América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Archive for Julio 10th, 2012

Jul 10 2012

Manual de autoayuda para los golpes de Estado suaves

El libro de Gene Sharp, traducido a 30 idiomas, es la nueva Biblia de los desestabilizadores.

Por Walter Goobar

Un motín policial en Bolivia pareció ser la antesala de un golpe de Estado contra el gobierno de Evo Morales. El conflicto comenzó el 18 de junio con una huelga de mujeres de policías y continuó con un alzamiento de los uniformados de baja graduación. Hubo todo tipo de desbordes, incluyendo el saqueo de una oficina de inteligencia, destrucción de cuadros presidenciales pistola en mano e insultos a Evo Morales, llamado “pisacoca” por los amotinados concentrados amenazantes frente al Palacio Quemado.
La asonada policial no pasó a mayores, pero diversos analistas coinciden en que se estaba construyendo un escenario para un golpe de Estado “suave”, una nueva modalidad de desestabilización fabricada en los laboratorios de la Central de Inteligencia de Estados Unidos (CIA) que ya ha sido experimentada en Europa del Este y Venezuela. Esta recreación del golpe como método para interrumpir procesos de amplia participación popular, ha sido concebida por intelectuales como el politólogo estadounidense Gene Sharp, autor de una biblia de desestabilización que ha sido traducida a 30 idiomas. Concebido como un manual de autoayuda para la desestabilización, los consejos de Sharp implican la puesta en marcha de varias fases, desarrolladas incluso simultáneamente, que van desde el ablandamiento, deslegitimación, calentamiento de la calle, hasta la fractura institucional.
La estrategia golpista –basada en el opúsculo de Sharp De la dictadura a la democracia– se ejecutó con éxito en el derrocamiento del presidente georgiano Eduard Shevarnadze, en noviembre de 2003, y la ascensión al poder de Viktor Yuschenko en Ucrania, en diciembre de 2004.
En América latina la estrategia del “golpe suave” se ha registrado a través de cinco modalidades. Ha triunfado en Honduras (2009) y Paraguay (2012), pero ha fracasado en Venezuela (2002), Bolivia (2008 y 2012) y Ecuador (2010).
Según el periodista Hugo Moldiz Mercado, la policía boliviana se ha convertido para la embajada de Estados Unidos en otro de sus factores principales para la subversión desde que fracasó el intento de la derecha de involucrar a las fuerzas armadas en sus planes desestabilizadores durante el período 2006-2009.
Esta estrategia hacia el aparato encargado de garantizar el orden público interno –que históricamente ha tenido una relación carnal con la CIA, la DEA y el FBI–, se maneja por control remoto desde Buenos Aires. Ocurre que luego de varias expulsiones de personal militar y de la DEA de Bolivia, Venezuela y Ecuador por injerencia en los asuntos internos y actividades de espionaje, muchos de esos funcionarios han sido reasignados en la Embajada de los Estados Unidos en Buenos Aires, que ya no cuenta con espacio físico para tantos militares y agentes antidrogas.
Para todos esos oficiales de las diversas ramas de inteligencia estadounidense que –tras ser expulsados de sus destinos originales–, hoy se disputan los escritorios y los sillones en Buenos Aires, el libro de Sharp es un credo. La experiencia de Ucrania, Georgia, Venezuela, Ecuador y la de Bolivia, que experimentaron la fuerza del “golpe suave”, confirma el uso que los conductores de la desestabilización hacen de climas construidos por medio de la manipulación de criterios informativos.
El politólogo Gene Sharp, al que se le atribuye la autoría de la estrategia detrás del derrocamiento del gobierno egipcio, propone 198 “armas no violentas”, las que van desde el uso de colores y símbolos hasta funerales simulados y boicots.
Sharp ha tenido que enfrentar acusaciones de pertenecer a una organización de fachada de la CIA y el presidente de Venezuela, Hugo Chávez, utilizó su programa semanal para advertirle al país que Sharp era una amenaza a la seguridad nacional.
Su contribución al derrocamiento de Slobodan Milosevic, en Serbia, en 2000, lo catapultó a toda Europa del Este, Sudamérica y Medio Oriente. De acuerdo con Sharp, la estrategia del “golpe suave” puede desarrollarse por etapas jerarquizadas o simultáneamente de la siguiente manera.
1ª etapa: ablandamiento, empleando la Guerra de Cuarta Generación: desarrollo de matrices de opinión centradas en déficit reales o potenciales, cabalgamiento de los conflictos y promoción del descontento, promoción de factores de malestar, entre los que destacan: desabastecimiento, criminalidad, manipulación del dólar, lockout patronal y otros, denuncias de corrupción, promoción de intrigas sectarias y fractura de la unidad.
2ª etapa: deslegitimación: manipulación de los prejuicios anticomunistas, impulso de campañas publicitarias en defensa de la libertad de prensa, derechos humanos y libertades públicas, acusaciones de totalitarismo y pensamiento único, fractura ética-política.
3ª etapa: calentamiento de la calle: cabalgamiento de los conflictos y fomento de la movilización de calle, elaboración de una plataforma de lucha que globalicen las demandas políticas y sociales, generalización de todo tipo de protestas, exponiendo fallas y errores gubernamentales, organización de manifestaciones, trancas y tomas de instituciones públicas que radicalicen la confrontación
4ª etapa: combinación de diversas formas de lucha: organización de marchas y tomas de instituciones emblemáticas, con el objeto de coparlas y convertirlas en plataforma publicitaria, desarrollo de operaciones de guerra psicológica y acciones armadas para justificar medidas represivas y crear un clima de ingobernabilidad, impulso de campaña de rumores entre fuerzas militares y tratar de desmoralizar a los organismos de seguridad
5ª etapa: fractura institucional: sobre la base de las acciones callejeras, tomas de instituciones y pronunciamientos militares, se obliga la renuncia del presidente.

Tomado de Miradas al Sur

Domingo 8 de julio de 2012

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Jul 10 2012

Toti no es más un desaparecido

Publicado por Maggie en En Nuestra América

Victoria Montenegro con una foto de su padre. Ella recuperó su identidad el año pasado. El Equipo de Antropología Forense identificó ahora los restos de su padre, enterrados en 1976 como NN en Uruguay.

Por  Felipe Deslarmes

Habría que inventar una nueva palabra para poder expresar lo que siento por las Abuelas de Plaza de Mayo, porque ‘amor’ queda chica.” La frase fue dicha a Miradas al Sur por la nieta recuperada Victoria Montenegro. Es que gracias al trabajo del Equipo Argentino de Antropología Forense (Eaaf) se pudieron identificar en Colonia, Uruguay, los restos óseos de su padre, Roque Orlando Toti Montenegro, militante desaparecido el 13 de febrero de 1976. Desde mediados de ese año había sido enterrado como NN.
El miércoles Victoria dio una conferencia de prensa en la sede de Abuelas de Plaza de Mayo, junto a Estela Carlotto y uno de los investigadores del Eaaf, Carlos Somigliana. “A mi papá lo tiraron al Río atado a un bloque de cemento, pero su cuerpo salió a flote, apareció en la costa y 36 años después nos permitió reconocerlo”, dijo Victoria a este diario. “Tenía 20 años cuando lo secuestraron y desaparecieron. La edad que hoy tiene mi hijo mayor”, agregó. “En la historia de un país, 36 años no son nada, pero en ese tiempo a mi papá el Estado lo aniquiló nada más que por hacer lo que sus nietos hoy hacen gracias a que hay otras personas en ese mismo Estado.”
Por su parte, Carlotto remarcó allí que “la verdad a veces provoca dolor, pero siempre suma fuerzas para seguir” y que ahora Victoria sus familiares iban a poder hacer el duelo.
“Por el tipo de instrucción que recibí, siempre fui muy dura. Siempre se me reprimió el llanto, no tenía que mostrar debilidad. Pero encontrar sus huesos, verlos, me hizo entender que detrás de la idea que me formé de mi padre había un ser humano de carne y hueso, de quien no pude conocer sus abrazos. Me sentí una niña y lloré, contenida por Estela. Cuando vi las imágenes de la conferencia me costó reconocerme en esa situación.”
Victoria recuperó su identidad gracias al trabajo realizado por Abuelas. No resultó fácil: la denuncia la hicieron sus abuelos en 1988 y no fue hasta el año pasado que ella pudo reconocerse como quien es. “El miedo se fue con María Sol, yo soy Victoria”, dijo luego de un período de transición donde incluso festejaba los dos cumpleaños: el verdadero y el impuesto. Sus abuelos murieron sin conocerla.
Su caso había pasado por 13 jueces hasta que llegó al juez Roberto Marquevich. Victoria aceptó por su cuenta hacerse un análisis “para demostrar que no era hija de subversivos”. Los resultados fueron clarísimos: un 99,9 por ciento la daba como hija de Montenegro y Torres. Cuando el juez se lo confirmó, ella gritó: “Me quedo con el 0,1 por ciento”. Recién esa noche su apropiador le dijo que sus padres habían muerto en un enfrentamiento y le entregó el arma con la que –le dijo– él los había matado. Entonces, ella lo abrazó y le dijo que era “un ángel que había amado al hijo de su enemigo”. La historia real sería bien distinta.
Roque era el menor de ocho hermanos. Con el mayor tenía una diferencia de 20 años. Hizo falta mucho tiempo, charlas, e investigaciones para que Victoria pudiera reconstruir la figura de sus verdaderos padres. Toti había nacido en Metán, Salta. Se involucró en las luchas estudiantiles e ingresó en el Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP). Compartió su pasión con Hilda Ramona Torres y de allí, el 31 de enero de 1976, nació Hilda Victoria Montenegro. Pocos días después, el 13 de febrero, en un operativo militar fue separada de sus padres, a los que desaparecieron.
El coronel del Ejército Hernán Tetzlaff, El Gordo José, había estado a cargo del operativo y era jefe del grupo de tareas de El Vesubio. Tetzlaff decidió quedarse con Victoria y junto a su esposa, Carmen Eduartes, la inscribieron como suya bajo el nombre María Sol, gracias a un certificado falso expedido por el médico Juan Carlos Zucca.
Roque fue arrojado en uno de los vuelos de la muerte el 14 o 15 de mayo de 1976, pero su cuerpo apareció en las costas uruguayas y fue enterrado como NN en el cementerio de Colonia durante 26 años. Recién en 2002 sus restos fueron inhumados y en agosto de 2011 pudieron ser identificados. La madre de Victoria Montenegro sigue desaparecida.
El lunes último, Victoria y sus hijos depositaron provisoriamente los restos de su padre en la Iglesia de la Santa Cruz. “Hoy sus restos no están en el fondo del mar como algunos quisieron, sino que están en la iglesia que dio asilo a tantos refugiados y donde se conformó Madres. Sus restos están junto a un crucifijo con la sangre del obispo Angelelli y un trozo de género de la camisa del padre Mugica”. En agosto, fecha del cumpleaños de Roque, trasladarán sus restos a su amada Metán.

Domingo 27 de mayo de 2012

Victoria pudo ser Marcela

Por Laureano Barrera

Siento que soy yo misma, siento que pude volver– confiesa, del otro lado del teléfono, Victoria Montenegro.
Pudo volver. Porque Hilda Victoria –como la llamaron Hilda Ramona Torres y Roque Orlando Montenegro, militantes del ERP– fue siempre, pero desde los trece días de vida, el agente de inteligencia del Ejército que comandó el operativo en su casa de Boulogne, Herman Tetzlaff, la arrancó de su historia y durante 25 años había sido María Sol Tetzlaff.
–Me hago cargo de lo que pasó en esos años, no los borré, pero la verdad es que de María Sol no quedó nada– remata Vicki.
Tetzlaff, jefe de los grupos de tareas de El Vesubio, le contaba los detalles de los revientes a las casa de militantes, y también de sus muertes. Fue tan hondo el entuerto de su crianza –¿o cautiverio?–, tanto le envenenaron el deseo, que en el segundo semestre de 1999, con el resultado de los estudios de ADN sobre la mesa de un restorán, Victoria respondió con gratitud la confesión de Tetzlaff del asesinato de Hilda y Roque: sus padres.
–Quedate tranquilo, papá. Vos sos como un ángel que tiene la grandeza de criar al hijo del enemigo como propio– le dijo. Victoria evoca esas postales crudas, en las que su vida era “la Patria y la causa”, en una charla con Miradas al Sur:
–Una vez dije que si tenía sangre subversiva me cortaba las venas. Yo me sentía protegida por Herman, y ahora entiendo que lo que me inculcaban realmente era odio, no era otra cosa.
La verdad resultó un viento incontenible. Con el tiempo, Victoria entendió que su tragedia no habían sido los subversivos ni su guerra, y aún con sus contradicciones –“yo cuidé a Herman hasta el último día y no me arrepiento, porque lo hice con el corazón”–, reubicó la virtud y la vileza donde iban. Y el lunes pasado, cerró el círculo con uno de los testimonios más valientes y conmovedores que se haya oído: pudo volver.

Los Bergesios de Tetzlaff. La investigación judicial que la devolvió a su sangre, tiene grandes similitudes con la ya interminable causa Noble. La incapacidad de las víctimas de entender que son eso: víctimas. El papel ruin, de abogados defensores, al que los empujan sus (presuntos) apropiadores. Y sobre todo, la imperdonable dilación de los jueces y camaristas.
La causa de Victoria tramitó casi catorce años: la denuncia inicial de Abuelas fue el 29 de enero de 1988. Desde el 15 de septiembre de ese año hasta principios de los ’90, después de un conflicto de competencia, la causa fue instruida por Alberto Piotti, juez federal de San Isidro. Piotti ganaría notoriedad con la televisación de sus operativos más resonantes, en los que lucía la piel aceitunada de los soles de Punta del Este y las huellas de trasnoches en sus boites. Con el tiempo, se transformaría en un hombre incondicional de Eduardo Duhalde, que lo promovió a la diputación provincial primero, y ya como gobernador, a la Secretaría de Seguridad, donde dejó actuar a sus anchas a los capos policiales de la Maldita Bonaerense: el polaco Klodzik y el gordo Mario Naldi.
Victoria recordó el lunes –sin precisión– que a fines de los ’80, un juez de Morón mandó a llamar a Tetzlaff y sacó del cajón un expediente: “Las viejas ya están empezando a molestar”, le dijo. En diálogo con este semanario, la nieta corroboró que era el juez a cargo de la causa, y le agregó “que se quede tranquilo, que él la iba a manejar”. No recuerda su nombre ni su cara: eran épocas de Piotti, aunque no era juez de Morón sino de San Isidro.
Piotti ya tenía prontuario: promediando los ’90, era el juez que instruía las causas contra el Mayor Norberto Bianco y el ex Side Miguel Furci, que escaparon a Paraguay con niños apropiados días antes de que los detuvieran. Los querellantes sospecharon que la información se filtraba del juzgado, y lo denunciaron, aunque no pudieron probarlo. Durante la dictadura, Piotti fue secretario de Jorge Muller en la causa en que entregaron un hijo de desaparecidos a un amigo del juez, mientras sus abuelos biológicos reclamaban su tenencia.
Cuando asumió Marquevich, la causa empezó a moverse. Declararon los apropiadores y en 1993, María Sol se extrajo sangre. La muestra la excluyó de los Tetzlaff, pero no bastó para saber a qué familia pertenecía. En 1998, Tetzlaff fue detenido por falsificación de documentos, pero salió a los tres meses gracias a los abogados –ahora se sabe– que pagó el fiscal Juan Romero Victorica. En septiembre de ese año, el juez pidió otra muestra de sangre y como María Sol se negó, ordenó la toma compulsiva.
En diciembre, luego de una audiencia con la joven, la Cámara de San Martín –integrada por Jorge Barral, Hugo Fossati y Narciso Lugones– revocó la orden de Marquevich. Tetzlaff le había advertido a Victoria sobre la Cámara: “Uno es zurdo, y dos, de los nuestros”. Victoria se dio cuenta en aquella cita quién era quién: el zurdo era Lugones.
En 1999, el desarrollo de las técnicas del Hospital Durand permitió utilizar un remanente de la sangre original: se supo que María Sol era Victoria. El 13 de agosto de 2001, Marquevich condenó a Tetzlaff a ocho años de prisión y absolvió por insanía su esposa María del Carmen Eduartes. Victoria develó también, que cuando Marquevich encarceló a Ernestina, su apropiador y los abogados quisieron destituirlo, pero no se atrevieron. Sí Ernestina. Quizás sea esa la frontera entre la verdad y la mentira.

• Las trampas del fiscal
En su declaración del lunes, en el juicio por el Plan Sistemático de robo de bebés, Victoria Montenegro Torres consideró que era el momento de hacer público uno de los secretos de su familia apropiadora mejor guardados: que el fiscal de Casación, Juan Martín Romero Victorica, le filtraba información a Herman Tetzlaff sobre la causa judicial en la que se lo investigaba. “Él llamaba a casa y le daba información”, declaró. Agregó que el homicida decía que el fiscal apoyaba su “causa”, y pasaba tardes enteras en el quinto piso de Comodoro Py.
Paradojas de un Poder Judicial añejo, cuyos miembros empiezan a emerger con una complicidad manifiesta en la apropiación de bebés: Romero Victorica –que acopia una profusa jurisprudencia favorable a los miembros de las fuerzas de seguridad, como el pedido de nulidad para los condenados Jorge Bergés y Miguel Etchecolatz–, por el cargo que ocupa, deberá dictaminar sobre los análisis inmunogenéticos que deben resolverse en Casación en la causa de los Noble Herrera. También deberá intervenir el juez Gustavo Mitchell, que amenazó a Estela Carlotto –como lo denunció en su declaración pasada– cuando era juez de menores.
La revelación de Victoria despabiló mecanismos olvidados: el Procurador General, Esteban Righi, intimó a Romero Victorica a un plazo perentorio de cinco días para hacer su descargo, para luego dar intervención “al Consejo Evaluador”, que podría hasta podría requerir su juicio político. Además, se abrió una causa penal para dilucidar si el fiscal Romero Victorica, ayudó a Tetzlaff a eludir la justicia cuando se lo investigaba por apropiación de menores, más aún si, como sostiene Victoria, el Potro –que era íntimo de la familia apropiadora: católica, apostólica y cristiana- sabía cuál era la suerte que habían corrido sus padres.
Romero Victorica, estando investigado, debería apartarse: de lo contrario, podría ser causal de sanción administrativa y hasta de destitución. De lo contrario, desde Abuelas de Plaza de Mayo anuncian que lo recusarán.

Sábado 30 de abril de 2011

Tomados de Miradas al Sur

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Jul 10 2012

El juicio que ganaron los nietos

Publicado por Maggie en En Nuestra América

La Justicia condenó a 9 represores por el plan sistemático de robo de bebés durante la dictadura. Se tuvieron en cuenta 35 casos de niños apropiados. La voz de muchos de ellos, hoy jóvenes restituidos, fue determinante en el debate oral. En la foto, Videla y Bignone escuchan las sentencias

Laureano Barrera y Raúl Arcomano

Estas fueron, una por una, algunas de las últimas palabras de Jorge Rafael Videla: “Lo que sí es cierto es que todas las parturientas, aludidas por la querella así como por la fiscalía, a quienes respeto como madres, eran militantes activas de la maquinaria del terror a la que hice referencia, y muchas de ellas usaron a sus hijos embrionarios como escudos humanos al momento de operar como combatientes.” Las pronunció hace una semana y media y fueron la piedra angular de su alegato: el hombre que más muerte carga sobre sus espaldas repitió su libreto sin que se le moviera un pelo.
“¿Cómo me puedo sentir después de esa declaración?”, se pregunta Guillermo Pérez Roisinblit, uno de los 105 nietos restituidos. Su abuela, Rosa, es la vicepresidenta de Abuelas de Plaza de Mayo. “Es aberrante que lo diga una persona que ni siquiera le dio derecho a mi madre, por ejemplo, de demostrarme todo el amor que me tenía, con el que yo había sido concebido. Mis viejos tenían un proyecto, veían un futuro. Me habían puesto mi nombre mucho antes de que yo naciera”.
Los padres de Guillermo Rodolfo Fernando, José Manuel Pérez y Patricia Roisinblit, se conocieron en la columna oeste de Montoneros. Él era oficial combatiente, ella activaba en el área de Sanidad. En junio de 1977 nació la primogénita, Mariana Eva. José fue secuestrado el 6 de octubre de 1978 por una patota de la Fuerza Aérea, en su juguetería de Martínez. El mismo día, en su casa de Palermo, chuparon a Patricia y dejaron a Mariana en la casa de un primo. Patricia estaba casi en fecha y fue trasladada a la Esma: entre las sombras, el 15 de noviembre de 1978 dio a luz a su segundo hijo, asistida por el obstetra del Hospital Naval Jorge Luis Magnacco.
Un día antes del diálogo telefónico con Miradas al Sur, a las 18.31 del atardecer del jueves, Guillermo presenció la condena del Tribunal Oral Federal Nº 6: medio siglo de cárcel para el dictador, como uno de los responsables del plan para robar y apropiar a los hijos de los militantes desaparecidos. “Yo no necesitaba que la Justicia me confirmara que hubo un plan sistemático de robo de bebés, porque yo soy una prueba viviente de ese delito atroz. Muchos de los nietos restituidos nos conocimos de chicos. Sabíamos bien que no éramos casos aislados”.
La mañana de la sentencia, sin afanes premonitorios, Guillermo se presentó a rendir el final de Derecho Civil 1, del segundo año de abogacía. “El profesor me destrozó. Tenía la cabeza, obviamente, en otro lado. Era un momento de nerviosismo, porque yo sabía en el fondo que iban a ser condenados, lo que quería saber era cuántos años, y cuáles eran los fundamentos del tribunal.”
Para los fundamentos deberá esperar hasta el 17 de septiembre. En cuanto a las penas para el resto de los acusados, tuvieron matices, y en algunos casos, Abuelas y muchas de las víctimas creen que no fueron lo severas que deberían haber sido: 40 años para el ex comandante de Operaciones Navales Antonio Vañek, 30 años para el marino Jorge El Tigre Acosta, 20 años para el ex general Santiago Omar Riveros, 15 años para el último dictador, Reynaldo Benito Bignone. Igual que el apropiador Víctor Gallo, 14 para Juan Antonio Azic por la apropiación de la diputada Victoria Donda, 10 años para Magnacco y sólo 5 para Susana Colombo, apropiadora de Francisco Madariaga. Fueron absueltos el ex almirante Rubén Omar Franco y el ex agente de inteligencia Eduardo Ruffo.
En 2000, una joven se le acercó a Guillermo con un libro marcado y una carta. Era Mariana Eva, su hermana. Una denuncia anónima la había animado. En junio, un expeditivo análisis en Estados Unidos corroboró el parentesco. Pero para Guillermo el proceso no fue fácil. En 2001, aturdido por ese pasado nuevo, pedía en el diario La Nación “ser hijo de mis padres, no de gente que no conocí”.
Once años más tarde, revela la intimidad de aquella doble página en el diario de los Mitre. “Me llamaron para hablar porque mi apropiador había caído preso, y por la posibilidad de que quedara detenida mi apropiadora, como al final resultó ser. Yo estaba enojado, pero no sabía que en la página de enfrente iban a poner una nota a mi hermana, ni tampoco que iban a tomar como título una frase que está completamente dada vuelta. En ese momento, no tenía herramientas para pedir un derecho a réplica”.
Mientras explica, Guillermo exhuma una culpa prolongada, como si se desenterrara del dedo una astilla antigua y dolorosa. “Por eso, desde ese día y hasta el año pasado yo me guardé de los medios. Es algo realmente de lo que me avergüenzo. Pero que mi historia se judicialice fue terrible”. En 2004, el juez Jorge Luis Ballesteros le devolvió su identidad. Ahora busca a sus “hermanos” que faltan: los 400 nietos. Y también busca los restos de sus padres, para “tener el lugar donde rendirles homenaje, dejar una flor en una lápida, y poder llorarlos en paz”.

Una batalla ganada. Alejandro Pedro Sandoval Fontana nació el Día de los Inocentes de 1977, en la “maternidad” de Campo de Mayo. Sus padres fueron Pedro Fabián Sandoval y Liliana Fontana. Pedro era albañil, delegado gremial y fue uno de los creadores del Movimiento Revolucionario 17 de Octubre. Liliana también era militante sindical. Los chuparon el 1º de julio del ’77. Ella estaba embarazada de dos meses y medio. Dos días antes de que naciera Alejandro, a su mamá la llevaron al centro clandestino que funcionaba en Campo de Mayo. Madre e hijo vivieron tres meses juntos, en ese infierno. En abril del ’78, Alejandro fue apropiado por el ex comandante de Gendarmería Víctor Enrique Rei, y por su esposa, Alicia Arteach de Rei.
En 2004 su apropiador le dijo que era adoptado e hijo de desaparecidos. “Se largó a llorar y me pedía disculpas”, relató en el juicio que acaba de terminar. En ese entonces Alejandro se negaba a hacerse una extracción de sangre, para determinar su ADN. Le allanaron la casa en dos oportunidades, para llevarse objetos. Dos años después, la Justicia le informó que era hijo del matrimonio Sandoval-Fontana. Es el nieto 84º recuperado por Abuelas. En 2009, Rei fue condenado a 16 años de prisión por la apropiación y supresión de la identidad de Alejandro.
Hoy, está feliz con las condenas que la Justicia determinó para nueve represores. “Es una batalla ganada”, dice a Miradas al Sur. “El juicio le abrió los ojos a la sociedad, a mucha gente que sigue creyendo lo que decían los genocidas: que las abuelas y las madres estaban locas, y que iban a morir en la Pirámide de Mayo. Hace tiempo quedó claro que no estaban locas.” Como a muchos otros nietos restituidos, le quedó un sabor amargo con la sentencia a los apropiadores de Francisco Madariaga. “Nos generó rechazo porque esperábamos una condena más fuerte. Pero los jueces hicieron una diferenciación, para mí errada, entre el robo de bebés y la apropiación.” A futuro, Alejandro tiene esperanza de que “algunos de estos personajes se quiebren y se animen a contar la verdad”. Recordó, en ese sentido, el reclamo que les hizo a los abogados de Rei: “Les pedí que les dijeran a sus defendidos que digan la verdad. No tuve éxito. Creo que muchos abogados piensan igual o peor que muchos genocidas”.

Satisfacción contenida. Carlos D’Elía Pallares, hijo de uruguayos tragados por el Plan Cóndor, prefiere ser cauto. El desenlace del juicio significó para él una “sensación rara”: una satisfacción contenida que no llega a ser alegría, o al menos no una alegría pura, como si para asomar tuviera que debatirse contra otros sentimientos interiores más presentes.
“Fue algo intenso, un momento muy esperado por todos, porque la Justicia encontró elementos para demostrar que hubo un plan sistemático de robo de bebés. Pero no es que haya sentido una sensación de alivio, o una descarga, ni hacer expresiones de alegría ni de festejo. No me nació ninguna de esas posturas. Simplemente sentir que se hizo un poquito de Justicia.”
Su rutina fue casi la de siempre: sólo que en lugar de la vuelta a casa, se fue de la Cancillería hacia el tribunal. “Lo que estaba esperando, quizás, no sólo era escuchar la sentencia, sino encontrarme con otros nietos, muchos de ellos también amigos.”
Carlos nació el 26 de enero de 1978 en el Pozo de Banfield, la maternidad clandestina más utilizada por la Policía Bonaerense. La partida falsa la firmó Jorge Bergés, y fue anotado como hijo propio por el agente de inteligencia Naval Carlos de Luccía y su esposa Marta Leiro. Su madre y su padre, Yolanda Iris Casco y Julio César Pallares, eran uruguayos. Militaban en los Grupos de Acción Unificadora (GAU). Julio estudiaba Economía –igual que lo haría Carlos, sin saber– y era presidente del centro de estudiantes. La dictadura uruguaya los había apresado y liberado. Exiliados en Argentina, volvieron a secuestrarlos. Los llevaron al centro clandestino COT I Martínez. El rastro más firme de Julio lo conduce nuevamente a Uruguay. De Yoli no se supo más.
“Yo no tuve la suerte de criarme con ellos, pero desde que supe quiénes habían sido mis padres biológicos, empecé un camino largo de conocerlos a través de sus amigos y de mi familia, y así aprendí a quererlos. Mis padres eran dos personas maravillosas que luchaban por un Uruguay mejor, por una América mejor, por un mundo más justo. Y por ser felices. La verdad es que estoy orgulloso de los padres que tengo.”

Victoria Montenegro

La nieta recuperada Victoria Montenegro es uno de los casos emblemáticos del robo de hijos de desaparecidos. Fue apropiada por el ex coronel Herman Tetzlaff y su esposa, María del Carmen Duartes. Se reencontró con su familia en 2001. “Es un momento de alegría y de hermandad. Agradecemos a nuestros papás por habernos dados la vida y por soñar que era posible tener un país mejor. Y a las Abuelas por recuperar nuestra identidad”, dijo el jueves, conmovida.

Francisco Madariaga

Francisco Madariaga Quintela celebró el jueves su cumpleaños número 35. También festejó las condenas, aunque a medias. Es que a sus apropiadores, el ex oficial del Ejército Víctor Gallo y Susana Inés Colombo, les dieron sólo 15 años y 5 años de prisión, respectivamente. Francisco no olvida que lo privaron “32 años y medio de estar con mi padre y de conocer a mi mamá”. El joven recuperó su identidad y también a su padre hace dos años, que lo buscó desde 1983.

Mariana Zaffaroni

El caso de Mariana Zaffaroni Islas se trató en el juicio. Sus padres María Emilia Islas y Jorge Zaffaroni fueron secuestrados cuando ella tenía un año y medio. Fue apropiada por el agente de Inteligencia Miguel Ángel Furci. Su identidad fue restituida en 1993. “Cuando este tipo de acciones no quedan impunes en el tiempo, es una garantía de que se hace justicia. Y aunque no se puede volver al estado anterior, se siente la tranquilidad de que los responsables tienen que pagar.”

Domingo 8 de julio de 2012

Tomado de Miradas al Sur

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Jul 10 2012

Una sentencia histórica

Publicado por Maggie en En Nuestra América

Por Alan Iud Abogado de Abuelas de Plaza de Mayo

Hace más de 15 años, cuando las leyes de obediencia debida y punto final, así como los indultos de Menem, mantenían sus efectos y garantizaban la impunidad de los genocidas, las Abuelas de Plaza de Mayo provocaron un hito en su larga lucha, junto a gran parte de la sociedad y otros organismos de derechos humanos, para alcanzar un poco de verdad y justicia. Denunciaron entonces a los principales responsables del terrosismo de Estado por la apropiación de sus nietos, crimen atroz que había quedado por fuera de aquellas leyes de impunidad y de los nefastos indultos. La causa que se iniciaba no sería sencilla: ya en el Juicio a la Juntas se había imputado a algunos de los comandantes siete hechos de apropiación de niños, pero la Cámara Federal había entendido que el delito de apropiación de niños solo había ocurrido “ocasionalmente”, considerando probado sólo uno de esos siete casos y absolvió a los dictadores por estos crímenes. Pero el propio trabajo diario de las Abuelas desmintió esa afirmación de la Cámara: ya en el momento en que efectuaron la denuncia, más de 40 nietos habían recuperado su identidad. No hay mejor prueba de la magnitud de estos crímenes y de su sistematicidad que cada uno de los nietos restituidos.
Así, fue posible que Videla, Massera y compañía fueran detenidos y tuvieran que brindar una explicación a la Justicia por estos hechos. Sin embargo, a diferencia de la actitud que adoptaron respecto de los secuestros, torturas y asesinatos de los militantes populares, crímenes respecto de los cuales “reconocieron” genéricamente su responsabilidad y pretendieron justificar bajo el argumento de la “lucha contra la subversión” y la “guerra civil”, jamás aceptaron haber establecido distintos mecanismos para cortar los vínculos entre aquellos militantes desaparecidos y sus hijos más pequeños, en una suerte de eugenesia política. Con la anulación de las leyes de impunidad y de los indultos, este proceso pasó a tener otra relevancia: dejar establecido para la historia, con la fuerza simbólica y social de una sentencia judicial, que aquellas apropiaciones de niños no fueron “ocasionales” ni decisiones individuales de algunos oficiales o suboficiales, sino que respondieron a una definición orgánica de sus máximas autoridades. La sentencia del jueves pasado cumplió acabadamente con ese objetivo: el discurso negacionista ya no podrá invocar ninguna decisión judicial en su apoyo.

Miradas al Sur. Domingo 8 de julio de 2012

 

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Jul 10 2012

López Obrador denuncia compra de 5 millones de votos en elecciones mexicanas

Publicado por Maggie en En Nuestra América

El líder de la coalición Movimiento Progresista Andrés Manuel López Obrador, denunció la compra de “alrededor de 5 millones de votos” en las elecciones presidenciales celebradas el pasado 1º de julio en México.

El candidato presidencial criticó el recuento de votos hecho por el Instituto Federal Electoral (IFE) y dijo que “no fue suficiente”, reseñó La Jornada.

“Hubo apertura de paquetes que ya estaban abiertos, boletas que llegaron por fuera y otras cosas”, detalló López Obrador.

Informó que será este jueves a las 6:00 de la tarde (hora local) cuando fije posición frente a la declaración del candidato del Partido Revolucionario Institucional (PRI), Enrique Peña Nieto como Presidente de México.

“Es un asunto muy delicado y no podemos precipitarnos, vamos a actuar con responsabilidad y seriedad y vamos a esperar (…). Les vamos a presentar todo el jueves y a definir el tipo de juicio por el que vamos a proceder”, precisó.

Un día antes, miles de mexicanos participaron en una movilización que tomó el Distrito Federal y varias ciudades del interior para rechazar la imposición del candidato de las cadenas televisivas.

“En caso de que gane (Peña Nieto) le daría legalidad; la legitimidad no le alcanza todavía con este resultado”, declaró el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Gustavo Madero Muñoz.

El actual mandatario, Felipe Calderón, manifestó que “la esencia de la democracia no es sólo contar los votos sino que las campañas se desarrollen en condiciones iguales, y no sólo es un asunto de equidad (…). Esta compraventa de voluntades políticas, siendo 10 o siendo 1.000, es simplemente inaceptable”.

Fuente: Cubadebate

 

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Jul 10 2012

México en el momento del retorno del PRI

Publicado por Maggie en En Nuestra América

 

Lo que acontece en México no es solamente una crisis hegemónica de un partido como el PRI. Hay también una creciente crisis hegemónica del neoliberalismo por su fracaso

Carlos Figueroa Ibarra

El triunfo del PRI ha hecho recordar el brevísimo y famoso cuento de Augusto Monterroso: “Cuando se despertó, el dinosaurio todavía estaba allí”. En realidad el dinosaurio nunca se fue, pese a que fue derrotado en las elección presidencial de 2012. Durante todos estos 12 años, el poder nacional que mantenía a través de la presidencia de la república, se trasladó a los poderes regionales a través del control de aproximadamente unos veinte gobiernos estaduales, número que varió ligeramente según perdiera o ganara elecciones en los distintos estados de la república. En la lógica del PRI, al desaparecer lo que los priístas llamaron “el jefe nato del partido” es decir el presidente de turno, se sustituyó por el conjunto de gobernadores priístas que se reunieron y tomaron decisiones y se constituyeron en el poder real dentro del partido. Fue ese grupo el que en los días previos a las elecciones en tomó decisiones logísticas con respecto a la movilización de recursos y controles para llevar votantes a las urnas de tal manera de garantizar el triunfo de Peña Nieto.

El fracaso neoliberal

Durante muchos años, México y su sistema político fue considerado por muchos como un modelo a seguir. No pocos políticos latinoamericanos visitaron México para averiguar los motivos por los cuales, en una zona en la que abundaban golpes de estado, dictaduras militares y sublevaciones, México mostraba una sorprendente estabilidad política. Y blasonaba de poseer un sistema democrático en tanto que no había gobiernos militares. En realidad existía un sistema autoritario y corrupto de partido de estado. El autoritarismo priísta había emergido de una revolución social (1910) que había culminado en 1917 con un pacto social que se fue profundizando hasta el fin del gobierno de Lázaro Cárdenas (1934-1940). Este pacto combinó concesiones sociales a grandes sectores de la sociedad a través de contratos colectivos de trabajo, seguridad social y reforma agraria y un control social férreo a través la Central de Trabajadores de México (CTM), Confederación Nacional Campesina (CNC) y la Confederación Nacional de organizaciones Populares y otras organizaciones gremiales. Además el PRI se convirtió en una poderosa maquinaria electoral con una fuerte presencia organizativa en los estados y municipios de todo el país. Finalmente habría que agregar que lo que Mario Vargas Llosa llamó en algún momento “la dictadura perfecta”, aticuló una poderosa ideología, el nacionalismo revolucionario, que selló la hegemonía del Estado y la clase dominante durante un largo período de setenta años.

El esplendor del priato comenzó a declinar a partir de 1982 cuando la cúpula dirigente del PRI sustituyó al nacionalismo revolucionario por el neoliberalismo. El gobierno de Miguel de la Madrid empezó a adoptar las políticas neoliberales que empezaron a desgarrar internamente al PRI. El edificio sólido de presidencia imperial, partido de estado y control corporativo empezó a agrietarse y estar en las vísperas de un derrumbe. Fue así como surgió la Corriente Democrática encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, la cual aliada a las izquierdas probablemente ganaron las elecciones de 1988. En apenas seis años, la hegemonía del PRI se había fracturado notablemente. El fraude electoral de 1988 impuso a Carlos Salinas de Gortari quien profundizó todavía más las políticas neoliberales y provocó el estallido zapatista de enero de 1994 que abriría un pronunciado ciclo de movilizaciones sociales. Puede decirse que desde 1988, con alzas y bajas la sociedad mexicana ha presenciado una creciente actitud de insubordinación contra el neoliberalismo.

Fue así que finalmente el PRI perdió las elecciones presidenciales de 2000. Fue una derrota relativa, mantuvo el control de buena parte de las gubernaturas de los estados y además el Partido Acción Nacional (PAN) era un aliado vergonzante en torno a un objetivo estratégico: la profundización del neoliberalismo. PRI y PAN comparten la responsabilidad de implantar una política económica fracasada. En las últimas tres décadas el promedio de crecimiento del PIB ha sido de 2% lo cual articulado al crecimiento de la población se convierte en 0%. El fracaso neoliberal se hace más evidente cuando observamos que durante el autoritarismo príísta el promedio de crecimiento del PIB fue de 6%. México cuenta con 7.3 millones de jóvenes desempleados que tampoco pueden estudiar. Cada año entre 300 y 500 mil personas buscan emigrar a los Estados Unidos de América. El campo ha sido destruido por las políticas neoliberales que han abierto las puertas a productos agrícolas provenientes de países que subsidian hasta 16 veces más que México a sus farmers o campesinos. No es de extrañar que en estas circunstancias, el narcotráfico ha crecido en influencia de manera rampante y hoy son dos los grandes ejes del poder mafioso: el cartel del pacifico o Sinaloa y los Zetas que además han extendido su influencia hacia Centroamérica. Miles de jóvenes están dispuestos a unirse a las infanterías del crimen organizado o bien a la delincuencia callejera. En el contexto del fraude electoral de 2006, Felipe Calderón decidió emprender una guerra contra el narcotráfico que lo legitimara frente a un enemigo común. El resultado de todo esto serán al final de su sexenio más de 60 mil personas ejecutadas, miles de desaparecidos y la existencia de carteles que no han sido mellados sustancialmente.

La creciente insubordinación

Durante muchos años la hegemonía priísta fue incontestable. El Estado fuerte y autoritario tenía bajo su férula a la gran burguesía aunque por supuesto le hacía concesiones fundamentales que permitían su enriquecimiento. Con el neoliberalismo esta relación se invirtió. Hoy el Estado es rehén de un grupo oligárquico. La hegemonía del PRI no fue afectada por los localizados y episódicos brotes de rebeldía: la huelga de los maestros (1958), la de de los ferrocarrileros (1959), la de los médicos (1966), el movimiento estudiantil y popular de 1968, las recurrentes guerrillas observadas desde los años cincuenta. Esto cambió a partir de 1982. En 1987 la Universidad Nacional Autónoma de México fue paralizada por una huelga estudiantil en contra de la imposición de cuotas de inscripción. En 1988 se observó la primera insurgencia electoral encabezada por Cuauhtémoc Cárdenas, en 1994 se observó el estallido zapatista, en 1999 estalló una nueva huelga de largos meses en la UNAM y en el 2000 sucedió lo que parecía impensable: el PRI perdió las elecciones presidenciales.

Lo que acontece en México no es solamente una crisis hegemónica de un partido como el PRI. Hay también una creciente crisis hegemónica del neoliberalismo por su fracaso. He aquí la causa por la cual desde 2004 comenzó a surgir el movimiento encabezado por López Obrador el cual fue frenado por el fraude electoral de 2006 y ahora por un nuevo tipo de fraude observado en estas elecciones de 2012. El fraude en las elecciones del 1 de julio, ya no puede ser el mismo que el que se observaba antaño. Hay muchos candados y organización en la oposición que impedirían al partido oficial o de maquinaria electoral más eficaz, realizar relleno de urnas, adulteración de actas y otras triquiñuelas. Hoy se trata sobre todo de la mediación prebendal y el control organizativo de votantes cautivos. Una organización no gubernamental que monitorea la calidad de la democracia en México, Alianza Cívica, realizó una encuesta en 21 estados de la republica mexicana, que indica que a 28.4% de los votantes les habrían comprado o coaccionado el voto. De ese total de votos comprados o coaccionados, el PRI resulta el principal implicado con un 71% y el PAN lo habría estado con el 17%. La encuesta determinó que en 14% de las casillas se observó acarreo de ciudadanos para que votaran. La novedad acaso no radique en la compra y coacción del voto, sino que este método se haya convertido en el fundamental y a un gran costo: 357 millones de dólares sin contar en la multimillonaria propaganda en radio y televisión para construir la imagen de Peña Nieto desde 2005. Mientras más crezca la insubordinación antineoliberal, más caro será el fraude en México.

Pese a la derrota hay buenos dividendos para el concierto antineoliberal en México. Es una proeza que después de más de ocho años de satanización de López Obrador a través de los medios de comunicación, un tercio de los votantes esté considerando al neoliberalismo un crimen social. Su candidatura concitó el apoyo de un sector importantísimo de la comunidad intelectual, científica y artística mexicana. Estos dos últimos hechos son de una relevancia que va más allá de un proceso electoral. Es igualmente épico que ante poderosísimos adversarios, el lopezobradorismo haya obtenido casi el 32 % de los votos a nivel nacional y que se haya ganado el DF (la capital del país) con el 63% de los votos después de 15 años de gobiernos de izquierda. Que además se hayan obtenido 2 de las 6 gubernaturas estaduales que fueron sometidas a elecciones. El trabajo político del movimiento ha organizado a millones de mexicanos a lo largo y ancho de todo el territorio nacional. La izquierda sigue posicionada como segunda fuerza en el país. Ha obtenido en el Senado una cantidad de escaños casi igual a la del Partido de Acción Nacional (PAN) y se ha convertido en la segunda fuerza en la Cámara de Diputados. Uno de los temas de la campaña de López Obrador, la alianza del duopolio televisivo con el PRI y la manufactura de un candidato mediático, se volvió el eje de la protesta del #YoSoy132. Y la emergencia de dicho movimiento volcó a un notable sector de la juventud hacia la política en alianza con la izquierda. A su vez esto se expresó en el hecho de que en los simulacros de votación en las universidades e instituciones de educación superior, López Obrador obtuviera el 80% de las preferencias. Peña Nieto gobernará contra la voluntad de una parte importante del electorado, de los movimientos sociales, de la intelectualidad, científicos y de los artistas que lo consideran producto de la imposición de los más poderosos.

Es probable entonces, que en los próximos años veamos enconadas luchas que harán difícil el camino de la imposición neoliberal.

Extractado de Rebelión

 

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Jul 10 2012

Mensaje del Presidente Lugo: ¡No a la violencia del régimen ilegítimo y golpista!

Publicado por Maggie en En Nuestra América

Fernando Lugo

Minga Informativa de Movimientos Sociales

El juicio político del 21 y 22 de junio se originó en un hecho de violencia en Curuguaty que dejó 17 muertos y que fue parte de una conspiración para desestabilizar al Poder Ejecutivo.

Propusimos desde la Presidencia la constitución de una comisión especial de investigación seria de lo ocurrido con acompañamiento de organismos internacionales. Sin embargo, la primera medida del régimen encabezado por Federico Franco fue suspender esa iniciativa, la que despierta la sospecha de toda la nación de que no les interesa aclarar aquellos hechos luctuosos.

El actual es un régimen originado en la violencia y frente a ello hemos realizado desde un comienzo un llamado al pueblo a mantener la calma, evitar las provocaciones y la violencia. Eso de nuestra parte, pero hemos encontrado violencia y persecución de parte de ellos.

Ni al Presidente Fernando Lugo ni al senador Filizzola, hace más de quince días, la Mesa del Senado ha entregado hasta el presente el registro grabado de las sesiones y la sentencia con las razones de la destitución del presidente constitucional, pese a que se han hecho varios pedidos.

Los senadores Carlos Filizzola y Sixto Pereira están siendo amenazados por senadores golpistas con la suspensión por haberse opuesto al juicio político.

En el SENAVE (órgano de control de las semillas) el nuevo presidente, un vendedor de agrotóxicos, militante del PLRA, ha echado a más de cien funcionarios con la acusación de “luguista”.

En Itaipu Binacional, el sindicato controlado por Honor Colorado, STEIBI, en alianza con el actual director general paraguayo, dirigente del PLRA, anuncia el despido de 300 funcionarios con la acusación de ser “zurdos”.

El nuevo régimen trató de asaltar la TV Pública, lo que generó una heroica defensa de sus funcionarios. Pero ya se iniciaron también las amenazas para dejar de resistir e iniciaron despidos masivos.

En varios ministerios más recibimos denuncias en igual sentido.

Los despidos por motivos ideológicos creíamos eran prácticas del pasado estronista. Vuelven ahora de manos de la cúpula del PLRA.

El nuevo régimen presentó con clara intención intimidatoria un video de muchos años atrás donde aparecen líderes políticos, como el actual senador Sixto Pereira y el gobernador de San Pedro José Pakova Ledesma.

Desde varios espacios, los golpistas anuncian acciones contra el Presidente Lugo.

Es decir, no solamente se han violado principios fundamentales del derecho para poder implementar un juicio político amañado, sino que ahora continúan las ilegalidades con persecuciones y atentados a la gente que resiste pacíficamente y se busca amedrentar a aquellos dirigentes políticos que no han claudicado en la defensa de la democracia paraguaya.

Son estos algunos de los hechos que convocan a la opinión pública internacional y nacional, a todos los y las demócratas de la región y del país, a las instituciones internacionales y regionales a no ceder en la denuncia para impedir que el atropello contra la Democracia y la Constitución paraguaya resulte impune.

Muchas gracias.

 

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Jul 10 2012

Paraguay: Golpe de Estado

Publicado por Maggie en En Nuestra América

“Lo acontecido en este pequeño país sudamericano liderado por el gobierno democrático de Fernando Lugo enciende una alerta continental, pues si los golpistas imponen sus términos, ello pone en entredicho toda la institucionalidad regional –UNASUR, MERCOSUR- comprometida en la defensa de la democracia”

Álvaro Cuadra

Revista Amauta

Lo acontecido en Paraguay viene a ratificar que las democracias latinoamericanas siguen siendo febles. Sea que se trate de asonadas militares o de enjuagues parlamentarios, lo cierto es que los Golpes de Estado siguen siendo un riesgo en la región. Hace muy poco nos conmovió Honduras, más tarde fue Ecuador y hoy el hedor antidemocrático se ha instalado en Asunción. En todos los casos la misma patética inoperancia y demagogia de la OEA, en todos los casos, el silencio cómplice de Washington. Se intenta abortar un proceso democrático progresista usurpándole a un pueblo su voluntad soberana mediante un “golpe parlamentario” apoyado tácitamente por la cúpula militar y los poderes fácticos del Paraguay.

Lo acontecido en este pequeño país sudamericano liderado por el gobierno democrático de Fernando Lugo enciende una alerta continental, pues si los golpistas imponen sus términos, ello pone en entredicho toda la institucionalidad regional –UNASUR, MERCOSUR- comprometida en la defensa de la democracia. La debilidad frente al actual régimen paraguayo que desconoce la voluntad popular expresada en las urnas solo legitima y alienta la posibilidad de repetir experiencias análogas en otras latitudes de nuestra región.

Los gobiernos democráticos de América Latina se han esforzado durante décadas por dejar atrás las lamentables dictaduras militares y las guerras civiles de los años setenta y ochenta del siglo pasado. El triste espectáculo que ofrece la política paraguaya por estos días es contrario al más mínimo sentido democrático y, por tanto, inaceptable por la comunidad de naciones de nuestro continente. Es hora de que se activen todos los mecanismos disponibles para restituir en el más breve plazo un orden constitucional y un horizonte democrático que respete el derecho del pueblo paraguayo expresado en las últimas elecciones.

El juicio contra el presidente Fernando Lugo esconde el desconocimiento al conjunto de partidos que apoyaron su gestión y a numerosos movimientos sociales en todo el país que hoy resisten a los golpistas. Más allá de la figura del depuesto mandatario paraguayo, se trata de torcer la voluntad de millones de paraguayos mediante una maniobra espuria revestida de legalismo. No nos engañemos, aunque los portavoces del régimen ilegítimo surgido de una maniobra parlamentaria se esfuercen por presentarse ante el mundo como “demócratas”, lo ocurrido en Paraguay es en cualquier diccionario de política un Golpe de Estado.

Álvaro Cuadra es investigador y docente de la Escuela Latinoamericana de Postgrados. ELAP. ARENA PÚBLICA. Plataforma de Opinión. Universidad de Arte y Ciencias Sociales. ARCIS.

Tomado de Rebelión

 

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Jul 10 2012

Aquí y allá la tradición del golpe de Estado

Publicado por Maggie en En Nuestra América

Tanto externa como internamente el U.S. Government tiene larga experiencia en el asunto. No hay lugar a golpes de Estado cuando el poder se encuentra en las barriadas y calles.

Alberto Rojas Andrade

En lo que va recorrido del siglo XXI los de Honduras y Paraguay se suman a la larga lista de golpes de Estado perpetrados en América Latina desde su independencia hace unos doscientos años.

Estos dos últimos golpes (también en el sentido literal), han poseído unas características de ejecución un tanto más sofisticadas que las de los siglos XIX y XX. En Honduras el 28 de junio de 2009 la detención y expulsión del presidente elegido constitucionalmente Manuel Zelaya por parte de militares entrenados en la Escuela de las Américas (SOA) ahora llamado WHINSEC, esa ominosa dependencia pentagonal, el posterior encumbramiento del derechista presidente del Congreso y la represión subsiguiente contra la población continuada hasta el presente, junto con el apoyo del gobierno de Washington, guardan la estructura tradicional de lo visto en el pasado, con un tanto menos de ostentación castrense y sin embargo con la subsecuente represión selectiva como ingredientes contemporáneos.

Lo sucedido el 22 de junio pasado en el Paraguay con el golpe de Estado ‘jurídico’ al jefe del Estado elegido constitucionalmente Fernando Lugo, mediante un juicio relámpago de lacónicas acusaciones amañadas e imposibilidad de una defensa en medio de la hostilidad del Congreso, a causa del dominio en el poder legislativo de la más hirsuta derecha latifundista, a lo cual se unió el apoyo tácito pero decidido de la Casa Blanca, permiten observar de igual manera la organización sacramental de la remoción de líderes latinoamericanos incómodos para los muy definidos intereses de la potencia imperial.

Tanto en Honduras como en el Chaco paraguayo están de por medio bases militares pentagonales, estén ya instaladas o por instalar, y un propósito a largo plazo bien establecido. Cómo menciona respecto de este más reciente suceso Stella Calloni, “Detrás de la destitución de Lugo hay elementos que deben verse como un ataque estratégico para el proyecto de desestabilización, tendente a golpear la integración latinoamericana [1]

Lo anteriormente relatado trae a la mente aquella frase tan certera como de difícil establecimiento de su autoría, de que “no hay golpes de Estado en EE.UU. porque en Washington no hay embajada de los Estados Unidos de América”; una completa definición de las relaciones políticas entre esta nación y Latinoamérica y el Caribe.

Debemos recordar una gran variedad de derrocamientos o intentos de ello contra gobiernos legítimos o ilegítimos, de forma directa o indirecta, incluyendo el homicidio del jefe del Estado respectivo en determinados casos, pero de acuerdo con las circunstancias de cada momento, incómodo u opuesto a los planes existentes o por realizar del gobierno de la Casa Blanca.

La lista a continuación tiene en cuenta los golpes de Estado en los cuales se ha presenciado con mayor claridad la mano del gobierno estadounidense; sin ser exhaustiva y teniendo en cuenta las circunstancias más inmediatamente relacionadas con aquéllos, va desde los ya citados como más recientes a Venezuela 2002 (que se saldó con unos 20 muertos), Panamá 1989 (invasión que causó entre 3.000 y 5.000 mil muertes), Granada 1983 (invasión), Chile 1973 (muerte del presidente Salvador Allende y cifra indeterminada de muertes), Uruguay 1973, Brasil 1964, República Dominicana 1961 (muerte del dictador Leónidas Trujillo) y 1965 (invasión y número indeterminado de muertes), Guatemala 1954, Panamá 1941, Haití 1915 (invasión), Nicaragua 1909 (ocupación militar). Fuera del continente sobresalen Indonesia 1965 (entre 500.000 y 1.000.000 de muertes), Vietnam 1963 (muerte del dictador Ngo Dinh Diem), e Irán 1953 (número indeterminado de muertes).

No obstante, a despecho de lo que pudiera establecerse a primera vista, en el coloso de norte, a pesar de sus conservadoras instituciones y sus constantes loas a la democracia formal de dominio del capital, a la par de su férreo manejo oligárquico del poder entre amigos, han ocurrido notables y aparatosas tentativas, golpes de Estado en toda la ley y elegantes golpes de Estado palaciegos de oficina.

Inicialmente mencionaremos el caso del general Smedley Butler famoso oficial de cuerpo de marines, quien debido a su popularidad dentro de las tropas por su valor en el año de 1934 fue tentado por la oligarquía financiera de EE.UU. para desestabilizar el gobierno de la Casa Blanca Exactamente el determinador de tal hecho era la Liga Norteamericana por la Libertad (The American Liberty League) , un grupo de potentados conformado por los cárteles de DuPont y J.P. Morgan y tenía apoyo importante de Andrew Mellon Associates, Pew (Sun Oil), Rockefeller Associates, E.F. Hutton Associates, U.S. Steel, General Motors (GM), Chase, Standard Oil y Goodyear Tires [2] Intentaban cooptar a Butler para ejecutar el papel de líder un golpe militar contra el presidente Franklin Delano Roosevelt, ante la crisis económica generada por el ‘Crack del 29’, las medidas tomadas por este en favor de las clases bajas de la sociedad y ciertas políticas económicas obstruccionistas de la voracidad del gran capital tomadas en consecuencia. En aquel momento eran apreciables conservadores histéricos y fanáticos reaccionarios hablando de pérdida de la libertad individual [3] a causa de dichas decisiones. Por entonces un observador afirmaba sin ambages que “La Liga Norteamericana por la Libertad es un llamamiento a las armas[4].

Para tal efecto le ofrecen financiar el encabezamiento por parte de Butler de una marcha sobre Washington, muy al estilo fascista de Mussolini, con medio millón de veteranos de la Primera Guerra Mundial descontentos por su paga actuando como fuerza paramilitar, a fin de establecer un gobierno en la sombra favorable a la minoría millonaria mencionada. La conspiración se dice podría estar patrocinada exteriormente al menos en parte por la mismísima Alemania nazi [5].

Butler, un hombre de firmes principios e incorruptible, denunció tal proyecto de golpe de Estado ante el Congreso, el cual creó para ahondar en los hechos el Comité McCormack-Dickstein , el cual llegó a conclusiones inquietantes:

En sus últimas semanas de existencia oficial el comité recibió pruebas que mostraban que se habían producido intentos por parte de ciertas personas de establecer una organización fascista en este país (…) No hay duda de que estos intentos se discutieron, se planificaron y podrían haberse ejecutado cuando y si los apoyos financieros lo hubieran juzgado oportuno” [6] .

Es lo conocido actualmente como el fracasado Plot Against FDR (complot contra Roosevelt). Estas inferencias fueron silenciadas a pesar de sus argumentados soportes; en audiencias secretas se estableció la veracidad de lo dicho por el general Butler. Empero, el gobierno de Roosevelt nunca pudo llevar a los conspiradores ante la justicia; la impunidad en los más altos niveles es una constante en la política estadounidense hasta el presente.

Smedley Butler escribió un contundente líbelo denominado ‘La guerra es un latrocinio[7] en el cual desde su privilegiado punto de vista, describe el papel que juegan los militares y banqueros en las guerras de conquista y en particular las realizadas por Washington en Latinoamérica.

Empero, no todos los golpes de Estado han de tener las características fundamentales de movimientos coordinados de tropas en pos de someter una capital gubernamental, se puede ser mucho más sutil y efectivo en determinadas circunstancias. Veintinueve años más tarde ocurre el acontecimiento más impactante dentro de Estados Unidos luego de la Segunda Guerra Mundial: el asesinato del trigésimo quinto presidente John F. Kennedy el 22 de noviembre de 1963 en Dallas Tejas.

Alrededor de este magnicidio son tejidas gran cantidad de hipótesis, alimentadas con amplitud por las apresuradas y alteradas conclusiones de la famosa Comisión Warren, las cuales con el tiempo ha sido demolidas por centenares de testigos presenciales, pruebas filmográficas, recreaciones, dictámenes forenses, declaraciones de implicados, autoinculpaciones [8], etc.

La versión de dicha comisión haciendo las veces de inicial versión oficial de los hechos, describe la acción de un homicida solitario llamado Lee Harvey Oswald, accionando un rifle con una precisión y una velocidad de imposible repetición en otro ser humano, el cual luego del hecho asesina sin motivo alguno a un policía a varios kilómetros del tiroteo contra JFK, y luego entra en un cine inexplicablemente sin pagar el boleto, para ser capturado por una casual multitud de policías; luego viene el asesinato de Oswald por un hombre cercano a la mafia llamado Jack Rubistein (Ruby) dos días después frente a cámaras de televisión en plena Jefatura de policía con la absoluta pasividad de sus custodios. Ruby es condenado a ser ejecutado, pero muere de causas naturales en 1967. Caso cerrado. Una trama tan rocambolesca como la anterior ha sido debatida por casi cincuenta años como el paradigma (y no es para menos) más perfeccionado de una conspiración en su ejecución así como en los intrincados acontecimientos posteriores.

Es de tales dimensiones la incredulidad al respecto del pueblo estadounidense que en 1978 la Cámara de Representantes del Congreso establece una comisión de investigación, el Comité Selecto de Asesinatos de la Cámara de Representantes (por sus siglas en inglés HSCA), con el fin de aclarar este homicidio [9], concluyendo, eso sí sin profundizar, que “El comité cree sobre la base de evidencia que dispone que el presidente John F. Kennedy fue probablemente asesinado como resultado de una conspiración. El comité no pudo identificar a otros pistoleros o la extensión de la conspiración [10]

Como mencionamos, varias investigaciones independientes posteriores han agregado nuevos elementos cuestionadores de la versión oficial de la Comisión Warren hasta hacerla ver como altamente sospechosa de encubrimiento [11]. Sin embargo, lo más destacable en este estado de conocimiento actual del tema, ya no son los detalles de lo ocurrido en Deaily Plaza y alrededores de aquel 22 de noviembre y los de días posteriores, sino la certeza generalizada de que existió irrefutablemente un ocultamiento más o menos planificado en los entes oficiales del gobierno federal y local en múltiples niveles incluyendo los más altos. Lo anterior implica el favorecimiento ´por la ocurrencia del crimen de personas en los estamentos determinantes del poder político; por tanto el homicidio de JFK en su calidad de presidente en ejercicio es la parte más visible de un golpe de Estado, podría decirse que palaciego (por ser incoado en el entorno del jefe del Estado [12]). Es decir el derrocamiento por muerte de un presidente legítimamente elegido.

Esta es la conclusión verificable de tales pesquisas, las cuales conducen a establecer varios grupos de posibles determinadores del asesinato de JFK, como personas u organizaciones públicas o no, poseedoras para ello del motivo, los medios y la oportunidad para realizar tal crimen. Allí se pueden incluir a los exiliados cubanos, la mafia de Chicago y Nueva Orleans, el ala derecha del complejo militar industrial (aunque no se conoce de ala izquierda), y los eternos sospechosos de la CIA [13]. Por tanto, el golpe de Estado, al menos el definido hasta la fecha en las múltiples indagaciones oficiales y privadas, se vincula con la directa obstrucción a la administración de justicia en el caso de asesinato de JFK.

Casi once años después nuevamente se presenta una situación de golpe de Estado en EE.UU., esta vez en el mismo Washington, aunque de una manera burocrática pero no por ello menos verificable.

Era la parte final del Escándalo Watergate, aquella cadena de actos de espionaje incluyendo allanamientos ilegales a personas estimadas por el Presidente de entonces Richard M. Nixon, como peligrosas, rivales políticos, o a simples colaboradores, los cuales son ostentosamente violatorios de las leyes; le seguían como en un laberinto sin fin, maniobras de abuso de poder para su encubrimiento, ordenando la realización de delitos, obstruyendo la justicia, intentando para ello utilizar a la CIA, cometiendo perjurio al mentir flagrantemente ante despachos judiciales, desacatando deliberadamente mandatos conforme el orden constitucional y legal vigente, sobornando, etc.

Nixon se encontraba día tras día en una situación más apremiante. Desafiaba a jueces, destituía un fiscal y se veía ya en la mira del Gran Jurado para ser acusado formalmente de los delitos citados; el asunto había tomado tales dimensiones que se había enfrentado al Congreso y este se aprestaba a votar un Impeachment (acusación a altos funcionarios en el derecho anglosajón), para ser juzgado y destituido por el senado.

Errático, arrogante, embelesado por su poder y presumiéndose delirantemente como un héroe nacional, Nixon realizó todo tipo de maniobras destinadas a buscar respaldo para no someterse al poder judicial y al Congreso, asumiendo que por su condición presidencial estaba por encima de la ley e incluso de la Constitución estadounidense; en tales circunstancias llegó a sondear las posibilidades de ser respaldado por los miembros de la Junta de Jefes de Estado Mayor para oponerse a los fallos y mandatos de los poderes competentes para su investigación y juzgamiento. “Estaba intentando ver si le apoyábamos para seguir en el poder llegada la hora [14]” Este apoyo naturalmente era militar.

Casi simultáneamente alardeó de su poder como comandante en jefe del aparato militar nuclear y poder hacer uso del arsenal atómico, ante miembros del congreso a los que intentaba influenciar para evitar sus actos de control sobre el poder ejecutivo [15].

Su arrogancia le llevó a ignorar la constitución y sus estipulaciones sobre contrapesos de poderes y erigió imaginariamente al congreso como actor principal de un golpe de Estado del poder legislativo en su contra, secundado en tan trastornada conclusión por su colaborador Alexander High. La situación era en el ambiente de los poderes establecidos de ‘crisis constitucional’, ‘dictadura’, ‘operación militarista’; “Nixon estaba actuando como un tirano loco [16]

Tal peligrosidad institucional fue apreciada el entorno de los colaboradores de Nixon; existía la posibilidad real de que este diera un autogolpe de Estado del más puro estilo de cuartel, al ordenar a las guarniciones circundantes a la Casa Blanca que le sirvieran de guardia pretoriana oponible al Congreso y sus requerimientos y los mandatos judiciales incluso de la Corte Suprema de Justicia. Esto fue valorado juiciosamente como plenamente factible y a tal conclusión llegó el Secretario de la Defensa James Schlesinger, quien venía de ser director de la CIA.

Este previendo una posibilidad tan seria dados los actos y decires de Nixon, se reunió con los oficiales de la Junta de Jefes de Estado Mayor para ordenarles, pasando por encima de la autoridad presidencial, que ninguna orden de la Casa Blanca podía ser ejecutada sin su aprobación, y previendo cualquier maniobra engañosa, esto debía ser comunicado a los mandos medios; ‘se temía un golpe militar en el cual estaría implicado el ejército’ [17].

La gravedad de la situación se planteó ante los militares ‘leales’ en términos perentorios y precisos: “Aproximadamente en la última semana de la administración Nixon recibimos un mensaje secreto de distribución limitada en el que nos daban instrucciones para no obedecer ninguna orden del presidente (aunque no fuera nuclear) hasta nuevo aviso. La orden llegó con prioridad absoluta [18]

En otras palabras, el comandante en jefe del las fuerzas armadas de los EE.UU. por al menos unos 10 días, los últimos de mandato de Nixon, de hecho y por un acuerdo previo con militares de alta graduación fue James Schlesinger, en lo que se constituye como un golpe de Estado burocrático al interior de la Casa Blanca, en respuesta a su vez a otro militar de factible ocurrencia por parte del presidente en ejercicio en ese momento Richard M. Nixon.

El 8 de agosto de 1974 Nixon anunció su dimisión como presidente ante el inminente acontecimiento de un juicio de destitución en su contra; este no se había atrevido (hasta donde sabemos) a tomar las vías de hecho para prolongar un mandato debido a su aplastante impopularidad, pero fundamentalmente a la falta de apoyo en quienes lo buscó. No obstante, el golpe de Estado técnico ya se había producido por parte de su secretario de defensa secundado por los mandos militares y el secretario de Estado Henry Kissinger. La Casa Blanca le había dado un golpe de Estado pro tempore a la misma Casa Blanca [19].

Como hemos observado, el gobierno estadounidense atesora un prolongado conocimiento de las variadas maneras de desestabilización de gobiernos dentro y fuera de sus fronteras. Es por tanto muy factible que esta arma de las operaciones encubiertas destinadas a salvaguardar su intereses sea empleada nuevamente con la sofisticación del caso, sobre todo en Latinoamérica y el Caribe contra gobernantes y movimientos sociales. El ejercicio del poder popular organizado es un muy eficaz medio contrarrestante de cualquier maniobra golpista por mimetizada que sea; en la última década el accionar politizado y decidido de la población en Venezuela, Ecuador y Bolivia lo ha demostrado.

No hay lugar a golpes de Estado cuando el poder se encuentra en las barriadas y calles.

Notas

[1] Destitución de Lugo Maniobra Política de Estados Unidos. El día del cese, legisladores negociaban instalar una base militar. http://www.jornada.unam.mx/2012/07/01/mundo/025n1mun

[2] Michael Donnelly. El Fallido Golpe de Wall Street. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4649

[3] Arthur Schlesinger Jr. La Llegada del Nuevo Trato. Uthea Mexico 1968. Pag.470

[4] David Lawrence. United States News. Citado por Arthur Schlesinger. Obra citada. Pag.468

[5] “Esta afirmación resultaba totalmente creíble: un año antes, el presidente de Chevrolet, William S. Knudsen (el cual había donado 10.000 dólares a la Liga) viajó a Alemania, donde se reunió con los dirigentes nazis, y declaró a su vuelta que la Alemania de Hitler era “el milagro del siglo XX”. En aquel entonces, Adam-Opal Co., propiedad por entero de GM, ya había empezado a producir motores para los tanques, camiones y bombarderos de los nazis. A James D. Mooney, vicepresidente de GM para operaciones exteriores se le sumaron Henry Ford y Tom Watson, jefe de IBM, entre quienes recibieron la Gran Cruz del Águila Alemana de manos de Hitler por sus considerables esfuerzos en favor del Tercer Reich.” http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4649 Ver también The Failed Conspiracy to Overthrow President Franklin D. Roosevelt http://www.liberalslikechrist.org/about/FDRcoup.html

[6] Michael Donnelly. http://www.sinpermiso.info/textos/index.php?id=4649 Ver así mismo The Fascist Plot to Overthrow FDR (FULL) http://www.youtube.com/watch?v=hTdx6vEUtIA

[7] http://www.soberania.org/Archivos/EL%20AFAN%20IMPERIALISTA%20ESTADOUNIDENSE%20-%20WAR%20IS%20A%20RACKET.pdf

[8] Del relacionado con la CIA James E. Files en 1994. http://www.jfkmurdersolved.com/confession2.htm

[9] Junto con el líder defensor de los derechos civiles Martin Luther King ocurrido en 1968.

[10] National Archives. JFK Assassination Records. Reporte on The Select Committee on Assassination of The U. S. House of Representatives http://www.archives.gov/research/jfk/select-committee-report/

[11] Los Hombres que Mataron a Kennedy 1 y 2. http://www.youtube.com/watch?v=5VnJQpKjGkg http://www.youtube.com/watch?v=LHq7QPAA4Xw Por supuesto ver la película JFK de Oliver Stone (1991).

[12] Caroline Kennedy esposa de John Fitzerald Kennedy, estimaba que su esposo había sino muerto mediante un complot en cual formaba parte el Vicepresidente Lindon B. Johnson. Explosive Jackie O tapes ‘reveal how she believed Lyndon B Johnson killed JFK and had affair with movie star’. http://www.dailymail.co.uk/news/article-2023418/Jackie-O-tapes-reveal-JFKs-affairs-believed-death.html

[13] Sobre la pista cubana Percy Francisco Alvarado Godoy. La Conspiración de la CIA y la Contra Revolución Cubana en el Asesinato de Kennedy. ALAI. http://alainet.org/active/33832&lang=es

[14] Almirante Elmo Zumwalt citado por Anthony Summers. Nixon: La Arrogancia del Poder. Ediciones Península. Barcelona 2003. Pag.573, 590, 595.

[15] Anthony Summers. Obra citada. Pag.590.

[16] Anthony Summers. Obra citada. Pag.569.

[17] Palabras del general de la Fuerza Aerea Geoge Brown. De su parte Schlesinger estaba especialmente preocupado por la aceptación de Nixon en la Fuerza Aérea y por general de Marines Robert Cushman cercano al presidente y débil de carácter; justamente este cuerpo castrense era el más cercano geográficamente a la Casa Blanca. Anthony Summers. Obra citada. Pag.592, 593.

[18] Palabras del especialista en operaciones de espionaje del ejército Barry Toll a Anthony Summers. Obra citada. Pag.593.

[19] El respaldo a este tipo de derrocamiento de oficina a Richard M Nixon por parte de Schlesinger fue tan evidente que el nuevo presidente Gerard Ford lo ratificó como Secretario de la Defensa hasta 1975.

Tomado de Rebelión

 

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