmente podrá Patrick evitar el daño político que estos hechos propinarán a su reputación hasta el final de su mandato. De todos modos, ya había anunciado que no buscará la reelección en los comicios estatales de 2014.

Millones consideran que los episodios de CSI son excelentes, siempre encuentran al culpable. La que fracasa es la realidad.

Tomado de Página/12

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