América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Nov 08 2009

LOS HÉROES INÚTILES Y LAS GUERRAS HACIA NINGÚN LADO

Published by Maggie under En el mundo, En Órbita, General

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Las guerras sólo sirven para vender armas y potenciar el complejo militar industrial y los intereses imperiales, advierte el argentino sin par y Premio Nóbel por la Paz, Adolfo Pérez Esquivel, en comentario publicado recientemente por La Jornada, de México, que reproduzco textualmente.

¿Cuántos soldados estadounidenses, británicos y de otras naciones murieron en las guerras contra Afganistán e Iraq? ¿Cuántos más tendrán que morir antes de terminar las guerras?

Se cuentan los muertos de los países invasores, pero nada se dice de los muertos en las naciones invadidas y la resistencia de afganos e iraquíes. Se silencian las miles de muertes de mujeres y niños, las poblaciones devastadas por la destrucción y el saqueo de la OTAN del patrimonio de la humanidad y de los recursos de esos dos países.

Toda la destrucción y muerte se hace en nombre de la “libertad”, de la “democracia”, de liberar a esos países de la dictadura, cuando les conviene. La OTAN es aliada de Estados Unidos, como lo fue Saddam Hussein, utilizado en la guerra contra Irán.

El primer ministro británico, Gordon Brown, ha rendido honores póstumos a los 221 soldados muertos en la guerra contra Afganistán y se compromete a enviar más militares. Estados Unidos rinde homenaje a sus soldados caídos en las guerras que sostiene en diversas partes del mundo. Las viudas y familiares de los soldados muertos recibirán una medalla, una pensión y el olvido de sus vidas que engrosarán las páginas de los héroes inútiles de las guerras hacia ningún lado. Guerras que sólo sirven para vender armas y potenciar el complejo industrial militar y los intereses hegemónicos del imperio.

Los costos en vida y la destrucción de otros pueblos no cuentan en la agenda del “debe y haber” del Pentágono, la Agencia Central de Inteligencia y el Departamento de Estado, ni en los países de la OTAN involucrados en el conflicto armado. La complicidad de los monopolios informativos es pavorosa e hipócrita.

En la mitología griega, Sísifo, dios del Olimpo, fue castigado por el dios supremo, Zeus, y tiene que cargar en sus hombros por toda la eternidad una gran piedra que debe colocar en la cima de la montaña. Una y otra vez Sísifo hace el gran esfuerzo que nunca logra concretar de llegar a la cumbre, y la piedra cae, y así en permanente devenir por toda la eternidad vuelve a buscar la piedra al pie de la montaña.

Albert Camus ha retomado el mito de Sísifo, a quien llama “el héroe inútil”, en la incesante derrota de sí mismo en su camino existencial. Es la situación del hombre moderno, de los gobernantes y del sistema dominante, que vuelven una y otra vez a repetir las mismas derrotas de la conciencia y los actos inútiles, como si fueran grandes logros de la imbecilidad humana.

En nombre de la libertad se impone el sometimiento a otros pueblos, como ocurre en la franja de Gaza contra el pueblo palestino, testigo de los crímenes de guerra de Israel, condenados por la ONU. Y también en Colombia, con la intervención de los grupos paramilitares, Estados Unidos e Israel, se cometen crímenes contra el pueblo. Las guerrillas y el narcotráfico generan la incertidumbre, la muerte y suman héroes inútiles, a la inutilidad de la violencia social y estructural.

En nombre de la democracia, Estados Unidos invade, tortura y realiza vuelos clandestinos en diversos países, con secuestros y asesinatos contra quienes considera “terroristas”. Justifica el horror y los llamados “daños colaterales”: la muerte de miles de niños, mujeres y población civil.

Nada de esto figura en los medios de comunicación y los noticieros de la BBC y de la CNN, ni en las estadísticas. Los muertos son considerados “no personas”. De eso “no se habla”.

Las muertes de soldados de Estados Unidos, Gran Bretaña y los aliados de la OTAN, nada tienen de gesta heroica, sino de rapiña, destrucción y muerte. Los soldados no saben por qué van a la guerra, simplemente van a matar o morir; les prometen la nacionalidad de Estados Unidos y lo único que logran es la ciudadanía de la muerte en tierras extrañas. Los sobrevivientes y mutilados sólo tendrán la mirada del horror y recordarán las muertes de otros jóvenes, como ellos, héroes inútiles.

Vietnam vuelve a repetirse. Es hora de que el pueblo de Estados Unidos despierte, que Obama, galardonado con el Premio Nobel de la Paz, ponga la “barba en remojo”, pero como no la tiene debe poner “otras cosas en remojo” y sacudirse el yugo a que está sometido Si llegó al gobierno, que gobierne. Es urgente terminar con las guerras, es necesario que actúe en bien de la humanidad, que pida el apoyo de su pueblo y el mundo para evitar mayor destrucción y muerte. Es su obligación.

No puede continuar enviando soldados a matar y destruir otros pueblos; no es justo, es inmoral y atenta contra toda la humanidad. Que no termine siendo otro Sísifo que cargue la piedra del horror, la destrucción y la derrota de Estados Unidos, que suma guerras perdidas porque no tiene ideales. Las tropas no tienen mística ni causa justa que defender. Y una y otra vez cargará la piedra, cada vez más pesada, que no podrá colocar en la cumbre de la montaña, porque la derrota está en la mente y el corazón de Estados Unidos transformado en Sísifo en su incesante devenir de la angustia existencial.

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Nov 07 2009

La matanza, las bases y la ex gobernadora

Published by Maggie under En Nuestra América, General

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Por Maggie Marín

Barack Obama, Álvaro Uribe, Nidal Malik Hasan, y Janet Napolitano. ¿Y esa ringlera de nombres, podría preguntar cualquiera? Pues se pueden vincular más de lo que pudiera pensarse. Voy por partes y de atrás hacia delante.

Janet Napolitano, newyorkina y exgobernadora de Arizona, lleva 10 meses al frente del Departamento de Seguridad Nacional de EE UU. Monda y lironda, ayer mismo le dijo a un periodista de El País de España que Estados Unidos es ahora más seguro que antes del 11-S; más que hace cuatro años, más que hace un año. “Cada día mejoramos en cómo reducir los riesgos de otro atentado terrorista y cómo responder si ocurre”.

¿Gringolandia tranquilita ocho años después de lo que aún muchos aseguran que fue un auto atentado que permitió soltar los demonios de la guerra y la violencia a quienes llevaron y amparaban a Bush en la Casa Blanca?

Pues parece que en ese preciso instante Janet desconocía los detalles de la carnicería que acababa de protagonizar en Texas el comandante y psiquiatra militar Nidal Malik Hasan, y que con un saldo de 13 muertos y unos 30 heridos clasificó como la peor matanza en la historia de las bases militares estadounidenses.

A despecho de que hasta hoy nada indica que la reacción del militar (musulmán, de ascendencia jordana y con 39 años) fuera un acto terrorista u obedeciera a fanatismo religioso alguno, se trata sin dudas de un hecho que pone al descubierto una vez más que las inseguridades rodean a los estadounidenses en su propio territorio.

Nidal Malik Hasan llevaba tiempo intentando abandonar el ejército y estaba haciendo todo lo posible por no ser destinado al frente afgano. Se había sentido perseguido y rechazado por sus compañeros tras los ataques del 11-S.

El escenario del degolladero, Fort Hood, en Texas, es la mayor instalación militar estadounidense (alberga en sus predios a 55 mil militares) y una de las puertas de salida de los efectivos que parten hacia las guerras en Iraq y Afganistán. De hecho, de los 4 mil 600 soldados estadounidenses que han muerto en Iraq, 500 pertenecían a las tropas de Fort Hood.

Pienso que sin proponérselo, la acción del comandante estadounidense hizo mas patente la suerte de anexión de Colombia a Estados Unidos que acaba de producirse, porque los hechos sangrientos de Texas ocurrieron menos de una semana después de la firma entre Washington y Bogotá de un “acuerdo militar” que le permitirá a la potencia “conducir operaciones de espectro completo por toda América del Sur” desde siete instalaciones militares: Palanquero, Malambo, Tolemaida, Larandia, Apíay, Cartagena y Málaga. Y más, porque ese pacto aprueba el acceso y uso de las otras instalaciones y ubicaciones castrenses existentes en territorio colombiano, sin restricciones y en condiciones de una inmunidad tan total que es mejor llamarla por su nombre: completa impunidad.

La abogada y escritora venezolano-estadounidense Eva Golinger apuntaba ayer que aunque Barack Obama y Álvaro Uribe han mantenido públicamente que dicho acuerdo militar ampara solamente operaciones y actividades dentro del territorio colombiano para combatir el narcotráfico y el terrorismo interno y que ello no afectará a los países vecinos, “el documento de la Fuerza Aérea de EEUU confirma lo contrario e indica que las verdaderas intenciones y objetivos detrás del acuerdo son para poder realizar operaciones militares a nivel de la región para combatir la “amenaza constante de los gobiernos anti-estadounidenses”.

Pero la verdad es que la mayoría de los medios de comunicación del orbe se ocupan más de la degollina tejana, en menor medida del segundo golpe de estado que acaba de producirse en la martirizada Honduras (una acción gravísima que debiera levantar una ola de repudio mundial) y dejaron ya en el pasado el hecho “gravísimo y trascendente”, como calificará Fidel Castro a estos siete puñales clavados en el corazón latinoamericano y que por ello amerita no solo mil y una denuncias, sino la más férrea oposición de la totalidad de los países de Nuestra América.

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Nov 01 2009

No aprenden

Published by Maggie under General

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Juan Gelman nos regala este comentario. Aquí aborda magistralmente ciertos entretelones de la crisis económico-financiera en curso. Tomado de Página 12, de Argentina

Se escucha a líderes de los países desarrollados declamar que ha tocado fondo la crisis económica global. Para el presidente Obama ha terminado, aunque el número de desocupados en EE.UU. alcanzó en pocos meses la cifra record real del 16,9 por ciento de la fuerza laboral (foro.univision.com, 27-9-09). Se saldrá del pozo con lentitud, atenúan, y la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) ha dado a conocer indicadores alegres: “Ahora son visibles las claras señales de recuperación de todas las economías más importantes, en particular de Italia y Francia”, afirma (www.oecd.org, septiembre 2009). Alan Greenspan, ex director de la Reserva Federal y considerado un mago de las finanzas, pronostica una tasa de crecimiento del 3 por ciento para su país. Aparece la luz al final del túnel. O más bien parece que aparece: los que derraman optimismo hoy son los mismos que decían en 2008 que todo estaba bien, que nada había que temer y que el peligro de una depresión era inexistente.

El Banco de Pagos Internacionales (BPI) –del que muy poco y nada se habla– tiene otras opiniones que merecen atención. Este banco central de los bancos centrales del mundo coordina sus operaciones a nivel global y es la institución financiera más prestigiosa del planeta. No rinde cuentas a ningún gobierno y a su sede en Basilea acuden cada dos meses los representantes de los bancos centrales para analizar la situación imperante. El BPI les garantiza “una confidencialidad y un secreto que superan a los de cualquier banco clasificado triple A” (James Calvin Baker, The Bank for International Settlements, Greenwood Publishing Books, 2002). Conviene tomar en cuenta sus advertencias, sobre todo porque acostumbra no equivocarse: ha insistido en la presencia de graves desequilibrios del sistema financiero global desde el año 2003, pero no conmovió a quienes estaban ocupados en acumular ganancias fabulosas con infatigable rapacidad.

El BPI señaló en su informe más reciente que se corre el peligro de que estallen otras burbujas financieras, más graves aún que la inmobiliaria que llevó a la Casa Blanca a destinar billones de dólares al salvamento de los bancos. Señala, entre otras cosas, que la inversión en mercados derivativos había aumentado un 16 por ciento en el segundo trimestre de 2009, lo cual entraña “grandes riesgos sistemáticos” en el sector financiero internacional (www.bis.org, 14-9-09). El especialista Andrew Gavin Marshall subraya que al día siguiente de la publicación de este informe el ex jefe del departamento económico del BPI, William White, avisó que las acciones del gobierno estadounidense “para socorrer a la economía a corto plazo podrían estar sembrando las semillas de crisis futuras” y acarrear una recesión aún más profunda y prolongada (www.global research.ca, 8-10-09).

El llamado “paquete de estímulo económico” de la Casa Blanca no es pequeña cosa. “El gobierno de EE.UU. y la Reserva Federal invirtieron, prestaron o destinaron 12,8 billones de dólares (al salvamento), suma 14 veces superior al efectivo circulante. El PBI del país fue de 14,2 billones en el 2008” (www.blo om berg.com, 31-3-09). Esta evaluación fue en marzo. Cuatro meses después, el monto del paquete llegaba casi al doble. Los bancos más importantes utilizaron la ayudita para consolidarse, comprar bancos más pequeños y absorber unidades productivas. También los destinaron a especular y a inflar las cotizaciones de la Bolsa. Movidos por una sed insaciable del beneficio máximo, no quieren aprender nada de la crisis actual y la burbuja crece.

Gerald Celente dirige el Trends Research Institute (Instituto de Investigación de Tendencias) y suele acertar con sus análisis: predijo el derrumbe de la Bolsa de 1987, la implosión de la Unión Soviética, la crisis económica rusa de 1998, la recesión del 2001, el colapso del mercado inmobiliario de 2007, entre otras cosas. De él dijo el New York Post: “Si Nostradamus viviera, le sería muy difícil competir con Celente”. En mayo pasado anunció que se avecina “la Madre de todas las burbujas” provocada por “el paquete de estímulo”, que definió así: “Dólares fantasmales, impresos en aire inconsistente, respaldados por nada y produciendo casi nada” (geraldcelentechannel.blogspot.com, 13-5-09). Cuando esa burbuja estalle no habrá recursos para inflar otra y Celente piensa que esto podría empujar a EE.UU. a lanzar una guerra de proporciones impensables. ¿Será por eso que Obama enviará otros 45.000 efectivos a Afganistán, elevando el número de sus tropas a más de 100.000 (www.telegraph.co.uk, 14-10-09)? ¿Para combatir a los menos de 100 terroristas de Al Qaida que, según estimaciones de la Casa Blanca, siguen allí? (AP, 6-10-09). Qué desperdicio.

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