América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Archive for Abril, 2012

Abr 19 2012

La real gana de matar

El Rey debería abandonar una afición por las armas de fuego y por la caza que le ha causado problemas durante toda su vida

Jesús Mosterín

La aciaga afición por las armas de fuego y por la caza ha perseguido a don Juan Carlos de Borbón durante toda su vida, causándole problemas a él mismo, a su familia y al país entero al que representa como Rey.

Ya en 1956 se produjo una tragedia cuando don Juan Carlos mató accidentalmente a su hermano don Alfonso de un disparo con un revólver de calibre 22. Ambos estudiaban el bachillerato en España, bajo la tutela de Franco, pero por vacaciones regresaban a la residencia familiar de Estoril, donde vivían sus padres. Al joven don Juan Carlos ya entonces le gustaba tontear con las armas de fuego. El 29 de marzo, jugando con su hermano don Alfonso, don Juan Carlos le disparó un tiro en la cara, causándole la muerte. Por muy jugando que sea, debe de ser una experiencia traumática terrible, que apartaría para siempre a cualquiera que la haya tenido del contacto con las armas de fuego. Sin embargo, el efecto esperable no se produjo y la tendencia fatal a accionar el gatillo sigue causando problemas al Rey y a la monarquía, cincuenta y seis años después.

Las armas de fuego siempre acaban disparándose; no sirven para nada, excepto para herir y matar. Hace unos días el nieto mayor del Rey, Felipe Froilán, de 13 años, estaba ejercitándose ilegalmente con una escopeta de cañón doble de calibre 36, en compañía de su padre, cuando se disparó accidentalmente en su propio pie, por lo que tuvo que ser trasladado a la clínica y operado. Los peligros de estas armas se multiplican en las cacerías. En 2007, un biznieto de Franco mató a un compañero cazando corzos en un coto. En su saña matarife, los cazadores frecuentemente disparan contra cuanto se mueve y matan a paseantes inocentes, como ocurrió en Girona en enero pasado cuando un cazador torpe y excitado mató a un joven de 24 años, confundiéndolo con un jabalí. Luis Bobé, un concejal de CiU, murió en otro accidente de caza en 2011. Cada año se producen en España más de mil heridos y decenas de muertos por disparos equivocados de los cazadores.

Don Juan Carlos ha cazado repetidamente en África todo tipo de animales que nadie debería cazar, desde leopardos y búfalos hasta elefantes

El rey Juan Carlos es un cazador empedernido, que dedica mucho tiempo, dinero y energías a la caza mayor. La última noticia al respecto llegó por el accidente que sufrió el 13 de abril durante una expedición cinegética para matar elefantes en Botsuana, en la que se fracturó la cadera derecha en tres fragmentos. Tuvo que ser trasladado en un vuelo especial de ocho horas a Madrid, donde fue inmediatamente operado y recibió una nueva cadera artificial.

La noticia recorrió rápidamente las redacciones y las redes sociales, subrayándose varios de sus aspectos bochornosos. La caza de elefantes está en principio prohibida en África desde 2010, aunque algunos Gobiernos la siguen permitiendo a cazadores ricos y compulsivos decididos a pagar grandes sumas de dinero por el placer de matar a un animal protegido. Todos estos gastos de cacería mayor, permisos, vuelos especiales y médico acompañante los paga el contribuyente español. Muchos se han sorprendido de que en una época de crisis y de enorme déficit y paro los escasos recursos públicos se dediquen a estas cosas. El Gobierno, que ha recortado un 25% el presupuesto de investigación, se ha limitado a un simbólico recorte del 2% en la asignación presupuestaria de la Casa Real. De todos modos, el Gobierno no sabe lo que hace, pues ni siquiera se había enterado del viaje africano del monarca. Parece que prefiere no enterarse. En el proyecto de ley de transparencia de los gastos públicos se empieza por declarar que esta ley no se aplicará a la Casa Real. Si hay que pedir transparencia al Estado, habría que empezar por arriba, por el Rey, y no por los secretarios de Ayuntamiento.

Desgraciadamente, no es esta la primera vez que las cacerías de don Juan Carlos exigen cuantiosos pagos a empresas como Abies Hunting y Rann Safaris, que ofrecen cacerías de animales normalmente protegidos a cazadores adinerados y sin escrúpulos. Todo el mundo ha visto la fotografía de don Juan Carlos y el cazador blanco Rann que lo acompaña junto al cadáver, apoyado en un árbol, del elefante que acaban de acribillar y que presenta una estampa incomparablemente más noble y hermosa que ellos. Don Juan Carlos ha cazado repetidamente en África todo tipo de animales que nadie debería cazar, desde leopardos y búfalos hasta elefantes.

La pasión matarife del Rey no se limita al continente africano. En 2004, por ejemplo, pagó 7.000 euros para matar en Polonia uno de los últimos bisontes vivos que quedan en Europa. En octubre de ese mismo año, la agencia Abies Hunting le organizó un viaje privado para matar osos en los Cárpatos. El Rey se hospedó en el antiguo chalé del dictador Ceausescu, y se dio el gustazo de abatir a tiros a cinco osos y otros animales protegidos. El escándalo estalló en la prensa rumana y rápidamente fue difundido a través de Internet. Apenas tres meses después, en enero de 2005, la prensa austriaca dio a conocer una nueva cacería de don Juan Carlos, llegado expresamente en avión privado a Graz con la correspondiente comitiva de guardaespaldas. En 2006 estalló el escándalo de la caza en Rusia de Mitrofán, un pobre oso del zoo local emborrachado con miel y vodka y puesto delante de don Juan Carlos para que lo disparase. La noticia de que el rey de España había ido hasta Rusia en avión especial a matar a un oso drogado enseguida dio la vuelta al mundo.

Aunque la caza tenía sentido durante el Paleolítico, lo perdió por completo tras la revolución del Neolítico, que tuvo lugar hace unos diez mil años. A partir de entonces, ya no se caza en defensa propia ni para comer, sino por aburrimiento, mala leche y exceso de testosterona. Los reyes de antaño, que habían empezado sobresaliendo en la guerra, se aburrían soberanamente en los insulsos periodos de paz y, como no sabían leer (ni había cine, televisión o Internet), entretenían sus ocios cazando los animales que sus servidores les ponían delante, al estilo Mitrofán. Hoy en día, la caza es anacrónica en todos los casos; además, es completamente inmoral cuando las víctimas son animales magníficos y escasos, como los que están en situación de protección o peligro de extinción.

Aunque la caza tenía sentido durante el Paleolítico, lo perdió por completo tras la revolución del Neolítico

Un artículo que publiqué en este diario hace seis años (El dedo que acciona el gatillo), acaba diciendo que “sería un buen momento para aconsejar al monarca que aparte el dedo del gatillo de una vez por todas”. Desgraciadamente, o nadie le dio el buen consejo o él decidió no seguirlo. Así como en cuestiones políticas el Rey ha tenido la prudencia de dejarse aconsejar por otros, en cuestiones como la caza ha preferido actuar al dictado de sus hormonas, por lo que ha seguido generando noticias que en nada contribuyen a su prestigio, ni al de la monarquía, ni al de su país.

La Casa Real replica que el Rey mata elefantes porque le da su real gana y que no tiene que dar explicaciones a nadie sobre sus cacerías, pues forman parte de su vida privada, en la que nadie tiene derecho a inmiscuirse. Eso es una obvia falacia. En primer lugar, las cacerías de don Juan Carlos de Borbón, lejos de ser actos íntimos que se realizan en un espacio privado, involucran a diversos países y continentes, vuelos especiales, comitivas oficiales e incluso ausencias públicas inexplicables. En segundo lugar, todos esos gastos extravagantes se sufragan con cargo a los impuestos que paga una población agobiada por la crisis. Además, a muchísimos españoles esas cacerías de elefantes en África o de osos en Rumanía les producen repugnancia estética e indignación moral. La época en que la real gana bastaría para justificarlas ha pasado ya.

Tomado de El País, de España

Jesús Mosterín es profesor de Investigación en el CSIC

 

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Abr 19 2012

España, ¿cuál España?

Por Atilio A. Boron

El entredicho entre el gobierno argentino y la empresa Repsol YPF ha desencadenado una virulenta reacción de funcionarios del gobierno ultraconservador español. Las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, de la vicepresidenta del gobierno Soraya Sáenz de Santamaría, y del secretario de Estado de España para la Unión Europea, Iñigo Méndez de Vigo, revelan que a pesar del largo tiempo transcurrido estos funcionarios de la corona todavía no se percataron del resultado de la batalla de Ayacucho, que en 1824 terminó de demoler los restos del imperio español en esta parte del mundo. Tanto su “puesta en escena” –rostros endurecidos de furia, frases altisonantes, dedo índice en ristre de García-Margallo– como el contenido amenazante de sus declaraciones, especialmente la del tal Méndez de Vigo diciendo que la Argentina se convertiría en un “apestado internacional” y sufriría “consecuencias malísimas” en caso de que se afectaran los intereses de Repsol YPF son un oportuno recordatorio de que, lamentablemente, las peores tradiciones del colonialismo español siguen vivas y regurgitan cada vez que sienten que alguna de sus antiguas colonias se aparta del curso de acción fijado por la antigua metrópolis.

La violencia simbólica desatada en estos días se inscribe en el sórdido panorama que presenta la España actual, atribulada por una profunda crisis económica y por el fenomenal retroceso experimentado en materia de derechos ciudadanos y libertades públicas. Hace apenas un par de días que el presidente del gobierno Mariano Rajoy hizo pública su intención de vigilar y maniatar las redes sociales, por lo que toda convocatoria a protestas o manifestaciones políticas de cualquier tipo hecha a través de las mismas será tipificada nada menos que como un delito penal. Todo esto con el afán de impedir que las víctimas del brutal ajuste neoliberal puedan luchar contra la injusticia de un proyecto al que sola y exclusivamente le preocupa salvaguardar los intereses del capital, no el bienestar del pueblo.

El argumento más socorrido por estos enardecidos funcionarios de la corona es que cualquier agresión a Repsol YPF sería un ataque a España y, por ende, a los españoles. No hay que caer en esa trampa. El pleito no es con España o los españoles sino con su burguesía, que explota y desangra a los pueblos tanto fuera como dentro de España, cosa que hoy es evidente hasta para un ciego. Porque España no es esa pandilla de saqueadores profesionales, dignos descendientes de quienes cometieron en nuestras tierras el mayor genocidio de la historia, amparados por la maléfica alianza entre la cruz y la espada. España no son esos especialistas en vaciar empresas y en arrancar pingües ganancias como lo han hecho por toda Latinoamérica y el Caribe bajo la protección de sus padrinos políticos, sean estos Felipe González, José María Aznar o Mariano Rajoy. España no es esa corona nauseabunda y parasitaria, hundida en una ciénaga de escándalos que “la prensa seria” de la península se encarga de disimular. Para nosotros España es la poesía de Miguel Hernández, Rafael Alberti y Federico García Lorca; las pinturas de Pablo Picasso; la música de Manuel de Falla y Pablo Casals; la filosofía de Manuel Sacristán Luzón y de mi inolvidable maestro Adolfo Sánchez Vázquez. España es la extraordinaria labor de los republicanos exiliados en México: Wenceslao Roces, José Gaos y Eugenio Imaz, entre otros, eximios traductores al castellano de El Capital y otros textos de Karl Marx, así como de muchos otros autores del pensamiento clásico. España, por último, es el indoblegable heroísmo de la Pasionaria y los anarquistas y comunistas que lucharon contra la barbarie franquista, de la cual Rajoy, Aznar y el Partido Popular son sus indiscutibles herederos. Estos energúmenos, tardíos sobrevivientes de un conjuro medieval, representan con sus exabruptos de hoy lo peor de España. Son los perros guardianes de los filibusteros de traje y corbata que siembran miseria dentro y fuera de España. La lucha es contra esa España, no contra los españoles ni mucho menos contra la otra España, con la cual nos sentimos hermanados.

 

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Abr 19 2012

Paisaje después de Cartagena 2012

La secretaria de Estado gringo baila al ritmo de la conga, el chan chan y la Guantanamera. ¿Qué estaba celebrando la doña, he???

Aurelio Alonso

Al final el único saldo concreto, tangible, de la sexta Cumbre de las Américas parece ser la firma del Tratado de Libre Comercio (TLC) entre Colombia y los Estados Unidos, y no hacía falta en realidad una cumbre de jefes de Estado para esto. Se trata de un acuerdo bilateral, que no pasa, por supuesto, por consenso internacional alguno. Y que, en consecuencia, se suscribió al finalizar la Cumbre y fuera de ella, por sendos presidentes, sin salir de Cartagena, aprovechando -como quien dice-, que ya estaban en la ciudad. Igualmente ha sido noticia la firma otro acuerdo: uno de exención de aranceles entre los cancilleres de Colombia y Venezuela.Expediente bien conocido, el primero, que consolida la subalternación de la economía colombiana y colocará al país ante riesgos similares a los vividos por los mexicanos después de 1994: sujeción plena a la dinámica de mercado impuesta por Washington, polarización potenciada de los ingresos privados, desestructuración de la economía agraria, transición hacia una verdadera narcocracia con impunidad para el crimen, intensificación de flujos migratorios internos y externos, y el fortalecimiento de los lazos de dependencia con los Estados Unidos dentro del patrón neoliberal, que se mantiene plenamente vigente en las relaciones internacionales.

No nos debiéramos extrañar si en la década venidera los activos financieros de las familias colombianas más adineradas compiten con los de los Slim, si los circuitos de la pobreza se agudizan y el descomunal cinturón de miseria que rodea a Cartagena (y que no se ve desde la zona turística) duplica su extensión, si la violencia se vuelve otra vez (dicen que casi había desaparecido) incontrolable en las urbes y en los campos de Colombia, y si la hegemonía estadounidense termina por asignar a su asociado un papel parecido al que desempeña Israel en el Oriente Medio.

A pesar de que se firmó fuera de la Cumbre, el TLC se suscribió aprovechando la reunión de estadistas como pantalla. Los debates habían quedado atrás, con la Cumbre clausurada sin documento final ni consensos aceptados. La sorpresa seguramente no dio tiempo a la protesta de quienes en el país hubieran protestado. Nada tiene que ver este tratado con el acuerdo firmado entre Colombia y Venezuela, equilibrado y simétrico, y puesto en agenda, con astucia, junto al otro por el anfitrión, el presidente Santos, que se consagra como el político más hábil de la derecha latinoamericana.

Sin embargo, hasta Santos tuvo que reconocer que Cuba no podía quedar ausente en cumbres venideras. Claro que lo hizo con el cuidado de utilizar el tono más conciliador, y no como lo hubiera hecho un convencido. Se notaba que no hubiera reivindicado la presencia cubana si un fuerte consenso en el conclave no lo hubiera puesto en condiciones de tener que hacerlo. Y si la simple aceptación de la presencia cubana en las cumbres no tuvo eco en la postura del imperio, menos se podía esperar un cambio de posición en torno al bloqueo sostenido contra la Isla.

Aún más escandalosa fue la casi omisión en torno al reclamo argentino, también consensuado salvo por los Estados Unidos y Canadá, de las Malvinas, las cuales fueron confundidas, para colmo, por el presidente Obama, con las Maldivas. ¿Error o muestra cínica de desprecio? Puede que error, ya que para ellos estas islas siguen llamándose Falkland, como demostraron en 1982, en tiempos de Ronald Reagan, al ponerse sin vacilar al lado del colonizador británico cuando la dictadura militar argentina intentó la recuperación. Al margen del propósito de los militares, los Estados Unidos estaban comprometidos por el TIAR a respaldar el rechazo a la invasión británica, y olvidaron sus compromisos. Fue entonces que el TIAR naufragó y ya nadie recuerda siquiera lo que significa la sigla. Error y desprecio, en estos casos suelen andar juntos.

Resumiendo, en Cartagena no se obtuvo una decisión en cuanto a la presencia de Cuba en la próxima Cumbre, moción bloqueada por los Estados Unidos y Canadá desde la reunión previa de cancilleres. El levantamiento del bloqueo, que cuenta con el más pleno apoyo latinoamericano topó con la sordera del Norte. Tampoco se consiguió una toma de posición que aceptara siquiera el debate sobre la reclamación de las Malvinas. No obstante, como contrapartida, Washington lograba una firma, libre de protestas, del TLC con Bogotá. Se comprende que Hillary Clinton quisiera desbordar su entusiasmo la última noche en el Café Habana, de Cartagena, bailando al son de la Guantanamera y el Chan-chan. Incluso se hizo fotografiar bajo el anuncio del lugar. Parecería un modo irónico de manifestar su satisfacción por lo que interpretó como una victoria sobre Cuba…, y sobre el ALBA.

Victoria pírrica, en realidad, y procuro explicarme. En primer lugar, la Cumbre de las Américas no es otra cosa que una criatura de Washington y de la OEA, inaugurada en Miami en 1994, cuando desde el espacio gubernamental latinoamericano no habían comenzado a darse los cambios que modificarían el escenario regional. Componen esta reunión los mismos países es la de la OEA, y su destino es el de dar a la hegemonía de los Estados Unidos el respaldo de los jefes de Estado del continente para una segunda escalada neocolonial: el proyecto del Área de Libre Comercio de las Américas (ALCA). No es casual que la primera cumbre coincida con el año de la firma del TLC con México, punto de referencia para el lanzamiento del acuerdo.

Tras una década de cambios en el escenario latinoamericano, la moción de adopción del ALCA, llevada por George W. Bush a la IV Cumbre, en 2005 en Mar del Plata, encontró una oposición mayoritaria que dejó marcado el cambio en la correlación de fuerzas en la región. La Cumbre, en los presupuestos en que había sido concebida quedó herida de muerte. ¿De muerte en verdad? La meta después de 2005 devino llegar al ALCA país por país.

La siguiente reunión, en Port of Spain (Trinidad & Tobago) transcurrió con la presencia de un nuevo presidente en los Estados Unidos: un Barack Obama sonriente que había llegado a la presidencia anunciando cambios que no iba a ser capaz de encauzar. La inaceptable ausencia de Cuba fue ya un tema polémico allí, pero no hubo más que señales para dejar esperanzas sobre una mirada más razonable. Lo increíble es que ahora se repita. Aquella reunión terminó sin acuerdos y con el obsequio de Chávez a Obama de un ejemplar de Las venas abiertas de América Latina, escrito por Eduardo Galeano en 1971, como sugerencia para una mejor comprensión de nuestras realidades.

No creo que Chávez estuviera convencido de que Obama iba a leerlo, ni a preocuparse en buscar una de las traducciones hechas al inglés, pero su gesto devino una cortesía política emblemática, en tanto expresaba la esperanza de que el presidente negro que había desafiado exitosamente los vestigios racistas en los dogmas electorales norteamericanos, que había hecho su campaña sobre la promesa de justicia social y anunciado cambios positivos en la política latinoamericana de Washington, se mantuviera consecuente con sus anuncios. La historia entre Trinidad y Cartagena no recoge gesto alguno que permita esperar nada distinto a lo que hasta hoy se ha recibido de la Casa Blanca.

Se puede comprender, sin indagar, la decisión del presidente de Ecuador, Rafael Correa, y del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de no concurrir a Cartagena. Y la del resto de los países de la ALBA al anunciar, decepcionados de este encuentro, que no asistirán a Panamá si Cuba no es invitada sin las condiciones inadmisibles que exigen los Estados Unidos.

Debe destacarse que el punto de la inclusión de Cuba en las reuniones ni siquiera implicaba por si mismo un cambio de la política norteamericana en el plano bilateral. Sin embargo, cabe pensar que la posición que asumiera Obama al respecto podría incidir en su reelección a la presidencia: un signo de flexibilidad hacia Cuba contaría para la pérdida eventual del apoyo del Estado de La Florida en los comicios. Es significativo que hasta el gesto más obvio de reconocimiento al consenso continental se haga imposible. ¿Cómo esperar de Obama un cambio en el bloqueo a Cuba, o que se pronunciara en cuanto al reclamo argentino de las Malvinas, más allá de la inverosímil neutralidad que atribuyó a su país?

Sin embargo, al margen de la escasa información que permite el secreto de las sesiones (fueron todas a puerta cerrada por decisión, en apariencia, de los anfitriones), pienso que sobre el control y la lucha contra el narcotráfico siempre se hubiera podido ir más lejos (a menos que ir más lejos en esto también influyera en el voto de Miami).

De cualquier modo nos pasamos la vida bordeando el espejismo que indica que, en los Estados Unidos, el segundo mandato presidencial es aquel en el cual el presidente puede consumar su verdadera política, pues ya no necesita atenerse a las demandas de los grupos de influencia que le apoyaron. No se si será cierto en otros temas pero con relación a la política seguida hacia Cuba esto no ha funcionado.

¿Alguien cree aun que antes de la cumbre de Panamá, después que se le ratifique en la presidencia, si es reelecto, Obama aceptaría que Cuba se integre a la cumbre? Ni lo creo, ni importa mucho: importa tanto como que esta cumbre no haya dado un signo de flexibilidad hacia Cuba, por insignificante que fuera, por el riesgo de que incidiera en la pérdida de apoyo del Estado de La Florida en los comicios. Si es que queremos reconocer esta explicación, casuística, pragmática, cortoplacista y limitada para comprender el panorama mayor.

La única respuesta válida es la dada por los países del ALBA. No volver a asistir si Cuba no está, que es la posibilidad de deslegitimar desde el Sur la naturaleza de ese cónclave. Es de esperar que otros latinoamericanos se sumen a este condicionamiento y que ese sencillo dilema se revierta en la transformación del signo de las cumbres, o de lo contrario en su desaparición, convertidas en cenáculos derechistas sometidos, que servirían simplemente como pantallas para imponer tratados bilaterales de libre comercio o cualquier otro ingenio hegemónico. Deslegitimadas del todo por la falta de representatividad.

Confieso que le reconozco a Obama que haya declinado, en su vestuario, el modelaje de guayaberas, que no tienen en su caso el significado de la prenda nacional, y haber mantenido su sobria identidad que le es habitual. Hubiera añadido, de lo contrario, una penosa nota de superficialidad. Para payasadas bastó con la de Hillary.

Recuerdo, para terminar estas líneas, que la fundación de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), a principios de diciembre pasado en Caracas, constituye la creación de otra cumbre. Del todo distinta. Llama la atención como la ausencia o la presencia de un solo país cambia del todo el significado del conjunto, y ese país no es Cuba. La ausencia de los Estados Unidos en CELAC inicia una institucionalidad internacional paralela a OEA. Si la Cumbre de las Américas no puede devenir un punto de encuentro y de confrontación entre ambas presencias, superando el carácter parcializado de su génesis, si no puede atenerse a la exigencia de los tiempos, no tiene sentido que subsista. Podría convertirse incluso -tal vez empieza a convertirse ya- en un obstáculo para la salud de la América que emerge.

Creo que esta ha sido la lección principal de Cartagena 2012. ¿Jugaban ya Obama y Clinton al acto final?

Tomado de Cubadebate

 

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Abr 19 2012

Miedo

Publicado por Maggie en En el mundo

Khalid Sheikh Mohamed, que fue interrogado bajo técnicas de tortura en la prisión norteamericana de Guantánamo, dio a Estados Unidos la pista crucial que llevó al asesinato de Osama Bin Laden. Según documentos de Wikileaks publicados por el periódico Daily Telegraph, Mohamed proveyó a la CIA con el nombre del mensajero personal de Laden. El preso habría sido interrogado en Guantánamo bajo métodos de tortura, incluido el “submarino” y posiciones dolorosas, siempre según los cables estadounidenses, que también aseguran que en 2002, los agentes de la CIA aplicaron la técnica del waterboarding -asfixia simulada- hasta 183 veces a Khalid Shaikh Mohammed.

Por Santiago O’Donnell

El miércoles pasado arrancó en Guantánamo el juicio a los terroristas acusados por los atentados del 11/9 del 2001. Son cinco y enfrentan la pena de muerte. El importante se llama Khalid Sheik Mohammed (foto), quien confesó haber planeado y dirigido “de la A a la Z” el ataque coordinado en el que murieron cerca de tres mil personas. Los otros cuatro están acusados de adiestrar o ayudar de alguna manera a los suicidas que estrellaron dos aviones de línea cargados de pasajeros en las Torres Gemelas de Nueva York y un tercero en el Pentágono, mientras que un cuarto avión fue derribado por los propios pasajeros en Pennsylvania cuando se dirigía al Capitolio o la Casa Blanca.

Al menos ésa es la verdad histórica que busca establecerse con el procedimiento que acaba de empezar el miércoles con la presentación de los fiscales militares anunciando que están listos para empezar el juicio. Esto le da al juez militar treinta días para llamar a audiencia para la presentación formal de los cargos. El momento elegido por el Departamento de Defensa del gobierno de Barack Obama coincide con la campaña electoral en la que el presidente buscará su reelección en noviembre. Servirá para recordar uno de los mayores logros que se adjudica Obama, el haber conseguido matar a Osama bin Laden, supuesto jefe de Mohammed y de los pilotos suicidas. Bin Laden, el líder de la red terrorista Al Qaida, habría aprobado y ayudado a financiar el atentado luego de reunirse varias veces e intercambiar correspondencia con Mohammed, según documentos secuestrados cuando se detuvo al acusado en Pakistán en el año 2003, y que forman parte del expediente.

Mohammed es un buen candidato para lo que se le acusa de hacer. Ostenta una larga trayectoria de actividades terroristas. Ha pasado por todos los puntos calientes del planeta, desde Filipinas hasta Afganistán, desde Yemen a Qatar. Tuvo un rol en el anterior atentado a las Torres Gemelas y ha sido acusado por distintos países de cometer brutalidades varias, incluyendo la decapitación filmada y transmitida por YouTube del periodista del Wall Street Journal Daniel Pearl. Aun antes de ser detenido Mohammed se había adjudicado el atentado en una entrevista con la cadena Al Jazeera. El informe de la Comisión 11-S del Congreso estadounidense no duda en señalarlo como el organizador y principal responsable de los atentados.

El problema es que el juicio se va a hacer en Guantánamo, con todo lo que eso significa. Significa que el juicio más esperado, el más importante, el que debía cerrar uno de los capítulos más dolorosos de la historia estadounidense, se va a hacer en el extranjero, en un lugar semisecreto, bajo reglas que nunca se usaron. Porque no van a ser juzgados en las cortes federales estadounidenses que ya habían juzgado a cientos de terroristas domésticos y foráneos. Tampoco serán juzgados por la Justicia militar ordinaria, ya que nunca fueron reconocidos como combatientes enemigos según la convención de Viena. Serán juzgados por una “comisión militar” con su propio librito de lo admisible e inadmisible y lo punible y no punible. Las comisiones militares fueron creadas especialmente por el gobierno de George W. Bush como un sistema judicial adaptable a las nuevas metodologías de la Guerra al Terrorismo, o sea la tortura y el secuestro. Obama las mejoró un poco, pero las comisiones militares siguen siendo eso: organismos ad hoc con reglas ad hoc, básicamente creadas para condenar a prisioneros que han sido torturados y privados de sus derechos. Según admitieron la propia CIA y el Departamento de Defensa en documentos oficiales, Mohammed fue sometido a 183 sesiones de submarino mientras confesaba su participación en 31 grandes complots terroristas, un record difícil de creer aún para un agente operativo de su talla.

Como era de esperarse, los organismos de derechos humanos estadounidenses no se alegraron con el anuncio del miércoles.

“La administración Obama está cometiendo un error terrible al llevar al juicio por terrorismo más importante de nuestro tiempo a un sistema de justicia de segundo nivel. Cualquier veredicto que salga de las comisiones militares de Guantánamo estará teñido por un proceso injusto y por la política que equivocadamente arrancó estos casos de la Justicia federal, que ha manejado con éxito y seguridad cientos de juicios por terrorismo”, declaró en un comunicado Anthony Romero, director ejecutivo de la Unión por las Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU, siglas en inglés).

“Aquellos que se complotaron para hacer los ataques del 11-S deben ser juzgados por sus crímenes. Las familias de las víctimas del 11-S merecen justicia, así como todos los estadounidenses. Lo que no se merecen los estadounidenses es un juicio estilo hágalo-usted-mismo ante un tribunal en el que las reglas están bajo constante escrutinio y revisión”, dice el comunicado de Human Rights First firmado por Dixon Osburn.

El problema es el miedo. Un miedo casi irracional que llevó al Congreso a pasar una ley en el 2010 que hace prácticamente imposible que los prisioneros de Guantánamo sean juzgados en Estados Unidos, o tan siquiera que pisen suelo estadounidense. Lo irracional es que desde el 2003 a esta parte Estados Unidos ha transferido casi 600 prisioneros de Guantánamo a distintos países de cuatro continentes, pero no ha permitido que ninguno ingrese a Estados Unidos, ni siquiera para pudrirse en una cárcel de máxima seguridad. Según los archivos filtrados por Wikileaks, la decisión de Estados Unidos de no recibir a ningún graduado de Guantánamo aparece una y otra vez en las quejas a las embajadas cada vez que Washington le pide a algún gobierno amigo que se hagan cargo de algún prisionero de la base.

El miedo no es sólo de Obama. Por Guantánamo pasaron cerca de 800 prisioneros y en su pico, allá por el 2003, la cárcel llegó a albergar a cerca de 600. Algunos eran terroristas, otros habían caído ahí medio de casualidad, muchos habían pasado por cárceles clandestinas de la CIA en otros lugares, todos habían sido torturados. Cuando empezaron la críticas Bush empezó a sacarse de encima a los casos más vergonzosos, mandándolos de vuelta a su país de origen. Cuando asumió Obama en enero del 2009 quedaban unos 242, ahora son 171.

En su segundo día de gobierno, en cumplimiento de una de sus principales promesas de campaña, Obama firmó una orden ejecutiva ordenando el cierre de la base en un año. En esa orden instruyó al fiscal Eric Holder a que separe la población carcelaria entre prisioneros de bajo riesgo que serían enviados a terceros países, y prisioneros de alto riesgo que serían juzgados. Entre estos últimos ordenó a Holder discernir quiénes serían juzgados en Estados Unidos por la Justicia federal y quiénes, por las características especiales de sus casos, serían juzgados por comisiones militares. Al mismo tiempo Obama le ordenó al fiscal general que remozara y mejorara garantías del acusado en el sistema de comisiones militares para que los testimonios obtenidos bajo tortura no sean admisibles.

Holder hizo todo eso, aunque los críticos señalan que las reglas de evidencia de las comisiones siguen siendo demasiado laxas comparadas con las del sistema federal y que permitirían, a través de dichos de terceros, la introducción de información obtenida bajo tortura. Holder también mandó a un “equipo limpio” de interrogadores a Guantánamo para que Mohammed confiese otra vez lo que había dicho bajo tortura. Un año más tarde Holder anunciaba que el juicio por el 11-S se haría en una Corte federal de Nueva York, al tiempo que retiraba los cargos militares que pesaban en contra de Mohammed y sus codefendidos. Bueno, no pudo ser. Todos los políticos de Nueva York se pusieron en contra. El alcalde Bloomberg dijo que el juicio era “demasiado costoso y peligroso” como para hacerse en su ciudad. El Congreso pasó una ley prohibiendo al Pentágono a gastar dinero en traslados de prisioneros de Guantánamo a los Estados Unidos, con lo cual cerró la discusión.

Obama se agarra de eso para culpar al Congreso por no haber cumplido su promesa. Esta semana volvió a decirlo en sus discursos de campaña, al tiempo que volvió a prometer que cerrará Guantánamo, esta vez sin plazo, sino “en un tiempo indefinido”. Pero fue Obama quien firmó esa ley que prohíbe el traslado de los prisioneros de Guantánamo, podría haberla vetado. En vez de eso se puso a tono con los tiempos y le dio para adelante con los comisiones militares, donde no corre riesgos de que algún jurado se deje impresionar por las torturas aplicadas a los acusados. Entonces los cargos militares contra los acusados por el 11-S fueron restituidos y esta semana arrancó el proceso judicial. Igual, Mohammed y sus cuatro presuntos cómplices ya dijeron que se quieren declarar culpables y que desean que los maten, así pueden empezar su martirio de una buena vez.

Pero aun así, presos, torturados y prácticamente condenados a muerte, estos tipos le meten miedo a un país que hasta hace muy poco se creía invencible.

Cuando asumió Obama cuatro años atrás, poco más de la mitad de los estadounidenses apoyaba el cierre de Guantánamo. Hoy el sesenta por ciento quiere que siga abierta. Mitch McConell, jefe de la bancada republicana en el Senado, declaró hace poco que le gustaría ver un crecimiento en la población carcelaria de la base, hasta llegar a más o menos ochocientos presos. Bermuda, Bulgaria, Palau y Portugal han aceptado recibir prisioneros de Guantánamo, pero Estados Unidos no se anima. El juicio por el 11-S no será televisado en directo como nuestro Juicio a la Juntas. Eso sí que es miedo.

Miércoles 11 de abril

Un reporte de Reuters al respecto sostiene que según el Pentágono, Khalid Sheikh Mohammed supuesto autor intelectual de los ataques del 11 de septiembre, y otros cuatro co-conspiradores fueron referidos el miércoles 4 de abril a un juicio ante el tribunal de crímenes de guerra en Guantánamo con cargos que los podrían llevar a la pena de muerte, dijo el Pentágono. Acusados de planear y ejecutar el atentado del 11 de septiembre del 2001 con aviones secuestrados contra Nueva York, Washington y Shanksville, Pensilvania (lo que provocó la muerte de 2.976 personas)ostentan cargos de terrorismo, secuestro de aviones, conspiración, asesinato en violación de los códigos de guerra y otros cargos, y fueron referidos a un tribunal militar, lo que significa que serán procesados ante un juez militar en la Estación Naval de la Bahía Guantánamo, en Cuba, supuestamente a comienzos de mayo. Esta decisión tiene lugar un año después de que el gobierno gringo abandonara la promesa de juzgar a Mohammed y los co-conspiradores ante un tribunal civil. , tal como prometió, y derivara el caso a un tribunal militar. El fiscal general de Estados Unidos, Eric Holder, culpó a los legisladores por el cambio de política. La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU, por sus siglas en inglés) condenó la decisión de continuar con un juicio militar. “El Gobierno de Obama está cometiendo un terrible error al procesar los juicios de terrorismo más importantes de nuestro tiempo en un sistema de justicia de segundo nivel”, dijo en un comunicado el director ejecutivo de la ACLU, Anthony Romero. “Sea cual sea el veredicto que salga de las comisiones militares de Guantánamo estará contaminado por un proceso injusto”, agregó.

 

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Abr 19 2012

Terrorismo ad usum

Publicado por Maggie en En el mundo

Por Juan Gelman

La lista más reciente de organizaciones terroristas extranjeras establecida por el Departamento de Estado incluye a 50 activas en cinco continentes, algunas prácticamente desconocidas o sin presencia mediática (www.state.gov, 27-1-12). El Mujahidin-e-Kahlq, es decir, la Organización de los mujahidines del pueblo iraní (MRK, por sus siglas en inglés), figura en el vigésimo noveno lugar y tal vez mereciera un ascenso. Seymour M. Hersh, Premio Pulitzer de periodismo, acaba de revelar que el Comando Conjunto de Operaciones Especiales de las fuerzas armadas de EE.UU. (JSOC, por sus siglas en inglés) comenzó a entrenar a miembros del MEK en el 2005 (www.newyorker.com, 6-4-12). El Departamento de Estado había agregado la organización a su lista negra en 1997.

El MEK tiene un curioso origen: un grupo de estudiantes iraníes de ideas marxistas-islamistas lo fundó en 1965, emprendió la lucha armada contra el Sha, en el ’79 se unió al ayatolá Khomeini, en 1981 enfrentaba a tiros a la Guardia Revolucionaria Islámica del gobierno y sus miembros se refugiaron en Irak cuando Saddam Hussein lanzó la guerra contra Irán. La organización se declara ahora en estado de lucha pacífica contra Teherán y forma parte del opositor Consejo nacional de resistencia iraní. Pero hay dudas sobradas sobre su pacifismo.

Oficiales de JSOC entrenaron a miembros de la MEK en un campo del Departamento de Energía, ubicado a unos 100 km al noroeste de Las Vegas, que había sido utilizado para realizar pruebas nucleares. En el 2002 –señala Seymour Hersh– “la MEK ganó cierta credibilidad internacional porque dio a conocer públicamente –y con exactitud– que Irán había comenzado a enriquecer uranio”. A partir de ahí, la organización estrechó sus relaciones con los servicios de inteligencia occidentales y el JSOC comenzó a operar en territorio iraní luego del derrocamiento de Saddam Hussein en el 2003. Financió a varios grupos opositores a Teherán para reunir inteligencia sobre su programa nuclear y llevar a cabo operativos terroristas.

“La MEK, de un modo u otro, logró recursos, armas, información. Algunas operaciones encubiertas continúan hoy en Irán con el apoyo de EE.UU., según funcionarios y ex funcionarios de inteligencia y asesores militares”, anota Hersh.

La organización terrorista tiene defensores de alto nivel, tanto republicanos como demócratas: varios ex funcionarios importantes hablan a favor de la MEK, aunque no gratis, y entre otros: los ex directores de la CIA James Woolsey y Porter Goss, el ex secretario de Seguridad Interior Tom Ridge, el ex representante de EE.UU. ante la ONU John Bolton, los ex gobernadores de Vermont Howard Dean, y de Pennsylvania Ed Rendell, el ex director del FBI Louis Freeh, el ex alcalde de Nueva York Rudolph Giuliani, el ex fiscal general Michael Mukasey (www.democracynow.org, 10-4-12). Pese a tales influyentes, el Departamento de Estado no ha borrado a la MEK de la lista de organizaciones terroristas.

Esto implicó guardar el mayor de los secretos sobre el entrenamiento de sus hombres en Nevada, que recorrieron largas distancias del desierto y escalaron montañas. También se les enseñaron técnicas de comunicación en el combate. Esta actividad, siempre a cargo de oficiales del JSOC, cesó antes de que el presidente Obama ocupara la Casa Blanca, pero la relación con el grupo continúa.

“Está muy claro que EE.UU. sigue involucrado, al igual que Israel”, afirmó Hersh. Dos altos funcionarios del gobierno estadounidense indicaron a la NBC que el asesinato de cinco científicos nucleares iraníes desde el 2007 fue obra de la MEK, “financiada, entrenada y armada por el servicio secreto israelí” o sea, el Mossad (//rockcenter.msnbc.msn.com, 8-2-12). Son operativos que cuentan con información de la CIA y demás agencias de inteligencia de EE.UU., sólo que ahora “todo lo que se hace dentro de Irán lo hacen los intermediarios”, manifestó a Hersh “un asesor de la comunidad de operaciones especiales”.

Las estrategias de Washington gozan de la particular facultad de convertir a aliados en enemigos y viceversa. Apoyó a los talibán para derrotar al invasor soviético y luego invadió Afganistán para derrocar al gobierno talibán. No ahorró dinero ni armas, incluidas las biológicas, para que Saddam Hussein venciera a Irán en la guerra que el dictador iraquí desatara en los años ’80, pero invadió Irak y acabó con el régimen y la vida de Saddam Hussein. La CIA entrenó a Osama bin Laden –a quien Ronald Reagan calificó de “luchador por la libertad”– y se convirtió en el antagonista más criminal de EE.UU. W. Bush lanzó la ofensiva mundial contra el terrorismo y bajo su gobierno y en su país se entrenaron los terroristas de la MEK. Todos estos movimientos de ida y vuelta tienen una explicación, pero qué siniestra es.

 

 

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Abr 17 2012

Cuba en el vórtice de Las Américas

Por MAGGIE MARÍN

Poco después de llegar Barack Obama a Cartagena de Indias el viernes 13 de abril, estallaron dos explosivos en esa ciudad portuaria del norte de Colombia. Otro explotó en Bogotá. No eran de gran poder, no causaron heridos ni daños, pero operaron como augurio de lo que vendría después: el desplome de la VI Cumbre de las Américas, y una auténtica rebelión de sus “súbditos” ante un gobernante imperial genuinamente sorprendido y cariacontecido.

¿Exagero? No creo. Hubo varios sucesos inéditos, de peso. A la cita no asistieron tres presidentes latinoamericanos, otros hicieron mutis antes de la clausura, y sin duda terminó arrastrando consigo los intentos de Obama de recuperar su decadente influencia en la región. Tampoco hubo Declaración Final, ante la falta de consensos en temas medulares y la negativa de Estados Unidos y Canadá de aceptar la inclusión de Cuba.

Por esas paradojas de la historia, la isla mayor del Caribe, que nunca pidió ser invitada, gravitó sobre ese encuentro mucho antes de su comienzo, y estuvo en el vórtice mismo de esta última edición del foro creado por cierto en 1994 por la potencia para –precisemos— asegurarse el control total de América Latina y el Caribe, mientras se persuade a gobiernos y pueblos de son que tratados como iguales en interés de su presente, su futuro y su destino. Falacia auténtica, claro. Peregrina idea.

En el capítulo de 2009 en Trinidad y Tobago hubo defensas enérgicas al derecho de la Isla a participar en la cita hemisférica. Barack Obama se estrenaba en la Casa Blanca y en el cónclave, y esparciendo glamour y la pretendida cordialidad de su primera época, prometió que estudiaría a fondo el asunto para resolverlo.

Desde luego este encantador de serpientes que cada día tiene menos carisma y más escollos en su vida se consagró a sus asuntos domésticos, al descalabro de la deuda de Europa y a las Guerras Calientes que han sustituido a la Guerra Fría. Y como sabemos, lejos de buscar una solución de “consenso” (célebre vocablo de estos tiempos) para el “asunto Cuba”, ha sido artífice o convidado de piedra de medidas que han fortalecido el bloqueo, ese asedio brutal que acaba de cumplir medio siglo.

Para otorgar a la Isla tamaño protagonismo hubiera bastado lo dicho por el presidente anfitrión, Juan Manuel Santos: “Esta debe ser la última que se celebre sin Cuba”; y hasta el deseo medio timorato pero al fin y al cabo formulado nada menos que por el secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, de que en las próximas cumbre “estén todos” los países del continente.

Hubiera alcanzado el reclamo del gobernante boliviano Evo Morales:“¿Cómo es posible que no esté Cuba presente en la Cumbre de las Américas?. ¿De qué integración podemos hablar si estamos excluyendo a Cuba?”. O lo que dicho por el presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, ausente en Cartagena y para quien si las discusiones de los presidentes no fueron transmitidas por televisión fue para complacer los intereses de Gringolandia. “Como se iban a debatir temas que iban a poner en evidencia que Cuba no es la aislada, sino que el aislado es el imperio”.

Hubiera sido suficiente, es seguro, la sentencia del canciller venezolano, Nicolás Maduro: “La lápida (a la cumbre) se la pondrá el Gobierno de los Estados Unidos si intenta mantener la política obsoleta de excluir a Cuba”. Y por supuesto, el comunicado de la Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América, ALBA, cuyos miembros han decidido no participar en las próximas cumbres en las que Cuba no sea invitada, y exigen a Estados Unidos el cese inmediato del bloqueo y el inicio de un diálogo con la Isla basado en el respeto a la voluntad soberana y a la autodeterminación del pueblo cubano.

Pero lo cierto es que fue el presidente de Ecuador, Rafael Correa, quien primero llevó a Cuba al centro de la cumbre celebrada en Cartagena de Indias, Colombia, el sábado y domingo pasados (14 y 15 de abril), cuando esta aún no había empezado. Y los laudos que formuló al respecto debieran integrar el catálogo de las sentencias históricas: “Es inaudito que en el siglo XXI algo se llame Cumbre de las Américas y no se invite a Cuba. Según ciertos países hegemónicos, algunos somos americanos, otros no. ¿Qué Cuba no es americana?, ¿Quién les dijo?, ¿Qué no cumple los requisitos democráticos?, ¿Quién ha decidido esto?, ¿A quién ha invadido Cuba?, ¿A quién ha saqueado Cuba?, preguntó reiteradamente. La ausencia de Cuba es un rezago “del neocolonialismo que debe acabarse en el siglo XXI”, apuntó también.

Y añadió verdades como templos: que en esas reuniones no se habla nunca de la verdadera democracia, que todo son palabras que nunca pasan a los hechos. Estas son “cumbres protocolarias” indicó Correa, donde se firman “declaraciones líricas llenas de clichés y de lugares comunes que nada resuelven”. Es “inadmisible la exclusión de Cuba”, dijo al confirmar su ausencia del foro, porque “muchas veces la mejor participación es no participar”. Algún día, añadió además, “nuestros pueblos nos reclamarán que estemos en tantas cumbres y ellos continúen en los abismos”.

Otras afirmaciones enteramente ciertas del joven economista que rige los destinos del llamado país de la mitad del mundo, fueron: “Es terrible que nunca se debatan en esas cumbres problemas muy importantes de nuestra región como el embargo que Estados Unidos impone a Cuba o la ocupación británica de las Islas Malvinas”.

Como se sabe, los gobiernos del resto de los países que integran la ALBA habían venido presionando para que el bloqueo fuera tratado oficialmente ante el propio mandatario estadounidense que, la verdad sea dicha, resistió con el magistral estoicismo de un actor de primera las andanadas de que fue objeto la política estadounidense en la cumbre. Porque la petición de No más cumbres sin Cuba fue enfoque consensual y exigencia de Latinoamérica y el Caribe, por sobre credos e ideologías.

Vale por otra parte apuntar que un tema que debió ser cardinal y prioritario ¿cómo no?, fue el de las justas exigencias de soberanía de Argentina sobre las Islas Malvinas precisamente cuando recién se cumplieron 30 años de la guerra con Gran Bretaña. De acuerdo a la agenda previa ello habría sido ninguneado en tanto se otorgaba –como fue–  un rango trascendente a la lucha contra las drogas, tan letal y violenta si se perpetra a lo gringo, que en los seis últimos años los carteles del narcotráfico y del crimen le ha causado a México 50 mil muertos y en Centroamérica otros 20 mil solo en 2011.

Una guerra cuyo corolario es adverso pero desde luego constituye la coartada perfecta de la potencia para entrar en nuestros países con todo –ya sabemos cómo y para qué– en tanto la militarización que la escolta es puro beneficio para los permanentes planes bélicos y de opresión y saqueo del coloso en nuestras repúblicas.

Pero los citados y otros asuntos graves y esenciales para la región no han tenido la debida atención o fueron soslayados por una supuesta integración y un pretendido desvelo por la seguridad, cuando el interés real y supremo de Washington en América Latina y el Caribe ––tal como declaró un importante pero indiscreto funcionario de la Casa Blanca y que en efecto se trata de un secreto a voces– es expandir su relación comercial y amarrar corto a la región, de enorme potencial y en alza económica.

Así son las cosas. Aunque, y también lo dijo el presidente Correa, con el despertar de nuestros pueblos, eso tiene que cambiar.

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Abr 17 2012

Revelaciones desde la tumba del Titanic

Publicado por Maggie en En el mundo

No pudo concluir su viaje inaugural pero consiguió pasar a la historia.

A un siglo de uno de los peores desastres marítimos de todos los tiempos, desde las profundidades los escombros del súper trasatlántico aportan nuevas evidencias

Imagen de los escombros, armada en computadora como un mosaico. Es un mapa preciso para el análisis científico

Por MAGGE MARÍN

Los científicos que obtuvieron estos resultados aseguran que han reconstruido el primer mapa completo de las ruinas del Titanic. La imagen por sonar, compuesta por más de cien mil fotografías tomadas por robots subacuáticos, es sobrecogedora. En la soledad del inmenso océano los escombros parecen brotar de un paisaje lunar. Son lo único que queda del mítico buque que se pensaba que era insumergible, hasta que a las 23:40 horas del 14 de abril de 1912 colisionó con un iceberg al sur de las costas de Terranova y a las 2:20 del 15 desapareció en lo hondo del Atlántico Norte.

Jamás se había visto al Titanic como ahora, exhibiendo tantos detalles: cientos de objetos y piezas, entre ellas cinco enormes calderas, una puerta giratoria y una escotilla. Por consiguiente, los investigadores albergan la esperanza de obtener nuevas pistas y evidencias que revelen con exactitud lo sucedido.

Los pormenores de los hallazgos, sobre los que el mismísimo fondo del océano descorrió la cortina del secreto, no se sabrán hasta el venidero domingo 15 de abril del aniversario, cuando History Channel (un canal inglés por cable), emitirá Titanic: Misterio resuelto un documental de dos horas.

Aunque seguramente ocultarán algunos para incitar futuros asombros, el film revela datos inéditos sobre la catástrofe. Como por ejemplo, que fue una falla en la fabricación del trasatlántico la principal responsable de la tragedia que le costó la vida a mil 517 personas, de las 2 mil 227 que iban a bordo; y que la proa giró como las aspas de un helicóptero mientras el crucero se partía en dos con un ruido estremecedor antes de hundirse.

El citado mapa es una herramienta de análisis. Los científicos podrán explorar el lugar del naufragio de manera muy completa. “Estudiar el sitio con mapas antiguos era como tratar de navegar en un cuarto oscuro con una linterna”, explica Parks Stephenson, historiador del Titanic y miembro de la expedición científica que obtuvo los mentados resultados, y en la que se enrolaron, junto a History Channel, la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica, y el Servicio de Parques Nacionales, todos del Reino Unido.

Stephenson redondeó la cita anotada arriba al decir que con este nuevo mapa “es como si se iluminara la sala y se pueda ir de habitación a habitación con una lupa gigante, y además documentarlo. Nunca se había hecho nada como esto en el Titanic”.

“Cuando nos fijamos en el mapa se puede ver exactamente lo que sucedió”, dijo por su parte Paul-Henry Nargeolet.

Otro explorador del Superliner, Charlie Pellegrino, apunta que aunque el mapeo en los últimos años ha mejorado, esta es la primera vez que un mapa del campo de escombros muestra un enfoque ordenado. Aunque no participó en la expedición de 2010, asegura que este es un mapa bastante significativo”.

Dicho eso, es justo recordar que esta no es la primera vez que se trata de armar un mapa del de este tipo del barco más famoso de la historia. El primero de la zona donde naufragó comenzó cuando los restos fueron descubiertos por Robert Ballard, a la una de la mañana del 1ro de septiembre de 1985 (a 900 kilómetros al sur de Saint Jhon’s, Terranova, Canadá.) utilizando las fotos tomadas con cámaras a bordo del robot sumergible Argo, controlado a distancia y capaz de descender hasta 6 mil metros, para localizar los restos, y luego se recurrió a un robot menor, Jason, con el objetivo de explorar al legendario buque naufragado.

A ellos se deben, por cierto, unas espectaculares fotografías del Titanic hundido que han hecho historia. Un año más tarde Ballard y su equipo técnico regresaron al lugar para realizar investigaciones más profundas.

En 1987, 1993 y 1994, otras expediciones submarinas continuaron la búsqueda de restos valiosos del barco, que entre otros objetos transportaba un cargamento de diamantes.

La historia hasta el mapa digital

El moderno estudio científico de las profundidades marinas dio inicio cuando el astrónomo y matemático francés Pierre Simon de Laplace (1749-1827) calculó la profundidad media del océano Atlántico, y la primera expedición que realizó descubrimientos importantes fue la del navío Challenger, que a partir de 1872 y durante casi cuatro años llevó a cabo investigaciones oceanográficas.

Pero la exploración e investigación con precisión de esos arcanos (tanto con propósitos científicos como comerciales) comenzó en tiempos relativamente recientes, y cotejada con otras áreas de la investigación geológica, aún es un dominio bastante inexplorado.

Mas nuevo aún es el uso de sumergibles tripulados y de robots para realizar exploraciones del fondo marino. Así, un hito en estas investigaciones ocurrió en 1974, cuando el sumergible Alvin, el batiscafo francés Archimède y el platillo sumergible Cyane junto a barcos de apoyo, exploraron la gran grieta oceánica de la dorsal Medioatlántica, al suroeste de las Azores, uno de los lugares del fondo oceánico en donde mana roca fundida para formar corteza nueva. A la sazón se tomaron unas 5 mil 200 fotografías de la zona.

No es hasta mediados de 2010 que RMS Titanic Inc., la compañía dueña del trasatlántico y única legalmente encargada de la custodia y estudio de sus restos, se unió a la Woods Hole Oceanographic Institution y al Waitt Institute of La Jolla para llevar a cabo una expedición al sitio del naufragio. La última realizada hasta hoy.

¿Su objetivo? Documentar lo que queda de la nave, que yace a unos 4 mil metros de profundidad, tomando miles de fotos gracias a dos vehículos subacuáticos autónomos (AUV, por sus siglas en inglés) que exploraron la zona con un sonar de “barrido lateral”.

Los robots tomaron 130 mil fotos espectaculares (en un área de 3 por kilómetros) que se aparejaron luego en computadoras como piezas de un rompecabezas, para crear el gran mapa que los científicos pueden ahora examinar a gusto, y que aporta tantos datos y pormenores como si el accidente hubiera ocurrido en tierra.

Porque ciertamente, los anteriores intentos al respecto están incompletos. Veinticinco años después de la localización del lugar donde zozobrara el Titanic nadie había explorado totalmente la zona, de modo que, dice History Channel, se desconocían las claves para saber lo que sucedió en aquella fatídica noche.

El más moderno del mundo

El RMS Titanic era el segundo de tres transatlánticos conocidos como clase Olympic. Fabricado en los astilleros de Harlan and Wolff en Belfast, Irlanda del Norte, el buque de pasajeros más grande, moderno y lujoso de la época sólo necesitó 62 segundos para arrastrar hacia el agua su colosal estructura. Bajó mil 800 pies a una velocidad de 12 nudos antes de ser detenido por seis anclas y dos cadenas de 80 toneladas. Era el 31 de mayo de 1911. Parecía una enorme bestia. Se precisaron, además, 23 toneladas de talco, sebo, aceite de tren y jabón para que resbalara bien hacia el mar. Barcos de arrastre lo llevaron después hacia aguas más profundas.

Decenas de miles de curiosos viajaron al muelle Albert Quay, para ver la botadura y celebrar el suceso. Seguramente nadie pensó que menos de un año después el buque considerado un milagro de la técnica se hundiría en las profundidades del Atlántico Norte.

Hoy se admite que las cifras del coloso aún suenan imponentes: Medía 269 metros y pesaba 24 mil 360 toneladas. Y todavía quedaba trabajo para otros 10 meses, para terminar sus espectaculares camarotes de lujo, sus restaurantes y la sala de gala.

Amén de lo dicho, el buque reunía estrictas medidas de seguridad y había sido diseñado por prestigiosos ingenieros. Sin embargo no tuvo el habitual bautizo con la botella de champán haciéndose añicos en la proa. No era costumbre de su propietaria, la compañía marítima White Star Line. Hubo, sí, salvas al aire y cena de gala.

Por fin, el 2 de abril de 1912, el Titanic comenzó su trayecto de Belfast a Southampton, Inglaterra, y desde allí inició el 10 de abril su viaje inaugural con destino a Nueva York. La historia que sigue es legendaria: el choque con el iceberg y el hundimiento.

Cien años después, ninguno de los 710 pasajeros que se salvaron de uno de los peores desastres marítimos en tiempos de paz de la historia está vivo. La última sobreviviente, Elizabeth Gladys Millvina Dean (Devon, 2 de febrero de 1912Hampshire, 31 de mayo de 2009), evacuada junto a su madre con 9 meses de edad, murió justo en el aniversario 98 de la botadura del buque.

Entre las muchas teorías nuevas respecto a la verdadera razón del hundimiento, dos se repiten con reiteración: la tripulación se percató del iceberg a tiempo, pero por la época estaba en transición la navegación de vela a vapor (muy diferentes) y cuando William Murdoch, primer oficial del Titanic, ordenó girar a la izquierda al visualizar el témpano, su subordinado malentendió y giró a la derecha. Aunque casi inmediatamente se avisó que debía enmendar la marcha, ya era demasiado tarde.

Otra achaca como fatal el que el presidente de White Star Line, Bruce Ismay, convenciera al capitán de que siguiese navegando en lugar de frenar. Después del choque, navegar durante 10 minutos hizo que aumentara la presión del agua que entraba por el casco averiado, y provocó que el Titanic se hundiera en menos tiempo del que hubiera demorado en otras condiciones.

Más allá de teorías, lo cierto es que a Ismay se le hundieron por completo sus negocios: perdió la White Star Line y murió en la miseria. En tanto, el Titanic no logra descansar en paz, entre saqueadores furtivos yun ominoso y ávido súper organismo bacteriana formada por 27 cepas distintas de bacterias intercomunicadas que según asegura fayerwayer.com opera como las hormigas o las abejas y se está comiendo los restos del célebre barco.

“Habaneros“en el super buque

Los españoles Julián Padró Manent y su esposa, Florentina Durán, nacionalizados en Cuba tras largos años de estancia en La Habana viajaban en el trasatlántico. Tuvieron la suerte de sobrevivir y 43 años después Padró le narró pormenores al entonces estudiante de Periodismo Rodolfo Santovenia, una entrevista de gran impacto que fue publicada en BOHEMIA en 1955.

Hace unos años Santonvenia le contó a un colega de Juventud Rebelde que en el aniversario 43 del desastre (1955), un periódico que mencionaba a los sobrevivientes no aludió a Padró, quien fuera accionista y propietario del ómnibus número 1575 de la ruta 17, ni a su esposa. Como él los conocía decidió entrevistarlos. La conversación tuvo lugar en la casa del matrimonio en el reparto Palatino, mientras escuchaban las notas del vals Sobre las olas.

Padró disfrutaba mirando el mar y sentía pasión por los viajes. Tras el accidente no viajó más a España ni a ningún otro país. Tenía miedo. Para ambos los barcos y el mar eran auténticos enemigos.

Así narró Padró a Santonvenia los últimos minutos del Titanic: “Empieza a hundirse, despacio, más aprisa, cada vez más aprisa. De pronto estallan las calderas, se apagan las luces. La masa enorme que contenía a más de mil almas, los gritos de desesperación y de agonía, abren un remolino en el mar por el que expira todo. Estamos a unos 300 metros del lugar del hundimiento. El mayor barco del orbe se fue a pique en menos de una hora. Pasamos la noche en el bote y de pronto, ¡cuánta alegría! Divisamos las luces de un barco. Era el Carpathia. Cuando empezó a esclarecerse el día vimos impasible en su blanca pasividad el témpano maldito”.

Julián y Florentina fallecieron en Cuba en los años 60.

Un cubano-asturiano en el Titanic

Servando Ovies Rodríguez, un hábil, trabajador y exitoso asturiano que había emigrado a Cuba fue una de las víctimas del Titanic. Había llegado a la Isla con apenas 15 años para trabajar en la fábrica de ropas de un tío, y en 1850 llegó a convertirse en codueño de la de la sedería El Palacio de Cristal, –radicada en Muralla y Habana—fábrica. Viajaba con frecuencia a Europa buscando buenos contratos. En este viaje, sin embargo, la meta era visitar a su madre en su Avilés natal. Regresaría por Nueva York, donde esperaba cumplir importantes negocios. Reservó un camarote en primera clase y abordó al gigante transoceánico en Cherburgo, Francia, penúltima parada del barco. Tenía 36 años.

La Nueva España, revista asturiana que develó el caso en 1998, asegura que Servando llevaba en el camarote cajas de algodón y puntillas. Su esposa, Eva López del Vallado, embarazada entonces, se negaba a aceptar el infausto destino de su marido. Dicen que medio enloqueció y gastó la fortuna familiar buscando sus restos.

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Abr 04 2012

Crónica del periodista que intentó seguir a Rafael Correa en bicicleta

Publicado por Maggie en En Nuestra América

Al periodista ecuatoriano Santiago Aguilar le fue encomendado el trabajo de escribir acerca de una de las jornadas que comienza el presidente Correa, quien suele, al amanecer, salir en bicicleta cuando hace gabinetes itinerantes. Ayer Correa finalmente decidió no asistir a la Cumbre de las Américas que se realizará la semana próxima en Cartagena de Indias, Colombia, debido a la ausencia de Cuba y a que no se tomarán decisiones sobre las islas Malvinas.

Por Santiago Aguilar, Agencia ANDES

Debo confesar que aún me invade el dolor en el cuerpo. La misión, en teoría, en una calurosa y expectante mesa de redacción, sonó desafiante: escribir una crónica del presidente Rafael Correa y sus viajes en bicicleta.

Loreto, cantón amazónico ubicado en la provincia de Orellana, era el lugar donde un día después del Gabinete Itinerante, el mandatario haría su tradicional paseo.

Eran las 5:45. El sol aún oculto, y más escondido entre la espesura de la selva. Bicicleta y casco listos. Todo a punto y a la espera del Primer Mandatario; claro, siempre estuvo la guardia presidencial, preguntando el ¿por qué? ¿Con la autorización de quién?, entre otras cosas.

Solventadas las preguntas de los castrenses, y cuando daban las 6:10 apareció el jefe de Estado, en un particular atuendo en el que la camiseta anaranjada resaltaba sobre los pantalones cortos negros.
De tropezón en tropezón

A punto ya de partir, cometí el primer error de los varios que vendrían por el camino. Intentando obtener una reacción, le dije al mandatario en tono coloquial: “Dele suave, presidente. Voy a escribir una crónica de esto”. ¡Error!

Adelantarle mi propósito sirvió para empeorar la situación. Costeño burlón como es, el Jefe de Estado soltó un titular:

- “Esta es la mejor forma de vengarme de los periodistas” dijo, al tiempo que daba la primera pedaleada con la que avanzó unos tres metros.

Ante esto, lo más inteligente hubiese sido subir a la camioneta de la prensa y, desde esa relativa comodidad, observar sus reacciones. Pero no. Compartir mínimos momentos de cobertura junto a él hace que la testarudez se contagie. De modo que me subí en mi bicicleta y emprendí la ruta junto al presidente (”junto” es un adverbio que no describe la realidad. Decir “atrás” hubiese sido más honesto).

A la salida de Loreto y tras cruzar por el paso peatonal del puente sobre el río Suyuno, Rafael Correa emprendió la primera cuesta. No podría asegurar si calentó antes o no, pero su ritmo inicial fue vertiginoso; tanto que en los primeros 500 metros empecé a sentir como un eco lejano el dolor corporal que aún se niega a desaparecer.

La naranja camiseta era inconfundible en medio de su guardia personal que, con mucho esfuerzo, seguía de cerca los movimientos de su jefe.
Mientras tanto, y todavía siguiéndolo de cerca, este periodista intentaba mantener el ritmo presidencial; vano esfuerzo: uno a uno iban rebasándome los acompañantes; Vinicio Alvarado, secretario de la Administración, pasó también de largo.

La carretera era espectacular y el paisaje alrededor mostraba todos los matices del verde que pintor alguno pudo imaginar. Una lluvia tenue pero persistente hacía más pesado el trajinar, aunque le daba al ambiente el toque exótico y fascinante propio de la Amazonía ecuatoriana.

Al llegar a los seis kilómetros y a la segunda subida de las cuatro que nos aguardaban, poco aliento quedaba ya para disfrutar del paisaje. La camiseta anaranjada era una sombra que alcanzaba a divisar a lo lejos. Compañero de esa angustia fue Carlos Viteri, secretario ejecutivo del Instituto para el Ecodesarrollo Regional Amazónico (Ecorae), quien también se veía abandonado por los 50 km/h que imponía el actual habitante de Carondelet.

Cuando ya estábamos a punto de darnos por vencidos, una luz de esperanza apareció. La bicicleta del presidente sufrió un desperfecto y era posible que lo alcancemos. Una ilusión más que se desvanecía: bicicleta presidencial cambiada, presidente alejándose, periodista y funcionario amazónico al borde del calambre.

Cuando estábamos cerca del pueblo llamado Dahuango, después de 16 kilómetros de pedaleo, el Mandatario era un lejano espectro y nosotros estábamos lo bastante lejos, empujando nuestras bicicletas y evitando ser vistos por el mandatario. Aunque lo haya hecho, no íbamos a darle el gusto de disfrutar de su venganza.

 

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Abr 04 2012

Dolores Hart, la monja que besó a Elvis

Publicado por Maggie en En mi mundo

Soledad Blardone

Comparada con Grace Kelly por su gran belleza, Dolores Hart brilló en el cine junto al “rey del rock”, pero abandonó repentinamente su exitosa carrera tras conocer al Papa Juan XXIII mientras rodaba en Roma. Hoy es la Madre Superiora de una congregación benedictina

Tras pasar 47 años alejada por completo del mundo del espectáculo, Dolores Hart sorprendió a todos los asistentes a la última entrega de los premios Óscar cuando apareció con su atuendo de monja caminando por la alfombra roja. Es que su historia es tan sorprendente que ameritaba ser contada en un documental, que fue nominado como el mejor en su género. Y claro que la ahora devenida Madre Superiora de la Abadía de Regina Laudis en Bethelehem, Connecticut, no quiso estar ausente en la presentación de “God is the Bigger Elvis”.

Dolores Hicks -tal es su verdadero nombre- nació en Chicago en 1938 y fue la única hija del actor Bert Hicks. Sus padres se divorciaron y ella encontró consuelo en su abuelo, empleado de una sala de cine, quien acertadamente la animó a probar suerte en la actuación.

Así fue como su nieta tuvo una meteórica y prolífica carrera que solo duró solo hasta apenas pasados sus 20 años, cuando decidió dejar todo para dedicar el resto de su vida a la religión católica. Para ese entonces, Hart ya se había consagrado en la pantalla grande junto a estrellas como Anthony Quinn, Stephen Boyd, Montgomery Clift, George Hamilton y Robert Wagner.

Su debut fue en el film Loving You (1957) nada menos que de la mano de Elvis Presley, con quien se la vinculó sentimentalmente, a pesar de que ella siempre lo negó. Allí interpretaba -en un papel secundario- a la pretendiente del ‘Rey del rock’. Un año después grabó la película ‘King Creole’, donde hacía de su novia.

Según el documental, el cantante habría invitado a salir a Hart pero ella lo rechazó, ya que eran compañeros de trabajo. No obstante, se la sigue recordando como “la monja que besó a Elvis Presley”,  al menos frente a las cámaras.

En sus años de juventud, la intérprete hizo pública la relación sentimental que mantuvo con un empresario millonario, con quien estuvo comprometida y a quien dejó días antes de la boda para seguir su vocación religiosa.

En 1961 y en la cima de su carrera profesional, la bella intérprete se encontraba en medio de un rodaje en Roma. Allí pudo conocer al Papa Juan XXIII y dos años después de ese encuentro, con apenas 23 años, decidió abandonar las mieles del éxito y la fortuna para ordenarse como hermana benedictina de la Abadía de Regina Laudis en Bethelehem, Connecticut, de la que actualmente es su Madre Superiora.

Desde que consagró su vida a Dios, el mundo del espectáculo no tuvo más noticias sobre ella hasta que en 2006 decidió regresar a Hollywood pero solo con el fin de recaudar dinero para obras de caridad. Actualmente, es la única monja con derecho a voto en los premios Óscar de la Academia de Ciencias y Artes Cinematográficas.

Fuente: InfobaeAmérica  31 marzo 2012

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Abr 04 2012

CAMILA QUIERE CAMBIAR EL MUNDO

Publicado por Maggie en En la Isla

En la foto, a la izquierda Karol Cariola, secretaria general de las Juventudes Comunistas (JJCC) de Chile y Camila Vallejo, miembro del Ejecutivo, en la sede del Secretariado Nacional de la Federación Estudiantil Universitaria (FEU). La joven chilena que tomó las calles en reclamo de una educación gratuita y de calidad, visita Cuba con motivo del 50 Aniversario de la UJC…

Lídice Valenzuela

Cuando se observan las fotos de Camila Vallejo poco permite presumir la fortaleza de cuerpo y espíritu de esta muchacha chilena que mantuvo en jaque durante más de un año al gobierno conservador de Sebastián Piñera, una tarea que no abandona mientras haya un solo punto de reivindicación a favor de los de menos recursos de su país.

Vallejo, egresada de geografía, imagen internacional de la lucha de la juventud chilena en reclamo de sus derechos contra el sistema neoliberal, llega este lunes a Cuba invitada por la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) para participar en los festejos por el 50 aniversario de la fundación de esa organización política, el próximo jueves.

Actual vicepresidenta de la Federación Estudiantil de Chile, ella demostró un carisma y una responsabilidad tal que al reclamo del sector estudiantil y sus profesores — en lo que ha sido llamado un renacer del espíritu rebelde del pueblo chileno aplastado por la dictadura de Augusto Pinochet —, sumó a las protestas a decenas de organizaciones políticas, sociales, sindicales, en las que priman generaciones de mayor edad.

Esta unidad que se expresó en Chile produjo una conmoción nacional que dura hasta hoy, si se consideran los recientes sucesos en la región austral de Aysén, en reclamo de exigencias para mejorar su calidad de vida — a las cuales el gobierno de Piñera tuvo que acceder- las posibles manifestaciones en la zona de Magallanes por exigencias similares, y nuevas movilizaciones estudiantiles a partir de este mes.

GÉNESIS DE LAS NUEVAS PROTESTAS

Estos nuevos brotes de protestas populares tienen sus génesis en las manifestaciones de los jóvenes de nivel secundario y universitario, quienes durante casi ocho meses consecutivos exigieron la eliminación del pago de matrícula —subvencionada y luego de la graduación pagada al Estado por los nuevos profesionales — y clases de mayor calidad en los centros públicos.

Incluso en días pasados, cuando la situación en la lejana Aysén estaba en su punto más caliente, la juventud volvió a manifestarse en solidaridad con quienes, aislados en la Patagonia, reclamaban, entre otras medidas, la reducción de los precios de los combustibles, y servicios de salud y educación.

En ese panorama fue que se conoció y destacó la figura de Camila Vallejo, nacida en Santiago el 28 de abril de 1988, hija de dos miembros del Partido Comunista, militante ella de las Juventudes Comunistas de Chile. Resultó, en su paso como presidenta de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile (FECh) entre 2010 y 2011 -la segunda mujer en ocupar tal cargo.

PODEMOS CAMBIAR EL MUNDO

La actual vicepresidenta de la Federación refirió en la presentación de su libro “Podemos cambiar el mundo” que la lucha en Chile no se restringe sólo al sector estudiantil, ya que de manera equivocada, dijo, las generaciones previas consideran que ahora el peso recae sobre ellos, lo cual es un error de concepto político.

De ahí que su libro — que recoge artículos y discursos de la joven dirigente — tenga ese título, pues de lo que se trata es de involucrar a todos los sectores sociales y políticos en la lucha contra la derecha, una lucha que, precisó, es colectiva y supera cualquier liderazgo personal.

La lucha estudiantil, de la cual es figura paradigmática, tanto en su país como en el exterior, será retomada este año bajo nuevas formas, este mes, tras un proceso de reflexión en el que definiremos nuestros objetivos políticos y formas de movilización, según afirmó Vallejo en fecha reciente.

En realidad, aunque el Ejecutivo aumentó el presupuesto para la educación este año, con su consecuente alza en ayudas y becas para el 40 por ciento de los estudiantes más pobres, ni el movimiento estudiantil ni los partidos de centro izquierda estuvieron de acuerdo y prometieron retomar la batalla para que todos los necesitados sean incluidos en la medida.

En los últimos meses, los jóvenes exigen una reforma tributaria, que incida sobre las personas adineradas para poder sufragar los gastos de la Educación, mientras el gobierno se muestra cauteloso al temer la pérdida de apoyo de la oligarquía interna.

Camila Vallejo ha ido más lejos en sus últimas declaraciones. La ex vocera de la Confederación de Estudiantes de Chile precisó que el movimiento estudiantil debe poseer lo que calificó de vocación de poder para lograr que se cumplan sus reclamos transformaciones económicas y políticas de fondo. O lo que es igual: sacar a la derecha y su sistema neoliberal del poder.

Aclamada en las naciones adonde llevó su palabra para explicar las nuevas condiciones políticas de Chile y las batallas libradas por la nueva generación de esa nación que no vivieron bajo el régimen de Pinochet, la dirigente fue designada entre las 100 personas más influentes del año 2011 por el periódico español El país, y el 78 por ciento de los lectores de The Guardían, del Reino Unido la escogieron como “la persona del año” en la misma fecha.

CAMILA EN LA HABANA

La población cubana conocerá de primera mano a esta joven política chilena que durante casi un año ocupó amplios espacios en la prensa nacional, que la vio al frente de las manifestaciones, azotada por la lluvia y las bajas temperaturas.

Ella viaja acompañada por la secretaria general de las Juventudes Comunistas de Chile, Karol Cariola y el dirigente Luis Lobos quienes, declararon, enfocarán su visita, en lo esencial, sostener encuentros con estudiantes cubanos.

Según el programa oficial, la líder juvenil chilena expondrá en seis presentaciones en la Universidad de La Habana acerca de la situación política en su austral nación, las movilizaciones del período 2010-2011, y el renacer y fortalecimiento de las agrupaciones sociales.

Se prevé que en sus intervenciones públicas también explique el contenido de los títulos “Podemos cambiar el mundo” —presentada en enero último en Santiago – y “Ser joven comunista, cinco textos para la juventud chilena”, en el cual se presenta el pensamiento político de figuras esenciales en la historia de Chile, como el ex presidente Salvador Allende, la dirigente comunista Gladys Marín y el poeta Pablo Neruda.

La visita de Camila Vallejo será un momento importante de las celebraciones por las cinco décadas de funcionamiento de la Unión de Jóvenes Comunistas de Cuba, organización cuyos miembros han trabajado durante ese tiempo, junto a la generación histórica de la Revolución, en la construcción de la sociedad que, justamente, reclaman los jóvenes latinoamericanos, entre ellos los chilenos.

Tomado de Cubahora

PERFIL DE CAMILA

Camila Vallejo, hoy con 23 años, y que lucha por una causa: una educación pública y de calidad, se ha convertido en un símbolo de la lucha por la resistencia estudiantil.

Esta mujer lleva en sí todo el reto de liderar el movimiento de los estudiantes que mantiene en jaque al gobierno de Sebastián Piñera, capaz de movilizar a miles de personas en multitudinarias marchas por el centro de Santiago de Chile.

Egresada de Geografía y presidenta de la Federación de Estudiantes de Chile, combina belleza e inteligencia, rompiendo mitos y ganando adeptos, al punto de perfilarse desde ya como una importante figura política.

Ganar la elección de la Federación de Estudiantes de Chile, la convirtió en la segunda mujer en ocupar la presidencia de la Federación de Estudiantes de la Universidad más importante de Chile en sus 105 años de historia.

Sobre ella ha caído la ira de los más retrógrados y conservadores, desde el instante en que plantó cara al Gobierno Chileno por la justa causa de sus colegas. Ha puesto el dedo en la llaga, no solo en las inquietudes que plantea el modelo educativo de su país, sino en las que afectan a toda la sociedad, convirtiéndose por eso en objeto incluso de amenazas de muerte.

“Se mata la perra y se acaba la leva”

Con esta frase llena de odio una funcionaria del Ministerio de Cultura y secretaria ejecutiva del Fondo del Libro, se refirió a Camila Vallejo. Esto condujo a que Tatiana Acuña Selles, la autora de tal agravio fuera destituida del cargo, luego de que decenas de artistas se manifestaran públicamente en contra de sus comentarios.

Fueron también jóvenes funcionarios quienes circularon la dirección particular y el teléfono de Camila Vallejo, en clara promoción de intimidaciones a su integridad física. Este es solo un ejemplo de tantas amenazas que, fundamentalmente por las redes sociales en Internet, recibe a menudo la líder estudiantil.

Extractado de ECURED

 

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