Abr 25 2013
La verdad sobre Boston: La “conexión chechena”, Al Qaeda y los atentados del maratón
Por Michel Chossudovsky
Una nueva leyenda se desarrolla: “La conexión chechena” está
amenazando a Norteamérica, la cosecha del islamismo de la Federación Rusa se “exporta a EEUU”
Nueve mil policías fuertemente armados, incluyendo los equipos de
SWAT, fueron desplegados en una cacería para capturar a un estudiante
de 19 años de la Universidad de Massachusets, después de que su hermano
Tamerlan Tsarnaev, el presunto autor intelectual del atentado
terrorista en el maratón de Boston fuera muerto a tiros por la policía
al parecer tras una persecución de coches con dispararos a la policía.
Antes de la realización de una investigación de la policía, el
estudiante de 19 años ya ha sido designado como “culpable”. El
principio jurídico fundamental de la “inocencia hasta que se demuestre
su culpabilidad” ha sido desechado. En palabras del Presidente Obama
(un graduado de la facultad de derecho de Harvard), el estudiante de
19 años de edad, es “culpable” de crímenes aberrantes (sin pruebas y
antes de ser acusado en un tribunal de justicia):
“Cualquiera que sea la agenda de odio que llevó a estos hombres
[sospechosos] a cometer tales actos atroces no puede prevalecer. Lo
que pensaron que podrían lograr, ya han fracasado …. ¿Por qué los
jóvenes que crecieron y estudiaron aquí como parte de nuestras
comunidades y nuestro país recurren a este tipo de violencia?”.
Junto con el presunto ántrax en Washington DC, que misteriosamente
apareció inmediatamente después de la tragedia de Boston, Washington y
los medios de comunicación han puesto de relieve los vínculos de los
hermanos Tsarnaev con la insurgencia yihadista de Chechenia.
De acuerdo con el ‘Wall Street Journal’, citando la opinión de
expertos académicos:
“… El contexto de fondo de la familia Chechena es tal vez una parte de
lo que los llevó [a los dos sospechosos] a hacer lo que hicieron”,
dijo Lorenzo Vidino, experto en militantes chechenos en el Centro de
Estudios de Seguridad en Zúrich “. … Un perfil en las redes sociales
Vkontakte que parece pertenecer a Dzhokhar Tsarnaev incluye una
propaganda de un clip yihadista sobre el rally a Siria para luchar
junto a los rebeldes, citando dichos del Profeta Muhammad. Da la
casualidad de que los combatientes yihadistas extranjeros en Siria son
reclutados por los EEUU y sus aliados como está ampliamente
documentado. (‘Wall Street Journal’, op cit.)
Lo que implica esto es que incluso si los sospechosos no están
vinculados a una red de extremistas musulmanes, su “background” es
decir su patrimonio cultural y el hecho de ser musulmanes los incita
-como es natural- para cometer actos de violencia. ¿De qué manera este
concepto, que habitualmente asocia a los musulmanes con el terrorismo,
repetido hasta la saciedad en la cadena de noticias occidental, afecta
a nuestra mentalidad?
Mientras que la identidad y los motivos de los sospechosos están
siendo examinados por los investigadores policiales, los hermanos
Tsarnaev ya están clasificados, sin evidencia que lo apoye, como
“musulmanes radicales”. Al otro lado de la tierra, los musulmanes
están siendo calumniados y demonizados. Una nueva ola de islamofobia
se ha puesto en marcha.
La creación de una nueva leyenda: “La conexión chechena”
Una nueva leyenda se desarrolla: “La conexión chechena” está
amenazando a Norteamérica, la cosecha del islamismo de la Federación
Rusa se “exporta a Estados Unidos”. Plasmada en los tabloides de
noticias en los Estados Unidos, los atentados de 15 de Abril en el
Maratón de Boston, en el Día de los Patriotas, han sido comparados
implacablemente como el 11 de septiembre de 2001.
De acuerdo con el Consejo de Relaciones Exteriores:
“Las fuerzas de seguridad y policía en todos los niveles han hecho
avances en la vigilancia desde el 11 de septiembre de 2001, pero
persisten los riesgos de seguridad. Muchos expertos antiterroristas
llaman a establecer un enfoque renovado en la capacidad de Estados
Unidos para resistir y recuperarse de incidentes de este tipo …”
¿Está la tragedia de Boston siendo utilizada por Washington para
marcar el comienzo de una nueva oleada de medidas del estado policial
dirigidas contra las diferentes categorías de “terroristas domésticos?
¿Se utiliza este evento catastrófico para fomentar la reacción pública
contra los musulmanes?
¿Se está utilizando para construir la aceptación de santa de la
cruzada Americana iniciada durante el gobierno de Bush, dirigida
contra una serie de países musulmanes, que supuestamente son enclaves
“terroristas islámicos”?
Según el poderoso Consejo de Relaciones Exteriores (que ejerce una
profunda influencia tanto en la Casa Blanca como en el Departamento de
Estado), los atentados de Boston una vez más “aumentan el espectro del
terrorismo en territorio de EEUU, poniendo de relieve la
vulnerabilidad de una sociedad libre y abierta”. (Ibid)
Las soluciones propuestas contra el terrorismo en lugar de hacer
cumplir la ley civil, implican la Ley Marcial y la suspensión de las
libertades civiles. En palabras del Secretario de Estado, John Kerry,
“Creo que es justo decir que toda esta semana hemos estado en una
confrontación muy directa con el mal”.
El consenso de los medios de comunicación (incluido el de Hollywood)
es que Estados Unidos está nuevamente bajo ataque. Esta vez, sin
embargo, los presuntos autores son “terroristas musulmanes” no
procedentes de Afganistán o Arabia Saudita, sino de la Federación de
Rusia:
Si se establece una conexión entre los presuntos bombardeos del
maratón y los separatistas chechenos, sería la primera vez que los
militantes de la ex república soviética han lanzado un ataque mortal
fuera de Rusia. (Chechen insurgents deny any link to marathon bombing.
‘U.S. News’)
“La conexión chechena” se ha convertido en un nuevo consenso en los
medios de comunicación. La Patria Americana está potencialmente
amenazada por terroristas musulmanes de la Federación de Rusia, que
tienen vínculos con Al Qaeda. También hay un programa de política
exterior detrás de los atentados. La Casa Blanca ha dado a entender
que si los “hermanos chechenos” tenían vínculos con el islamismo
radical, el gobierno “podría ampliar los esfuerzos de recolección de
inteligencia en el extranjero, así como ampliar las medidas de
vigilancia y de investigación en los Estados Unidos.” Por otra parte,
la nueva narrativa terrorista ahora involucra a los jihadistas de la
Federación de Rusia en lugar de los del Medio Oriente.
Hay implicaciones geopolíticas. ¿La conexión chechena será utilizada
por la administración como pretexto renovado para presionar a Moscú?
¿Qué tipo de propaganda es probable que surja de los medios?
Al Qaeda y la CIA
El público estadounidense es inducido a error. Los informes de los
medios omiten cuidadosamente los orígenes históricos del movimiento
yihadista Checheno y sus vínculos generalizados con la inteligencia de
EEUU
El hecho es que el movimiento yihadista es una creación de la
inteligencia de EEUU, que también ha dado lugar al desarrollo del
“Islam político”. Mientras que el papel de la CIA en apoyo a la jihad
islámica (incluyendo la mayoría de las organizaciones afiliadas a Al
Qaeda) está ampliamente documentado, también hay evidencias de que el
FBI secretamente ha equipado e incitado a terroristas dentro de los
EEUU (James Corbett, The Boston Bombings in Context: How the FBI
Fosters, Funds and Equips American Terrorists, ‘Global Research’ April
17, 2013 )
La agenda de la CIA a partir de la década de 1970 era reclutar y
entrenar a yihadistas “luchadores por la libertad” (muyahidines) para
librar una “guerra de liberación”, dirigida contra el gobierno secular
pro-soviético de Afganistán.
La “Jihad Islámica” (o guerra santa contra los soviéticos) se
convirtió en una parte integral de la estrategia de inteligencia de la
CIA. Fue apoyada por los Estados Unidos y Arabia Saudita, con una
parte significativa de los fondos generados por el comercio de drogas
del Triángulo Dorado:
“En marzo de 1985, el presidente Reagan firmó la Directiva de Decisión
de Seguridad Nacional 166 … que autorizó la intensificación de la
ayuda militar encubierta a los muyahidines, y dejó en claro que la
guerra secreta afgana tenía un nuevo objetivo: derrotar a las tropas
soviéticas en Afganistán a través de acciones encubiertas y fomentar
una retirada soviética. La nueva ayuda encubierta EEUU comenzó con un
dramático aumento en el suministro de armas – un aumento constante de
65.000 toneladas anuales para el 1987 … así como un “flujo incesante”
de especialistas de la CIA y el Pentágono, que viajaban a la sede
secreta del ISI (Servicios de Inter Inteligencia) de Pakistán, en la
carretera principal cerca de Rawalpindi, Pakistán. Allí, los
especialistas de la CIA, se reunían con funcionarios de inteligencia
paquistaníes para ayudar a planificar las operaciones de los rebeldes
afganos.” (Steve Coll, ‘The Washington Post’, 19 de julio de 1992.)
Mujahideenes de un gran número de países musulmanes fueron reclutados
por la CIA. También fueron reclutados yihadistas de las repúblicas
musulmanas (y regiones autónomas) de la Unión Soviética (Para un
análisis más detallado véase “Al Qaeda y la ‘guerra contra el
terrorismo’”, Global Research)
Tomado de La Haine.org








