América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Abr 07 2013

Fábula real

Por Santiago O’Donnell

Empezó como un cuento infantil, como una fábula soñada, pero terminó en pesadilla. Tanto es así que el jueves pasado el canciller español salió a pedir que se termine rápido porque le hace daño a la imagen del país.

Había una vez una princesa y un campeón. Se conocieron en las olimpíadas de Atlanta en 1996. El, Iñaki Urdangarín, era alto, rubio, pintón, estrella de handball del Barcelona, en su primera participación olímpica como integrante de la selección española. Ella, Cristina Federica Victoria Antonia de la Santísima Trinidad de Borbón y Grecia, la infanta Cristina, era la segunda hija del rey de España. Rubia también, menuda, linda, sonrisa ancha y cejas fuertes, había sido la abanderada del equipo español en las olimpíadas de Seúl de 1988, donde le había tocado participar como suplente del equipo de yachting clase 470.

Se hablaron por primera vez en una fiesta durante la competencia y parece que hubo flechazo: dicen que no volvieron a separarse. Nueve meses más tarde la casa real blanqueaba el romance con un anuncio de matrimonio y el 4 de octubre de 1997 se casaban en la catedral Santa Eulalia ante 1500 invitados, incluyendo representantes de cuarenta casas reales y pasaron a llamarse duques de Palma. Tuvieron cuatro hijos. El tuvo dos olimpíadas más con la selección de balón mano, y en ambas se alzó con medallas de bronce. Ella no volvió a competir a nivel olímpico, pero siguió siendo una entusiasta deportista, sobre todo de la náutica, el squash y el esquí.

Hasta ahí la parte linda. Después pasó lo que pasó. El campeón y la princesa terminaron imputados por estafas, fraude, evasión y malversación de fondos. La investigación en curso determinó que una fundación presidida por el duque, supuestamente sin fines de lucro, captaba fondos públicos y los derivaba a una oscura empresa privada cuya propiedad compartían el duque y la duquesa. El duque fue imputado en diciembre del 2011 y la cosa no pasó a mayores porque era algo esperable, dadas las pruebas que se venían acumulando en la causa judicial. Dos semanas antes, el rey había apartado al duque de Palma de todas sus funciones oficiales por su conducta “no ejemplar”. Cuando imputaron al duque, el rey declaró que no quería privilegios para la familia real y que confiaba en lo que resolviera la Justicia. Un mes más tarde borraron el perfil del duque de la página web de la familia real.

Después de soltarle la mano al duque, la Casa Real salió a defender a la hija del rey el jueves, apenas conocida su imputación. En un comunicado, expresó su “sorpresa” por la medida judicial y pidió que se respete la presunción de inocencia de la duquesa. El comunicado armó un revuelo político. El Partido Socialista Obrero Español, principal fuerza de oposición, hizo saber a través de una portavoz que no consideraba feliz el comentario real y pidió que no se presione a la Justicia. A su vez, el presidente Mariano Rajoy buscó bajarle los decibeles al asunto tras la alarmista declaración de su canciller, que había alertado sobre un presunto daño a la imagen de España por la imputación a la duquesa. “No es cuestión de manifestar el estado de ánimo de nadie” corrigió a su canciller. “Respetamos a la Justicia y la presunción de inocencia.” El viernes, el príncipe Felipe, heredero directo del rey, mandó un mensaje de apoyo a los jueces en una jura de nuevos magistrados, como para matizar el comunicado de “sorpresa” que el Palacio de la Zarzuela había emitido el día anterior. “Los miembros de la carrera judicial sois merecedores de mi mayor confianza”, dijo Felipe.

Para entonces el juez de la causa había aceptado aplazar la indagatoria de la duquesa, habida cuenta de que el fiscal había apelado la imputación, al no estar de acuerdo con los argumentos y la valoración de la prueba que había hecho el juez.

El caso no es sencillo. Además de involucrar a los duques de Palma, involucra también a un ex socio del duque y a la esposa del ex socio. El ex socio sintió que le iban a echar el fardo y prendó el ventilador. Perdido por perdido, con su esposa imputada desde el primer día, igual que él, el ex socio procedió a enviar al juzgado, en siete entregas espaciadas cada cuatro o cinco meses, miles de correos electrónicos que involucraban al duque, a la duquesa, a funcionarios de la Casa Real y hasta al mismo rey en distintas gestiones y conversaciones que demostrarían un conocimiento de la operatoria que manejaban el duque y su ex socio.

El caso también involucra a importantes políticos del gobernante Partido Popular en Islas Baleares y Valencia, responsables de haber entregado fondos públicos a la fundación del duque, llamada Fundación Nóos. Esos políticos han declarado que entregaron el dinero sin preguntar demasiado simplemente porque detrás de la fundación estaba el yerno del rey. Pero hay más. El tesorero de la fundación, que también figura como imputado en la causa, es un funcionario a sueldo de la casa del rey que actúa como secretario de las dos hijas del monarca español. Además, la propia duquesa de Palma ocupaba una vocalía en el directorio de la fundación. La duquesa argumenta que su puesto era simplemente decorativo, pero algunos correos sugieren que entre su marido y su secretario la mantenían informada de al menos parte de lo que pasaba en la fundación.

Que el rey hizo gestiones en favor de la fundación creada en el 2003 está fuera de disputa. También, que el rey fue quien obligó al duque, a la duquesa y al secretario a abandonar la fundación en el 2006, después de que la oposición preguntara en el Congreso de Baleares por los fondos enviados a la institución que presidía el duque.

A los pocos meses de irse de la Fundación Nóos el duque abrió otra fundación y, según los mails, al principio volvió a contar con el apoyo del rey, que aportó contactos para cerrar negocios. Esa fundación duró menos de un año y otra vez fue el rey quien habría presionado por su cierre. Desde entonces la duquesa continúa con su trabajo diario en la fundación La Caixa de Barcelona, el mismo que viene haciendo desde 1993, mientras el duque se queda en su casa, prepara su defensa y cría a sus hijos. En cada presentación judicial del duque, docenas de españoles, aquejados por la peor crisis económica de los últimos tiempos, descargan su bronca. Dicen que el dinero público robado por la banda del duque podría haberse usado para evitar recortes presupuestarios o para recuperar empleos perdidos.

Aunque ahora el ex socio amaga con mostrar correos revelando supuestas infidelidades del duque de Palma, aunque ahora el rey le puso un abogado a su hija para despegarla judicialmente de su marido, la princesa abanderada sigue firme junto al campeón de balón mano. Los voceros de la realeza aseguran que no hay crisis matrimonial y que a ella ni se le ocurre separarse. El viernes, tras ser imputada la tarde anterior, partió a trabajar en un auto sin vidrios polarizados y entró a la fundación caminando por la puerta principal (foto), en vez de escabullirse por el portón del garaje. La pesadilla continúa. Para ella, sí, porque la miran y sospechan y porque pescaron a su marido. Pero más aún la pesadilla continúa para todos los españoles hartos de corrupción, que ahora se ven estafados por su propia monarquía, cada vez un poquito más, al ritmo de las nuevas revelaciones.

Tomado de Página/12

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Mar 28 2013

Los viejos estorban… ¿y los jóvenes?, también

Por Manuel Zaguirre, ex Secretario General de la Unión Sindical Obrera de España

En la antigüedad, y hasta no hace tanto tiempo, los viejos eran bienes muy apreciados. Se valoraba su experiencia vital como fuente de sabiduría, de integridad moral, de testimonio y ejemplo a imitar, de transmisores de tradiciones, culturas, lenguas, oficios, habilidades artesanales, etc. Es decir, en muy buena medida los viejos eran el motor de las sociedades antiguas.

Con la llamada modernidad y el ascenso de la sociedad industrial los viejos van perdiendo progresivamente esa centralidad socio-cultural, familiar, etc. Las formas de transmisión y aprendizaje cambian radicalmente. Son la fábrica, los medios de comunicación y la extensión de la educación e instrucción públicas los nuevos vehículos para aprender, saber y producir. Todo ello, obviamente, en detrimento de los viejos como nexos y puentes inter-generacionales.

 

Además, en la sociedad industrial, la lógica económica y productiva desplaza por completo a los viejos. Son inservibles. Las duras tareas fabriles requieren de mano de obra joven y vigorosa -niños, en muchos casos- durante el mayor número de horas al día y por una retribución que alcance apenas para reponer el consumo calórico. Esa es la razón de que durante casi un siglo tras la revolución industrial fueran los niños y los viejos las mayores victimas del capitalismo salvaje y ultra-liberal (¿dónde he oído yo eso últimamente? que ésta alumbró. Los primeros por sobreexplotación, los segundos por abandono, dada su inservibilidad productiva.

 

Tendría que pasar mucho tiempo, esforzadas luchas y avatares sociales, cambios políticos, desarrollos legislativos, etc., para que los niños y adolescentes vivieran en escuelas e institutos y no en fábricas, y los viejos tuvieran asegurado el derecho a vivir dignamente -con júbilo, incluso- el último tramo de una vida largamente productiva, (en ambos casos me refiero sólo al llamado primer mundo, claro).

El avance de la medicina y la extensión de los servicios de salud llevó a un notable aumento de la esperanza de vida de la gente, que se dobló en apenas dos siglos, llegando a la media actual de unos 80 años en las sociedades enriquecidas como la nuestra.

Estos avances que, sin duda alguna, han contribuido a una enorme mejora en la calidad de vida de los viejos, han contribuido paradójicamente a su vez a agravar la percepción social de la vejez como problema de fondo casi irresoluble. La causa de esa percepción es debida, sobre todo, a los altos costes financieros que suponen las pensiones y la asistencia sanitaria para jubilados que viven cada vez más y que son, a la vez, viejos que producen más gasto sanitario y por más tiempo.

Esa percepción es inducida, exagerada y manipulada por los delincuentes de cuello y manos blancas que han provocado esta crisis-estafa y tienen como objetivo, entre otros igualmente bastardos, hacer negocios privados con las pensiones y la asistencia sanitaria pública de los viejos. No tienen el menor reparo en acusar a las pensiones y a la sanidad públicas, y a los viejos, sus mayores beneficiarios, de todos los dramas que acarrea esta crisis y del hundimiento del Estado Social por inviabilidad financiera. La altura del listón de esas acusaciones la ha puesto ese ministro japonés, un cerdo de proporciones mayúsculas e instinto genocida, que ha declarado que lo mejor que pueden hacer los viejos y pensionistas es morirse cuanto antes en vez de arruinar las finanzas estatales sentados ociosos ante el televisor… Como si los pobres viejos japoneses hubieran nacido ya pensionistas, como si sus vidas de trabajo y esfuerzo, autenticos motores de la nación, de la sociedad y de la Historia, fueran algo a despreciar e ignorar… El problema es que lo que ha dicho en público el animal este de ministro, lo piensan en privado muchísimos capitostes del dinero y de la política en todas partes.

Por eso, la alternativa que preparan para los viejos desde ya es prolongar la edad para la jubilación hasta empatarla, si pudieran, con la calculada estadísticamente para morirse. Y, para que no falte de nada, endurecen cada vez más las condiciones de años cotizados para acceder a una pensión. La estrategia es magistralmente siniestra: a partir de cierta edad uno se muere antes si debe trabajar para sobrevivir o si debe hacerlo con una pensión de hambre.

En el otro extremo del espectro social están los jóvenes que esta sociedad, hiperconsumista hasta hace poco, sublimó como paradigmas de lo bello, lo exitoso, lo placentero; como patrones de valor absoluto. Pero el meteórico ascenso e implantación salvaje de las tecnologías provocó ingentes crecimientos productivos con un volumen de trabajo humano cada vez menor.

Esto viene siendo letal para los jóvenes que son, hoy por hoy, las mayores víctimas de esta crisis, la cual supone la hegemonía y dominio del capitalismo especulativo y financierista frente al productivo. El desempleo masivo, la precariedad generalizada, los salarios y los contratos basura, la dependencia de los padres hasta los 30 años y más, la imposibilidad de un proyecto de vida integral y autónoma, la emigración forzosa, el acceso cada vez más tardio al llamado “mercado de trabajo” y la salida cada vez más temprana e irreversible del mismo… provoca que los hasta hace cuatro días sublimados jóvenes, vean hoy arruinado su presente y bloqueado su futuro cuando sean viejos.

¿Qué jóvenes podrán garantizar 35 años de permanencia en el trabajo para acceder a una pensión si entran en él rozando los 30 ó más y con 45 ó 50 no pueden volver al trabajo si lo pierden en esta vorágine infernal de la crisis?, ¿de dónde van a salir las contribuciones sociales para su presente y su futuro de imposibles pensionistas?. El mensaje que se les da es de idéntico signo. Si a los viejos se les recomienda morirse antes de que los mate la exclusión social o cualquier enfermedad curable a bajo coste, al joven se le dice: aunque sea robando el dinero para ello, hazte un plan de pensión privada porque, de lo contrario, tu vejez será la exclusión y la muerte social y real cada vez más prematura. Es la injusticia triunfando, si les dejamos, contra la biología y la medicina…

Pero no estamos sólo ante un problema sectorial de los jóvenes de hoy y los viejos de mañana. Lo que está en juego es la viabilidad y racionalidad económica y productiva y la habitabilidad de esta sociedad nuestra frente a un sistema de capitalismo estéril por especulativo que camina alegremente hacia el colapso sin parecer importarle lo más mínimo.

Si no somos capaces de construir, o reconstruir en gran medida y con las herramientas de una democracia digna de tal nombre, un sistema económico y productivo capaz de planificar para garantizar la vida socio-laboral de los jóvenes, su calidad y estabilidad, estamos destruyendo objetivamente la pensión y la asistencia de los viejos de mañana. Quebrando así una ley histórica en virtud de la cual el esfuerzo vital de los viejos era una herencia para que sus hijos y nietos vivieran mejor en todos los órdenes de la vida. Hoy, por el contrario y por el impacto brutal de esta crisis, cada vez son más los jóvenes que, a la dependencia de sus padres, y de sus abuelos en muchos casos, añaden la certeza de que no les espera una vida ni una vejez mejor que la que ellos tuvieron. A lo sumo, adaptarse a malvivir con esa moneda de trabajo y pobreza en cada cara…

Si no se quiere enfrentar el reto de construir desde ya y desde la base social cotidiana algo nuevo y distinto a la medida de la vida y la dignidad de la gente sencilla, inmensa mayoría, cabe la tentación individualista de buscarse la vida laboral hoy y con arreglo a ello vivir o morir la vejez mañana. Es una tentación en boga para tantísima gente joven carente de referencias de valor y de modelos alternativos viables. Pero hay que asumir que consumar esa tentación supone para el futuro a medio plazo acarrear con sociedades invivibles por violentas y desvertebradas, sujetas a una única norma que cabría definir de darwinismo social: sálvese quien pueda, sea joven o viejo…

Tomado de Adital

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Feb 16 2013

Entre tinieblas

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

La opacidad es un ingrediente fundacional de nuestra democracia, advierte la gran escritora española

Por Almudena Grandes

Lo que pasa en España es más grave de lo que parece. No se trata de un escándalo de corrupción, ni de dos, ni de tres, ya no. Estamos ante el fin de una época, el desmoronamiento de un Estado, una crisis tan honda que desborda todas las cifras. Y lo importante no son las respuestas, sino las preguntas. Da lo mismo cómo escriba Bárcenas las aes mayúsculas, lo que costara el cumple de la hija de la ministra, o si el juez embarga o no a Urdangarín. Lo relevante es cómo y, sobre todo, por qué hemos llegado a balancearnos al filo del abismo.

Me van a perdonar que vuelva a remachar mi clavo favorito pero, en mi opinión, estamos asistiendo a las consecuencias de la fragilidad congénita de la democracia española, el desarrollo lógico de una Transición que, a despecho hasta de su propio nombre, pretendió erigirse en un régimen permanente. La pestilencia que respiramos a diario es la podredumbre de aquel clamoroso silencio al que confiamos nuestro destino tras cuatro décadas de dictadura sangrienta, la herencia de unos años en los que todo —la Monarquía, la Constitución, las Autonomías, el bipartidismo— se acordó entre tres o cuatro señores que fumaban puros después de comer, tomando decisiones entre las que la principal era, casi siempre, que los ciudadanos nunca llegaran a enterarse de lo que habían pactado después del postre.

No nos engañemos. La opacidad es un ingrediente fundacional de nuestra democracia. No tiene sentido exigir transparencia a unas instituciones que nacieron entre tinieblas. Ha pasado el tiempo de abrir las ventanas y ventilar una porquería que nos llega a la cintura. La regeneración debe ser literal, completa, porque los parches se corrompen más deprisa que los silencios. Y ya que no podemos legar a nuestros hijos una España próspera, dejémosles al menos en herencia un país que haya dejado de apestar.

Tomado de El País de España

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Dic 07 2012

España: ¿qué piensa el pueblo, qué espera?

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Acabadito de recibir este análisis del fiel, característico y tan desenfadado colaborador de americadespierta, lo pongo con mucho gusto a disposición de ustedes.

Por Gallego Tropical

Con su eterna sonrisa de gilipollas-remoto y subnormal-arrepentío, el ministro de Economía y Competitividad, Luis de Guindos, informaba al pueblo que estamos en el peor momento, “en el trimestre más difícil de recaída económica”.

Me pregunto qué les pasa por la cabeza a los pueblos cuando constatan que sus políticos son unos achepés que no piensan en el bienestar de la población pero sí ¡y mucho! en el suyo propio y… en las urnas.

¿Qué piensan los pueblos cuando sus políticos son incapaces de adoptar medidas y aportar soluciones tal cual hay que hacer al llegar a una situación de grave déficit como la que atravesamos?

Sin catastrofismo, lo que veo a diario me hace pensar que la resignación ciudadana está al borde de desbordarse, lo que quizás muchos querrán aprovechar para soliviantar a las masas desde distintas posiciones ideológicas, con consecuencias que pueden ser muy jodías, pero muy jodías.

La teoría de De Guindos ¡faltaría más! es la de Mari-Ano, quien insiste en que 2013 será mejor que este año pero… una cosa piensan estos farsantes, que se atreven a decir lo anterior como si fueran a dar una buena noticia al pueblo… Y otra cosa es cómo la mayoría vemos el chocho´e´perra  que hay montado en España.

Porque para nadie aquí es secreto que “el peor momento” es una falacia, una más, de Mari-Ano y sus cuatreros, quienes han sido y serán incapaces de garantizar mejora alguna. Y si entre mis lectores alguien lo duda, sepan que me apuesto el güevo derecho sin temor a perderlo.

¿Estamos en el peor momento?

¡Que les den… por donde amargan los pepinos! Este momento puede preceder a momentos aún peores pues por mal que vayan las cosas ¡y van de truco! siempre pueden empeorar.

El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIE) publica una encuesta en la que el 47,3 por ciento de los consultados piensa que el próximo año será peor que 2012, mientras un 31,7 opina que seguiremos igual y crece el número de los que temen quedarse sin su empleo.

Temor muy comprensible porque el Ministerio de Empleo y Seguridad Social ha dado a conocer los datos del paro en noviembre y resulta que 74.296 personas más han incrementado la lista de desempleados que hoy suman 4.907.817 mientras que, en el mismo mes, se han dado de baja en la Seguridad Social 205.678 cotizantes.

Estos últimos son españoles y extranjeros que han abandonado este país en busca de otra nación que les ofrezca trabajo.

Curiosamente, según la encuesta el 12,6 por ciento de la población estima, como el Gobierno, que la cosa irá mejor.

Pero lo que de verdad indica esa cifra es otra cosa: un 12,6 por ciento no es ni muy remotamente ”ésa mayoría silenciosa” en que dice apoyarse Mari-Ano cuando habla mierda acerca del pueblo “que se ocupa de trabajar y no de manifestarse contra el Gobierno”.

No obstante, Luis de Guindos ha tenido que reconocer que estos datos ”no se pueden matizar de ninguna forma, son malos”.

¡Y tan malos! El 54,7 por ciento de los consultados califican la situación económica como “muy mala” y señalan que es hora de que el presidente del Gobierno deje ya de hacer previsiones como si la cosa no fuera con él y que en su lugar marque objetivos pero… ¡echando hostias! pues el horno no está pa´rosquitas ni un carajo.

Hasta la misma cacareada y tantas veces denostada Comisión Europea estima que la enorme cifra de jóvenes parados es insoportable.

Pero Mari-Ano sigue esperando a que las cosas se arreglen por sí solas y no mueve ficha. Ni es capaz de demover a los ministros de Hacienda y Economía, quienes ni siquiera se comunican entre ellos y se pasan la vida lanzando mensajes opuestos y contradictorios, como si vivieran en una casa de putas.

Por la cuenta que les trae a las economías europeas del norte y siendo el volumen de producto interior de nuestro país muy superior al de Portugal o de Grecia, ni a Alemania ni a nadie en Europa le conviene que España se hunda. Tanto es así que, por pura lógica, deberán acceder a nuestra exigencia de no querer -por no poder- soportar su directrices restrictivas.

Lo reitero sin pesimismo: nos encontramos al borde de un caos social. Los ciudadanos han soportado hasta el límite de sus posibilidades las consecuencias de la crisis en forma de severos castigos plasmados en impuestos y recortes, tanto salariales como de bienestar.

En distintos sectores, incluidos los militares, se plantea con fuerza que si somos millones y los del poder solo suman miles, si somos decentes y nos ampara la fuerza de la razón… ¿Por qué tenerles miedo y permitirles que nos sigan dando por el culo?

El teniente general Pedro Pitarch, ya retirado, alerta del ruido de sables en el seno del Ejército. No lo dice cualquiera.

Entre otras cosas,  Pitarch ocupó el cargo de director general de Política de Defensa con José Bono al frente de Defensa, ha sido jefe de la División de Logística de la OTAN y comandante general del Cuerpo de Ejército Europeo, asesor del Gobierno de Felipe González.

Tal y como expresa este señor en su último post, entre los militares “están circulando profusamente mensajes y documentos gráficos incitando a saltarse las leyes y la normativa vigente”.

Lo peor de todo es que Mari-Ano no tiene ningún plan para mejorar las cosas, ni puta idea. Y mientras, la calle brama.

¿Qué está pensando este pueblo? ¿Qué espera?

Un abrazo muy fuerte para todos

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Nov 19 2012

Antagonistas

América Latina no es un triste elefante africano.

Por Alfredo Serrano Mancilla, Doctor en Economía. Coordinador América latina CEPS

Se cumple el bicentenario de la Constitución de Cádiz de 1812, la Pepa, la primera Constitución en España de corte liberal, y significativa por su gestión de la relación de España con América. Por eso, y por otros motivos, la XXII Cumbre Iberoamericana celebrada este año en la hermosa ciudad de Cádiz era muy especial. Se sentaban a la misma mesa dos modos de entender la historia, el mundo, los pueblos, la soberanía y la democracia. En un lado, España con su monarquía decadente y con un presidente en problemas, Mariano Rajoy, que aplica el dogma liberal en versión neoliberal, laissez-faire, laissez-passer (“dejad hacer, dejad pasar”), esto es: gobernar para que otros gobiernen desde otras latitudes y otros intereses. En el otro lado, buena parte de una pujante y progresista América latina, que se transforma a favor de las mayorías por la vía de una democracia más real.

Son muchos los antagonismos entre estas dos formas de hacer política. Los anfitriones, el rey y el mandatario español, son los mismos que entendieron la transición a partir de la cita de Lampedusa: “Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie”. Así se hizo la transición fallida para muchos, pero exitosa para unos pocos, modificando cierto andamiaje aparente para sostener una burbuja democrática que seguía concentrando el poder económico en manos de unos pocos. Enfrente de ellos, una América latina progresista defensora de una transición que pusiera punto y final al neoliberalismo, respondiendo a urgencias coyunturales y consolidando nuevas estructuras para gozar de soberanía en sectores estratégicos, redistribuyendo excedente económico en beneficio de las mayorías.

En esta crisis sistémica de efectos desintegradores en lo social, España llegaba a la cita con un solo objetivo: buscar su propia periferia para resarcirse de su trato desigual periférico en el seno de la Unión Europea, esto es, disponer de relaciones económicas favorables que compensen de alguna manera la situación actual de subordinación al capital europeo de los países centrales. El gran reto de España es volver a rescatar a sus poderes económicos, y por ello sus propuestas han estado encaminadas a recibir inversiones de las translatinas y garantizar más mercados en continente americano para sus grandes empresas. El papel periférico de España en la Unión Europea ha tenido efectos evidentes; desarrollo desigual, dependencia comercial, desintegración productiva, pago eterno de deuda ilegítima y sumisión política. Ahora, España se camufla recurriendo al relato de la hermandad de los pueblos y del iberoamericanismo solidario para buscar nuevos socios en un tablero geoeconómico muy adverso para el país. Dos frases de Rajoy hablan por sí solas: “Más América latina en Europa y en España es una receta imbatible para afrontar los actuales desafíos”, y “las cumbres iberoamericanas han servido para crear riqueza, estabilidad y libertad en nuestras naciones”. Todo esto acompañado del manido y falso slogan de la “seguridad jurídica”. Hete aquí donde retumban las diferencias irreconciliables. En primer lugar, porque la nueva región ya no viaja a Cádiz con la cabeza agachada y en clave de dependencia económica, ni política: ahora, América latina visita Cádiz vigorosa y soberanamente. La propuesta progresista regional resignificó la recurrente seguridad jurídica: ahora, dicha seguridad jurídica es para garantizar el vivir bien de los ciudadanos del continente y no para la tasa de ganancia de las empresas extranjeras. Ese es el gran matiz; el sujeto de interés es otro, no el capital transnacional sino el pueblo latinoamericano. Seguridad jurídica sí, pero para las grandes mayorías.

Otra gran divergencia es que América latina no acepta ser más periferia, no acata su papel histórico de dependencia, sino que se busca a ella misma como nuevo bloque regional, integrándose para emanciparse, conciliando revolución nacional-popular con un proyecto continental.

Esta vez, en Cádiz, afortunadamente no existió consenso. La América latina progresista seguirá su camino de profundización de cambios. En el otro lado del océano, el poder constituyente en España tiene el de-safío de abrir un horizonte distinto para democratizar el poder económico y político.

Tomado de Página/12

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Oct 31 2012

Urdangarin… ¡de apaga y……!

Nuestro fiel gallegón nos actualiza de la realidad española, en esta ocasión con los dimes y diretes de un “colgao” de la monarquía, y olé sus mares y pares ¿no?

Por Gallego Tropical

De nuevo Iñaki Urdangarin, yernísimo del Rey Juan Carlos y marido de la infanta Cristina,  está en las primeras páginas tras un ligero descanso.

Los periodistas Eduardo Inda y Esteban Urreiztieta acaban de publicar el libro “Urdangarin, un conseguidor en la corte del rey Juan Carlos” en el cual se recrean los alucinantes episodios que sitúan al ex deportista robando a las dos manos ¡y a cualquier precio!

Cierto que el libro sitúa “el caso” desde bien atrás, de tiempos en que la familia real española parecía no romper un plato:

Elena todavía no se había casado con un empleado de banca, ni Cristina con un jugador de balonmano, ni Felipe con una periodista divorciada y nieta de un taxista, ni se sabía que el  Rey mataba elefantes y se iba por ahí con la princesa Corinna zu Sayn-Wittgenstein, con quien mantiene una relación muy especial desde hace algunos años.

Corinna reside hace ratón y queso en España y suele acompañar al monarca en sus cacerías,  afición que ella comparte y de la que se lucra a través de la empresa Boss&Company Sport Agency, especializada en organizar safaris para millonarios.

Pero dejemos el cotilleo a un lado y volvamos al libro.

Según sus autores ya desde muy joven el Urdangarin era mangui-mangui profesional pues no pagaba sus multas de tráfico, ni los gastos de comunidad en su piso de soltero, se escaqueó de ir a la mili alegando sordera, le pegó los cuernos a su antigua novia Carmen Cami con la infanta Cristina para dar un buen braguetazo y… hasta le birló -a la Carmen- las 400 mil pesetas que compartía con ella en una cuenta común.

¡Qué cabroncete!, ¿verdad?

El libro, que ha salido este lunes a la venta, asegura que a cambio de alojarse allí durante sus visitas a Barcelona, el Rey Juan Carlos en persona habría prometido ayuda económica a su hija y a su yerno para pagar el Palacio de Pedralbes, donde vivía la pareja, y que costó 6,3 millones de euros más otros dos millones en reformas.

Pero como la hipoteca era de 20 mil euros mensuales, Urdangarín pidió ayuda a su cuñado, el príncipe Felipe, a lo que el heredero de la Corona respondió cabreao: “¡No haberte comprado el palacete, tío!”

Cuenta el libro que en esa ocasión Urdangarin se acercó al príncipe:

“Quería hablar con el señor”, le dijo, pues siempre ha tratado a su cuñado de “señor”.

“Tú dirás, Iñaki”, le respondió, mosqueao, el príncipe heredero.

“Pues nada, que no puedo con la hipoteca de la casa”, avanzó el marido de la infanta.

Y continuó de un tirón:

“Son 20 mil euros al mes. Lo único que le pido es que se me ayude, tal y como se me prometió. Yo compré esta vivienda porque el Rey quería alojarse en nuestra casa cada vez que viniera a Barcelona, y como el piso en el que vivíamos no era muy apropiado para el padre del señor, se me aseguró que me echarían una mano”.

“Mentira. Eso es mentira, nosotros jamás te hemos prometido nada (…) No habértela comprado, tío”, le respondió airado y entimbalao el príncipe Felipe.

En su libro, Inda y Urraiztieta cuentan los secretos que desentrañan la trama urdida por el marido de la infanta Cristina, desde su sociedad “sin ánimo de lucro” Nóos.

Una trama que ambos periodistas descubrieron y que ahora se recoge en el libro, que entre muchas otras cosas cuenta el 40 cumpleaños de Urdangarin, duque de Palma, celebrado en enero de 2008 en el palacete de los nueve millones de euros.

Aquel cumple terminó como la fiesta del Guatao, el príncipe a punto de machimbrear a su cuñado porque vivía como Carmelina, y por ser impresentable e impertinente.

Pero el libro también relata cómo el Rey Juan Carlos, le hizo un “favorcito” a su yerno cuando permitió una reunión en La Zarzuela con Camps y Barberá de la que saldría el primer gran negocio de Urdangarin.

En mi opinión, los autores del libro le tiran un cabo al Rey cuando dicen que “lo que don Juan Carlos pensaba que era una iniciativa impecablemente profesional resultó un gran fraude que acabaría con el paso de los años haciendo tambalear los cimientos de la primera institución de este país”.

¿A mí con ese cuento…? Bah… ¿Acaso en ése momento el Rey no sabía de la pata que cojeaba su yerno? ¿Tan mal funcionan los segurosos de Palacio? Vamos, hombre, el que se lo crea es gilipollas.

En el libro destacan también las aspiraciones deportivas del Urdangarin, que quería ser, ni más ni menos, presidente del COI. Ambos periodistas sostienen, por otra parte, que el yernísimo culpa de sus males a la princesa Letizia.

La acusa de que sus robos pasasen del Juzgado a las portadas de los periódicos.

Pero el libro va mucho más allá y recoge “bombas atómicas” como la del exsocio de Urdangarín, Diego Torres, quien asegura que “el anillo de pedida de Letizia Ortiz se pagó con una tarjeta del Instituto Noos.”

¡Eramos pocos y parió Katana!

Fuentes fiables dicen que en aquella ocasión el príncipe encargó a su hermana Cristina, que es la mujer de Urdangarin, recoger en la Joyería Suárez de Barcelona el segundo secreto mejor guardado –después de la boda en sí– de un acontecimiento que garantizó la continuación de la dinastía.

Cristina delegó en su marido porque se encontraba en la cama con 39 de fiebre, víctima de una gripe. En cualquier caso, en su peculiar relato las fuentes reconocen que el príncipe intentó pagar la sortija y que el duque de Palma, o sea el Urdangarin, le respondió que “corría de su cuenta”. Vamos, que “era un regalo”.

Así va la Corona, así va el país… ¡de apaga y huéleme el nabo!

Un abrazo a todos

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Oct 03 2012

Éramos pocos y parió Katana..

Publicado por Maggie Marín en España en llamas

Al derechista periódico El Mundo no le quedó otro remedio que reportarlo: Tres sindicatos de la Policía Nacional (CEP, UFP y SPP) protestaron ayer contra los recortes, coincidiendo con la celebración del Día de la Policía, dice en su edición online de hoy.

Aquí les acerco una actualización de la realidad española como solo sabe hacerla nuestro simpar colega y amigo, desde el mismísimo Madrid.

Por Gallego Tropical

Una vez más The New York Times se refiere a la situación económica de España en un editorial que pone a parir a Mari-Ano Rajoy.

Entre otras cosas, refiriéndose a los recortes, dice: “…no servirán para reactivar la economía, sino que provocarán más pobreza y protestas, destruirán más empleo y dañarán el sistema de la Seguridad Social”.

“Imponer nuevos recortes a los asalariados y al poder de gasto no traerá la recuperación, sino sólo más miseria y agitación social (…) La sanidad y la educación no deberían verse sometidas a grandes recortes en tiempos de crisis”, reflexiona el influyente diario estadounidense.

Todo hace pensar que The New York Times monitorea muy de cerca a este país y en especial a Mari-Ano pues el 24 de septiembre se lanzó de salao y publicó una serie de fotos bajo el titular “En España, austeridad y hambre”.

Alto y claro, así lo dijo con fotos que incluían imágenes de personas buscando comida en contenedores, fábricas abandonadas, comedores sociales, colas en las oficinas de empleo, desahucios y protestas en las calles.

Dicho sea de paso, fueron 15 fotos en blanco y negro del fotógrafo español Samuel Aranda, ganador del World Press Photo 2011.

En su editorial, el rotativo dice una verdad de Perogrullo al advertir que la paciencia de la gente se está acabando a causa de las políticas de austeridad exigidas por Alemania y la Unión Europea, que no han conseguido reducir la deuda, ni allanar el camino hacia la recuperación.

Muy cierto… ¡Muy cierto! Septiembre terminó con 80 mil parados más.

“Solo un profundo cambio en la política económica puede salvar el euro”, afirma el diario y considera que los líderes europeos debieran reconocer que para que la zona euro vuelva a ser solvente requerirá “nuevos esfuerzos para impulsar el crecimiento económico a través de objetivos presupuestarios menos rígidos, y no una austeridad continua impuesta a Gobiernos desesperados por Berlín y Bruselas”.

Critica el editorial que se castigue a la sanidad y la educación. “Los Gobiernos regionales malgastaron miles de millones en proyectos de obra pública durante los años de boom. Pero ese dinero se ha perdido, y la sanidad y la educación no deberían verse sometidas a grandes recortes en tiempos de crisis”.

The New York Times no considera acertadas las exigencias de Bruselas para que España reforme el sistema de pensiones, porque “en una profunda recesión como esta, no es el mejor momento para hacer frente a problemas de largo plazo como el coste de las pensiones y el envejecimiento de la población”.

Y yo, tomándome mi tazón de café Serrano, cubano, pienso que el editorial de The New York Times está cojonudo.

Pues la cosa se está poniendo tan fea que aún frescas en la memoria las imágenes de los antidisturbios aporreando a los manifestantes del 25-S, los principales sindicatos de la Policía, entre ellos SUP y CEP, toman el relevo.

Sí, han leído bien, toman el relevo de los indignados y se concentran contra el Gobierno, que, según afirman, se esconde detrás de las actuaciones policiales para no dar explicaciones a la sociedad, incumple sus promesas y les castiga con recortes.

Ayer, ése cuerpo de seguridad protestó frente al Ministerio del Interior para celebrar el día de la Policía, mientras en el resto de España se movilizaron frente a las delegaciones y subdelegaciones de Gobierno.

Y allí mismo, a escasos metros del Ministerio del Interior, el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) y el Sindicato Independiente de la Policía Española (SIPE) convocaron una manifestación en Madrid para el 17 de noviembre,  que pretende ser “la mayor movilización de miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad de la historia”, según cita Europa Press.

Pensaba yo en la curiosa similitud que hay entre el editorial de The New York Times y el comunicado firmado por CEP, SPP y UFP, en relación con las decisiones adoptadas por el Gobierno en el área económica:

“Hay determinados profesionales de la política que se han especializado en esconderse detrás del trabajo de la Policía para no tener que dar explicaciones a la sociedad por sus errores o por la decisiones mas polémicas que tanto daño hacen a muchos sectores de nuestra sociedad”, afirma el comunicado firmado por CEP, SPP y UFP.

Los policías hablan de  un “profundo distanciamiento” con la clase política: “Los mismos políticos que nos recortan sistemáticamente los derechos salariales son los que utilizan nuestro trabajo para obtener réditos en comparecencias públicas”.


¡Vaya por Dios! digo yo, pues por otra parte el Sindicato Unificado de la Policía (SUP) se muestra en la misma línea que acusa al Gobierno de “haber engañado a los policías, mentir y no cumplir sus promesas”.

El comunicado del SUP reconoce que “el espíritu de concordia, de policías al servicio del pueblo, se ha ido degradando progresivamente, deslizándose por la misma pendiente que el conjunto de la sociedad, que ha cometido, hemos cometido -hace la salvedad- el grave error de no saber elegir a políticos capaces de resolver los retos a los que debíamos hacer frente como comunidad”.

Cualquiera que lea este comentario puede imaginar cómo andará un país cuyas Fuerzas y Cuerpos de Seguridad tienen estos criterios y otros, mucho más comprometidos.

¡Éramos pocos y parió Katana!

Un abrazo a todos

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Sep 27 2012

Que soy compañero, coño”

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Aquí tenemos el último envío de nuestro fiel colaborador, directo desde Madrid, y bien calientita que está la capital española, por cierto. El colega amigo nos lo cuenta y comenta en esta crónica exclusiva

Por Gallego Tropical

Las redes sociales no paran de difundir vídeos que prueban las acusaciones de que fueron “círculos policiales” -y no el pueblo- los que provocaron los enfrentamientos en la manifestación del 25S.

En Twitter, el hashtag #que soycompañerocoño se ha convertido en el más comentado por ser la prueba  contundente -en un vídeo de @alacalletv- que capta de cerca el momento posterior a los ataques a la policía.

En el video aparecen unos antidisturbios golpeando a dos encapuchados en el suelo y uno de ellos grita repetidamente “¡que soy compañero, coño, que soy compañero!”, expresión que en España se usa para aclarar que uno es del mismo sector.

Otros dos encapuchados, agentes infiltrados, se acercan a detener al hombre que grita “que soy compañero, coño” pero finalmente le reconocen como uno de los suyos: “Este es compañero”.  El encapuchado en el suelo ¡era un topo, un policía! ¡La madre que los parió!

Desde la mañana del jueves, este vídeo se está pasando también por las antenas privadas de televisión, que desde luego no son controladas por el Gobierno. Nadie me lo ha contado, lo he visto varias veces.

Era de esperar que fuesen las antenas privadas las que dieran a conocer el hecho pues desde que se iniciaron las marchas del 25S Televisión Española  fue protagonista en Twitter a partir de que el Canal 24 Horas decidiera abrir una “ventana” en pantalla donde se veía en directo la marcha de la protesta en los alrededores del Congreso mientras se daban otras noticias.

Pero Moncloa montó en cólera y ordenó que se dejara de informar. Dicho y hecho: mientras los antidisturbios repartían leña al pueblo, el canal pasó a dar una programación cultural de media hora y un reportaje sobre el torero José Tomás, como en los peores circos.

Las posturas alrededor de lo ocurrido el 25S son diversas: el máximo responsable del Sindicato Unificado de la Policía (SUP), José Manuel Sánchez Fornet, incendió Twitter al defender que los antidisturbios repartiesen “leña y punto” contra los manifestantes.

Mientras, el ministro del Interior defendía la “magnífica” actuación policial contra la concentración y el Gobierno salía en tromba a justificar la “constitucionalidad de las cargas policiales” frente a la “manifiestamente inconstitucional” protesta.

Y, para no quedarse atrás, Mari-Ano Rajoy quitaba hierros al asunto diciendo desde Nueva York que mientras un grupúsculo había salido a quejarse y a pretender entrar al Congreso, millones de españoles estaban trabajando a brazo partido por salir de la crisis y no participaban en manifestaciones.

Torpe como es, irresponsable y bruto como un burro loma arriba, justo en el momento en que la policía estaba dando porrazos a los manifestantes que pedían la dimisión del Gobierno, Mari-Ano se daba un paseo por la Sexta Avenida de la Gran Manzana y era fotografiado en uno de sus vicios favoritos: fumándose un puro en público, como si tal cosa.

No queda duda, la democracia española ha sido secuestrada por este tipejo que ha querido dar la vuelta a la tortilla pero el pueblo volvió el jueves al Congreso y está pidiendo dimisiones y exigiendo explicaciones:

¿Quiénes eran los encapuchados que, de buenas a primeras y como si hubiesen caído del cielo, se pusieron en primera fila de la manifestación del 25S? ¿Quiénes…?

¿Qué simbolizaban las banderolas que esos encapuchados llevaban, sin emblemas, nunca vistas en otras protestas, con las que intentaron golpear a la policía?

Desde que terminó la concentración del miércoles, Internet arde con vídeos y fotografías en las que se acusa a los provocadores de la carga policial de ser los mismos encapuchados que luego detenían a los manifestantes. Es decir, los encapuchados eran topos, policías que iban disfrazados con la capucha para que no se les viera el pinganillo por donde recibían las órdenes de sus jefes.

El vídeo de @alcalletv vino a ratificar que al menos uno de los detenidos era un policía infiltrado al que se le oye  decir a los antidisturbios frases como “que soy compañero, coño”.

Y como ya es habitual, las redes sociales no paran en la difusión a diestra y siniestra de vídeos grabados por los manifestantes en los que se aprecia la desproporcionada actuación policial.

Periodistas como Máximo Pradera señalaban en Twitter que los que habían iniciado el altercado y los infiltrados eran los mismos, y aportaba capturas del vídeo como prueba.

Pero en la oposición, la acusación más contundente la hicieron los diputados de Izquierda Unida, quienes aseguraron  que en la manifestación hubo topos, efectivos de círculos policiales que provocaron la violencia. Y reclamaron una investigación.

Un abrazo a todos.

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Sep 26 2012

España: salvajismo y sarao

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

“La multitudinaria protesta alrededor del Congreso y las cargas policiales convirtieron a Madrid en una batalla campal  y quienes vivimos la experiencia, lo mismo in situ que por tele, no dábamos crédito a lo que veíamos”, le comenta a los lectores de americadespierta nuestro colega y amigo

Por Gallego Tropical

Pidiendo la dimisión del Gobierno, miles de personas se concentraron  anoche en las calles adyacentes al Congreso, dejando un saldo de 64 heridos, 27 de ellos policías, y 28 detenidos.

La multitudinaria protesta alrededor del Congreso y las cargas policiales convirtieron a Madrid en una batalla campal  y quienes vivimos la experiencia, lo mismo in situ que por tele, no dábamos crédito a lo que veíamos. No en vano, hoy los hechos son portadas de la prensa internacional más destacada.

The New York Times abre su edición web bajo el titular  ‘Los manifestantes rodean el Parlamento español’ y deja bien clarito que las protestas son fruto del descontento social por los recortes y los planes de austeridad impuestos por la Unión Europea y el Gobierno.

La BBC también ha priorizado las protestas. Su información, titulada ‘Pelotas de goma en la manifestación de Madrid’, destaca que la policía cargó contra quienes se manifestaban contra los planes de austeridad.

Le Monde no se queda atrás y abre su edición online con las protestas madrileñas, mientras The Guardian titula: iar foto

Violencia en Madrid por la carga de la policía contra los manifestantes.

Al Jazeera,  canal de noticias árabe, también se hace eco de los sucesos en Madrid, al situar el tema entre los más destacados de su edición.

Los manifestantes reclamaban un proceso constituyente para regenerar la democracia YA, y ante la imposibilidad de acercarse más a la Cámara, se mantuvieron  en el límite impuesto por el despliegue policial. Pero la actuación de los Mossos d’Esquadra y los agentes de la Guardia Urbana provocaron la indignación de los presentes y de todos los que estábamos viendo semejante espectáculo por la tele.

Esta vez el llamamiento a la resistencia pacífica no ha sido un éxito, ni la concentración ha vuelto a ser de familias con niños. Jóvenes, no tan jóvenes y ancianos, hombres y mujeres, han respondido con indignación y fuerza contra la carga policial en un ambiente de altísima tensión entre pueblo y antidisturbios.

Las violentas imágenes le dan ahora la vuelta al mundo y en ningún caso, según un paneo que acabo de hacer, se defiende la actuación policial. La mayoría de los heridos sufren contusiones y heridas por los porrazos de los agentes.

¿Realmente hacía falta hacer esto? ¿Qué peligrosidad tiene que la gente se manifieste? ¿Dónde está el miedo?

Todo comenzó cuando miles de personas procedentes de tres marchas simultáneas en el centro de Madrid empezaron a acercarse a las inmediaciones del Congreso, aunque sin poder acceder a la calle en la que se ubica la Cámara, la carrera de San Jerónimo, cerrada por un amplio despliegue policial, así como las calles adyacentes.

Ante los accesos cerrados por vallas y decenas de antidisturbios, empezaron a ocurrir escenas de tensión entre manifestantes y policías a caballo que dejaban claras sus intenciones de actuar, a los que se sumaron  agentes situados fuera de las vallas  y comenzó la carga.

Unos 1.300 antidisturbios habían blindado el Congreso desde bien temprano. Y mucho antes de que comenzara la manifestación, el PP atribuía  a quienes protestaban intenciones golpistas, como hizo  la mil veces ignorante y malaleche María Dolores de Cospedal y reiteró la no menos ignorante delegada de Gobierno en Madrid, la popular Cristina Cifuentes:

”El querer tomar el Congreso, el querer en definitiva modificar o influir en la voluntad de los legisladores, buscando además un cambio no de gobierno, sino de régimen político, es una clara voluntad involucionista que desde luego tiene que ver con un golpe de Estado como el del 23-F”.

Cuando uno oye estas barbaridades en boca de la gente que gobierna este país es difícil no pensar en cuántas pesadillas semejantes nos esperan mientras estos hijoeputas estén en el poder.

En la misma línea, el portavoz del PP en el Congreso, Alfonso Alonso, defiende ahora mismo en la tele el despliegue y la carga policial de anoche a la vez que expresa su deseo y el de su partido de que “fracasen” las “pretensiones de alterar la vida democrática”.

¿Vida democrática? ¿Vida democrática dice este cabrón pendejo…?

Por su parte, el PSOE ha instado a reflexionar sobra la “proporcionalidad” del despliegue policial para proteger el Congreso, aunque hasta el momento no he leído en ninguna parte que haya criticado las cargas.

Menos mal, el portavoz parlamentario de Izquierda Unida, José Luis Centella, ha asegurado que los parlamentarios de su grupo no se sintieron “ni amenazados ni impedidos para realizar su trabajo” por los manifestantes.

Centella pidió al Gobierno que “no se criminalice” a quienes participaron en la protesta y le recordó a Cospedal que el 23-F “no se rodeó el Congreso sino que se invadió con armas y tanques”, algo que “nada tiene que ver con la protesta de anoche”.

Bueno, como pueden suponer este  país está en candela, dentro del Gobierno dominan la ignorancia y el sarao. En la calle el salvajismo de las cargas policiales. Y no es extraño,  ¡con semejantes bestias al frente de la nación más antigua de Europa!

Un abrazo a todos, seguiré informando

 

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Sep 25 2012

Don Austeridad… ¡Mira por dónde!

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Por Gallego Tropical, desde Madrid para americadespierta

Rajoy es el hombre de los nombres: Mari-Ano, Mari-Anito, Recortao, Sangrón, Achepé… pero quizás al efebo de Galicia el nombre que más le cuadre sea el de Don Austeridad, porque ‘austeridad’  es la palabra que él viene repitiendo desde que estaba en la oposición y con mucha más fuerza a partir de que llegó al poder.

Digamos que el término ‘austeridad’ le ha perseguido desde siempre y, al parecer, para siempre, pues lo suelta a un ritmo de tres veces por minuto y asegura que en “éso” consiste la solución de los problemas de España.

Vamos, que esa es la fórmula milagrosa que acabará con la crisis y nos devolverá el estado del bienestar. Pero… siempre hay un pero, de repente aparece una información de la revista “Interviú” que desvela que la austeridad a la que se refiere Mari-Ano es a la nuestra y no a la suya, ni a la de los señores del Gobierno. ¡Mira por dónde…!

Porque esa caterva de descaraos, empezando por el presidente, se resiste a aplicar la austeridad en su propio pellejo. ¡Hasta ahí podíamos llegar, joder!

‘Interviú’ refiere detalles de los viajes al extranjero y  las cosas son como todos suponíamos: el jefe del Ejecutivo no se conforma con chiquititas, no, el próspero consumo de productos que lleva allende los mares, pregona inventarios de abundancia y precios inalcanzables:

Embutidos por valor de 3.427 euros, entre ellos “jamón ibérico de bellota a 190 euros el kilo”, abundancia de botellas  de buen vino, Cardhu, Johny Walker, vodka, ron Brugal y ginebra Beefeater… realidades que alegran los viajecitos de Mari-Ano y su corruptela en los Falcon y Airbus oficiales.

Queda más claro que el agua: los recortes que afecten al pueblo pero no al presidente, ni a su séquito.

Gracias al reportaje de la citada revista, conocemos que cada vez que Rajoy tiene que viajar al exterior la dirección del Ejército del Aire que gestiona sus desplazamientos incluye “extra de whisky y vino en los Falcon y Airbus”. Desde la Moncloa, fuentes que prefieren permanecer en el anonimato aseguran que el motivo es que Mari-Ano es pendejo y pico “para ir en avión”, a lo que añado que este achepé es acojonao de nacimiento pa´cualquier cosa.

El más polémico viaje de Mari-Ano tuvo lugar pocas horas después de que el ministro de Economía, Luis de Guindos, anunciara el rescate bancario sin decir que era un rescate bancario sino un triunfo de España.

Mari-Ano voló en un Falcon 900 a Gdansk, en Polonia, junto a cinco colaboradores, para ver el primer encuentro de fútbol de la Selección Española en la Europa. La cena de regreso fue exquisita, relamida y pulcra, hubo solomillo, rodaballo, siete botellas de vino y 10 cervezas. La factura sumó  la pamplina de 1.000 euros. ¡Viva la austeridad, carajo!

Antes de ése vuelo a Polonia hubo  una cumbre del G-20;  el Ejército compró 46 botellas de vino, de las que se consumieron 24, dos botellas de Cardhu, dos de Johny Walker, una de vodka, tres de ron Brugal y dos de ginebra Beefeater. Sólo en alcoholes, “900 euros”. En esa ocasión, junto al presidente viajaron  su mujer Elvira Fernández, y 30 miembros del Ejecutivo.

He aquí una instrucción dada al Grupo 45 del Ejército del Aire cuando Mari-Ano va a hacer un viaje oficial: “Presidente del Gobierno: Extra de whisky y vino en los Falcon y Airbus”. No hay que decir que los alcoholes y las delicatessen que disfrutan  el presidente y su séquito son pagados con fondos públicos.

Qué asqueroso impacto provoca la palabra ‘austeridad’ en boca de Don Austeridad a toda hora y lugar ¿verdad?

¡Deprimente!

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