América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Archive for Abril, 2011

Abr 30 2011

FRASES DE ERNESTO SÁBATO

Frases famosas de Ernesto Sábato, el escritor argentino que acaba de fallecer, hoy, a los 99 años de edad. Están en varios sitios web

- «Siempre tuve miedo al futuro, porque en el futuro, entre otras cosas, está la muerte». (Diálogos con Jorge Luis Borges)

- «Ser original es en cierto modo estar poniendo de manifiesto la mediocridad de los demás».

- «Las modas son legítimas en las cosas menores, como el vestido. En el pensamiento y en el arte son abominables».

- «El mundo nada puede contra un hombre que canta en la miseria. Hay una manera de contribuir a la protección de la humanidad, y es no resignarse».

- «A cada hora el poder del mundo se concentra y se globaliza. La masificación ha hecho estragos, ya es difícil encontrar originalidad en las personas y un idéntico proceso se cumple en los pueblos, es la llamada globalización».

- «¿Qué se puede hacer en ochenta años? Probablemente, empezar a darse cuenta de cómo habría que vivir y cuáles son las tres o cuatro cosas que valen la pena». (Uno y el universo)

- «Habrá siempre un hombre tal que, aunque su casa se derrumbe, estará preocupado por el Universo. Habrá siempre una mujer tal que, aunque el Universo se derrumbe, estará preocupada por su hogar». (Uno y el universo)

- «Se discute si Dalí es auténtico o farsante. Pero ¿tiene algún sentido decir que alguien se ha pasado la vida haciendo una farsa?».

- «¿Por qué no suponer, al revés, que esa continua farsa es autenticidad? Cualquier expresión es, en definitiva, un género de sinceridad». (Uno y el universo)

- «El presente engendra el pasado». (Uno y el universo)

- «El oficio -en el arte-, consiste en que no se lo advierta». (Uno y el universo)

- «¿O será uno de esos seres solitarios y a la vez temerosos que sólo resisten la soledad con la ayuda de ese gran enemigo de los fantasmas, reales o imaginarios, que es la luz?». (Sobre héroes y tumbas)

- «Cada mañana, miles de personas reanudan la búsqueda inútil y desesperada de un trabajo. Son los excluidos, una categoría nueva que nos habla tanto de la explosión demográfica como de la incapacidad de esta economía para la que lo único que no cuenta es lo humano». (Antes del fin)

«Todo hace pensar que la Tierra va en camino de transformarse en un desierto superpoblado… Este paisaje fúnebre y desafortunado es obra de esa clase de gente que se habrá reído de los pobres diablos que desde hace tantos años lo veníamos advirtiendo, aduciendo que eran fábulas típicas de escritores, de poetas fantasiosos». (Antes del fin)

«Si nos cruzamos de brazos seremos cómplices de un sistema que ha legitimado la muerte silenciosa». (Ensayo La Resistencia).

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Abr 30 2011

Murió Ernesto Sabato

Este sábado, último día de abril, nos trajo la triste noticia. EL autor de la fascinante novela Sobre Héroes y Tumbas iba a ser homenajeado mañana en la Feria del Libro de Buenos Aires. Tenía 99 años y estaba muy delicado de salud. Se lo llevó una bronquitis. Reproduzco lo que acaba de publicar Página 12 sobre el escritor, premio Miguel de Cervantes, el mayor premio para la literatura de habla hispana, en 1984. ————————————————————————-

El escritor murió a los 99 años en su casa de la localidad bonaerense de Santos Lugares, confirmó su colaboradora Elvira González Fraga. “Hace como quince días tuvo una bronquitis y a la edad de él esto es terrible”, explicó la mujer. Los restos de Sabato serán velados a partir de las 17 en el club Defensores de Santos Lugares, situado en la calle Severino Langeri 3162.

Sabato nació el 24 de junio de 1911 en la ciudad bonaerense de Rojas y fue novelista, ensayista, físico y pintor aficionado. El escritor iba a ser homenajeado mañana en la Feria del Libro por el Instituto Cultural de la provincia de Buenos Aires ya que este año iba a ser su cumpleaños número 100.

Por solicitud del entonces presidente Raúl Alfonsín presidió entre 1983 y 1984 la CONADEP (Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas), cuya investigación, plasmada en el libro Nunca Más, abrió las puertas para el juicio a las juntas militares de la dictadura militar en 1985.

“Es un grande que se va”, señaló González Fraga y comentó que el escritor “de alguna manera se acercaba a los cien años pero era doloroso” de verlo. “Hace mucho que estaba mal pero de alguna manera se mantenía estable. Sufría, pero todavía pasaba momentos buenos, principalmente cuando escuchaba música, que le gustaba mucho”, contó la mujer que compartió las últimas décadas con el autor de “Abbadon, el exterminador”.

“Nos hemos acompañado como treinta años. Tuvo una vida muy buena, fue muy querido. Ha contado con la compañía de Matilde (Kusminsky Richter), ha tenido hijos, ha sido muy querido”, expresó.

Vecinos de la casa en donde vivió el autor los últimos sesenta años, recordaron la figura del escritor. Sabato nació el 24 de junio de 1911 en la localidad bonaerense de Rojas y estaba cercano a cumplir un siglo de vida. Con su esposa Matilde, fallecida en septiembre de 1998, tuvo dos hijos, Jorge y Mario.

En el principio de su carrera se dedicó a la física, pero en la década del 40 dejó las ciencias para abocarse de lleno a las letras, donde dejó un legado que traspasó las fronteras. “Nunca me he considerado un escritor profesional, de los que publican una novela al año. Por el contrario, a menudo, en la tarde quemaba lo que había escrito a la mañana”, contó Sabato varias veces.

Sus últimas publicaciones fueron su libro de memorias “Antes del fin”, “La resistencia” y “España en los diarios de mi vejez”. Durante su carrera recibió numerosos galardones, entre ellos el Cervantes. En 1975, Sabato obtuvo el premio de Consagración Nacional de la Argentina y un año más tarde fue galardonado por la Mejor Novela Extranjera en Francia, por “Abaddón el exterminador”.

En 1977 Italia le otorgó el premio Medici y al año siguiente le otorgaron la Gran Cruz al mérito civil en España. En 1979 fue distinguido en Francia como Comandante de la Legión de Honor. También recibió los premios Menéndez Pelayo, Jerusalén y la Medalla de Oro del Círculo de Bellas Artes de Madrid.

Su hijo, Mario Sabato, envió a los medios un comunicado en el que anunció que su padre será velado a partir de las 17 en el Club Social y Deportivo de Santos Lugares, y que en lugar de enviar arreglos florales el dinero equivalente sea donado a la Fundación Garrahan.

El comunicado agrega que “tal y como fuera su deseo” sus restos serán velados en el Club Social y Deportivo de Santos Lugares a partir de las 17 y hasta la medianoche de hoy. También se informó que los restos serán inhumados en el cementerio parque Jardín de Paz, en Pilar, a las 13 horas del domingo 1 de mayo.

Por último acotó: “La familia Sábato desea expresamente solicitar que no se envíen arreglos florales y que el dinero sea donado, en memoria de Ernesto a Fundación Garrahan, Cta. Banco Credicoop. Cta Cte en pesos 191-153-011-751/2″.

El recuerdo de referentes de la cultura y sus amigos

Referentes de la cultura y la religión lamentaron el fallecimiento del escritor Ernesto Sabato ocurrido durante la madrugada en su casa de Santos Lugares, el barrio donde vivió durante los últimos 60 años.

* El escritor e historiador Pacho O’Donnell recordó al escritor Ernesto Sabato como un hombre “valiente”. También “fue muy criticado por un sector de la derecha, porque tuvo una actitud muy valiente cuando presidió la Conadep, que es la base de todos los juicios que se han hecho y que se siguen haciendo contra los asesinos de la dictadura”. Y destacó que “así como Borges describía el Buenos Aires mitológico, laberíntico, Sabato habló del Buenos Aires real”. Además, “incorporó a la literatura la psicología y el lenguaje cotidiano del hombre medio de Buenos Aires, su personaje tiene una carnadura absolutamente real y reconocible, y esto incluso generó toda una corriente de imitadores”, concluyó.

* El secretario de Cultura de la Nación, Jorge Coscia, consideró que “Sabato fue un gran escéptico de la Argentina, y digo escéptico con mayúscula, porque el escepticismo es una manera de pensar. Un país como el nuestro ha dado lugar al escepticismo durante períodos muy amplios, con la particularidad de que Sábato, formando parte de un pensamiento establecido, fue el primero en levantar la vista y descubrir otra realidad”.

* Dalmiro Sáenz fue contundente: “Cuando lo conocí, me generó una gran envidia su lucidez; más que su literatura, me sorprendió la velocidad mental que tenía. Me inhibía su inteligencia. Es chica su obra, pero su persona es enorme”.

* El escritor y periodista dominicano José Mármol afirmó a EFE que Sabato representa una de las más sobresalientes figuras de las letras latinoamericanas. “Tuvo el privilegio de formar parte del alumnado argentino del gran maestro dominicano Pedro Henríquez Ureña, hecho del cual el propio Sabato se sintió, siempre, muy orgulloso”. Asimismo

* El obispo y amigo del escritor fallecido Justo Laguna recordó a Sabato como “una gloria nacional”. “Me parece un de las plumas más brillantes después de Borges en castellano”, remarcó el prelado que incluso resaltó haber casado a Sabato cuando contrajo enlace con su esposa Matilde Kusminsky Richter. Asimismo, destacó su acercamiento a la religión católica al indicar que Sabato “no era anticlerical, terminó yendo a misa e incluso luego Matilde se convierte al catolicismo”.

* “’Sobre héroes y tumbas’ y, por supuesto, su actuación en la Conadep fue muy importante”, señaló la escritora Elsa Osorio, autora de “A 20 años, Luz”. En diálogo con Telam dijo además que jamás olvidará la “generosidad personal” del escritor fallelcido porque cuando sacó su primer libro le envió “una cartita”. “Esto uno lo recuerda siempre, e independientemente de algunas cosas que no puedan haber gustado en su momento, el hecho de haber encabezado la Conadep, fue un hito fundamental en la historia de los derechos humanos”.

* Claudia Piñeiro destacó “El Túnel” como una obra que sigue recordando a través de los años. “Pero lo que más me impresiona es que con él se termina toda una generación de escritores que nos fue dejando despacito y da pie a la próxima”. “Me parece que su importancia literaria se puso de manifiesto en el Programa Sur de Traducciones que impulsa la Cancillería argentina, ya que ha sido uno de los más traducidos en el exterior”, añadió.

* Guillermo Martínez: “Es una autor que yo leí en mi adolescencia, me parece que tiene una excelente novela que vale la pena seguir leyendo, `El Túnel`, y de `Sobre heroes y tumbas`, recuerdo el Informe sobre ciegos, la parte de la muerte de Lavalle, así como algunos ensayos -`Uno y el Universo`- que en su momento me parecieron muy lúcidos”. Sin embargo, remarcó, “tengo algunas diferencias, porque él consideró necesario renegar de la ciencia para dedicarse a la literatura y tuvo algunas posturas zigzagueantes ideológicas por lo que no puedo decir que para mí haya sido el faro, como se supuso en una época”.

* “Cuando tenía once años lo llamé por teléfono -recordó el poeta Fabián Casas- y hable con él para que me explicara su novela ‘Sobre heroes y tumbas’, porque en ese momento me perturbaba el libro y no lo entendía. Quedamos en vernos pero nunca más lo llamé”. Según el poeta, de las novelas de Sabato elige “El Túnel”: “El otro día estaba hablando por la radio de esa novela, me quedó esa impresión tan fuerte que tuve con su literatura en la adolescencia”.

Horacio González: “Era una voz de una alta tradición humanística”

El director de la Biblioteca Nacional lamentó la muerte del escritor Ernesto Sabato y rescató el valor humanístico de su obra. González recordó su trayectoria y valoró su tarea en la Conadep, a comienzos de la restauración de la democracia en 1983.

González expresó que Sabato estaba “en silencio hace mucho tiempo, sabíamos que estaba preso de una enfermedad muy grave; su palabra dejo de escucharse hace diez años en la Argentina”. “Recuerdo sus últimas intervenciones en programas televisivos; era una voz en aquellos años indudablemente de una alta tradición humanística”, señaló el funcionario. Agregó que sus orígenes “habían sido la izquierda reformista universitaria” y que “sus primeros contactos con la vida cultural habían sido a través de la ciencia y la física”.

“Pero desde temprano Sabato se dedicó a pensar una suerte de resurgimiento humanista en un universo transitado por una revolución técnica que evidentemente no lo convencía, puesto que parecía que dejaba desamparado al hombre creador, espiritual, al escritor, a la comunidad misma, que siempre dejaba como un lugar donde se alojaba cierto misticismo”, continuó.

González memoró que “sus orígenes tienen que ver con el positivismo científico, se fue apartado progresivamente de él en busca de lo que alguna vez denominó los dioses, los dioses de la creación, los dioses de la reparación de la vida herida por la sociedad contemporánea, las grandes ciudades de cemento”.

“Recuerdo que en “El escritor y sus fantasmas” era el hombre y la maquinaria, y fueron lecturas que los jóvenes de los 60 hacíamos con interés”, evocó el escritor. “Era, de algún modo, la búsqueda de soluciones político colectivas con una humanidad que parecía descentrada de los objetivos morales, intelectuales”, agregó.

González recordó que en los ’40 publicó “El Túnel”, que había sido elogiada por Albert Camus en Francia, “el escritor más leído en aquella época”. Y señaló que “también Camus veía un orden moral agredido por la civilización contemporánea tecnológica y había pensado en una suerte de estadío intermedio entre los movimientos de liberación nacional, las izquierdas y las posiciones de derecha”. “‘El Túnel’ de Sabato era una novela inspirada un poco en Camus, que también buscaba en medio de la oscuridad el sentido de la vida”, planteó.

Luego, `Sobre Héroes y Tumbas` en los 60 “fue su novela conmocionante”, definió el titular de la Biblioteca Nacional y agregó que fue “una novela sobre la Argentina, una búsqueda también del sentido de la verdad y la existencia, pero a través de distintos personajes”. “Fue una novela que realmente conmocionó la literatura argentina, también en medio de un mundo sin valores o sin sentidos, sobre todo la ciudad de Buenos Aires, que él pinta con cierto sentido metafísico interesante”. También agregó que “los personajes son como sonámbulos que se buscan a si mismos en medio de una sociedad que les da la espalda y esa novela durante muchos años fue la marca que dejaba Sabato a los nuevos lectores, y no pocas otras escrituras se inspiraron en `Sobre Héroes y Tumbas`”.

González señaló que con `Abbadón el exterminador`, “no logró el nivel de `Sobre héroes y tumbas` y señaló que “luego empezó a pintar temas que en general eran calificados como lúgubres, como una gran despedida del mundo, debido a su escepticismo, pero nunca tuvo repercusión su pintura”.

También recordó que “encontramos en la dictadura militar que se entrevistó con (Jorge) Videla, junto a (Jorge Luis) Borges, el padre (Leonardo) Castellani, un episodio que le costó siempre a Sabato explicar ese momento de declinación de su compromiso humanístico”. “Defendió el gesto como intento de desviar la represión de aquellos años, un gesto verdaderamente inútil y la entrevista fue utilizada por la dictadura militar como un acuerdo con esos escritores. Fue una discusión que lo acompañó hasta el final”. No obstante valoró el protagonismo que tuvo en la elaboración del informe de la Conadep (Comisión Nacional contra la Desaparición de Personas) al restaurarse la democracia en el año 1983.

Las voces del arco político

Diferentes referentes políticos y funcionarios expresaron su dolor y respeto al conocerse el fallecimiento del escritor:

* El ex ministro de Educación y senador nacional Daniel Filmus, declaró que “siente profundamente la muerte de Sabato, que fue un gran escritor, humanista, trabajador por la paz”.

* Héctor Timerman, canciller: “Me apena la muerte de Sabato. Nos quedan sus libros y el recuerdo de un hombre apasionado por su país”.

* El gobernador Daniel Scioli destacó el “talento universal que obtuvo y el justo reconocimiento por su genio literario y compromiso con los derechos humanos”.

* El ministro de Cultura porteño, Hernán Lombardi, calificó que fue “un hombre justo y valiente, y un gran escritor”.

* El ministro de Economía, Amado Boudou, puntualizó que “con sus luces y sombras, con sus héroes y tumbas, un símbolo de nuestra patria se ha ido. Respeto, nos queda su obra”.

* Horacio Rodríguez Larreta: “La Argentina llora. Mi más grande admiración hacia un escritor único. Se fue parte de la literatura argentina”.

* En su twitter, el diputado socialista Roy Cortina envió el mensaje “Gracias por todo Don Ernesto”.

* A través de un comunicado, el Gobierno porteño señaló: “Mucha tristeza por la muerte de Ernesto Sabato, genial escritor y hombre de gran coraje”.

* Julio Cobos: “El mejor homenaje que podemos hacerle a Sabato es promover la lectura de su obra y tomar como ejemplo sus principios éticos y valores”.

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Abr 30 2011

LOS BICHOS SE COMEN AL TITANIC

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

El célebre trasatlántico está siendo devorado por un enorme súper organismo bacteriano, asegura el sitio web Fayerwayer. Veamos lo que dice:

Es cierto que el Titanic va a cumplir un siglo hundido en el Atlántico y que a estas alturas quizás no debería quedar rastros de su estructura. Pero desde que fue encontrado a mediados de los ‘80, todos le hemos ido tomando un cariño especial (un poco mermado con la aparición de aquella película). Entonces a todos nos da un poco de pena enterarnos que está desapareciendo bastante más rápido de lo que pensábamos.

Lo terrible es que no es producto de la corrosión normal, sino de una abominable y hambrienta masa bacteriana que opera similar a las hormigas o abejas (trabajando en conjunto) que se está comiendo los restos del célebre barco. Según investigadores, a través de tecnología de ADN, lograron determinar que las estalactitas y mantos de óxido ferroso fueron formadas por una combinación de 27 cepas distintas de bacterias intercomunicadas.

Así, el efecto sobre los fierros ha sido devastador, sobre todo en el sector de la popa, que fue el más dañado con el hundimiento. Se estima que la parte trasera de la embarcación tiene un deterioro hasta 40 años más avanzado que el de la proa. De hecho, la doctora Henrietta Mann, una de las científicas que identificó la bacteria afirmó que “en 1995 predecía que el Titanic tenía unos 30 años más, pero pienso que ahora se está deteriorando mucho más rápido que entonces. Eventualmente no quedará nada más que una mancha de óxido”.

¿Podrá ser atacada de alguna manera?

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Abr 30 2011

Mitos y realidades de la catástrofe de Chernobil

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Olga Sobolevskaia y Marina Selina, de la agencia rusa RIA Novosti, han publicado este artículo que en mi opinión merece una lectura y una reflexión, porque en efecto, muchas mentiras se han escrito durante estas últimas semanas sobre lo acaecido hace 25 años en la central nuclear de Chernobil.

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Hace 25 años, el 26 de abril de 1986, en la central nuclear de Chernobil se produjo un accidente.

De acuerdo con los datos del сentro federal de Estudios Biofísicos Burnazián, más de 8,4 millones de personas fueron expuestas a radiación.

¿Son los 25 años pasados desde entonces un lapso de tiempo suficiente para evaluar las secuelas médicas de aquella tragedia? A pesar de que toda una generación ha crecido desde 1986, parece un período demasiado breve para poder detectar todas las consecuencias de la explosión, pero es a la vez, un período demasiado largo para se sigan multiplicando mitos sobre Chernobil.

Los médicos aconsejan no exagerar el peligro

En vísperas del aniversario de la catástrofe los médicos reprochaban a los ecologistas y a los personajes públicos de sembrar innecesariamente el pánico en relación con las secuelas de la explosión. Por supuesto, de un modo u otro se compara el accidente en Chernobil con el de Fukushima en Japón, provocado por el terremoto del pasado 11 de marzo.

El ecologista Alexei Yáblokov en más de una ocasión ha alertado de los efectos dañinos para la salud incluso de dosis pequeñas de radiación. Doctor en Biología, investigador del Instituto de estudios genéticos, Yuri Dubrova, estudió los historiales médicos de 127 niños de la provincia de Mogilióv, afectada por la nube radioactiva, que nacieron después de la explosión.

De acuerdo con los resultados obtenidos, la frecuencia de mutaciones en los niños de la zona afectada es “dos veces más alta que de los niños nacidos de padres que no habían sufrido los efectos de la radiación”. En el extranjero también se han llevado a cabo investigaciones, por ejemplo, la de John Goffman titulada “Cáncer causado por exposición a pequeñas dosis de radiación. Análisis independiente del problema” (1994).

No obstante, los médicos manifiestan a menudo que del tema de los efectos de la radiación derivan demasiados mitos. Uno de estos mitos fue comentado en su entrevista a RIA Novosti por el Director de la Cátedra de Hematología y Geriatría de la Academia de Medicina Séchenov de Moscú, Pável Vorobióv: “el físico Andrei Sájarov creía que cada roentgen de más ocasionaba otro caso de cáncer. Es, por supuesto, una exageración”.

“Sin lugar a dudas, hay que mostrar preocupación por los efectos de la radiación para la salud, porque pueden presentar cierto peligro”, manifestó en su conversación con RIA Novosti el investigador del laboratorio de erosiones del suelo y de estudios de los cauces de la Facultad de Geografía de la Universidad Estatal de Moscú, experto del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Valentín Gólosov. No obstante, no hay motivos para el pánico.

Los males de Chernobil

Pavel Vorobiov señala que después del accidente en la central nuclear de Chernobil en Bielorrusia y Ucrania, las zonas afectadas por la emisión de yodo-131, provocada por la primera explosión, entre quienes en aquel 1986 eran niños se detectaron 200 casos adicionales del cáncer de tiroides.

Serguei Dudarenko, del Centro de medicina de emergencia y de radiación del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia, es más preciso: “En las provincias de Briansk, Kaluga, Tula y Oriol la tasa de los enfermos de cáncer de tiroides aumentó después del accidente de Chernobil en dos milésimas, es decir, en 2 casos por cada 1000 personas. Para los oncólogos la norma está superada”. Sin embargo, añade, el cáncer de tiroides en la actualidad responde bastante bien a los tratamientos médicos.

Tras el accidente de Chernobil, los médicos detectaron también “un aumento de casos de enfermedades somáticas, causadas por factores de carácter no radioactivo”, es decir, los psicológicos y los sociales. El estrés, la fobia a la radiación, unos cambios bruscos del régimen de vida y de alimentación, explica Serguei Dudarenko, causaron un aumento de los casos de hipertonía, infartos de miocardio, derrames cerebrales isquémicos y úlceras de estómago.

Entre las personas que padecían este miedo irracional e incontrolable a la radiación aumentó el número de trastornos del sistema nervioso central: entre los encargados de liquidar las consecuencias del accidente se registraron varios casos de esquizofrenia y suicidios, añade Vladimir Babeshko, Director del Centro de Medicina radioactiva adscrito a la Academia de Medicina de Ucrania.

El catedrático Loganovski, quien estudió también el estado de salud de los habitantes de la zona de Chernobil, llegó a la conclusión de que las personas que fueron expuestas a altas dosis de radiación, se volvieron extremadamente sensibles y delicadas. Sin embargo, parece ser tan sólo una hipótesis.

A los socorristas encargados de liquidar las consecuencias del accidente, bautizados liquidadores, se les reprocha a menudo el alcoholismo. “Eran en su mayoría hombres jóvenes de profesiones obreras, ese segmento siempre es más proclive al abuso del alcohol. Además,  fueron afectados por “las suposiciones de que quedarían estériles, contraerían enfermedades, etc.”

A la espera de avisos oficiales

Los expertos rusos, gracias a la experiencia de Chernobil, están dando recomendaciones a sus colegas japoneses: el Centro de medicina radiológica de Obninsk facilita datos sobre la salud de los habitantes de la zona de la explosión de 1986.

“De momento no existe amenaza directa derivada de la explosión en Fukushima para los habitantes de Kamchatka, Sajalín o las Islas Kuriles”, asegura el Director del laboratorio de espectrometría del Centro de medicina de emergencia y de radiación del Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia, Voldemar Tarita.- En caso de surgir el más mínimo peligro por la emisión de yodo-131 a los habitantes del Lejano Oriente ruso se les avisaría de los medicamentos que habrían de tomar y de las dosis recomendadas”.

Es importante tener en cuenta, subraya el experto, que por propia iniciativa tomar grandes cantidades de yodo, sin que para ello exista necesidad alguna, puede ser peligroso: pueden producirse reacciones alérgicas, así como trastornos del aparato digestivo y del funcionamiento del esófago y tiroides.

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Abr 28 2011

Por la memoria, la verdad y la justicia

María Macarena, la nieta del poeta y escritor argentino Juan Gelman, arrancada siendo bebé de los brazos de su madre secuestrada y llevada a Uruguay, vivió 23 años bajo una identidad que no es la suya. Las hasta hoy alcanzadas, dice, son pequeñas victorias en una lucha  de más de 30 años. La joven llamó a los legisladores a “garantizar los derechos humanos de la población votando la anulación de la ley de Caducidad”

El presidente José Mujica, exguerrillero, ha sido objeto de ataques desde que negó que los tupamaros hubieran acordado un pacto con los militares y anticipó que no vetará el anteproyecto. Jueces y fiscales han sido amenazados

MAGGIE MARÍN

Uruguay está sumido en tensiones sociales desde que el pasado día 12 el Senado aprobó un anteproyecto encaminado a anular la Ley de Caducidad, que desde 1986 evita enjuiciar a violadores de derechos humanos. A esos ánimos se ha sumado una polémica sobre supuestas negociaciones, en 1998, entre exguerrilleros tupamaros y militares para compartir responsabilidad por “los hechos del pasado”, eufemismo que intenta ocultar la desaparición de más de 200 militantes de izquierda, los secuestros, las torturas, las violaciones, el ocultamiento de cadáveres, el robo de bebés y otros crímenes de lesa humanidad cometidos por militares y policías durante la última dictadura de 1973 a 1985.

El diario derechista El Observador, que el reciente lunes 25 proyectó con intencionalidad ese auténtico petardo en la actualidad, admitió que debía la noticia a militares retirados, y se las arregló para dejar constancia, tanto en papel como en el ciberespacio, que aquel acuerdo pretendía “sellar el tema de los derechos humanos”. Lo ocurrido, según el pretendido pacto, fue consecuencia de “una guerra” en el país y que, por tanto, toda la sociedad debe asumir su parte de responsabilidad en ella.

Llegados a este punto, vale recordar que el Movimiento de Liberación Nacional Tupamaros (MLN), fundado en 1962 bajo el ejemplo de la Revolución Cubana para comandar una guerra justa y tomar el poder, se convirtió en partido político en 1985 y desde 1989 integra la coalición política de izquierda Frente Amplio (FA), creada en 1971 y que alcanzó la presidencia de la nación sudamericana en 2005. Y, entretanto, igualmente desde la época del surgimiento del FA, los militares que participaron en las pretendidas negociaciones integran la logia Tenientes de Artigas, de ideología ultraderechista, ultranacionalista y anticomunista.

Es preciso, asimismo, anotar que esta no es la primera vez que los entorchados y sus acólitos intentan persuadir a los uruguayos de que es mejor para todos pasar la página y seguir adelante. Muy al contrario, abierto o sutil, ese mensaje ha sido una constante, lo que en buena parte explica la dicotomía que el tema provoca.

Porque, ciertamente, mientras sobrevivientes de las prisiones y las torturas —junto con personalidades, organizaciones sociales y humanitarias— reclaman justicia y acompañan resueltamente el proceso para juzgar a los represores, por sobre la lógica oposición castrense y de la derecha en general, persisten miedos e incertidumbres en la sociedad, como se colige del hecho de que el genuino código de impunidad, la citada Ley de Caducidad, fue ratificado por plebiscitos realizados en 1989 y en octubre del pasado 2010.

Nada menos que José Mujica, extupamaro y quien recientemente cumplió su primer año como presidente de Uruguay, con buenos índices de popularidad y aceptación, ha sido señalado como uno de los participantes en aquellas supuestas pláticas. “Es un bolazo” (un embuste), aseguró Pepe del supuesto pacto, con su llaneza habitual, el propio lunes del estallido del escándalo.

Los entorchados no perdieron tiempo. De inmediato, el coronel retirado Carlos Silva, vocero de la susodicha logia artiguista, dijo reconocer el documento. “Todos habíamos formado parte de lo que era la Guerra fría en aquel momento. Entonces dijimos que íbamos a mirar para adelante, a dejarnos de jorobar y a trabajar en bien de la patria para empezar de nuevo”, añadió en lo que a todas luces es otro mensaje a favor de la amnesia colectiva.

Eleuterio Fernández Huidobro, senador del Frente Amplio y uno de los jefes históricos del movimiento Tupamaros, confirmó que los insurgentes conversaron con militares, pero que no hubo ningún pacto ni documento. “Nosotros hemos hablado mucho con los militares; Mujica, yo y muchos más, siempre, con el objetivo de elevar el reclamo de los compañeros desaparecidos y muy especialmente de los niños”, explicó. Lo del supuesto pacto es sin duda de una jugada para presionar o condicionar el voto de los congresistas

De modo que los ánimos están caldeados en esa república habitada por seres proverbialmente apacibles y muy civilizados. En especial, porque el plan que siguen los militares está impulsado sobre todo por el miedo. Y es que en la otra orilla del Río de la Plata, en Argentina, la Ley de Obediencia Debida y la Ley de Punto Final fueron declaradas nulas desde 2003 y se abrieron causas contra los jerarcas de las Junta Militares, contra oficiales, efectivos de cuerpos de seguridad, ladrones de bebés y represores y torturadores de todo rango.

Hasta hoy han sido juzgados más de 200 y sentenciados 110 criminales, que campearon durante la dictadura de 1976 a 1982. Y este año otros nueve juicios se han venido sumando a los nueve que ya estaban en curso. La sociedad de la vecina nación austral está, pues, en el proceso de ajustar la memoria, la verdad y la justicia. Se cura en salud, como dice un sabio refrán, afrontando valerosamente lo que, en efecto, es un proceso doloroso y traumático.

En Uruguay, a la jornada histórica vivida en el Senado cuando aprobó el anteproyecto que anula la ley de la impunidad —y que al sufrir modificaciones debe volver en breve a diputados, donde fue aprobado en octubre de 2010, y reeditar los pasos ya cumplidos— hay que sumar la decisión, tomada el 24 de marzo por la Corte Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), que requiere del Estado de Uruguay dejar sin efecto la Ley de Caducidad.

Acciones que, sin asomo de duda, han insuflado una fuerza muy particular a la vieja lucha de la izquierda uruguaya por lograr que los represores sean llevados a juicio, pero que son —no nos llamemos a engaño— algunas de las muchas puertas que hay que abrir para llegar a toda la verdad de lo ocurrido con los desaparecidos en Uruguay, y solo una fase de la ofensiva para plantar a los torturadores ante la justicia.

En lo inmediato, está entonces la decisión que debe adoptarse en Diputados. Proyecto que, tal como ya apuntamos, fue sancionado en el Senado. Por suerte, en ambas cámaras el gobernante FA es mayoritario, lo que garantiza la aprobación definitiva del estatuto. Y justamente el FA, por cierto una coalición que atesora una auténtica historia de luchas, pretende que la aprobación del pliego en la cámara baja se produzca antes del 20 de mayo, cuando en el país oriental se recuerda a los muertos y desaparecidos durante la dictadura.

Pero no obstante hay que calcular que probablemente sigan surgiendo presiones en contra, en muchas otras modalidades. Y ninguna será banal. Con todo, debemos confiar en que la impunidad sea derrotada también en la patria de Artigas. Solo así empezarán a reinar allí la memoria, la verdad y la justicia.

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Abr 28 2011

Un fuego que puede quemar a todos

Fidel Castro Ruz

Se puede estar o no de acuerdo con las ideas políticas de Gaddafi, pero la existencia de Libia como Estado independiente y miembro de las Naciones Unidas nadie tiene derecho a cuestionarlo.

Todavía el mundo no ha llegado a lo que, desde mi punto de vista, constituye hoy una cuestión elemental  para la supervivencia de nuestra especie: el acceso de todos los pueblos a los recursos materiales de este planeta. No existe otro en el Sistema Solar que posea las más elementales condiciones de la vida que conocemos.

Los propios Estados Unidos  trataron siempre de ser un crisol de todas las razas, todos los credos y todas las naciones: blancas, negras, amarillas, indias y mestizas, sin otras diferencias que no fuesen las de amos y esclavos, ricos y pobres; pero todo dentro de los límites de la frontera: al norte, Canadá; al sur, México; al este, el Atlántico y al oeste, el Pacífico. Alaska, Puerto Rico y Hawai eran simples accidentes históricos.

Lo complicado del asunto es que no se trata de un noble deseo de los que luchan por un mundo mejor, lo cual es tan digno de respeto como las creencias religiosas de los pueblos. Bastarían unos cuantos tipos de isótopos radiactivos que emanaran del uranio enriquecido consumido por las plantas electronucleares en cantidades relativamente pequeñas ─ya que no existen en la naturaleza─ para poner fin a la frágil existencia de nuestra especie. Mantener esos residuos en volúmenes crecientes, bajo sarcófagos de hormigón y acero, es uno de los mayores desafíos de la tecnología.

Hechos como el accidente de Chernóbil o el terremoto de Japón han puesto en evidencia esos mortales riesgos.

El tema que deseo abordar hoy no es ese, sino el asombro con que observé ayer, a través del programa Dossier de Walter Martínez, en la televisión venezolana, las imágenes fílmicas de la reunión entre el jefe del Departamento de Defensa, Robert Gates, y el Ministro de Defensa del Reino Unido, Liam Fox, que visitó Estados Unidos para discutir la criminal guerra desatada por la OTAN contra Libia. Era algo difícil de creer, el Ministro inglés ganó el “Oscar”; era un manojo de nervios, estaba tenso, hablaba como un loco, daba la impresión de que escupía las palabras.

Desde luego, primero llegó a la entrada de El Pentágono donde Gates lo esperaba sonriente. Las banderas de ambos países, la del antiguo imperio colonial británico y la de su hijastro, el imperio de Estados Unidos, flameaban en lo alto de ambos lados mientras se entonaban los himnos. La mano derecha sobre el pecho, el saludo militar riguroso y solemne de la ceremonia del país huésped. Fue el acto inicial. Penetraron después los dos ministros en el edificio norteamericano de la Defensa. Se supone que hablaron largamente por las imágenes que vi cuando regresaban cada uno con un discurso en sus manos, sin dudas, previamente elaborado.

El marco de todo el escenario lo constituía el personal uniformado. Desde el ángulo izquierdo se veía un joven militar alto, flaco, al parecer pelirrojo, cabeza rapada, gorra con visera negra embutida casi hasta el cuello, presentando fusil con bayoneta, que no parpadeaba ni se le veía respirar, como estampa de un soldado dispuesto a disparar una bala del fusil o un cohete nuclear con la capacidad destructiva de 100 mil toneladas de TNT. Gates habló con la sonrisa y naturalidad de un dueño. El inglés, en cambio, lo hizo de la forma que expliqué.

Pocas veces vi algo más horrible; exhibía odio, frustración, furia y un lenguaje amenazante contra el líder libio, exigiendo su rendición incondicional. Se le veía indignado porque los aviones de la poderosa OTAN no habían podido doblegar en 72 horas la resistencia libia.

Nada más le faltaba exclamar: “lágrimas, sudor y sangre”, como Winston Churchill cuando calculaba el precio a pagar por su país en la lucha contra los aviones nazis. En este caso el papel nazifascista lo está haciendo la OTAN con sus miles de misiones de bombardeo con los aviones más modernos que ha conocido el mundo.

El colmo ha sido la decisión del Gobierno de Estados Unidos autorizando el empleo de los aviones sin piloto para matar hombres, mujeres y niños libios, como en Afganistán, a miles de kilómetros de Europa Occidental, pero esta vez contra un pueblo árabe y africano, ante los ojos de cientos de millones de europeos y nada menos que en nombre de la Organización de Naciones Unidas.

El Primer Ministro de Rusia, Vladimir Putin, declaró ayer que esos actos de guerra eran ilegales y rebasaban el marco de los acuerdos del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

Los groseros ataques contra el pueblo libio que adquieren un carácter nazifascista pueden ser utilizados contra cualquier pueblo del Tercer Mundo.

Realmente me asombra la resistencia que Libia ha ofrecido.

Ahora esa belicosa organización depende de Gaddafi. Si resiste y no acata sus exigencias, pasará a la historia como uno de los grandes personajes de los países árabes.

¡La OTAN atiza un fuego que puede quemar a todos!

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Abr 28 2011

La derecha y su fábrica de mentir

Atilio Boron

La cumbre de la ultraderecha mundial en Buenos Aires revela varias cosas. Por un lado, la creciente desesperación del imperialismo para “reordenar su tropa” y tratar de retomar el control absoluto de este continente. La heroica resistencia de Cuba (en donde el VI° Congreso del Partido Comunista de Cuba acaba de ratificar la continuidad del proyecto socialista, convenientemente actualizado); la solidez política de los procesos radicales en marcha en Venezuela, Bolivia y Ecuador y, por último, la persistencia de una orientación latinoamericanista e integracionista en Argentina, Brasil y Uruguay generan el desasosiego de los administradores imperiales.

El resultado de la primera vuelta electoral en Perú y la probabilidad de un triunfo de Ollanta Humala es otro dolor de cabeza para el ocupante de la Casa Blanca. De ahí el hiperactivismo de los publicistas imperiales, con Mario Vargas Llosa como aclamado mascarón de proa acompañado por impresentables tales como José M. Aznar, derrotado en una ejemplar elección por mentirle descaradamente a los españoles acerca de los atentados de Atocha, y Arnold Schwarzenegger, artífice de la paulatina destrucción del más importante sistema de universidades públicas de los Estados Unidos, la Universidad de California, que supo combinar amplios criterios de inclusión social con elevados niveles de excelencia académica.

La llegada a Argentina de este contingente organizado y financiado por poderosos “tanques de pensamiento” de la derecha radical como la Sociedad Mount Pelerin, el Instituto Cato, la Fundación Heritage y el Fondo Nacional para la Democracia (NED, por su sigla en inglés) con estrechas vinculaciones con los servicios de inteligencia de Estados Unidos y un deshonroso activismo al servicio de las más criminales dictadura latinoamericana demuestra la agresiva internacionalización de la derecha, bajo la dirección general de Washington, y la importancia que le conceden a la “reconquista” de este continente.

Pero el evento también revela algo que ni siquiera el eximio manejo del lenguaje de Vargas Llosa o los artilugios retóricos de otro visitante, Fernando Savater, pueden disimular: que el neoliberalismo es una receta que sólo sirve para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres. Ahí están para comprobarlo los casos ya no de América Latina sino los de la rica Europa y el propio Estados Unidos, claros ejemplos de  la debacle a la que conducen las políticas neoliberales. En una medida sin precedentes la calificadora de riesgo Standard & Poors acaba de modificar la perspectiva de los títulos de la deuda estadounidense de “estable” a “negativa”.

El neoliberalismo transformó a la superpotencia imperialista en una nación de pedigueños que sobrevivirá mientras chinos, japoneses y surcoreanos estén dispuestos a seguirles prestando dinero. La deuda pública de EEUU llegó a 47.000 dólares por habitante, y a nivel global ya supera los 14 billones de dólares (es decir: 14.000.000 de millones), una cifra equivalente a su PBI, mientras que hace apenas 30 años oscilaba en torno al billón de dólares. ¡Todo un éxito de las políticas neoliberales, sin duda! A su vez, la crisis en Europa que estalló en Grecia ya arrastra con su “efecto dominó” a Portugal, Irlanda: Italia y España están caminando al filo de la navaja, mientras Francia, Reino Unido y Alemania ven deteriorarse su situación día a día. Pero los ideólogos y publicistas del neoliberalismo persisten en su prédica porque en el río revuelto de la crisis el gran capital financiero se fortalece a expensas de los millones que se declaran en bancarrota. Tres millones de deudores hipotecarios en default en Estados Unidos no impidieron que los sueldos anuales de los principales CEOs de Wall Street regresaran a los niveles multimillonarios de antaño. En una palabra: nuestros ilustres visitantes no son otra cosa que una pandilla de embaucadores y publicistas que en su ideologismo barato hacen caso omiso de los datos que brotan de la experiencia.

Dado que los concurrentes al cónclave de Buenos Aires insisten tanto sobre las bondades del neoliberalismo para nuestra región (y en las virtudes del modelo chileno, tan exaltadas por uno de sus voceros, también él participante del encuentro, Sebastián Edwards) es oportuno darle una ojeada a lo que piensan los latinoamericanos sobre las políticas neoliberales.

La consultora Latinobarómetro publica todos los años un relevamiento de las opiniones y actitudes políticas y sociales de la población en 18 países del área. Sus datos son tanto más pertinentes porque se trata de una empresa con un fuerte sesgo conservador y para nada sospechosa de ser crítica del neoliberalismo. En ediciones anteriores de su informe anual se le olvidó consignar que en el 2002 había habido un golpe de estado en Venezuela. Ahora, en la página 26 de su Informe correspondiente al año 2010 se dice que en ese año en Ecuador “hubo un confuso incidente con las fuerzas policiales que fue calificado por algunos como ‘golpe’.” Dejamos a los lectores que extraigan las conclusiones por sí mismos. Pues bien: en ese mismo documento se le pregunta a los entrevistados si creen que las privatizaciones han sido beneficiosas para el país. Sería bueno que don Mario y sus amigos le peguen una miradita a estos datos porque en Latinoamérica en su conjunto sólo 36 por ciento contesta por la afirmativa. Y si se observan los datos para Perú apenas el 31 por ciento ofrece la misma respuesta, 34 por ciento en Chile y 30 por ciento en la Argentina.[1] Interrogados acerca de su satisfacción con los servicios públicos privatizados (otro de los caballitos de batalla del neoliberalismo) sólo un 30 por ciento de los latinoamericanos responde afirmativamente, 27 por ciento en Chile y en el Perú, y 30 por ciento en la Argentina. Consultados sobre la situación económica de sus países el 27 por ciento de los entrevistados de Chile –o sea, aproximadamente uno de cada cuatro- dicen que la misma es buena o muy buena, contra un 17 por ciento en la Argentina (igual al promedio latinoamericano) y un escuálido 10 por ciento en el Perú de Alan García y su (ahora) admirador Mario Vargas Llosa. Cuando la encuesta pregunta “cuán justa es la distribución de la riqueza” el país que tiene la mayor proporción de gentes que dicen que es “justa o muy justa” es la tan vilipendiada –por los organizadores de esta maratón publicitaria- Venezuela bolivariana, con un 38 por ciento, contra un 14 por ciento en el Perú y 12 por ciento en Argentina y otro tanto en Chile, país al que nuestros visitantes nos sugieren imitar por sus logros económicos y sociales a pesar de que el 88 por ciento de la población entrevistada afirma que la actual distribución de la riqueza es injusta. Por cierto, un detalle nimio para los ideólogos de la derecha.

Podríamos seguir aportando cifras y datos que revelan la profunda insatisfacción con los resultados de las políticas neoliberales en América Latina. Claro está que esto no va a modificar un ápice la postura de nuestros visitantes. Tal como los teólogos medievales insistían en que la tierra era plana mientras contemplaban las esferas del sol y la luna, esto modernos publicistas de la reacción siguen haciendo su trabajo, impertérritos ante los datos de la experiencia. Su misión es propalar esas “mentiras que parezcan verdades”, para usar una incisiva frase del notable escritor e inescrupuloso publicista del imperio, que con su florida y precisa prosa se le ha encomendado la delicada misión de otorgarle credibilidad a una estafa que nuestros pueblos pagan con su dolor y, muy a menudo, con sus vidas.

- Dr. Atilio A. Boron, director del Programa Latinoamericano de Educación a Distancia en Ciencias Sociales (PLED), Buenos Aires, Argentina

www.centrocultural.coop/pled

http://www.atilioboron.com

Documento relacionado por alainet

Acerca de la Sociedad de Mont-Pèlerin reunida en Buenos Aires

Eric Toussaint

Al finalizar la segunda guerra mundial, Friedrich von Hayek (1899-1992) fundó con Ludwig von Mises, en 1947, la Sociedad de Mont-Pèlerin. La primera reunión de esta sociedad, en la que participaron 36 personalidades liberales, tuvo lugar en abril de 1947 en el Hôtel du Parc de la localidad de Mont-Pèlerin, cerca de Vevey, Suiza. Fue financiada por banqueros y patronos de la industria suiza. Tres importantes publicaciones de Estados Unidos (Fortune, Newsweek y The Reader’s Digest) enviaron delegados. Por otra parte, The Reader’s Digest acababa de publicar una versión resumida de una obra clave de von Hayek, Camino de servidumbre, donde se encuentra el pasaje siguiente: «Es la sumisión del hombre a las fuerzas impersonales del mercado que, en el pasado, hizo posible el desarrollo de una civilización que sin esto no habría podido hacerlo; es por la sumisión que participamos cotidianamente en la construcción de algo más grande que lo que todos nosotros podemos comprender plenamente».[1] En dicho encuentro participaron economistas y filósofos de derecha de diferentes «escuelas de pensamiento». «Al finalizar este encuentro se fundó la Sociedad de Mont-Pèlerin, una especie de francmasonería neoliberal, bien organizada y consagrada a la divulgación de las tesis neoliberales, con reuniones internacionales regulares».[2] Citaremos entre los miembros activos de esta sociedad desde los primeros años a von Hayek, von Mises, Maurice Allais, Karl Popper, Milton Friedman.

La Sociedad de Mont-Pèlerin se constituiría en un think tank de la contraofensiva neoliberal. Muchos de sus miembros obtuvieron el premio «Nobel de economía» (Hayek en 1974, Friedman en 1976, Allais en 1988).

La ola neoliberal

La corriente neoliberal convirtió a la Universidad de Chicago —institución donde Friedman desarrolló toda su carrera universitaria y von Hayek enseñó desde 1950 hasta 1961— en uno de sus bastiones, al punto de que más tarde se hablara de la Escuela de Chicago y de los Chicago Boys de Friedman. Éste declaró, en 1970, que había hecho triunfar la «contrarrevolución en la teoría monetaria» que caracterizaba por «el renovado acento en la función de la cantidad de moneda».[3] Friedman afirmaba que cualquier variación de la masa monetaria es seguida de una variación en el mismo sentido de los precios, de la producción y de los ingresos. Además añadía que se trata de una ley observada desde hace siglos y que es asimilable a las leyes surgidas de las ciencias naturales. De esto dedujo que el Estado no puede relanzar la demanda emitiendo moneda so pena de aumentar en las mismas proporciones la tasa de inflación. Propuso entonces una enmienda constitucional que implicara que la masa monetaria debe variar a tasa constante, igual a la tasa de crecimiento a largo plazo de la producción nacional.[4]

Para Friedman, el funcionamiento libre del mercado es suficiente para asegurar la distribución óptima de los recursos y el pleno empleo de las capacidades de producción. Esta visión se contradice con la realidad, pero ello no impide que sea difundida sistemáticamente y aceptada como una evidencia.

Friedman estaba claramente embarcado en un proyecto político y se colocó del lado reaccionario. En 1964 fue consejero económico del candidato republicano a la presidencia, Barry Goldwater. Cumplió la misma función con Richard Nixon en 1968 y con Ronald Reagan en 1980.

Tras el golpe de Estado del general Augusto Pinochet contra el gobierno de Salvador Allende, Friedman llegó a ser asesor económico de Pinochet, apoyando la represión y aconsejando la toma de medidas antisociales extremas. Michel Beaud y Gilles Dostaler agregan: «En 1977, Milton Friedman publicó una obra titulada Contra Galbraith con el material de las conferencias pronunciadas en Gran Bretaña. En una de éstas, proponía a Gran Bretaña, para salir de sus males, un tratamiento de choque inspirado en parte en el que se había puesto en marcha en Chile».[5] Por su parte, von Hayek indicaba igualmente su preferencia por los métodos dictatoriales sanguinarios del general Pinochet. «Un dictador puede gobernar de manera liberal, así como es posible que una democracia gobierne sin el menor liberalismo. Mi preferencia personal es una dictadura liberal y no un gobierno democrático donde todo liberalismo esté ausente», respondió a un periodista chileno en 1981.[6] Tras diez años de aplicación de estas recetas económicas, Chile sufrió una recesión que hizo caer el PIB en un 15% entre 1982 y 1983, en un momento en que la tasa de desempleo alcanzaba el 30%.[7] Además, si Chile conoció en los años noventa cierto éxito económico, fue por romper netamente con las recetas de los Chicago Boys.

Si Ronald Reagan se inspiró en Friedman, Margaret Thatcher reivindicaba la influencia de von Hayek: «No fue sino a mediados de los setenta, cuando las obras de von Hayek figuraron en primer lugar entre las lecturas que me diera Keith Joseph [consejero económico de Margaret Thatcher, que participó en reuniones de la Sociedad de Mont-Pèlerin], que comprendí realmente las ideas que planteaba. Fue entonces cuando consideré sus argumentos desde el punto de vista del tipo de Estado que queríamos los conservadores (un gobierno limitado bajo el reino de la ley), más que desde el punto de vista del tipo de Estado a evitar (un Estado socialista, donde los burócratas gobiernan sin freno)».[8]

Si observamos con atención, a partir del 11 de septiembre de 1973, Chile constituyó en el hemisferio sur un laboratorio en el que se implantó, de una manera especialmente violenta y brutal, el proyecto neoliberal. Después de esta experimentación chilena de la dictadura del general Augusto Pinochet, el proyecto neoliberal se generalizó en el hemisferio norte, comenzando por Gran Bretaña y Estados Unidos. Por cierto, los métodos no fueron los mismos pero el fondo de la orientación social y económica era idéntico. Las referencias ideológicas eran las mismas.

Este texto es un fragmento del libro de Eric Toussaint, Una mirada al retrovisor. El neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, Barcelona, 2010. 79 p.

Eric TOUSSAINT, doctor en Ciencias Políticas de la Universidad de Liège –Bélgica- y de la Universidad Paris VIII – Francia-, Maître de conférences en la Universidad de Liège (Bélgica), presidente del Comité para la Anulación de la Deuda del Tercer Mundo – Bélgica www.cadtm.org, miembro del Consejo Internacional del Foro Social Mundial.

Bibliografía

Anderson, Perry. «Historia y lecciones del neoliberalismo», Universidad de California, Los Angeles, www.correntroig.org/IMG/pdf/neoliberalismo_P_Anderson.pdf

Beaud, Michel y Dostaler, Gilles. La Pensée économique depuis Keynes, Editions du Seuil, París 1996.

Friedman, Milton. La economía monetarista, Editorial Gedisa, Barcelona, 1992.

Greenspan Alan. La era de las turbulencias. Aventuras en un nuevo mundo, Ediciones B, S. A., Barcelona 2008, 617 p.

Hayek, Friedrich August von, Camino de servidumbre, Alianza Editorial, S.A., Madrid, 2008.

Toussaint, Eric. Las finanzas contra los pueblos. La Bolsa o la Vida, CLACSO, BuenosAires, 2004.

Toussaint, Eric. Banco Mundial. El golpe de Estado permanente. La agenda oculta del Consenso de Washington, El Viejo Topo, Barcelona, 2007, 318 p.

Toussaint, Eric, La Crisis global, Ediciones Madres de la Plaza de Mayo, Buenos Aires, 2010.

Toussaint, Eric. Una mirada al retrovisor. El neoliberalismo desde sus orígenes hasta la actualidad, Icaria, Barcelona, 2010. 79 p.

Udry, Charles-André. 1996. «Los Orígenes del neoliberalismo: F von Hayek: el apóstol del neoliberalismo», Desde los Cuatro Puntos, n°1, México, 1997.

Urriola, Rafael, coord.. La globalización de los desajustes, Nueva Sociedad, Caracas, 1996.

[1] Friedrich von Hayek, Camino de servidumbre, Alianza Editorial, Madrid, 2008.

[2] Perry Anderson, «Historia y lecciones del neoliberalismo», Universidad de California, Los Angeles. www.correntroig.org/IMG/pdf/neoliberalismo_P_Anderson.pdf

[3] Milton Friedman, The Counter-Revolution in Monetary Theory, London of Economic Affairs.

En castellano: La economía monetarista, Editorial Gedisa, Barcelona, 1992

[4] Michel Beaud y Gilles Dostaler, Op. cit, pp. 274-275.

[5] Michel Beaud y Gilles Dostaler, Op. cit, p. 188.

[6] Pierre Salama y Jacques Valier, Pauvreté et inégalités dans le tiers monde, La Découverte, París, 1994.

[7] Véase Ominami in Rafael Urriola, coord. La Globalización de los desajustes, Nueva Sociedad, Caracas, 1996.

[8] Margaret Thatcher, El camino hacia el poder, Aguilar, Madrid, 1995, citado por Charles-André Udry en. «Los Orígenes del neoliberalismo: F. von Hayek: el apóstol del neoliberalismo», Desde los Cuatro Puntos, n°1, México, 1997.

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Abr 28 2011

La resurrección de las ideologías

Atilio Borón

Debate sobre las definiciones políticas de Mario Vargas Llosa. El Nobel de Literatura pasó “un día intelectual en el campo”. Disfrutó de un asado y hasta bailó un gato. De paso criticó el populismo y a Chávez. Aquí, dos miradas sobre cómo la derecha se adecua o aspira a recuperar el liderazgo en América latina.

La cumbre de la ultraderecha mundial en Buenos Aires revela varias cosas. Por un lado, la creciente desesperación del imperialismo para “reordenar su tropa” y retomar el control de este continente. La heroica resistencia de Cuba, la solidez política de los procesos radicales en marcha en Venezuela, Bolivia y Ecuador y, por último, la persistencia de una orientación latinoamericanista e integracionista en Argentina, Brasil y Uruguay generan el desasosiego de los administradores imperiales. El resultado de la primera vuelta electoral en Perú y la probabilidad de un triunfo de Ollanta Humala es otro dolor de cabeza para la Casa Blanca. De ahí el hiperactivismo de los publicistas imperiales, con Mario Vargas Llosa como mascarón de proa acompañado por impresentables como José M. Aznar, derrotado en una ejemplar elección por mentirles descaradamente a los españoles sobre los atentados de Atocha, y Arnold Schwarzenegger, artífice de la paulatina destrucción del más importante sistema de universidades públicas de Estados Unidos, la Universidad de California.

La llegada a Argentina de este contingente financiado por poderosos “tanques de pensamiento” de la derecha radical como la Sociedad Mount Pelerin, el Instituto Cato, la Fundación Heritage y el Fondo Nacional para la Democracia con estrechas vinculaciones con los servicios de inteligencia de EE.UU. y un deshonroso activismo al servicio de las más criminales dictaduras latinoamericanas demuestra la agresiva internacionalización de la derecha, bajo la dirección de Washington, y la importancia que le dan a la “reconquista” de este continente.

Pero el evento también revela algo que ni siquiera el eximio manejo del lenguaje de Vargas Llosa o los artilugios retóricos de otro visitante, Fernando Savater, pueden disimular: que el neoliberalismo es una receta que sólo sirve para enriquecer a los ricos y empobrecer a los pobres. Ahí están para comprobarlo los casos ya no de América latina sino los de la rica Europa y EE.UU., claros ejemplos de la debacle a la que conducen las políticas neoliberales. En una medida sin precedentes la calificadora de riesgo Standard & Poor’s acaba de modificar la perspectiva de los títulos de la deuda estadounidense de “estable” a “negativa”. El neoliberalismo transformó a la superpotencia en una nación de pedigüeños que sobrevivirá mientras chinos, japoneses y surcoreanos estén dispuestos a prestarles dinero. La deuda pública de EE.UU. llegó a 47 mil dólares por habitante y a nivel global ya supera los 14 billones de dólares (es decir: 14 millones de millones), una cifra equivalente a su PBI, mientras que hace apenas 30 años oscilaba en torno del billón de dólares. ¡Todo un éxito de las políticas neoliberales! A su vez, la crisis europea que estalló en Grecia ya arrastra a Portugal, Irlanda; Italia y España están caminando al filo de la navaja, mientras Francia, Reino Unido y Alemania ven deteriorarse su situación día a día. Pero los ideólogos y publicistas neoliberales persisten en su prédica porque en el río revuelto de la crisis el gran capital financiero se fortalece a expensas de los millones que se declaran en bancarrota. Tres millones de deudores hipotecarios en default en EE.UU. no impidieron que los sueldos anuales de los principales CEOs de Wall Street regresaran a los niveles multimillonarios de antaño. En una palabra: nuestros ilustres visitantes no son otra cosa que una pandilla de embaucadores y publicistas que en su ideologismo barato hacen caso omiso de los datos que brotan de la experiencia.

Dado que los concurrentes al cónclave de Buenos Aires insisten tanto sobre las bondades del neoliberalismo para nuestra región es oportuno darle una ojeada a lo que piensan los latinoamericanos sobre las políticas neoliberales. La consultora Latinobarómetro releva todos los años las opiniones y actitudes políticas y sociales de la población en 18 países del área. Sus datos son tanto más pertinentes porque se trata de una empresa con un fuerte sesgo conservador y para nada sospechosa de ser crítica del neoliberalismo. En ediciones anteriores de su informe anual se le olvidó consignar que en 2002 había habido un golpe de Estado en Venezuela. Ahora, en su Informe 2010 se dice que en ese año en Ecuador “hubo un confuso incidente con las fuerzas policiales que fue calificado por algunos como ‘golpe’”. Dejamos a los lectores que extraigan las conclusiones por sí mismos. Pues bien: en ese mismo documento se pregunta a los entrevistados si creen que las privatizaciones han sido beneficiosas. Sería bueno que don Mario y sus amigos les peguen una miradita a estos datos porque en Latinoamérica en su conjunto sólo 36 por ciento contesta por la afirmativa. Y si se observan los datos para Perú apenas el 31 por ciento ofrece la misma respuesta, 34 por ciento en Chile y 30 por ciento en Argentina. Interrogados acerca de su satisfacción con los servicios públicos privatizados (otro de los caballitos de batalla del neoliberalismo) sólo un 30 por ciento de los latinoamericanos responde afirmativamente, 27 por ciento en Chile y Perú, y 30 por ciento en Argentina. Sobre la situación económica de sus países, el 27 por ciento de los entrevistados de Chile –casi uno de cada cuatro– dice que la misma es buena o muy buena, contra un 17 por ciento en Argentina (igual al promedio latinoamericano) y un escuálido 10 por ciento en el Perú de Alan García y su (ahora) admirador Vargas Llosa. Cuando se pregunta “cuán justa es la distribución de la riqueza”, el país con la mayor proporción de quienes dicen que es “justa o muy justa” es la tan vilipendiada –por los organizadores de esta maratón publicitaria– Venezuela bolivariana, con un 38 por ciento, contra un 14 en Perú y un 12 en Argentina y Chile, país al que nuestros visitantes nos sugieren imitar por sus logros económicos y sociales a pesar de que el 88 por ciento de la población entrevistada afirma que la actual distribución de la riqueza es injusta. Por cierto, un detalle nimio para los ideólogos de la derecha.

Podríamos seguir aportando cifras que revelan la profunda insatisfacción con los resultados de las políticas neoliberales en América latina. Claro está que esto no va a modificar la postura de nuestros visitantes. Tal como los teólogos medievales insistían en que la tierra era plana mientras contemplaban las esferas del Sol y la Luna, estos modernos publicistas de la reacción siguen haciendo su trabajo, impertérritos ante los datos de la experiencia. Su misión es propalar esas “mentiras que parezcan verdades”, para usar una incisiva frase del notable escritor e inescrupuloso publicista del imperio, que con su florida y precisa prosa se le ha encomendado la delicada misión de otorgarle credibilidad a una estafa que nuestros pueblos pagan con su dolor y, muy a menudo, con sus vidas.

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Abr 28 2011

Una generación de extraños

Publicado por Maggie Marín en En el mundo

Umberto Eco

Creo que la de Michel Serres es la mejor mente filosófica que existe en Francia hoy en día. Y como cualquier buen filósofo, Serres es capaz de reflexionar sobre los asuntos actuales tan bien como sobre los sucesos históricos. Desvergonzadamente, voy a basar esta columna en el ensayo espléndido que Serres escribió el mes pasado para Le Monde, en el que nos recuerda asuntos que conciernen a la juventud actual: los hijos de mis lectores jóvenes y los nietos de nosotros, los viejos.

Para empezar, la mayoría de estos niños o nietos nunca ha visto un cerdo, una vaca o un pollo. Una observación que me recuerda una encuesta realizada hace aproximadamente 30 años en Estados Unidos. Reveló que la mayoría de los niños en Nueva York creían que la leche, que ellos veían que se vendía en recipientes en el supermercado, era un producto hecho por el hombre, como la Coca-Cola. Los seres humanos modernos ya no están acostumbrados a vivir en la naturaleza; sólo conocen la ciudad. También me gustaría señalar que, al salir de vacaciones, la mayoría de ellos se aloja en lo que el antropólogo Marc Augé ha definido como “no lugares”: espacios de circulación, consumo y comunicación homogenizados. Las villas de los hoteles de lujo o resorts son notablemente similares a, digamos, el aeropuerto de Singapur, cada una de ellas dotada de una naturaleza perfectamente ordenada y limpia, arcadiana, totalmente artificial. Estamos en medio de una de las mayores revoluciones antropológicas desde la Era Neolítica. Los niños de hoy viven en un mundo sobrepoblado, con una expectativa de vida cercana a los 80 años. Y, dada la creciente longevidad de las generaciones de sus padres y abuelos, tienen menos probabilidades de recibir sus herencias antes de que estén al borde de la vejez.

Una persona nacida en Europa durante los 60 últimos años no ha conocido la guerra. Y, habiéndose beneficiado de los progresos de la medicina, no ha sufrido tanto como sus antepasados. La generación de sus padres tuvo hijos a mayor edad de lo que era usual en la generación de sus abuelos, y es muy posible que sus padres estén divorciados. En la escuela, estudió al lado de niños de otros colores, religiones y costumbres; esto lleva a Serres a preguntarse cuánto tiempo más los escolares en Francia cantarán La Marsellesa, que contiene una referencia a la “sangre impura” de los extranjeros. ¿Qué obras literarias puede todavía disfrutar y con cuáles establecer una conexión, dado que nunca ha conocido la vida rústica, la vendimia de uvas, las invasiones militares, los monumentos a los caídos, los estandartes perforados por balas enemigas o la urgencia vital de la moralidad?

Su pensamiento ha sido formado por medios de comunicación que reducen la permanencia de un suceso a una breve frase e imágenes fugaces, fieles a la sabiduría convencional de los lapsos de atención de siete segundos y las respuestas de los programas de concurso con respuestas que se deben dar en quince segundos. Y esos medios de comunicación le muestran cosas que no vería en su vida cotidiana: cadáveres ensangrentados, ruinas, devastación. “Al llegar a los 12 años de edad, los adultos ya han forzado (a los niños) a ser testigos de 20.000 asesinatos”, escribe Serres.

Los niños actuales son criados con anuncios llenos de abreviaciones y palabras extranjeras que les hacen perder contacto con su lengua madre. La escuela ya no es un lugar de aprendizaje y, acostumbrados a los ordenadores, esos niños viven una buena parte de su existencia en el mundo virtual. Al escribir en el teclado usan sus dedos índice o pulgar en lugar de toda la mano (y, lo que es más, están totalmente consumidos por el afán de desarrollar varias tareas al mismo tiempo). Se sientan, hipnotizados por Facebook y Wikipedia, que, según Ferres, “no excitan las mismas neuronas o las mismas zonas de la corteza (cerebral)” que si estuvieran leyendo un libro. Los seres humanos antes vivían en un mundo percibible, tangible. Esta generación existe en un espacio virtual que no establece distinción entre cercanía y distancia.

No escribiré de las reflexiones de Serres acerca de cómo manejar los nuevos requerimientos de educación. Pero su observación general del tema abarca un periodo de perturbación total no menos pivotal que las eras que llevaron a la invención de la escritura y, siglos después, de la prensa. El problema es que la tecnología moderna cambia a una velocidad inaudita, escribe Serres, y “al mismo tiempo el cuerpo es transfigurado, el nacimiento y la muerte cambian, como lo hacen el sufrimiento y la sanación, las vocaciones, el espacio, el medio ambiente, y el estar en el mundo”. ¿Por qué no estuvimos preparados para esta transformación? Serres llega a la conclusión de que quizá parte de la culpa debe atribuirse a los filósofos, quienes, por la naturaleza de su profesión, deberían prever cambios en el conocimiento y la práctica. Y no han hecho suficiente en este sentido porque, “dado que están involucrados en la política día tras día, no sintieron la aproximación de la contemporaneidad”.

No sé si Serres está completamente acertado, pero ciertamente no está totalmente equivocado.

Tomado de Público.es

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Abr 28 2011

La enfermedad llamada ser humano

Leonardo Boff

Esta frase es de F. Nietzsche y quiere decir que el ser humano es un ser paradójico, sano y enfermo: en él viven el santo y el asesino. Bioantropólogos, cosmólogos y otros afirman: el ser humano es a un mismo tiempo sapiente y demente, ángel y demonio, diabólico y simbólico. Freud dirá que en él hay dos instintos básicos: uno de vida que ama y enriquece la vida y otro de muerte que busca la destrucción y desea matar. Importa enfatizar que en él coexisten simultáneamente las dos fuerzas. Por eso, nuestra existencia no es simple sino compleja y dramática. En ocasiones predomina la voluntad de vivir y entonces todo irradia y crece. En otros momentos gana la partida la voluntad de matar y entonces se producen violencias y crímenes como el que ocurrió recientemente en Río de Janeiro.

¿Podemos superar este desgarro en el ser humano? Fue la pregunta que A. Einstein planteó a S. Freud en una carta del 30 de julio de 1932: “¿Existe la posibilidad de dirigir la evolución psíquica al punto de tornar a los seres humanos más capaces de resistir a la psicosis del odio y de la destrucción?” Freud respondió con realismo: “No existe la esperanza de suprimir de modo directo la agresividad humana”. Lo que podemos hacer es recurrir a vías indirectas, reforzando el principio de vida (Eros) contra el principio de muerte (Thanatos). Y terminaba con una frase resignada: “hambrientos, pensamos en el molino que muele tan lentamente que podríamos morir de hambre antes de recibir la harina”. ¿Será este nuestro destino?

¿Por qué escribo estas cosas? Por causa del demente que el día 5 abril mató a balazos a 12 estudiantes inocentes de entre 13-15 años y dejó 12 heridos en una escuela de un barrio de Río de Janeiro. Ya se han hecho un sinnúmero de análisis, y se han sugerido innumerables medidas como la de restringir la venta de armas, montar esquemas de seguridad policial en cada escuela y otras. Todo eso tiene su sentido. Pero no toca el fondo de la cuestión. La dimensión asesina, seamos concretos y humildes, habita en cada uno de nosotros. Tenemos instintos de agredir y de matar. Está en la condición humana. Poco importan las interpretaciones que le demos. La sublimación y la negación de esta anti-realidad no nos ayudan. Hay que asumirla y buscar formas de mantenerla bajo control e impedir que inunde la conciencia, fortalecer el instinto de vida y asumir las riendas de la situación. Freud lo sugería: todo lo que have crear lazos emotivos entre los seres humanos, todo lo que civiliza, toda la educación, todo arte y toda competición por lo mejor, trabaja contra la agresión y la muerte.

El crimen perpetrado en la escuela es horripilante. Los cristianos conocemos la matanza de los inocentes ordenada por Herodes. Por miedo a que Jesús, recién nacido, fuera más tarde a arrebatarle el poder, mandó matar a todos los niños de los alrededores de Belén. Los textos sagrados traen las expresiones más conmovedoras: “En Ramá se oyó una voz, mucho llanto y gemidos: es Raquel que llora sus hijos y no quiere ser consolada porque ya no existen” (Mt 2,18). Algo parecido ocurrió con los familiares de las víctimas.

Este hecho criminal no está aislado de nuestra sociedad. Esta no es que tenga violencia, es peor, está montada sobre estructuras permanentes de violencia. Aquí valen más los privilegios que los derechos. Marcio Pochmann en su Atlas Social do Brasil nos trae unos datos estremecedores: El 1 % de la población (cerca de cinco mil familias) controlan el 48% del PIB y el 1% de los grandes propietarios detenta el 46% de todas las tierras. ¿Se puede construir una sociedad de paz sobre semejante violencia social? Estos son aquellos que abominan hablar de reforma agraria y de modificaciones en el Código de la Floresta. Valen más sus privilegios que los derechos de la vida.

El hecho es que en las personas perturbadas psicológicamente, la dimensión de muerte, por mil razones subyacentes, puede aflorar y dominar la personalidad. No pierden la razón. La usan al servicio de una emoción torcida. El hecho más trágico, estudiado minuciosamente por Erich Fromm (Anatomia de la destructividad humana, 1975) fue el de Adolf Hitler. Desde joven fue tomado por el instinto de muerte. Al final de la guerra, al constatar la derrota, pide al pueblo que destruya todo, envenene las aguas, queme los suelos, liquide los animales, derribe los monumentos, se mate como raza y destruya el mundo. Efectivamente él se mató y todos sus seguidores próximos. Era el imperio del principio de muerte.

Corresponde a Dios juzgar la subjetividad del asesino de la escuela de estudiantes. A nosotros condenar lo que es objetivo, el crimen de gravísima perversidad, y saber localizarlo en el ámbito de la condición humana. Y usar todas las estrategias positivas para hacer frente al Trabajo de lo Negativo y comprender los mecanismos que nos pueden subyugar. No conozco otra estrategia mejor que buscar una sociedad justa, en la cual el derecho, el respeto, la cooperación, la educación y la salud estén garantizados para todos. Y el método que nos indica Francisco de Asís en su famosa oración: llevar amor donde reina el odio, perdón donde hubiere ofensa, esperanza donde hay desesperación y luz donde dominan las tinieblas. La vida cura la vida y el amor supera en nosotros el odio que mata.

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