América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

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Abr 25 2013

La verdad sobre Boston: La “conexión chechena”, Al Qaeda y los atentados del maratón

Publicado por Maggie Marín en En mi mundo

Por Michel Chossudovsky

Una nueva leyenda se desarrolla: “La conexión chechena” está
amenazando a Norteamérica, la cosecha del islamismo de la Federación Rusa se “exporta a EEUU”

Nueve mil policías fuertemente armados, incluyendo los equipos de
SWAT, fueron desplegados en una cacería para capturar a un estudiante
de 19 años de la Universidad de Massachusets, después de que su hermano
Tamerlan Tsarnaev, el presunto autor intelectual del atentado
terrorista en el maratón de Boston fuera muerto a tiros por la policía
al parecer tras una persecución de coches con dispararos a la policía.

Antes de la realización de una investigación de la policía, el
estudiante de 19 años ya ha sido designado como “culpable”. El
principio jurídico fundamental de la “inocencia hasta que se demuestre
su culpabilidad” ha sido desechado. En palabras del Presidente Obama
(un graduado de la facultad de derecho de Harvard), el estudiante de
19 años de edad, es “culpable” de crímenes aberrantes (sin pruebas y
antes de ser acusado en un tribunal de justicia):

“Cualquiera que sea la agenda de odio que llevó a estos hombres
[sospechosos] a cometer tales actos atroces no puede prevalecer. Lo
que pensaron que podrían lograr, ya han fracasado …. ¿Por qué los
jóvenes que crecieron y estudiaron aquí como parte de nuestras
comunidades y nuestro país recurren a este tipo de violencia?”.

Junto con el presunto ántrax en Washington DC, que misteriosamente
apareció inmediatamente después de la tragedia de Boston, Washington y
los medios de comunicación han puesto de relieve los vínculos de los
hermanos Tsarnaev con la insurgencia yihadista de Chechenia.

De acuerdo con el ‘Wall Street Journal’, citando la opinión de
expertos académicos:

“… El contexto de fondo de la familia Chechena es tal vez una parte de
lo que los llevó [a los dos sospechosos] a hacer lo que hicieron”,
dijo Lorenzo Vidino, experto en militantes chechenos en el Centro de
Estudios de Seguridad en Zúrich “. … Un perfil en las redes sociales
Vkontakte que parece pertenecer a Dzhokhar Tsarnaev incluye una
propaganda de un clip yihadista sobre el rally a Siria para luchar
junto a los rebeldes, citando dichos del Profeta Muhammad. Da la
casualidad de que los combatientes yihadistas extranjeros en Siria son
reclutados por los EEUU y sus aliados como está ampliamente
documentado. (‘Wall Street Journal’, op cit.)

Lo que implica esto es que incluso si los sospechosos no están
vinculados a una red de extremistas musulmanes, su “background” es
decir su patrimonio cultural y el hecho de ser musulmanes los incita
-como es natural- para cometer actos de violencia. ¿De qué manera este
concepto, que habitualmente asocia a los musulmanes con el terrorismo,
repetido hasta la saciedad en la cadena de noticias occidental, afecta
a nuestra mentalidad?

Mientras que la identidad y los motivos de los sospechosos están
siendo examinados por los investigadores policiales, los hermanos
Tsarnaev ya están clasificados, sin evidencia que lo apoye, como
“musulmanes radicales”. Al otro lado de la tierra, los musulmanes
están siendo calumniados y demonizados. Una nueva ola de islamofobia
se ha puesto en marcha.

La creación de una nueva leyenda: “La conexión chechena

Una nueva leyenda se desarrolla: “La conexión chechena” está
amenazando a Norteamérica, la cosecha del islamismo de la Federación
Rusa se “exporta a Estados Unidos”. Plasmada en los tabloides de
noticias en los Estados Unidos, los atentados de 15 de Abril en el
Maratón de Boston, en el Día de los Patriotas, han sido comparados
implacablemente como el 11 de septiembre de 2001.

De acuerdo con el Consejo de Relaciones Exteriores:

“Las fuerzas de seguridad y policía en todos los niveles han hecho
avances en la vigilancia desde el 11 de septiembre de 2001, pero
persisten los riesgos de seguridad. Muchos expertos antiterroristas
llaman a establecer un enfoque renovado en la capacidad de Estados
Unidos para resistir y recuperarse de incidentes de este tipo …”

¿Está la tragedia de Boston siendo utilizada por Washington para
marcar el comienzo de una nueva oleada de medidas del estado policial
dirigidas contra las diferentes categorías de “terroristas domésticos?

¿Se utiliza este evento catastrófico para fomentar la reacción pública
contra los musulmanes?

¿Se está utilizando para construir la aceptación de santa de la
cruzada Americana iniciada durante el gobierno de Bush, dirigida
contra una serie de países musulmanes, que supuestamente son enclaves
“terroristas islámicos”?

Según el poderoso Consejo de Relaciones Exteriores (que ejerce una
profunda influencia tanto en la Casa Blanca como en el Departamento de
Estado), los atentados de Boston una vez más “aumentan el espectro del
terrorismo en territorio de EEUU, poniendo de relieve la
vulnerabilidad de una sociedad libre y abierta”. (Ibid)

Las soluciones propuestas contra el terrorismo en lugar de hacer
cumplir la ley civil, implican la Ley Marcial y la suspensión de las
libertades civiles. En palabras del Secretario de Estado, John Kerry,
“Creo que es justo decir que toda esta semana hemos estado en una
confrontación muy directa con el mal”.

El consenso de los medios de comunicación (incluido el de Hollywood)
es que Estados Unidos está nuevamente bajo ataque. Esta vez, sin
embargo, los presuntos autores son “terroristas musulmanes” no
procedentes de Afganistán o Arabia Saudita, sino de la Federación de
Rusia:

Si se establece una conexión entre los presuntos bombardeos del
maratón y los separatistas chechenos, sería la primera vez que los
militantes de la ex república soviética han lanzado un ataque mortal
fuera de Rusia. (Chechen insurgents deny any link to marathon bombing.
‘U.S. News’)

“La conexión chechena” se ha convertido en un nuevo consenso en los
medios de comunicación. La Patria Americana está potencialmente
amenazada por terroristas musulmanes de la Federación de Rusia, que
tienen vínculos con Al Qaeda. También hay un programa de política
exterior detrás de los atentados. La Casa Blanca ha dado a entender
que si los “hermanos chechenos” tenían vínculos con el islamismo
radical, el gobierno “podría ampliar los esfuerzos de recolección de
inteligencia en el extranjero, así como ampliar las medidas de
vigilancia y de investigación en los Estados Unidos.” Por otra parte,
la nueva narrativa terrorista ahora involucra a los jihadistas de la
Federación de Rusia en lugar de los del Medio Oriente.

Hay implicaciones geopolíticas. ¿La conexión chechena será utilizada
por la administración como pretexto renovado para presionar a Moscú?
¿Qué tipo de propaganda es probable que surja de los medios?

Al Qaeda y la CIA

El
público estadounidense es inducido a error. Los informes de los
medios omiten cuidadosamente los orígenes históricos del movimiento
yihadista Checheno y sus vínculos generalizados con la inteligencia de
EEUU

El hecho es que el movimiento yihadista es una creación de la
inteligencia de EEUU, que también ha dado lugar al desarrollo del
“Islam político”. Mientras que el papel de la CIA en apoyo a la jihad
islámica (incluyendo la mayoría de las organizaciones afiliadas a Al
Qaeda) está ampliamente documentado, también hay evidencias de que el
FBI secretamente ha equipado e incitado a terroristas dentro de los
EEUU (James Corbett, The Boston Bombings in Context: How the FBI
Fosters, Funds and Equips American Terrorists, ‘Global Research’ April
17, 2013 )

La agenda de la CIA a partir de la década de 1970 era reclutar y
entrenar a yihadistas “luchadores por la libertad” (muyahidines) para
librar una “guerra de liberación”, dirigida contra el gobierno secular
pro-soviético de Afganistán.

La “Jihad Islámica” (o guerra santa contra los soviéticos) se
convirtió en una parte integral de la estrategia de inteligencia de la
CIA. Fue apoyada por los Estados Unidos y Arabia Saudita, con una
parte significativa de los fondos generados por el comercio de drogas
del Triángulo Dorado:

“En marzo de 1985, el presidente Reagan firmó la Directiva de Decisión
de Seguridad Nacional 166 … que autorizó la intensificación de la
ayuda militar encubierta a los muyahidines, y dejó en claro que la
guerra secreta afgana tenía un nuevo objetivo: derrotar a las tropas
soviéticas en Afganistán a través de acciones encubiertas y fomentar
una retirada soviética. La nueva ayuda encubierta EEUU comenzó con un
dramático aumento en el suministro de armas – un aumento constante de
65.000 toneladas anuales para el 1987 … así como un “flujo incesante”
de especialistas de la CIA y el Pentágono, que viajaban a la sede
secreta del ISI (Servicios de Inter Inteligencia) de Pakistán, en la
carretera principal cerca de Rawalpindi, Pakistán. Allí, los
especialistas de la CIA, se reunían con funcionarios de inteligencia
paquistaníes para ayudar a planificar las operaciones de los rebeldes
afganos.” (Steve Coll, ‘The Washington Post’, 19 de julio de 1992.)

Mujahideenes de un gran número de países musulmanes fueron reclutados
por la CIA. También fueron reclutados yihadistas de las repúblicas
musulmanas (y regiones autónomas) de la Unión Soviética
(Para un
análisis más detallado véase “Al Qaeda y la ‘guerra contra el
terrorismo’”, Global Research)

Tomado de La Haine.org

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Abr 21 2013

No sé si sueño o si ando bien despierto

Palabras de Alfredo Guevara cuando le fue otorgado el  Doctorado Honoris Causa por la Universidad Central de Las Villas. Octubre 20 de 2010. Lo por él dicho en aquella ocasión tiene absoluta actualidad. Les recomiendo que lo lean.

Compañeros en el Amor al Saber, en la Filosofía.
Rector de la Universidad Central de Las Villas.

Profesores y alumnos.

Agradecer sí, agradezco con emoción muy especial el Reconocimiento que recibo, esta gentileza propia de quienes saben mirar hondo y han descubierto más allá de mis cualidades intelectuales y formación y dedicación, que en definitiva se repiten en otros estudiosos y maestros, algo que me hace aceptar la altísima distinción de Doctor Honoris Causa en la Universidad de Las Villas, la que tuvo entre los suyos a Samuel Feijoo y a Nuñez Jiménez. Sé que en ese mirar más hondo habéis descubierto la carga de eticidad, diré que amorosa y diré que plotiniana-martiana que anda por todas las veredas que me recorren. Tal vez no sea muy cuerdo pero esa flecha que habéis centrado en las esencias acaso fue centrada desde su morada, en el corazón mismo de esta Universidad, por aquel poeta no importa si escribiese en prosa o cubriese de “surreales” dibujos una cuartilla, que fue mi Samuel Feijoo. Gracias mi Samuel inspirante. Los dos sabemos de ese sentido plotiniano-martiano de la eticidad. Fundar que es nuestra tarea pero fundar desde y para la Belleza. Y andamos por la tierra desde la obra y debe serlo, porque no podrás ser olvidado ya que lo ennobleces todo con solo mencionarte; hacerlo debiese tener y acaso tiene, así lo hago, sabor de invocación. Y fundar, fundar, fundar el amor al saber, al ser verdadero, ser desde lo más humano y hacerlo para y entre los jóvenes; no solo (y es obra hecha) fundar instituciones que pudieran y deben disolverse en movimiento artístico y ya no ser, para que ser si ya no fuesen, no son, o no serán. ¡Silencio! Fundar, fundar, fundar en las conciencias en la conciencia joven, una a una, fundar-sembrar desde el saber si es aquel que ya integrado en la eticidad puede atreverse a proclamar y entonces se sabrá otra vez escuchado, que la mano que otra, todas las manos estrecha, es la que se propone la Belleza en y desde el Socialismo.

Lo hemos olvidado. Es la Belleza el esplendor supremo ese que pudiera cegar de tanta luz que llega pero que en lucecitas va marcando el camino. La fealdad merece el rechazo del hombre; es enemiga de nuestro ideal. ¿Dime por qué se infiltra entre nosotros y es cosecha de cuanto “el Socialismo” toca? Es el de entrecomillas ese que estatizado-estatizante, la creación de cada individuo-persona o la de aquellos que se asocian por afinidad, esteriliza o mata; el arma que ese entrecomillado “Socialismo” estatizado emplea es la más simple: reglamentarlo todo con regocijo extremo.

¿Y qué nos llega hoy, en estos días, cada instante? doy respuesta, una revolución que la revolución revoluciona en términos reales y en dimensión histórica aún no perceptible. Desestatizar la Sociedad es refundarla. Y refundarla supone andar alertas porque ella, cuando llegue a existir y existirá de nuevo, definirá sus propios rasgos y devendrá por fuerza de un modo u otro control del Estado, de sus funciones (para las que sus funcionarios-representantes habrán sido elegidos). Y entonces el Estado, organizador-regulador hará otro tanto, y si nombrado o elegido, elegido-nombrado tendrá que estar armado por la Ley y otros medios, para exigir y hacer cumplir leyes y normas. Si estamos ya al desestatizar fundando-refundando nuestra Sociedad y no importa el término, haciéndole nacer “de Nuevo”, no desde su Antagonista, La Fealdad, sino desde su posible Señor e inspiración, La Belleza.

Es por eso que me atrevería a proponer que la refundación de nuestra Sociedad se hiciera con espíritu Renacentista todo embelleciendo calculadamente La refundación, ese resurgimiento natural a partir de la desestatización, no permite que tal resurgimiento que llamo refundación, tenga lugar sin un cierto clima de espontaneidad inevitable, eso ya lo sabemos, y también sabemos que la acompañará otra dosis de obligada regulación. Pensar ese futuro ya presente exige muy seria reflexión, observación, espíritu de aprendiz y de piloto, y un diseño bien pensado, tan bien pensado que se apoye para si necesario en opciones, opciones en plural, varias, diversas opciones, porque nada va a ser fácil.

Arduo el camino del Socialismo, nada parece posible sin echar cimientos y para afrontar la experiencia social, estructural, económica, política y ética que nos hará crecer espiritual y materialmente y enfrentar no solo nueva hazaña sino nueva vida y para la juventud que está y para la que va llegando, un mundo que le ofrece lo que ansía, protagonizar la historia y es un modo de decir para hacerme comprender, pasar a co-protagonizar y protagonizar la vida tal y cual corresponde. Es que la vida individual y social es solo vida real, acción, posibilidad de creación combate y solo el que la afronta y protagoniza y en ella debe hacer y decidir, crece. En ese crecer de nuestra juventud residen entrelazadas confianza y esperanza. Más tarde, esa vivencia será lo que llamaremos “historia”. Preparaos para esa gran tarea cuyas puertas, a mucho mucho riesgo y con toda decisión, convicción, seguridad y plenitud de esfuerzo, nuestras generaciones abren, la generación de Fidel, la de Raúl.

Desestatizar la Sociedad, no es negar el pasado es completarlo, seguir adelante y en cada época hacer lo que hacer toque ha señalado Fidel con claridad, con lucidez. Dirigir la flecha a la diana obligada reinventando el mundo; nuestro mundo de ahora y hacerlo como ejemplo singular y enriquecedor. No solo para nuestro pueblo, enriquecedor de la experiencia que supone como los vietnamitas llaman “irse acercando al Socialismo”. ¿Irse acercando? Sí, por qué no, acercándose. Tanto que cuando se le toca lo ignoramos de tan natural que resulta. Algunos de sus rasgos están en nuestras vidas, y en las de nuestros hijos. ¿O es que a esta etapa refundacional y que gustaré llamar Renacentista, pudiésemos siquiera acercarnos sin más de un millón de universitarios, millones de ciudadanos que comienzan a serlo en plenitud porque instruidos disciernen con mayor claridad; sin un analfabeto y con una juventud sana, sin niños o ancianos desamparados? No, no pudiésemos. Esa es la patria nuestra, la que nos permite un nuevo asalto al Cielo, con un pueblo dueño de la hazaña de haber roto para siempre el horror de apartheid en África y de haber dado miles de sus hijos a ese combate en el curso de la liberación de varias naciones de aquel continente todavía sometidas al régimen colonial. Hay otro muchos miles de cubanos universitarios o muy bien formados entregan con el saber el espíritu solidario internacionalista de nuestra Revolución. Ellos también se van forjando.

¿Cómo será ese nuevo Asalto, cómo lograrlo? No fácilmente, solo lo veo posible afrontando este inmenso riesgo, riesgo inmenso que es, va a ser, comienza a ser, la revolución profunda de la Sociedad que supone si Desestatizante, ese reencuentro consigo misma que tantos bienes de todo tipo nos depara, y entre ellos, no solo bienes ha de entregarnos, también sorpresas y tal vez dolores que el Estado, bajo la dirección del Partido, tendrá todavía que afrontar.

No sé si sueño o si ando bien despierto; les aseguro estarlo; pero no sé si pueda, de tanto ansiar, andar envuelto en nuevas formas visionarias. Y me pregunto si por si acaso no debiese callar llegado el punto a que he llegado y mejor, esperar. Si me equivocase echémosle culpa a esa tendencia que los que creen en Utopía aun padecemos.

¿Será que en día no lejano, despiertos ya sin duda, nos tocará apreciar la Sociedad que se refunda ya dueña de sí misma, ya desestatizada, la Sociedad que rediseña su rostro de persona, una a una, individuo que crea y que descubre en el otro al hermano de su hermano, hermanos todos y todos desplegando cualidades y rasgos que pese a lo diverso en uno han de fundirse? Y que ya entonces los CDR volverán a serlo y el Poder Popular en esa similar instancia, la cuadra, el barrio, circunscripción y municipio dirán adiós (y sin dolor) a ceremonias y como base de la base irán reconstruyendo ese tejido que es la imagen real de esa la desestatizada Sociedad que hemos soñado y que reencuentra todas sus potencias.

Para entonces la Sociedad Civil, la que somos nosotros, se encargará de estornudar más fuerte y de hacerse sentir como parte de vida. Los Sindicatos, las Mujeres, las Asociaciones rurales, la UNEAC y las Asociaciones de Científicos, los jóvenes creadores, artistas, investigadores también de las artes y las ciencias, los pedagogos y los etcétera, etcétera, etcétera. He descubierto tantos y tantos grupos hiperactivos en los últimos tiempos, hiperactivos y casi silenciosos, en todas las ciencias sociales y para mi asombro, en la Ecología, la Antropología, la Historia de zonas, áreas y comunidades que creía olvidadas, todo lo que demuestra que la arrogancia estatal, su burocracia, el paternalismo y todas esas hidras imaginables no lograron callar nunca la sana creatividad de nuestra gente-pueblo, ese tesoro.

Y sabréis entonces ¡y a soñar se ha dicho! será entonces posible la descentralización que sea deseable ¿cuál y hasta dónde? Ahora sí que callo; a otros tocará decidir, consultar, aplicar. No logro ver tan lejos pero sueño y por ahora soñaré despierto.

Marx y Lenin explicaron, describieron, definieron el Socialismo como periodo de transición. No hay término previsible. Las circunstancias deciden. Como en todo. Pero más lejos o más cerca todo resultará si en un primer instante es derrotada desde su entraña misma la Oligarquía local; su fuerza militar; el dominio económico y estratégico extranjero (es el caso de Colonias y semi-colonias) y en fin, los resortes fundamentales. Los lenguajes cambian, las palabras, a veces, se elastifican. Las condiciones concretas son lenguajes de otro carácter, más que concretas, y no suelen disfrutar de aquel privilegio. Y es por eso que me atrevo a decir que el rasgo de nuestra Contemporaneidad Latinoamericana, el que inunda la realidad con la esperanza, nos permite decir, todo es posible. Y decir también de modo más matizado y prudente que conviene no olvidar que el Imperio acecha desde sus bases militares, apoyando oligarquías maltrechas pero actuantes, incapaz de renunciar al terrorismo de Estado y lastimado el mismo por la descomposición interior (la fiera herida suele hacerse más y más peligrosa).

Cuando éramos muy jóvenes aprecié que Fidel, como Martí, se había dicho que la Revolución radical solo es posible desde el Poder cuando se derrota y desenraiza al enemigo.

Somos el caso aparte. Podemos y debemos a todo riesgo desencadenar el salto cualitativo ya iniciado revolucionando la Revolución y por tanto la Sociedad toda. Es que el Partido es su Vanguardia y sabe que llegó el obligado y saludable, salvador instante.

Desde el Poder, con el Poder, por el Poder, será posible este revolucionar la Sociedad sin permitir asalto alguno del oportunismo acechante y que pudiese encontrar dos vertientes, la del burocratismo escritorial-funcionarista, que desde el escritorio todo lo complica, enreda en papeleos a veces lucrativos y que será de menor ralea y desechable si se le enfrenta; o la de los que sueñan en ir empujando de mil maneras y a veces, como ya hemos visto, con argumentación mecánicamente marxista y ejemplos apoyados en las luchas teóricas, internas y válidas para y en los tiempos en los que todavía la esperanza fundacional del Socialismo, y con razón, residía en la experiencia soviética principalmente leninista. La riqueza del debate teórico marxista de la época no tendría que ser olvidada o subestimada jamás. Fue tarea de cíclopes encontrar caminos y resolver problemas en aquel país y circunstancia. En ellas Lenin se creció sin cesar hasta casi su muerte. Duró menos que lo necesario y dio y dejó en textos más de lo concebible. Recuerdo a nuestro Mella, que tanto dejó, igualmente en tiempo igualmente convulso y como para siempre.

¿Cuál sería la lección de uno y otro, la muy legítima de Lenin y para nuestra realidad tan cercana, la de Mella? Es la lección de Carlos Marx que no debiésemos borrar ni un minuto del pensar que debe llevar a la acción consciente y eficaz, y que en ellos parecía incorporada orgánicamente: “Para transformar la realidad hay que conocerla”.

Estamos nuevamente, como el primer día ante una realidad que ya no es ni remotamente la misma. La Oligarquía fue destruida y desterrada y esta vez y ya, por allá, bien enterrada, su presencia no existe; la destrucción fue desde la raíz. Y el Imperio igualmente derrotado. “Cuba territorio libre de América”, “Cuba territorio libre de analfabetismo”, tantas Cubas libre territorio de enfermedades endémicas y abierto a la salud general y hoy dueña Cuba de un pueblo instruido y ansioso de ese salto que nos hará más libres y plenos. Y para darlo, no sé si previniendo su necesidad, Fidel, artífice de aquellas deslumbrantes hazañas nos hizo la advertencia previsora y movilizante de la conciencia el 17 de noviembre del 2005 y desencadeno la Batalla de Ideas, que es hoy la de todo el pueblo.

Si la transformación de la realidad que es la nuestra de hoy, la que hemos construido supone conocerla, no en bloque, no hay realidad en bloque, referirse a ella supone aceptarla en su complejidad y permanente movimiento, y capacidad de sorpresa. Toda acción revolucionante, si socialmente comprensiva es también conmoción y posible desgarre. Sé de Raúl, de su método, y ando seguro de que le acompañan, a él, y a toda la dirección, grupos de trabajo, investigación y estudio que aseguran hasta donde posible la factibilidad de “la descomunal” decisión política, económica, espiritual y ética que supone arrebatar al Estado la apretada presencia física y no física de la Sociedad para que, desestatizada, reaprenda a respirar y a crear. Y al Estado ofrecer la oportunidad de servir a la Sociedad de un modo tan orgánico y eficiente que vaya, en alguna medida (y sin tiempo prefijado) disolviéndose en ella.

Confieso que en este instante debo detenerme porque aprecio que es tema de mucha, larga, delicada reflexión. También porque se me sale el componente libertario de mis concepciones socialistas. ¡Qué maravilloso sería ver el proceso de disolvencia!, como en el cine, acto de magia técnica. Nada propicio en la vida social; ni la técnica ni el planeamiento excesivo le son aplicables. La Sociedad supone urdimbre tan compleja que solo la combinación de la delicadeza y la firmeza le son afines.

Ese Socialismo Renacentista, que tome como uno de sus componentes la Belleza. Lo que no es bello no es socialista; bello moral y por qué no, materialmente. El espíritu humanista que hizo decir más de una vez de un modo u otro a José Martí “patria es humanidad”. Andar por ahí, subtextualmente, en el Fidel que establece en sus escritos más actuales la obligación de todos y, sobre todo, de los que en el mundo en que vivimos pueden influir en los acontecimientos, la obligación de salvar el Planeta y con el Planeta a la especie humana. Este Fidel de humanismo inegoista, de la fraternidad universal, nos da el rasgo esencial del Socialismo del Siglo XXI, su prioridad internacional que, si adoptada, será en su práctica renacer del Humanismo.

Ellos son símbolos, Fidel, Raúl. Todos somos partícipes. Los símbolos movilizan y en sus tareas organizan, fijan plazos, buscan opciones, etcétera. Ellos entregan la lucidez del estadista. Nosotros, cada uno, tenemos que actuar y ser, ser de veras, actuando.

El reto que afrontamos es decisivo. Para sobrevivir creando y para asegurar el camino del Socialismo, afirmar y continuar todo lo ya forjado, y acercarnos cada vez más a ese ideal de fraterna sociedad re-humanizada. Retorno a Carlos Marx y a ustedes, profesores y alumnos, aprecio recordarles un texto que considero fundamental porque nos entrega lo que toda su obra y vida ratifica, la esencialidad ética, humanística, del marxismo. Me refiero a su reflexión-análisis de las formas de producción pre-capitalista cuando aprecia que ese Capitalismo naciente debió aplastar la que precedía, la producción artesanal diferenciada y no-alienante. Ese Capitalismo destructor del hombre productor, sustituido por la máquina de forma dominante encontró síntesis cinematográfico en una imagen del filme de Charles Chaplin Tiempos Modernos que tendría que exhibirse en las clases de filosofía cuando de Marx se trate. Chaplin ha sido uno de sus mejores intérpretes, le dio la imagen y en ella un poder de comprensión y trasmisión sintética, privilegio del Arte.

Esta Revolución nuestra que se revoluciona merece ese Vale la pena si bien se comprende la dimensión histórica que desde ya tiene, como audacia y diseño de futuro. ¿De futuro? De futuro presente. Es este arco multicolor el que define la verdadera Contemporaneidad la que propondría a nuestra intelectualidad. Y digo propongo, y solo propongo. En todo caso no me tomo más allá de la condición de propagador de ideas.

Doy gracias más que sentidas a la Universidad Central de las Villas y a su Claustro en el Día de la Cultura Nacional y en tiempos de revolucionante espíritu revolucionario por detenerse en mi persona en período tan exaltante. Es mucho, demasiado Honor. Gracias.

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Abr 21 2013

Alfredo

Silvio Rodríguez escribe en su blog un sentido recuerdo sobre Alfredo Guevara, fallecido en la mañana del último viernes, de un infarto

Lo conocí personalmente en 1968, después del primer concierto que hicimos en Casa de las Américas. Por entonces empezó a visitar nuestra vivienda de la calle Gervasio, donde nos apretábamos mi madre y su marido, mis hermanas y yo. Sobre la estrecha sala del mínimo apartamento había una ventana grande que sólo se abría unas pulgadas, porque topaba con el edificio de al lado. Cuando descubrió el detalle lo vi desbarrar furioso sobre la falta de humanidad capitalista, capaz de vender la ilusión de un ventanal que daba a un muro.

A partir de aquel día me empecé a acostumbrar a sus observaciones y también a sus manías, como la de andar con un saco sobre los hombros (decía que para protegerse los pulmones), o aquella otra de solamente comer pollo. Desde el principio coincidimos en una cosa: el verdadero helado es el de chocolate; todos los demás son pretensiones.

Nuestras primeras pláticas, en su despacho del 7mo piso, casi siempre giraban en torno a temas culturales. Qué leía, qué cine o qué pintura me gustaba, si asistía al teatro. Cuando algo me hacía explotar también entraba allí y le soltaba mis demonios. Haydee Santamaría y él fueron los primeros padres revolucionarios con quienes pude conversar “a calzón quitao”.

Cierta vez estuvo en Brasil, en plena dictadura militar, donde pudo ver las manifestaciones estudiantiles y la complicidad de la canción naciente con la rebeldía. Cuando llegó a La Habana nos invitó a Leo Brouwer y a mi a la conferencia en la que iba a contar su viaje. Nos pidió que al final no nos fuéramos y luego nos llevó a su despacho, para hablarnos de un posible proyecto de investigación musical, de un taller experimental donde nuestras raíces se fusionaran a expresiones afines. Fue la primera vez que se habló sobre lo que después sería el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC.

Cuando Maurice Bejart fue a La Habana con su Ballet del Siglo XX, me hizo ir con él al Gran Teatro. La tarde inolvidable empezó con un Raga en el que una pareja, en un mínimo espacio, recorría de principio a fin el Kama Sutra. En otro de los actos la actriz española María Casares decía unos versos a la noche. El último ballet era el Bolero de Ravel: una flama dorada bailando sobre una mesa enorme, asaltada por un sinfín de cuerpos. Al final sólo uno lograba la fusión, para empezar la vida.

El 30 de diciembre de 1970, cerca de las 12 de la noche, bajé las escaleras de mi edificio y caminé hasta la esquina para llamarle por teléfono y felicitarle por su cumpleaños 45. Me dijo que se sentía muy mal, precisamente por cumplir aquella edad, ya que cuando joven se había prometido no ir más allá de los cuarenta. Desde aquella vez, siempre que coincidíamos en Cuba, no dejé de llamarle los 30 de diciembre a las 12 de la noche.

Inexplicablemente, el último diciembre olvidé llamarle. Unos días después sonó el teléfono y era él, diciéndome que se había quedado esperando.

Desde la adolescencia fue un apasionado del cine y junto a otros entusiastas tuvo experiencias iniciáticas. Estudió Filosofía y Letras. En la década del 50, por sus actividades revolucionarias, fue preso y torturado brutalmente. Se exilió en México, donde fue asistente de dirección de Luís Buñuel, en su película Nazarín.

Después del triunfo de la Revolución fundó el Instituto Cubano de Artes e Industria Cinematográficos y el Festival de Cine de La Habana, que dirigió hasta el mediodía de hoy, en que un infarto nos lo llevó.

Tomado de Segunda Cita

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Abr 04 2013

El mensaje de las víctimas invisibles de EE.UU.

Un nuevo film examina la agresión continua y sangrienta de EE.UU. en Afganistán y otros países de la región

Por Glenn Greenwald, de The Guardian

Ayer [30 de marzo de 2013] tuve el privilegio de ver una proyección especial de Dirty Wars (Guerras sucias) un film dirigido por Richard Rowley basado en el trabajo investigativo del periodista Jeremy Scahill sobre la guerra global encubierta del gobierno del presidente Obama. El film se enfoca, específicamente, en las interminables listas de personas a ser asesinadas por EE.UU. Escribiré en mayor detalle cuando se acerque la fecha de exhibición al público en general, y de la publicación del libro homónimo. Por ahora, me limitaré a decir que el film es el más importante que he visto en años: apasionante y con un fuerte impacto emocional, revela información nueva y de gran importancia, incluso para aquellos de nosotros que hemos seguido muy de cerca estos temas. El film recibió premios en Sundance y excelentes reseñas de medios tan inesperados como Variety y Hollywood Reporter. Quisiera señalar un pequeño aspecto que hace que este film sea crucial.

El aspecto más propagandístico de la “Guerra contra el Terror” de EE.UU. ha sido, y sigue siendo, el tratar de que las víctimas no tengan voz, que sean invisibles. No suelen ser mencionadas en los periódicos; de igual manera ni las víctimas ni sus familiares pueden ser ni vistos ni oídos en la televisión. Los Ministerios de Justicia de Bush y Obama han colaborado con los jueces federales para asegurarse de que, incluso aquellos que todos admiten que son víctimas inocentes, no tengan acceso a los tribunales de EE.UU. y por lo tanto, carezcan de medios para que sus casos sean conocidos y sus derechos reivindicados. Las teorías de secreto a raja tabla y los crecientes ataques contra los denunciantes de conciencia marginalizan a esas víctimas aún más.

Es la táctica más avanzada para convertir a las víctimas en el Otro: ocultar su condición humana, posibilitar su deshumanización al relegarlas a la no existencia. Como sostuvo Ashleigh Banfield en su discurso de 2003 denunciando el trabajo de la prensa estadounidense en la guerra de Irak (meses antes de que se la nombrara en un cargo subalterno previo a ser despedida de MSNBC): los reportes de los medios corporativos de EE.UU. excluyen sistemáticamente tanto los puntos de vista del “otro lado” como a las víctimas de la violencia estadounidense. Los medios de los países predominantemente musulmanes reportan sobre estos sufrimientos pero los medios estadounidenses no lo hacen, lo que constituye una de las principales razones para la disparidad de puntos de vista entre las dos poblaciones. Ellos saben qué hace EE.UU. en esa parte del mundo donde ellos viven, pero los estadounidenses permanecen ignorantes de esa realidad.

La importancia de Dirty Wars (Guerras sucias) es que transmite de una manera visceral los efectos del militarismo de EE.UU. en estas víctimas invisibles: permitiéndoles que ellas hablen por sí mismas. Scahill y su equipo viajaron a sitios a los que los demás periodistas de EE.UU. o no pueden o no quieren ir: a provincias remotas de Afganistán, Yemen y Somalia para darle una voz a las víctimas de la agresión estadounidense. Escuchamos lo que dicen afganos cuyos familiares (incluyendo dos mujeres embarazadas) fueron masacrados por Fuerzas Especiales de EE.UU. en 2010 en la provincia de Paktia, a pesar de formar parte de la policía afgana. Frente a ese hecho la OTAN mintió descaradamente diciendo que las mujeres ya habían fallecido víctimas de “muerte por honor” en el momento en que ellos llegaron al sitio (mentiras repetidas, sin ningún cuestionamiento, por supuesto, por la prensa de EE.UU.).

Scahill entrevista a los traumatizados sobrevivientes de un ataque con misiles y explosivos de EE.UU. en el Sur de Yemen, que acabó con la vida de 35 mujeres y niños, pocas semanas después de que Obama recibiera el Premio Nobel de la Paz. Podemos notar una profunda ira en Yemen por el hecho de que el periodista yemení Abdulelah Haider Shaye, quien denunció la responsabilidad de EE.UU. en aquel ataque, no solo fue arrestado por el régimen local, títere de EE.UU., sino como lo reporta Scahill, fue encarcelado y continúa en prisión hasta hoy por pedido expreso del presidente Obama. Escuchamos el testimonio del abuelo del adolescente estadounidense de 16 años, Adulrahman al-Awlaki (que también es el padre del clérigo estadounidense Anwar al-Awlaki) -antes y después de que un drone de EE.UU. asesinara a su hijo y luego (dos semanas después) a su nieto adolescente, que todo el mundo reconoce que no tenía nada que ver con el terrorismo. Escuchamos a caudillos militares somalíes -financiados y bajo las órdenes de EE.UU.- alardear sobre ejecuciones sumarias.

Estos eventos y grupos diversos transmiten un mensaje claro y singular. Y es digno de ser analizado a la luz de las noticias de esta mañana de que dos niños afganos más han sido asesinados por un ataque aéreo de OTAN.

El mensaje es que EE.UU. es visualizado como la mayor amenaza mundial y que la agresión y violencia ejercidas por EE.UU. son el factor clave para que la gente apoye a Al Qaeda y tenga sentimientos anti-estadounidenses. El hijo del comandante de policía afgano asesinado (que es el marido de una de las mujeres embarazadas asesinadas y el hermano de la otra) dice que los aldeanos se refieren a las Fuerzas Especiales de EE.UU. como a “talibanes estadounidenses”, y que el solo contuvo el deseo de colocarse un cinturón con explosivos para atacar a los soldados de EE.UU. por los ruegos de sus afligidos hermanos. Un influyente clérigo del Sur de Yemen explica que nunca había oído de simpatizantes de Al Qaeda en su país hasta el ataque con misiles de 2009, y los subsiguientes asesinatos con drones, incluyendo el que terminó con la vida de Adulrahman -punto de vista respaldado por una diversidad de información recogida en el área. El brutal caudillo militar somalí explica que los estadounidenses son los “amos de la guerra”, que le enseñaron todo lo que él sabe y que son el motor del conflicto actual. La transformación experimentada por Anwar Awlaki, que pasó de ser un clérigo estadounidense moderado y a favor de la paz, a convertirse en un crítico airado de EE.UU. comenzó con la invasión de Irak y se fue intensificando rápidamente con los ataques con drones y las listas de personas a ser asesinadas, recopiladas por el gobierno de Obama. Mientras que los oficiales militares estadounidenses entrevistados por Scahill manifiestan una indiferencia socio-patológica hacia sus víctimas, se yuxtaponen los sermones cada vez más llenos de ira de Awlaki con las justificaciones, usando el mismo tono, de la guerra sin fin de Obama.

Desde hace mucho tiempo, la evidencia ha demostrado de manera contundente que el factor más importante de lo que EE.UU. llama terrorismo, son las mismas políticas de agresión realizadas en nombre de la lucha contra el terrorismo. La mayor parte de aquellos capturados en años recientes por intentar atacar a EE.UU. han mencionado enfáticamente que su motivación ha sido el militarismo estadounidense y los asesinatos con drones en su región del mundo. Hay evidencia contundente de que la causa de la radicalización de una enorme cantidad de musulmanes, previamente moderados y pacíficos, es la ira creciente al presenciar un torrente continuo de víctimas inocentes, incluyendo niños, en manos de EE.UU. y el compromiso estadounidense ilimitado con la violencia.

La única manera de que esta verdad, clara como el agua, siga siendo negada es tratando de que los estadounidenses desconozcan a las víctimas de la agresión estadounidense. Debido a esa negación y ocultamiento de las víctimas, después del 11 de septiembre, muchos estadounidenses se preguntaban, ingenua y sorprendidamente, como si estuvieran en una burbuja: “¿Por qué nos odian?”. No conectaban lo ocurrido con las décadas de interferencia, agresión y violencia continua de EE.UU. en algunas partes del mundo. Y eso es también la causa de que muchos estadounidenses reaccionen ante la muerte de musulmanes inocentes con la excusa de que “tenemos que hacer algo para detener a los terroristas” o “esto es mejor que una invasión” -sin darse cuenta de que están afirmando lo que Chris Hayes adecuadamente describe como una elección falsa, y peor aún, no se dan cuenta de que las mismas políticas que ellos aplauden no detienen a los terroristas sino que causan el efecto contrario: contribuyen a la existencia de los terroristas y a su multiplicación.

Reconozco que no es difícil inducir a una población a desviar la vista de las víctimas de la violencia que esa misma población respalda: a todos nos gusta creer que somos gente buena y pacífica, y en particular nos gusta otorgarle esas cualidades a los líderes que elegimos, aplaudimos y admiramos. Más aún, existe el factor llamado “brecha de empatía” por el escritor nigeriano-estadounidense Teju Cole, que consiste en la incapacidad para imaginar cómo reaccionarían otras personas a situaciones que a nosotros mismos nos causarían (como nos han causado) bronca y violencia. Es por ello que el gobierno de EE.UU. no necesita esforzarse mucho para silenciar a sus víctimas: existe en la población un fuerte deseo de no querer ver a las víctimas.

Sin embargo, si los estadounidenses van a apoyar e incluso tolerar un militarismo sin límites, como lo han venido haciendo, entonces deben, al menos, ser confrontados con sus víctimas -si no lo fueran por razones morales, entonces por razones pragmáticas, para entender los efectos de esas políticas. Basándose en la situación de que “no se piensa en lo que no se ve” el gobierno y los medios de EE.UU. han sido increíblemente exitosos en hacer que las víctimas sean silenciadas e invisibles. Dirty Wars es un tónico eficaz contra esa propaganda. Al menos, alguien que vea o escuche a las víctimas de los ataques de EE.UU., jamás volverá a preguntarse por qué hay tanta gente en el mundo que cree que hay justificativo e incluso necesidad para usar medios violentos contra EE.UU.

Tomado de Rebelión

———-LEA ESTE OTRO COMENTARIO SOBRE DIRTY WARS——————

“Dirty Wars”: Infierno de las guerras de Obama

Por Amy Goodman

Mientras el Presidente Barack Obama se preparaba para asumir su segundo mandato como el presidente número 44 de Estados Unidos, dos valientes periodistas estrenaban su nuevo documental en el Festival de cine de Sundance. “Dirty Wars: The World Is a Battlefield” (literalmente: “Guerras sucias: el mundo es un campo de batalla”) confirma el papel fundamental que desempeñan los periodistas independientes como el director de la película, Rick Rowley, y su narrador y figura central, Jeremy Scahill. Los cada vez más frecuentes ataques estadounidenses con aviones no tripulados y la utilización del gobierno de Obama de fuerzas especiales secretas para realizar ataques militares que escapan a la vigilancia y la rendición de cuentas fueron omitidos por completo durante el fin de semana de asunción de Obama por los medios masivos, que estaban demasiado ocupados cubriendo el nuevo peinado de la primera dama Michelle Obama. El documental “Dirty Wars”, junto con el próximo libro de Scahill de igual título, pretende romper ese silencio y centrar la atención en asuntos más importantes.

Scahill y Rowley, que conocen muy bien las zonas de guerra, se atrevieron a ir más allá de Kabul, en Afganistán, y viajaron a la localidad de Gardez, en la provincia de Paktia, una región repleta de talibanes armados y de sus aliados de la red Haqqani, para investigar uno de los miles de ataques nocturnos sobre los que los medios no suelen informar.

Scahill me dijo: “Lo que sucedió en Gardez fue que las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos tenían información de que una célula del Talibán estaba reunida preparando a un atacante suicida. Entonces irrumpieron en la supuesta casa en medio de la noche y terminaron matando a cinco personas, entre ellas a tres mujeres, dos de ellas embarazadas, y a Mohammed Daoud, un alto jefe de la policía afgana que había sido entrenado por Estados Unidos, particularmente, por la empresa de seguridad privada Military Professional Resources Incorporated, una empresa de mercenarios”.

Scahill y Rowley viajaron al lugar de los hechos para escuchar los testimonios de las personas que viven en la mira de la política exterior estadounidense. En Gardez entrevistaron a los sobrevivientes de aquel violento ataque ocurrido en la madrugada del 12 de febrero de 2010. Tras haber visto a las fuerzas especiales estadounidenses matar a su hermano, su esposa, su hermana y su sobrina, Mohammed Sabir fue esposado al suelo. Desde allí observó, indefenso, cómo los soldados estadounidenses extirparon las balas del cadáver de su esposa con un cuchillo. Sabir y los hombres que sobrevivieron fueron luego trasladados en helicóptero a otra provincia.

Sabir describió su calvario ante la cámara de Rowley: “Tenía las manos y la ropa manchadas de sangre. No nos dieron agua para limpiarnos. Los interrogadores estadounidenses tenían barba y no vestían uniforme. Eran musculosos y tenían ataques repentinos de ira”. Y prosiguió: “Cuando regresé a mi casa mis familiares muertos ya habían sido enterrados, y en el hogar tan solo quedaban mi padre y mi hermano. Ya no quería seguir viviendo, quería ponerme un chaleco suicida e inmolarme frente a los estadounidenses. Pero mi hermano y mi padre no me dejaron. Quería una yihad contra los estadounidenses”.

Antes de partir, Scahill y Rowley realizaron copias de los videos captados por los teléfonos celulares de los sobrevivientes. Uno de los videos muestra que no se trataba de una reunión del Talibán, sino de una celebración muy animada del nacimiento de un niño que fue interrumpida por el ataque. Rowley describió otro de los videos: “La imagen está movida y pensamos que se trataba de otro video de los cadáveres, pero luego se escuchan voces con acento estadounidense que hablan de unificar la versión de los asesinatos ocurridos esa noche, de que todos contaran la misma versión de los hechos. Se oye que intentan inventar una historia para mostrar que lo sucedido no había sido una masacre”.

El documental también muestra una imagen tomada en Gardez por el fotógrafo Jeremy Kelly poco después de la masacre en la que puede verse a un almirante estadounidense, llamado McRaven, rodeado de soldados afganos a quienes les ofrece una oveja como gesto tradicional para pedir perdón por la masacre. El encubrimiento de los incidentes no había funcionado.

William McRaven dirigía el Comando de Operaciones Especiales Conjuntas (JSOC, por sus siglas en inglés). La labor periodística de Scahill, junto al increíble trabajo del camarógrafo Rowley, le sigue la pista al JSOC e investiga minuciosamente los ataques nocturnos perpetrados por esta fuerza, que rara vez llegan a la prensa. De Afganistán a Yemen, pasando por Somalia, su documental brinda, por primera vez, una imagen real y exhaustiva del JSOC y del “mundo no tan feliz” del Comandante en Jefe Obama.

El ataque con avión no tripulado perpetrado en Yemen el día de la segunda asunción de Obama fue el cuarto realizado en pocos días. Desde comienzos de año también se produjo un aumento similar de estos ataques en Pakistán. El Washington Post informó que Obama tiene un que detalla las autorizaciones para realizar ataques con aviones no tripulados, pero aparentemente exime de esa autorización a los ataques realizados por la CIA en Afganistán y en Pakistán. El día de la asunción de su segundo mandato, Obama nombró oficialmente a John Brennan como director de la CIA. Brennan es un ferviente defensor de las denominadas “técnicas de interrogatorio mejoradas”, que muchos denominan tortura, y es además el artífice del programa de ataques con aviones no tripulados.

Mediante el documental “Dirty Wars”, realizado en coautoría con David Riker y con la dirección de Rowley, Jeremy Scahill denuncia al JSOC, que recientemente ha salido a la luz pública tras el estreno de la película nominada al Oscar “Zero Dark Thirty”, que trata acerca de la cacería de Osama bin Laden y ha generado controversia por su apoyo de la tortura. Vean “Dirty Wars” en cuanto se estrene en su cine más cercano. El documental muestra que, lamentablemente, el drama de la guerra está en todas partes, o como dice su propio título que “el mundo es un campo de batalla”. Jeremy Scahill concluyó: “En nuestro documental verán una realidad totalmente diferente, y verán el infierno que se ha creado tras diez años de guerra encubierta”.

Fuente: Democracy Now!

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Abr 04 2013

Sexo, drogas y Hollywood

Por Daniel Córdova Zerpa

Ni los hermanos Lumiere, ni el controvertido Melié, ni siquiera el genial Chaplin habrían podido imaginar cuan enorme sería el impacto, poderío y expansión que tendría la industria cinematográfica a todo lo largo del siglo XX. Mucho menos en la actualidad, cuando transitamos los albores de este incierto siglo XXI y la magia de la tecnología nos adentra hacia territorios inexplorados, que encandilan nuestros sentidos con formas perceptivas hasta hace poco desconocidas.

La genial invención del cinematógrafo y esa suerte de encantamiento que permitió dar vida a imágenes inanimadas, ha evolucionado de tal forma, que parece cosa de ciencia ficción todos los avances tecnológicos logrados por la humanidad.

Del rudimentario aparato con que los Lumiére filmaban aquel primer documental para esperar la Llegada del tren a la estación (1895),  hemos dado el salto impresionante al cine en 3D donde la resolución de la imagen, la calidad del sonido y los efectos especiales digitales realmente han revolucionado la experiencia de hacer y ver cine.

Crisis de contenido

Sin embargo, ni todo el fastuoso despliegue de efectos, así como la experiencia radical de una narrativa cinematográfica casi totalmente nueva que nos hace “vivir” las historias, ya no como un espectador pasivo sino prácticamente como un activo participante, ha impedido que asistamos a una de las eras más decadentes del celuloide.

Monopolios casi omnipotentes controlan a placer los circuitos de producción y distribución de películas a escala mundial. Estudios realizados por la UNESCO revelan que cerca del 85% de las películas que se exhiben en el mundo son manufacturadas en Hollywood. El investigador Enrique Sánchez Ruíz (http://www.cge.udg.mx/revistaudg/rug28/babel28.pdf) detalla que los filmes norteamericanos se distribuyen en 150 países del mundo y nadie ha podido igualar el poderío de penetración del aparato de distribución y mercadeo de las siete empresas “mayores” (Majors) con base en Estados Unidos, a saber: Disney, Warner Bros. Inc., MGM-UA, Sony Pictures, Paramount, Universal y 20th Century Fox.

De manera, que aunque países como la India encabezan la lista de naciones con mayor producción de películas al año, con un promedio de más de 800, seguida de China (469) y Filipinas (456), la población mundial debe conformarse con las cada vez más repetitivas, mediocres y vacías cintas que produce la industria norteamericana, que es lo mismo que decir Hollywood.

De un buen tiempo para acá, salvo muy contadas excepciones, las producciones de esa suerte de Gran Hermano y su patético Star Sistem, que modela conductas, fabrica héroes y sueños y repite en forma machacona los patrones culturales del también decadente American Way of Life, se han convertido en una verdadera bazofia: remakes (copias malas) de glorias pasadas, adaptaciones de cómics infantiles y espantosas comedias son lo único que copan la escena.

De una industria que nunca se caracterizó por ser irreverente, pero que al menos en las décadas de los 70 y 80 logró producir con menos recursos historias con un poco más de oficio y que se atrevía a abordar otras temáticas; ahora podemos decir con absoluta certeza que hemos llegado a la nada, a la crisis total.

Lo más grave no es sólo el agotamiento de la industria en cuanto a temas y relevo de talento actoral y directores, sino los clisés que se siguen metiendo cada vez de forma más explícita en estas megaproducciones. Los estereotipos están a la orden del día: decir árabe o musulmán es igual a decir terrorista, bombas y atentados; decir latinoamericano, es sinónimo de droga, capos, prostitutas y corrupción; y decir joven es lo mismo que decir idiota, irresponsable, marihuana transgénica o súper marihuana.

Los que se burlan cuando Nicolás Maduro asocia violencia con capitalismo, deberían explicar cómo en una cinta para niños de gran éxito comercial como la saga de Toy Story, aparece una habitación forrada con hojas de la canabis transgénica, claro la escena se mete de contrabando en un parpadeo, solo perceptible para el ojo más entrenado. Es evidente que se busca atacar el subconsciente de la persona, en este caso niños y niñas, para inocular el mismo veneno de Ronald Mac Donalds. No perdamos de vista que el niño manso e imbécil, será el adulto alienado y desarraigado del mañana.

Ni qué decir del reciente osito de peluche TED (2012), cuya única hazaña es echarse pedos y fumar hierba transgénica junto a su dueño, un tarado de 36 años que le tiene miedo a los truenos y se refugia en la droga para escapar de un trabajo mediocre y una sociedad estupidizante. Algo similar sucede con la, lamentablemente, exitosa “comedia” Qué pasó ayer (2009) donde cuatro adultos se comportan como verdaderos retrasados mentales, involucrándose en situaciones supuestamente hilarantes. Esta técnica el filósofo norteamericano Noam Chomsky la describe como una de sus 10 estrategias de manipulación mediática y consiste en dirigirse al público adulto como criaturas de poca edad (http://pijamasurf.com/2010/09/las-10-principales-estrategias-de-manipulacion-mediatica/).

Viento en popa

Pero la maquinaria no se detiene. Al capitalismo no le importa producir “basura cinematográfica”, si esa porquería además de alienante e idiotizante genera ganancias exorbitantes. El más reciente reporte de la Motion Picture Association of America, INC (http://www.mpaa.org//Resources/3037b7a4-58a2-4109-8012-58fca3abdf1b.pdf) revela que los filmes gringos estrenados en taquilla alrededor del mundo recaudaron la astronómica cifra de 34,7 millardos de dólares (una cifra que incluso supera las reservas internacionales de un país potencia petrolera como el nuestro).

Así las cosas, quién puede dudar que la maquinaria hollywodense esta perfectamente engranada en un aparato más complejo de industrias culturales de la comunicación y del entretenimiento al servicio de un Estado omnipotente como el norteamericano, donde se dan relaciones de poder hegemónicas que no persiguen otro objetivo que potenciar la dominación asfixiante de una sociedad decadente en todas sus facetas, que enaltece la violencia, el consumismo, la chabacanería y la estupidez.

Acá en Venezuela y también en Latinoamérica, el primer reto en colectivo como sociedad, es debatir acerca de estos temas, y abrir los ojos para exponernos a esos contenidos con una mirada crítica; el otro gran reto es aunar esfuerzos para potenciar la producción nacional y sus mecanismos de distribución. La villa del cine ha realizado un esfuerzo encomiable el número de películas por año que se hacen en Venezuela ha batido récord históricos pero todo ese esfuerzo sigue siendo insuficiente si en nuestros monopólicos circuitos de distribución (Cinex y Cinesunidos) se sigue privilegiando la exhibición de los filmes mediocres de la mediocre industria hollywodense.

La revolución en el cine es clave para afianzar nuestros valores culturales, nuestra rica herencia mestiza y ponerle un parao a la violencia irracional que mantiene en zozobra a las comunidades populares de nuestras zonas urbanas y rurales. La visión del ministro de Comunicación Ernesto Villegas de lograr un tridente ofensivo conformado por la cultura, la educación y la comunicación popular es atinada, pero hemos avanzado poco en materializar ese engranaje. Urge que todos nos montemos en esto, es un compromiso de vida o muerte. ¿Para cuándo lo vamos a dejar?

Tomado de Aporrea.org

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Mar 28 2013

Las 10 Estrategias de Manipulación Mediática

Publicado por Maggie Marín en En mi mundo

El genial, reconocido y siempre crítico lingüista del MIT (Instituto Tecnológico de Massachusetts)  Noam Chomsky, una de las voces más respetadas y consolidadas de la disidencia intelectual durante la última década, ha compilado una lista con las diez estrategias más comunes y efectivas que siguen las agendas “ocultas” para manipular al público a través de los medios de comunicación. He aquí la recopilación:

Por Noam Chomsky

Históricamente los medios masivos han probado ser altamente eficientes para moldear la opinión general. Gracias a la parafernalia mediática y a la propaganda se han creado o destrozado movimientos sociales, justificado guerras, matizado crisis financieras, incentivado unas corrientes ideológicas sobre otras e incluso se da el fenómeno de los medios como productores de realidad dentro de la psique colectiva.

¿Pero cómo detectar las estrategias más comunes para entender estas herramientas psicosociales de las cuales, seguramente, somos partícipes? Por fortuna Chomsky se ha dado a la tarea de sintetizar y poner en evidencia estas prácticas, algunas más obvias y otras más sofisticadas, pero aparentemente todas igual de efectivas y, desde un cierto punto de vista, denigrantes. Incentivar la estupidez, promover el sentimiento de culpa, fomentar la distracción o construir problemáticas artificiales para luego, mágicamente, resolverlas, son sólo algunas de estas tácticas.

1- La estrategia de la distracción.

El elemento primordial del control social es la estrategia de la distracción que consiste en desviar la atención del público de los problemas importantes y de los cambios decididos por las élites políticas y económicas, mediante la técnica del diluvio o inundación de continuas distracciones y de informaciones insignificantes. La estrategia de la distracción es igualmente indispensable para impedir al público interesarse por los conocimientos esenciales en el área de la ciencia, la economía, la psicología, la neurobiología y la cibernética. “Mantener la atención del público distraída, lejos de los verdaderos problemas sociales, cautivada por temas sin importancia real. Mantener al público ocupado, ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar; de vuelta a la granja con los otros animales (cita del texto Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

2- Crear problemas, después ofrecer soluciones.

Este método también es llamado “problema-reacción-solución”. Se crea un problema, una “situación” prevista para causar cierta reacción en el público, a fin de que éste sea el mandante de las medidas que se desea hacer aceptar. Por ejemplo: dejar que se desenvuelva o se intensifique la violencia urbana o planear y ejecutar atentados sangrientos, a fin de que el público sea el demandante de leyes de seguridad y políticas en perjuicio de la libertad. O también: crear una crisis económica para hacer aceptar como un mal necesario el retroceso de los derechos sociales y el desmantelamiento de los servicios públicos.

3- La estrategia de la gradualidad.

Para hacer que se acepte una medida inaceptable, basta aplicarla gradualmente, a cuentagotas, por años consecutivos. De esa manera condiciones socioeconómicas radicalmente nuevas (como el neoliberalismo) fueron impuestas durante las décadas de 1980 y 1990: Estado mínimo, privatizaciones, precariedad, flexibilidad, desempleo en masa, salarios que ya no aseguran ingresos decentes, tantos cambios que hubieran provocado una revolución si hubiesen sido aplicadas de una sola vez.

4- La estrategia de diferir

Otra manera de hacer aceptar una decisión impopular es la de presentarla como “dolorosa y necesaria”, obteniendo la aceptación pública, en el momento, para una aplicación futura. Es más fácil aceptar un sacrificio futuro que un sacrificio inmediato. Primero, porque el esfuerzo no es empleado inmediatamente. Luego, porque el público, la masa, tiene siempre la tendencia a esperar ingenuamente que “todo irá mejorar mañana” y que el sacrificio exigido podrá ser evitado. Esto da más tiempo al público para acostumbrarse a la idea del cambio y de aceptarla con resignación cuando llegue el momento.

5- Dirigirse al público como criaturas de poca edad.

La mayoría de la publicidad dirigida al gran público utiliza discurso, argumentos, personajes y entonación particularmente infantiles, muchas veces próximos a la debilidad, como si el espectador fuese una criatura de poca edad o un deficiente mental. Cuanto más se pretenda engañar al espectador, más se tiende a adoptar un tono infantilizante. ¿Por qué? “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese la edad de 12 años o menos, entonces, en razón de la sugestionabilidad, tenderá, con cierta probabilidad, a una respuesta o reacción también desprovista de un sentido crítico como la de una persona de 12 años o menos de edad (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas)”.

6- Utilizar el aspecto emocional mucho más que la reflexión.

Hacer uso del aspecto emocional es una técnica clásica para causar un corto circuito en el análisis racional y por ende al sentido crítico de los individuos. Por otra parte, la utilización del registro emocional permite abrir la puerta de acceso al inconsciente para implantar o injertar ideas, deseos, miedos y temores, compulsiones o inducir comportamientos.

7- Mantener al público en la ignorancia y la mediocridad.

Hacer que el público sea incapaz de comprender las tecnologías y los métodos utilizados para su control y su esclavitud. “La calidad de la educación dada a las clases sociales inferiores debe ser la más pobre y mediocre posible, de forma que el nivel de la ignorancia que planea entre las clases inferiores y las clases sociales superiores sea y permanezca imposible de alcanzar para las clases inferiores” (ver Armas silenciosas para guerras tranquilas).

8- Estimular al público a ser complaciente con la mediocridad.

Promover en el público la idea de que es moda el hecho de ser estúpido, vulgar e inculto.

9- Reforzar la autoculpabilidad.

Hacer creer al individuo que es solamente él el culpable por su propia desgracia, por causa de la insuficiencia de su inteligencia, de sus capacidades o de sus esfuerzos. Así, en lugar de rebelarse contra el sistema económico, el individuo se autoinvalida y se culpa, lo que genera un estado depresivo, uno de cuyos efectos es la inhibición de su acción. ¡Y, sin acción, no hay revolución!

10- Conocer a los individuos mejor de lo que ellos mismos se conocen.

En el transcurso de los últimos 50 años, los avances acelerados de la ciencia han generado una creciente brecha entre los conocimientos del público y aquellos poseídos y utilizados por las élites dominantes. Gracias a la biología, la neurobiología y la psicología aplicada, el “sistema” ha disfrutado de un conocimiento avanzado del ser humano, tanto de forma física como psicológicamente. El sistema ha conseguido conocer mejor al individuo común de lo que él se conoce a sí mismo. Esto significa que, en la mayoría de los casos, el sistema ejerce un control mayor y un gran poder sobre los individuos, mayor que el que los individuos tienen y ejercen sobre sí mismos.

Fuente original: http://pijamasurf.com

Tomado de Telesur

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Mar 18 2013

“Escribo cuando me pica la mano”

Un regalo de lunes marziano, je eje je, para comenzar con bríos otra semana.

El escritor uruguayo Eduardo Galeano, autor del celebrado libro Las venas abiertas de América Latina, visitó hace no mucho a Chile para recibir el Premio N’aitun, que otorga la Corporación Cultural Artistas Pro-Ecología. Durante su estadía presentó su libro Los hijos de los días ante un público que desbordó la Sala Antonio Varas. De manera exclusiva concedió también una entrevista a Punto Final.

El premio que recibe lo otorga una agrupación ecológica, ¿cree que el factor ecológico se ha convertido en una herramienta de lucha política?
“La palabra política se ha manoseado tanto, que significa todo y no significa nada. Entonces, desconfío mucho de la etiqueta política. Lo que sí creo es que hay un trágico divorcio, del que tampoco se ha salvado, lamentablemente, buena parte de la Izquierda latinoamericana ni los gobiernos progresistas que tenemos en algunos países. Es el divorcio entre los derechos humanos y los derechos de la naturaleza, como si no fueran lo que son: dos nombres de una misma dignidad. Y eso me parece que tiene consecuencias terribles para la tierra que habitamos, para el aire que respiramos, para el agua que bebemos y para todo lo que tiene que ver con la naturaleza de la cual formamos parte. A partir de la conquista de América, se impuso el criterio que suprimía la naturaleza como fuente de derecho, de lenguaje. Hubo que esperar la Constitución de la República del Ecuador, muy reciente, para que se recuperara esa unidad perdida y se reivindicaran los derechos de la naturaleza”.
“Las venas abiertas de América Latina”, publicado en 1971, se sigue vendiendo como si hubiese sido editado ayer. ¿A qué atribuye este fenómeno?
“Fue un punto de partida; después cada libro empuja otro libro. Las venas… fue un punto de partida, no de llegada. A partir de ahí, fui desarrollando un lenguaje propio. Abarqué otros estados, otros perfiles, otros temas de la realidad que no están en Las venas: que es sobre todo un libro centrado en la historia económico-política de América Latina.
Respecto a su vigencia, eso ocurre, lamentablemente, porque la realidad no ha cambiado mucho desde que el libro se escribió. Ojalá fuera una obra de arqueología, esa sería mi intención. Entre otras cosas porque me dejarían en paz. No me preguntarían nada más sobre el libro (lo dice con humor). Me pasa con Las venas lo mismo que al pobre Quino con Mafalda, que lo único que quiere es estrangularla… Pero la verdad es que estoy muy orgulloso de ese libro, después de tantos años ha influido sobre tanta gente y en tantos procesos”.
Y ha creado conciencia…
“Mucha, sí. Lo cual demuestra que escribir no es una pasión inútil. Escribir es un modo de comunicación, y en este caso ese libro tuvo la suerte de llegar a muchas manos y de pasar por varias generaciones. Me siento muy feliz con él”.
Sobre “Los hijos de los días”, ¿qué nos puede decir?
“Es un libro que tiene la forma de un calendario. Es como un almanaque, y de cada día brota una historia. Nació de una frase que escuché hace muchos años en mis andanzas, pues soy un caminante. En una comunidad maya de Chiapas, escuché decir ‘nosotros somos hijos de los días’. La cultura maya es la única cultura de las Américas en la que es el tiempo el que funda el espacio. O sea el espacio es hijo del tiempo y no al revés. Me quedó grabada esa frase, me pareció muy hermosa. De ahí el título del libro, que es un homenaje a esa frase. Y como te decía, el libro es un calendario donde cada día es una historia”.
Entonces, contiene una diversidad de temas, como el afán de cada día…
“Claro, los temas más diversos. Es un libro que no hace caso ni del mapa ni de las órdenes que los calendarios pueden dar. Al revés, vive el calendario como un espacio de libertad, y ese espacio de libertad nos cuenta que cada día tiene un cuento. Los científicos dicen que estamos hechos de átomos, pero yo estoy seguro de que también estamos hechos de historias”.
En sus libros siempre se toca el tema político, pero usted no es un político…
“El tema político está presente y ausente. Está y no está. Depende de lo que se entienda por tema político. Mis libros se ocupan de todo. De todos los temas imaginables. Nada de lo humano me es ajeno, pero me interesa también la vida de los bichos, los fenómenos de la naturaleza. Por lo tanto, la etiqueta de escritor político es algo que rechazo, porque me limita y amenaza convertirme en un autor panfletario, a las órdenes de algún partido o alguna religión, y eso no tiene nada que ver conmigo. Soy un hombre libre y escribo muy libremente. En realidad escribo cuando me pica la mano. Y quiero contar porqué. Esto se lo escuché una vez a un negro tamborero de Santiago de Cuba, hace muchos años. Eran como las tres de la mañana y llevaba tocando muchas horas, entonces le pregunté cómo lo hacía. Al tambor le arrancaba voces, llantos, risas, era impresionante. El tipo era un mago. Me respondió: ‘Yo toco cuando me pica la mano’. Me pasa lo mismo, escribo cuando me pica la mano. No obedezco ninguna orden, ni las de afuera ni las de adentro. No escribo por cumplir, sino cuando me pica la mano”.
En muchos países latinoamericanos se ha cedido -en los últimos años- territorio forestal, minero, ganadero, incluso marítimo, a grandes empresas transnacionales. ¿Cree que llegará el momento en que la soberanía de los pueblos termine en manos privadas?
“No sé, porque no soy profeta. Pero sí sé que se está repitiendo la historia trágicamente. La historia de América Latina es la historia del despojo de los recursos naturales, y en eso no se equivocó La venas, pues es un libro que describe muy bien ese proceso de vaciamiento. Hay que saber cuidar los recursos naturales. No hay que entregar la naturaleza a las fauces abiertas del sistema de poder que devora todo lo que se le arrima. El sistema capitalista se come todo lo que encuentra. Incluye una ideología, una moral, una concepción de la vida y de las cosas. Es peligroso para el género humano y para el planeta que habitamos. Es bueno, bajo ese sistema, todo lo que es rentable, y todo lo que no es rentable no merece existir. Eso conduce a la rifa del planeta. De hecho las dos actividades más lucrativas en el mundo de hoy son actividades enemigas de la condición humana: el comercio de drogas y el comercio de armas. Las armas son parte esencial de la industria militar, que es en realidad una industria criminal”.
La gente ha comenzado a oponerse a las arbitrariedades del sistema, utilizando la tecnología para comunicarse…
“Paradójicamente, algo que nació -Internet- al servicio de la muerte, como un invento del Pentágono para coordinar en escala planetaria sus planes de agresión contra otros países, se convirtió en un instrumento de vida. La gente transformó su fin original. Gracias a eso, puede encontrarse, reunirse en torno a objetivos comunes y puede autoconvocarse para rechazar las injusticias. Para protestar. Son esas paradojas que te ayudan a vivir y demuestran que no hay nada definitivo. Hay muchas cosas que nacen en un sentido y terminan viviendo en otro”.
Una alternativa al capitalismo es el proyecto de Hugo Chávez en Venezuela. ¿Qué opinión le merece ese proceso?
“El proyecto de unidad latinoamericana viene de mucho antes de Chávez, pero él ha hecho mucho por impulsarlo, por llevarlo adelante. Es un proceso lento y difícil. No se puede hacer en un día, ni en dos, ni en una semana ni en un año. América Latina tiene contradicciones internas que hacen que algunos países tengan más fuerza que otros, más poder que otros. Entonces se reproducen dentro de nuestras fronteras las contradicciones que padece el mundo. Tenemos contradicciones que no se van a superar de un día para otro. Tú no puedes decir por decreto que a partir de hoy la solidaridad va a sustituir el egoísmo impuesto durante siglos en el mundo. Muchas de las cosas que ha hecho, por ejemplo, Brasil con Bolivia o Paraguay, se parecen a lo que escuché decir una vez a un jefe de policía en México. Me dijo: lo que nosotros le hacemos a los centroamericanos es igualito a lo que los gringos nos hacen a nosotros. O sea, cada uno humilla al otro, que a la vez humilla al otro que también humilla al otro. Son nuestras contradicciones”.
Usted siempre ha mantenido posiciones de Izquierda, a pesar de las caídas de muros y el fin de la guerra fría.
“Lo de la Izquierda entre paréntesis; y quiero explicar porqué digo entre paréntesis. Por supuesto que soy un hombre de Izquierda. Si mañana se me ocurre decir que pasé a la derecha nadie me va a creer. Soy de Izquierda, pero eso no significa que yo confunda, como muchos compañeros, por cierto muy queridos por mí, la religión con la política, no soy fanático ni religioso en política. No creo en el fanatismo, creo que los fanáticos deberían estar todos encerrados en el manicomio, porque son peligrosos. Pero porqué te digo esto de la Izquierda y la política, y de la derecha. Porque a veces ha conducido a ciertos esquematismos que no coinciden con la realidad. En el año 1836, Nicaragua fue uno de los primeros países que legalizó el aborto en los casos en que corriera peligro la vida de la mujer. En ese momento gobernaba en Nicaragua el Partido Conservador, un partido de derecha y que promulgó la ley. Pasó un siglo y medio más o menos y un gobierno de Izquierda, sandinista, anuló la ley y condenó a las mujeres pobres a la cárcel o al cementerio. Y eso la gente no lo sabe. A mí, bajo esos parámetros, que me aclaren qué es Izquierda y qué es derecha. Porque si izquierdista es el gobierno que ilegalizó el aborto que había legalizado un gobierno de derecha, entonces estamos todos locos. Habría que recuperar el sentido de las palabras, que es en definitiva la función primordial de un escritor, contribuir a limpiar el diccionario”.
En Chile sucede esa confusión, cierta Izquierda parece de derecha.
“Sobre Chile no voy a hablar, por una razón muy simple, no vendo hielo a los esquimales. Ponelo ahí, escríbelo. Yo no vendo hielo a los esquimales. No vengo a Chile para decirle a los chilenos cuál es la realidad chilena. Pero ponelo, porque a veces viene un tipo de afuera y está, en el caso de Uruguay, cinco días en Punta del Este y termina escribiendo un libro sobre Uruguay. La realidad de un país es muy compleja, muy contradictoria, muy difícil de desentrañar, y para conocer una realidad no es asunto de estar unos días, una semana o dos o tres en un país. La realidad de cada país es una señora bastante misteriosa”.
Como ir a Argentina y tratar de entender el peronismo y explicárselo a los argentinos…
“Claro…, ellos están deseando que alguien lo explique”.
Usted ha dicho -o escrito- que el mundo está al revés…
“Habitamos un mundo al revés por la sencilla razón que es un mundo que recompensa la especulación y castiga el trabajo. Entonces es un mundo al revés, porque recompensa al revés, recompensa lo que debería castigar y castiga lo que debería recompensar”.
Dice que escribe cuando le pica la mano. ¿Le ha picado últimamente?
“Por suerte no me faltan picazones en la mano y escribo constantemente. Además, es lo único que más o menos me sale. A lo largo de mi vida quise ser muchas cosas que no pude. Quise ser santo cuando era chico, era muy místico, pero mi tendencia natural al pecado me lo impidió. Quise ser jugador de fútbol, como todos los uruguayos, pero era un pata de palo terrible. Quise ser pintor, dibujante, muchísimas cosas y trabajé en muchas. Fui obrero en una fábrica, cobrador, dibujante de letras, etcétera”.
¿Cuándo se dio cuenta que lo suyo era escribir?
“Cuando me di cuenta de que era un inútil total. Tenía que hacer algo en la vida, y la verdad es que la literatura me ha dado muchas alegrías, la certeza de que uno puede escribir de manera que las palabras que broten de una página toquen la cara de quien la está leyendo, como si las palabras tuvieran dedos, como un contacto real. No sé si me explico bien”.
Cuando uno lee sus libros se da cuenta de que no se encasilla en un género determinado…
“Por suerte creo que estoy fuera de los géneros. Y eso es el resultado de muchos años de trabajo en que fui descubriendo que lo mío era una síntesis de diferentes géneros. Una tentativa de síntesis para recuperar la unidad perdida del lenguaje humano. Entonces, no es clasificable porque, además, también hay rechazo a la mala costumbre de ponerle etiquetas a la gente en su frente, de encasillarlo todo. Cuando se habla de literatura política me pregunto si hay alguna literatura que no sea política. Si no hay alguna literatura que elija entre la libertad y el miedo. Lo mismo con las personas: nunca coinciden las etiquetas. Yo les disparo a las etiquetas. Y cuando me preguntan escritor de qué. Yo digo: de todo, de cualquier cosa. O cuando me dicen usted es poeta; respondo, no, no escribo poesía, o a lo mejor la escribo y no me doy cuenta, y eso me llena de alegría, porque la literatura que más me gusta es la que revela la poesía escondida”.

Alejandro Lavquen

Publicado en “Punto Final”, edición Nº 775

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Feb 14 2013

!FELIZ DIA DEL AMOR Y DE LA AMISTAD!

Publicado por Maggie Marín en En mi mundo

Un buen día pues este jueves para presentarles a la princesita de mis amores, Ana Victoria, que tiene 4 añitos. Es muy inteligente y mandona, pero es la felicidad de mi vida ¿No es linda esta niñita mía?

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Nov 14 2012

Noticias más censuradas. N° 19: Policía de NY siembra drogas para alcanzar cuotas de capturas

Publicado por Maggie Marín en En mi mundo

 

Por ERNESTO CARMONA

Un periodista de investigación documentó cómo el Departamento de Policía de Nueva York (NYPD) actúa fuera de la misma ley que se encarga de hacer cumplir. En octubre de 2011, un ex detective de narcóticos del NYPD atestiguó que vio regularmente a sus colegas colocar drogas en gente inocente como forma de alcanzar las metas de detenciones asignadas.

El polémico programa del NYPD llamado “Para y registra” invirtió 75 millones de dólares en 2010 en arrestar sospechosos de poseer cantidades mínimas de marihuana. Cada detención cuesta aproximadamente 1.000 a 2.000 dólares. Aunque el uso de restricciones ilegales y fuerza desproporcionada del NYPD al arrestar a pacíficos manifestantes Occupy recibió cierto seguimiento informativo, la brutalidad policial dirigida contra persona de color y origen latino continúa siendo sub-informada.

Esta noticia, destapada por el libro Censored 2013, fue publicada por John Del Signore en Gothamist, el 13 de octubre 2011, y complementa otro reporte de Jesse Levine, en AlterNet, 15 de marzo 2011. Esto fue lo que escribió Del Signore

“El ex detective Stephen Anderson testimonió así en un juicio: “La corrupción de la policía no se limitó a un solo equipo. De hecho, ¡es bastante amplia!”, como registró Daily News. Anderson, que trabajó en las divisiones de Narcóticos de Queens y Brooklyn Sur, fue llamado a testificar en el juicio contra el detective Jason Arbeeny, de Narcóticos Brooklyn Sur, acusado de falsificar documentos públicos y documentos profesionales.

“Anderson fue arrestado por ayudar a plantar cocaína a cuatro hombres en un bar de Queens, en 2008, en una práctica común conocida como flaking (descamación). Testificó el 12 de octubre 2011 para ayudar a un colega, el oficial Henry Tavarez, cuya tasa de arrestos (por la práctica llamada buy-and-bust), resultaba baja. “Había decidido darle a él [Tavarez] las drogas que lo ayudarían a salir para que él pudiera decir que tenía un buy”, testificó Anderson ante la Suprema Corte de Brooklyn.

“Anderson evitó ir a la cárcel al declararse culpable y aceptar declarar contra otros oficiales atrapados por el descalabro de la corrupción. (Los dos hombres que fueron sembrados (flaked) recibieron 300.000 mil dólares por un acuerdo con la Ciudad de NY (o Municipalidad, a la que pertenece el NYPD).

“‘La corrupción que observé… era algo que estaba viendo por montones, y era de los supervisores o agentes encubiertos e incluso de los investigadores’, declaró Anderson, según el Post. Cuando el juez Gustin Reichbach le preguntó cómo se sentía al involucrar a hombres inocentes, Anderson respondió: ‘Es casi como usted, no hay ninguna emoción con ello, cuando cargan sus cuerpos, ya que de todos modos van a estar fuera de la cárcel mañana, nada va a suceder de todos modos. Y no se preocupe por el señor Anderson, a causa de su declaración pactada, pues va a estar fuera de la cárcel en un par de años, de todos modos’.

“Como reacción al testimonio de Anderson, Gabriel Sayegh de la organización Drug Policy Alliance, dijo: ‘Una de las consecuencias de la guerra contra las drogas es que los policías se ven presionados a hacer un gran número de detenciones, y es fácil para algunos de los policías menos honestos plantar pruebas sobre personas inocentes. La guerra contra las drogas conduce inevitablemente a torcer a la policía y, además, las cuotas incentivan estas prácticas’.

¿El NYPD malgasta el dinero para que el alcalde fume su marihuana?

Jesse Levine informó en AlterNet (15 de marzo 2011) que Nueva York pierde 75 millones de dólares al año en arrestos por cantidades ínfimas de marihuana. Un nuevo estudio revela que desde 1996 el NYPD pasó de gastar de 500 millones a más de 1.000 millones de dólares en detener personas cargando menos de una onza de marihuana. En 2010 ese gasto fue de 75 millones. Levine escribió así:

“Tres miembros del Ayuntamiento de Nueva York se unieron a una conferencia de prensa de defensores y miembros de la comunidad en las escalinatas del Ayuntamiento, organizada por la Drug Policy Alliance y el Instituto para la Reforma y Alternativas de la Justicia de Menores, para lanzar el informe: “75 millones de dólares al año: Costo de los arrestos por marihuana en la ciudad de Nueva York”.

“El informe, preparado por el profesor Harry Levine y el abogado Loren Siegel, muestra que desde 1996 Nueva York pasó de gastar 500 a 1.000 millones de dólares en detener portadores de menos de una onza de marihuana. Cada arresto cuesta por lo menos 1.000 a 2.000 dólares, en una estimación conservadora, y en 2010 la policía hizo casi 1.000 arrestos por semana. A las 50.383 personas detenidas por marihuana ese año se le tomaron las huellas digitales, fotografías y la mayoría pasó 24 horas o más en la cárcel. En todos los casos, sólo la posesión de marihuana fue el único o el más alto cargo.

“La mayoría de las personas arrestadas por posesión no estaban fumando al momento de su detención, pero la policía encuentra la mayor parte de la marihuana que confisca a través de su polémica práctica de “parar y registrar”. En 2010 se registraron 600.000 “paradas y registros” y muchas otras no registradas. El Centro para los Derechos Constitucionales y la Unión de Nueva York por las libertades Civiles reclaman al NYPD por el sesgo racial tendencioso de los registros. Aunque los blancos jóvenes fuman marihuana en mayor proporción que los negros y los latinos, los latinos detenidos en Nueva York superan cuatro veces la tasa de los blancos, mientras los negros son detenidos a una tasa siete veces mayor que los blancos.

“Los defensores públicos encontraron que entre 2/3 y 3/4 de los arrestados fueron detenidos por marihuana que portaban en sus bolsillos o pertenencias. La policía obliga a la gente a mostrar su marihuana con sugerencias de perdón y buen trato. Cuando la gente saca un poco de marihuana de sus bolsillos atendiendo lo solicitado u ordenado, ya se encuentran bajo arresto. En barrios afro-estadounidenses como Bedford-Stuyvesant, Brooklyn, donde vivo, rutinariamente la policía revisa ilegalmente los bolsillos de los jóvenes sin permiso.

“El alcalde Bloomberg es famoso por haber admitido que fuma y disfruta la marihuana. Sin embargo, la policía de Bloomberg ha detenido a más personas por posesión de marihuana que los tres últimos alcaldes juntos. Desde que Bloomberg fue elegido en 2002, la policía de Nueva York arrestó a 350.000 personas por posesión de menos de 7/8 de onza de marihuana a un costo para los contribuyentes de 500 a 1.000 mil millones de dólares, o más.

“La información sobre toda persona arrestada ingresa en forma permanente a bases de datos criminales que fácilmente pueden encontrar en Internet los empleadores, arrendadores, bancos, agencias de crédito, juntas de concesión de licencias y escuelas. La posesión de marihuana puede tratarse como falta menor en los tribunales -al tenedor le administran usualmente un año de prueba- pero esa gente puede ser desalojada de una vivienda pública, negársele ayuda financiera para la universidad, resultar deportada e incluso perder la custodia de sus hijos, debido a que llevaban marihuana en su bolsillos en un barrio donde es común “parar y registrar”.

“Que el NYPD detenga a 50.000 personas al año para confiscar 50.000 petacas y pequeñas bolsas de marihuana parece ser un camino difícil y costoso para que Bloomberg obtenga su yerba”, terminó Levine.

Ernesto Carmona, periodista y escritor chileno.

Citas y referencias:
- John Del Signore, “NYPD Narcotics Detective Admits Cops Regularly Plant Drugs on Perps,” Gothamist, October 13, 2011, http://gothamist.com/2011/10/13/nypd_narcotics_detective_testifies.php.
- Jesse Levine, “New York City Wasting $75 Million a Year on Marijuana Arrests,” AlterNet, March 15, 2011, http://www.alternet.org/module/printversion/150263. http://www.mediafreedominternational.org/2011/11/21/new-york-police-plant-drugs-on-innocent-people-to-meet-arrest-quotas/
- http://www.mediafreedominternational.org/2011/04/04/new-york-city-wasting-75-million-a-year-on-marijuana-arrests/
Estudiante investigador Cary Escovedo (Sonoma State University)
Evaluador académico Sheila Katz (Sonoma State University)

 

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Sep 21 2012

¿Es Estados Unidos un imperio en decadencia?

Publicado por Maggie Marín en En mi mundo

Por Mark Urban, BBC

La pregunta sobre el poder global estadounidense genera todo tipo de opiniones. El argumento actual sobre el papel de Estados Unidos en el mundo es extraño.

Mitt Romney, el candidato republicano a la presidencia, dice que su país ha abandonado el liderazgo global y está quedándose relegado, pero no cree realmente que el país esté en un declive a largo plazo. Por el contrario, el presidente Barack Obama, insiste que su país “está de regreso”, pero parece tener dudas en privado sobre ello.

Estos dos hombres se han visto forzados, al menos en parte, a tomar estas posiciones por el debate presidencial.

El argumento de Romney es en esencia que Obama es un indeciso que ha otorgado poder innecesariamente a países como Rusia, China e Irán, y que está en peligro de enviar al país irremediablemente cuesta abajo.

El equipo del candidato republicano tiene que creer que su líder puede revertir esta tendencia, mientras Obama tiene que insistir en que no ha habido pérdida de poder o influencia.

Más allá de las contorsiones políticas que se esperan de ambos candidatos, lo cierto es que el debate se alimenta de actitudes políticas subyacentes.

Las encuestas sugieren que cuando se les pregunta si su país está “en declive”, entre el 60% y el 70% de los estadounidenses dice que sí.

En los últimos años, cientos de miles de libros han sido vendidos en Estados Unidos con un mensaje similar, lo que llevó a un crítico a comentar que “el declive tiene la misma fascinación para los historiadores que el amor para los poetas líricos”.

Balance militar

Las condiciones de este debate deben redefinirse. Por ejemplo, ¿se refiere el tema a la pérdida absoluta de poder por parte de Estados Unidos o a un incremento relativo en la proporción de la torta mundial que consumen otros?

En esencia, este argumento debate si China se ha convertido en el país más dinámico y exitoso y si superará a Estados Unidos.

De acuerdo con algunas estadísticas, el debate puede resolverse rápidamente: China se lleva la victoria en cuanto a la población y Estados Unidos alza el trofeo cuando se trata del número de portaaviones.

Casi todo el mundo está de acuerdo en que los estadounidenses todavía son preponderantes a nivel militar, aunque algunos expertos han mostrado su preocupación por las consecuencias a largo plazo del aumento en el presupuesto de defensa de China mientras cae el presupuesto del Pentágono.

Sin embargo, es claro que tras las altamente costosas guerras en Irak y Afganistán, la Casa Blanca está convencida de no utilizar los instrumentos militares.

De hecho, el presidente Obama ha reenfocado la atención y los recursos de su país a la economía, y argumentó en junio que “hemos gastado un billón de dólares en la guerra… ahora debemos invertir en el recurso más grande de Estados Unidos, nuestra gente…es hora de enfocarnos en construir la nación acá, en casa”.

Esto ha condicionado la actitud de Obama en relación con eventos en Siria y -algunos lo susurran en la Casa Blanca- también evolucionó hasta convencerlo totalmente de no ir a una guerra con Irán.

Introspección nacional

Pero entonces, si el país decide no utilizar el aspecto militar, ¿cuáles instrumentos de influencia le quedan?

Estados Unidos sigue siendo un poder creativo, desde Hollywood hasta Apple. Los estadounidenses todavía siguen confiados en su habilidad para innovar y conseguir una salida a la recesión, incluso a pesar de haber sido sacudidos por el fenómeno conocido como “recuperación sin empleo”.

Quienes rechazan la propuesta de que Estados Unidos está en declive, como el historiador Robert Kagan, creen que la situación actual se parece a otros periodos de introspección nacional.

En las décadas de 1920 o 1970, por ejemplo, una combinación de dificultades económicas y costosas guerras extranjeras produjo aislamiento o una confianza nacional vacilante.

“Si usted está buscando un superpoder neurótico, entonces Estados Unidos es el que busca”, me dijo Kagan.

Los argumentos de Kagan sobre la naturaleza cíclica de la actual situación y sobre el hecho de que no se trata de un declive para Estados Unidos han sido citados por ambos candidatos a la presidencia.

El analista también señaló que la proporción relativa de la economía global con que cuentan China, India o Brasil se ha incrementado de manera muy lenta.

Sin embargo, sí hay algunos elementos de la situación actual que son nuevos. Nadie está seguro de cómo puede afectar a largo plazo la deuda nacional, que está en US$6 billones y creciendo.

Los expertos más optimistas señalan que sólo un sexto está en manos de los gobiernos extranjeros, y los más alarmistas aseguran que el gasto del gobierno de Estados Unidos ahora depende en pedir dinero prestado de China.

La apuesta china

En los corredores del poder en Washington, la élite de la política exterior está nerviosa por la posibilidad de un atasco presupuestario continuo, en particular si Obama resulta reelegido -como muchos consideran probable- pero debe negociar con una Cámara de Representantes controlada por el Partido Republicano.

Cuando hablé la semana pasada con Strobe Talbot, el director del centro de pensamiento Brookings Institution, me advirtió que “nuestras políticas disfuncionales en Washington no pueden ayudar”.

Mientras muchos aseguran que no se debe temer la posibilidad de que China participe en un rescate a Estados Unidos, porque incrementaría la participación de ese país en la recuperación estadounidense, también es claro que el público en ambos países se siente incómodo con esta interdependencia.

La campaña de Romney ha estado respondiendo a estos temores, al insistir en que una de sus primeras decisiones al asumir el cargo sería declarar culpable a China de prácticas comerciales injustas.

Los países ya están tan conectados que esa posibilidad incomoda a muchos.

Richard Armitage, el subsecretario de Estado bajo la presidencia de George W. Bush, dijo que “tener de entrada una mala relación con China no es una manera esperanzadora de tratar de proteger nuestros intereses”.

Armitage también calificó de “incomprensible” la descripción de Romney -el candidato de su propio partido- sobre Rusia, país que considera la principal amenaza para la seguridad estadounidense.

Mientras Romney ha generado controversia recientemente por sus errores, es justo decir que cuando se refiere a China, Obama ha estado enfocando o ajustando sus políticas sobre relaciones comerciales con ese país para acercarlas a las que defienden sus críticos.

Esta semana sugirió que puede introducir nuevos aranceles a las importaciones automotrices de China y ya ha subido silenciosamente los impuestos a otros productos manufacturados.

Comparaciones con Reino Unido

Todos los historiadores involucrados en el debate sobre el declive están de acuerdo en que la época del Imperio Estadounidense no puede seguir por siempre. Después de todo, los grandes poderes surgen y caen.

Muchos intentan establecer dónde creen que Estados Unidos se encuentra ahora en términos del pasado imperial británico.

Los más pesimistas tienden a ver analogías con la primera parte del siglo XX, después de la guerra de los Boer y antes del cataclismo de 1914.

Es claro que hay similitudes entre el debate británico sobre el declive durante ese periodo y la actual introspección estadounidense.

Incluso si uno acepta esa visión, fue sólo hasta la década de 1940 y la Segunda Guerra Mundial que Estados Unidos pudo eclipsar a Reino Unido como el poder militar más grande del mundo.

Los optimistas se refieren incluso a épocas anteriores. Cuando le pregunté a Kagan dónde ubicaría a Estados Unidos en términos británicos, respondió con un brillo en el ojo “oh, alrededor de 1840″, antes de aceptar que China puede sobrepasar a Estados Unidos durante la vida de alguien que sea hoy un niño pequeño.

Kagan se mostró preocupado por el fracaso para controlar el déficit presupuestario y la posible aceleración de este proceso. Dice que si los billones continúan subiendo, simplemente atender la deuda desplazará tipos más productivos de gasto, lo que crearía un espiral nacional descendente.

Tal vez el momento del declive británico que los políticos estadounidenses deberían estar mirando es 1956. Durante la crisis causada por la invasión anglo-francesa de Egipto, Estados Unidos detuvo el choque al amenazar con cerrarle el grifo a la economía británica.

Esto marcó el final de la habilidad británica de actuar como un poder global independiente, y fue la deuda del país con Estados Unidos la causante.

Nadie cree que China pueda crear un “momento Suez” próximamente. Y, por supuesto, es esa impresión de que la hora de la verdad entre los dos rivales imperiales está en algún punto del futuro la que les permite a los candidatos a la presidencia evitar una discusión demasiado explícita del declive estadounidense.

Pero el impulso de evitar debates explícitos sobre el manejo de un imperio cuesta abajo puede simplemente estar acercando ese día temido.

Tomado de BBC Mundo

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