América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Archive for Mayo, 2010

May 31 2010

EcuRed: La Wikipedia cubana

cuba

Yohandry Fontana

EcuRed, que nace desde Cuba en idioma español y en digital,  juega con este origen desde sus tres primeras letras: e-cu. Red tampoco es término ajeno. EcuRed, que pretende habitar un infinito de espacios y redes, existe desde la capacidad de relacionarnos por y para la creación colectiva.

EcuRed nace de la voluntad de crear y difundir el conocimiento, con todos y para todos, desde Cuba y con el mundo. Su nombre recupera varios significados que remiten, en primer lugar, a la ecúmene, antes parte habitada de la Tierra y hoy conjunto del mundo y culturas conocidos. Ecúmene significa literalmente mundo, mundo de hombres y mujeres que se relacionan a través de la cultura y el conocimiento, más allá de donde físicamente estén. EcuRed es también ecúmene, aspira a serlo. Te invitamos a unirte.

Participación

Una vez registrado, es muy fácil participar de la Enciclopedia. Sólo te pedimos que para comenzar leas antes el Manual de Estilo, las Políticas y la Ayuda, de manera que puedas hacerlo con efectividad, tomando en cuenta los principios de responsabilidad, trazabilidad,originalidad y fiabilidad que guían nuestro trabajo.

Nuestro objetivo

EcuRed es una enciclopedia colaborativa y solidaria. Es un proyecto cubano que busca alcance y participación universales; ofrece a sus participantes un espacio interactivo para publicar contenidos abiertos. Su filosofía es la acumulación y desarrollo del conocimiento con un objetivo democratizador y no lucrativo, desde un punto de vista descolonizador.

Tomado de Yohandry Blog

Enlace con EcuRed:

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May 31 2010

El imperio y la droga

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Foto de Ismael Francisco

Fidel Castro Ruz

Cuando fui detenido en México por la Policía Federal de Seguridad, a la que por puro azar se le hicieron sospechosos algunos movimientos nuestros, a pesar de que los hacíamos con el máximo de cuidado para evitar el zarpazo de la mano asesina de Batista ­-como hizo Machado en México cuando el 10 de enero de 1929 sus agentes asesinaron a Julio Antonio Mella en la capital de ese país-, aquella pensó que se trataba de una de las organizaciones de contrabandistas que actuaban ilegalmente en la frontera de ese país pobre en sus intercambios comerciales con la poderosa potencia vecina, industrializada y rica.

No existía prácticamente en México el problema de la droga que se desató más tarde de forma abrumadora con su enorme carga de daños no sólo en ese país, sino también en el resto del continente.

Los países de Centro y Suramérica invierten incontables energías en la lucha contra la invasión del cultivo de la hoja de coca, dedicada a la producción de cocaína, una sustancia que se obtiene a través de componentes químicos muy agresivos y resulta tan dañina a la salud y a la mente humana.

Los gobiernos revolucionarios como los de la República Bolivariana de Venezuela y Bolivia se esfuerzan especialmente para frenar su avance, como lo hizo oportunamente Cuba.

Evo Morales hacía ya rato había proclamado el derecho de su pueblo a consumir té de coca, una excelente infusión tradicional de la milenaria cultura aymara-quechua. Prohibírsela es como decirles a los ingleses que no consuman el té, una sana costumbre importada por el Reino Unido desde el Asia, conquistada y colonizada por éste durante cientos de años.

“Coca no es cocaína”, fue la consigna de Evo.

Es curioso que el opio, sustancia que se extrae de la amapola lo mismo que la morfina, fruto de la conquista y el coloniaje extranjero en países como Afganistán, y que es sumamente dañino consumido directamente, fuera utilizado por los colonialistas ingleses como moneda que otro país de milenaria cultura, como China, debía aceptar a la fuerza en forma de pago por los sofisticados productos que Europa recibía de China y hasta entonces pagaba con monedas de plata. Suele citarse como ejemplo de aquella injusticia en las primeras décadas del siglo XIX que “un obrero chino que se volvía adicto gastaba dos tercios de su sueldo en opio y dejaba a su familia en la miseria”.

En el año 1839 el opio ya estaba al alcance de los obreros y campesinos chinos. La Reina Victoria I, del Reino Unido, impuso ese mismo año la Primera Guerra del Opio.

Comerciantes ingleses y norteamericanos con fuerte apoyo de la Corona inglesa, vieron la posibilidad de importantes intercambios y ganancias. Para esa fecha muchas de las grandes fortunas de Estados Unidos fueron basadas en aquel narcotráfico.

Hay que pedirle a la gran potencia apoyada en casi mil bases militares y siete flotas acompañadas de portaaviones nucleares y miles de aviones de combate con las cuales tiraniza al mundo, que nos explique cómo va a resolver el problema de las drogas.

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May 31 2010

Haití, duele

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Miguel Barnet

Llevé, como todo buen viajero, la cámara fotográfica digital, la que hizo posible que reuniera todas las imágenes que quise. Quería en la pequeña Olympus llevarme el alma de Haití, pues como creen los llamados pueblos originarios, es decir nuestros indígenas, cuando uno toma una foto de alguien se apropia de su alma.

No hizo falta sin embargo, que tomara demasiadas fotografías. El alma del pueblo haitiano, a diferencia de la de otros pueblos está a flor de piel. Y eso lo pude comprobar en los siete días que estuve en la tierra de Toussaint Louverture de Jacques Roumain y de Erzulí.

Ya Martha Jean – Claude me lo había anunciado cuando años atrás me invitó a que yo visitara su tierra de origen porque ella misma se definió como la mujer entre dos Islas, Haití y Cuba. Aunque su Patria grande fue el Caribe y mucho más grande aún toda América.

Gracias a la Fundación que lleva su nombre y que su hijo creó a la muerte de la cantante haitiana pude finalmente visitar lo que Alejo Carpentier llamó El Reino de este Mundo. Cuba le debe a la población de Saint Domingue, luego Haití, mucho del favorecido destino de su economía. Gracias a la cultura del café en el siglo XIX y también de la azúcar en el XX. Somos deudores de hornadas de haitianos que se establecieron en los cafetales de la antigua provincia de Oriente, en los centrales y bateyes azucareros, un poco más tarde en las zonas camagüeyanas como Esmeralda, Ciego de Ávila y otras. La Tumba Francesa, el vodú enraizado en Cuba, la fiesta del Gagá y el Zombie haitiano poseído por legiones de loas y presente como una sombra en campos de caña y bateyes, son parte esencial del imaginario cubano y de nuestro olimpo hagiográfico.

Por todo eso y porque El Reino de este Mundo se entronca indisolublemente y en ceñida dualidad en una metáfora de Mackandal y El Cimarrón, acaricié un sueño de peregrinaje peripatético hacia la tierra en que se libró la primera batalla por la abolición de los esclavos y la liberación de América Latina del yugo colonial; y también porque a solo pocas millas de Cuba, Haití por circunstancias políticas, fue para los cubanos como un espejismo de insalvable lejanía. Pero llegué y toqué con mis manos el alma haitiana, dolorida y noble, delicada y jovial. Un alma expuesta a todas las contingencias y avatares del más profundo dramatismo.

Recorrí con el párpado abierto, como diría el poeta, cada rincón del país cuya hazaña épica tanto alentó a Simón Bolívar. Tuve que armarme de un coraje insospechado y hacer de tripas corazón frente al más desolador de los espectáculos humanos. Haití pese a la miseria que vive la mayor parte de su pueblo es un país deslumbrante de color y un muestrario de artistas plásticos excepcionales, de un empirismo naif que se debe al prodigio de un talento y a unas manos que sólo pueden compararse a la de los indígenas del continente, pienso sobre todo en mexicanos, peruanos y bolivianos herederos de una tradición artística y artesanal única. Pero además de eso, Haití es un bello país montañoso, de montañas azules atravesadas por nubes cargadas de agua y pájaros de alas enormes que semejan a áuras tiñosas; y quizás lo son.
Los ríos haitianos parecen salidos de los versos del “Retorno al país natal” de Aimé Cesarie; son ríos grandes y caudalosos, y de un zumbido grave como el de un contrabajo.

Pero casi nadie repara en eso porque en Haití el ser humano desborda el paisaje. Es como si el mundo entero se agolpara allí. Es tanta la aglomeración humana en las calles, en los mercados, en los parques, que nadie piensa que en Haití pueda existir un paraíso del tal belleza. Puerto Príncipe y Petionville con sus casas de madera y su Palacio Presidencial, con su Catedral y su Parque Central con sus venduteros y sus artesanos. Jacmel, frente al mar convertida en un abigarrado y gigante zoco caribeño, con sus hoteles de pilotes y sus colinas leves… Ya casi nada de eso existe hoy. La tierra se abrió con un gran tajazo en el corazón haitiano, ya todo es tragedia y vacío. Ya Mackandal no silba entre los árboles coposos, ya el Erzulí calló hundida en las aguas sangrantes de los ríos. Pero Haití se levantará de su caída, ¿Qué hacer? Pues carpas y más carpas aunque cuando vengan las lluvias torrenciales y con los ciclones ellas desaparezcan. Dar limosnas a cientos de miles de hombres y mujeres cuando lo que necesitan verdaderamente es fuente de trabajo y no un mendrugo.
Orar, pero más que orar, llevar medicinas y médicos como ha hecho Cuba y no aviones militares cargados de armas.

Trocar los cascos azules de la Minustha por toneladas de víveres para alimentar a los desnutridos de las calles de tierra y los barrios marginales. Y no para reprimirlos y azotarlos como en época de la esclavitud.

Duele Haití, ¿Qué poema hacer que no sea una ofensa?, ¿Qué canción cantar que no hiera el oído de nadie? ¿Qué himno entonar para mitigar tanta desgracia acumulada?

Duele Haití, porque es víctima, además, de un show mediático del más espúreo filantropismo. Haití es hoy el más triste y doloroso ejemplo de abandono y olvido histórico. Duele Haití, porque los reyes magos de los organismos multilaterales han llegado tarde. Y las campanas del pueblo se quedaron sordas y en la noche apagada lo único que se ve en la distancia es la inmensa cicatriz de una herida que no se ha cerrado. Duele Haití, porque los tambores Dambala y los loas esperan en hileras a las puertas del arcano la reconquista de sus reinos.

Duele Haití, porque es un trozo de nuestra piel, un sístole del corazón. Duele Haití, porque el alma no espera y lo esencial es que la vida valga la pena y que la solidaridad no sea una palabra gastada.

Duele Haití, porque los ojos de las niñas y los niños que con ternura miraban al lente de mi cámara digital revelen ahora más que nunca y a flor de piel su dolor y ya no sé si son ojos de niños o de ocas.

Pero porque Haití duele levantemos una muralla de manos que curen las llagas de la tristeza y que saquen de la sombra y de los escombros a un pueblo que hace más de doscientos años encendió la llama de la libertad para todo el continente. Una muralla contra la mentira y el escarnio, una muralla que se abra sólo al corazón del amigo, al ruiseñor y a la flor, a la rosa y al clavel como lo quiso Nicolás Guillén en su bello poema.

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May 31 2010

LA VERDADERA HISTORIA DE LA GUAYABERA

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El excepcional Ciro Bianchi Ross acaba de publicar “Verdad y mentira de la guayabera”, que más que refutar un reciente trabajo sobre esa prensa con inexactitudes, es una excelente historia de ese criollísimo atavío. Aquí puede leerlo íntegramente. Le aseguro que Vale la pena, como acuña Manuel Calviño cada semana. En la foto, momento en que se recibe una guayabera enviada por Gabriel García Márquez al museo de Sancti Spíritus. A la derecha, el autor de este trabajo.

Circula en estos días con profusión, gracias al correo electrónico, una nota con una historia de la guayabera. Está tan bien escrita y apoyada, aparentemente, en datos tan sólidos, que los muchos amigos y lectores de aquí y de allá que me la remiten, no se percatan de sus errores e inexactitudes. Se alude en ella al remoto y oscuro origen de la guayabera en Sancti Spíritus, en 1709, y a la presencia de esa prenda en la manigua durante nuestras guerras por la independencia. Hace referencia a la guayabera del mayor general Calixto García y para rematar repite aquellos versos en los que el Cucalambé llama «guerrera mambisa» a la guayabera. Aunque ya abordé este tema antes, quiero retomarlo ahora a fin de poner, hasta donde es posible, claridad en el asunto.

Lo del Cucalambé cae por su propio peso. No pudo hablar de guerrera mambisa alguna un poeta que desapareció en 1862, seis años antes de que Céspedes diera inicio a la Guerra Grande. Nada hay de cierto, por otra parte, en la pretendida guayabera de Calixto. Su guerrera, que usaba por fuera del pantalón, lucía cuatro bolsillos, pero uno de estos, el superior derecho, era interior y más largo que el de la izquierda. La versión que ubica el origen de la guayabera en Sancti Spíritus, en 1709, no parece pasar de ser una mera propaganda comercial. La echó andar con fuerza en los años 50 del siglo pasado una sastrería espirituana, La Casa Vázquez, propiedad de Valeriano Vázquez, que se proclamaba «el rey de la guayabera de las mil alforcitas», establecimiento sito entonces en la calle Máximo Gómez, 21, de esa ciudad, aunque el anuncio reconoce como autor de la versión a un hoy olvidado Pedro Carballo Bernal, quien la incluiría en su libro Tradiciones antillanas, que este escribidor no sabe si se llegó a publicar.

La leyenda: Se dice que en 1709 arribó a la villa de Sancti Spíritus un matrimonio conformado por los andaluces José Pérez Rodríguez y Encarnación Núñez García. Un buen día el matrimonio recibió una pieza de tela de lino o hilo que le llegó desde España y José pidió a Encarnación que le confeccionase con esta, camisas sueltas, de mangas largas, para usar por fuera del pantalón y con bolsillos grandes. La mujer acometió el encargo y a los pocos meses aquellas camisas se popularizaron en la comarca.

Este suceso tiene varios detractores. Aseguran que en dicha fecha las disposiciones de la Real Compañía de Comercio que regían entre la metrópoli y la colonia, prohibían tales envíos y que, por otra parte, tampoco había comunicación entre España y Sancti Spíritus. Esa prohibición resulta a la larga poco significativa, a mi juicio, pues los andaluces pudieron haber obtenido su paquete de tela por la vía del contrabando, tan en boga entonces. Lo que sí resulta inconcebible es que un hecho meramente doméstico quedara registrado en la historia, y con tanto lujo de detalles: fecha, nombre de los protagonistas,
diseño de la ropa… como para que los historiadores del futuro pudieran proclamar, sin sombra de duda, que ahí nació la guayabera. Es una historia tan perfecta que no deja más alternativa que la de dudar de su veracidad. Pero marca el inicio de la leyenda de la guayabera o fija la entrada de esta en la leyenda.

Nuestros guajiros del siglo XIX no la usaron. La literatura de la época los describe cubiertos con camisas azules o «de listado», que usaban generalmente por fuera del pantalón. Constantes de su ajuar cotidiano eran el sombrero de yarey, el machete, los zapatos de vaqueta y un pañuelito atado al cuello para enjugar el sudor. Esteban Pichardo no recoge la palabra guayabera en su Diccionario provincial casi razonado de voces cubanas (1875) y hasta donde sé tampoco lo hace Manuel Martínez Moles en su vocabulario del espirituano. Aparecerá, sí, en Leonela, novela de Nicolás Heredia publicada en 1893, pero que cuenta una historia anterior al estallido, en 1868, de la Guerra de los Diez Años. Desconozco si hay en la literatura menciones a la guayabera anteriores a esta de Heredia, pero es la más antigua que logré localizar, y que nos dice que no era en ese tiempo camisa de ciudad, pero tampoco de campesino pobre.

Para este, lo usual en ese entonces era la chamarreta, una prenda con faldillas y mangas estrechas. Y fue la chamarreta y no la guayabera la que se vistió para luchar contra España. En la Guerra Grande, el Ejército Libertador careció de uniforme. El mambí se vestía como podía, con las ropas de la ciudad o del campo a su alcance. Ya en 1895, al inicio de la Guerra de Independencia, Martí alude a la chamarreta en su Diario. Charito Bolaños cosió para los libertadores durante toda la Guerra de Independencia. Los generales Alberto Nodarse, Mayía Rodríguez y García Menocal se vestían con lo que esa patriota les enviaba. Jamás, precisaba Charito, remitió una guayabera a la manigua; solo chamarretas. María Elena Molinet, hija de un general de la Independencia, investigó este asunto desde dentro, pues fue la directora de vestuario de películas como Baraguá y La primera carga al machete, y acopió más de 120 fotos de mambises en la manigua. Ninguno viste de guayabera. Manuel Serafín Pichardo escribió a comienzos de la República el soneto Soy cubano, que gozó de una popularidad enorme y que todavía en los años 50 se incluía en los libros de Lectura de nuestra enseñanza primaria. Dice en su estrofa inicial: Visto calzón de dril y chamarreta / que con el cinto del machete entallo. / En la guerra volaba mi caballo / al sentir mi zapato de vaqueta.

A  partir de la camisa. Resulta muy difícil enmarcar el surgimiento y evolución de la ropa popular tradicional. En lo que atañe a la guayabera, ninguna otra región cubana discute la paternidad de la prenda a la villa del Yayabo. Se llamó yayabera a esa guayabera primitiva y desde allí invadió las zonas vecinas. Fue trochana en Ciego de Ávila; camagüeyana, en Camagüey… En 1866, don Nicolás Azcárate es electo por Güines como delegado a la Junta de Información de Madrid y sus electores organizan una fiesta en honor del político reformista triunfante. Los campesinos de los alrededores acuden a la cita, dice Azcárate, «con clásicas guayaberas de botones de nácar y sombreros de jipijapa». El testimonio gráfico más remoto que de la prenda llega a nosotros data de 1906. Pero la palabra guayabera, como cubanismo, no se legitima hasta 1921, cuando Constantito Suárez la incluye en su Vocabulario cubano.

De Cuba saltó a Yucatán. Yucatecos de clase alta la adquirían en La Habana hasta que después de 1960 comenzó a confeccionarse en ese estado mexicano y Mérida se convirtió en la capital mundial de la guayabera hasta que los asiáticos, con sus imitaciones elaboradas en Japón y Taiwán, dieron al traste con la industria local. Nada tiene que ver la guayabera cubana con la filipina, que no lleva bolsillos y que se usa con el botón de cuello cerrado. En países de Centroamérica, se da a la guayabera el nombre de habanera.

La guayabera desciende de la camisa, la prenda de vestir más antigua que se conoce. Cuándo esa camisa se transformó en guayabera, quién cosió sus pliegues hasta convertirlos en alforzas, reforzó sus bordes y aberturas, e hizo los tres picos al canesú del frente y al de la espalda, se pregunta María Elena Molinet. Precisa la prestigiosa diseñadora: «El nacimiento de la guayabera no es obra de una sola persona y todavía falta por determinar a partir de qué momento se convirtió en prenda elegante, fresca, blanca, muy bien almidonada y planchada, que se podía llevar sin corbata».

De la chamarreta y la camisa campesina empieza a surgir, en la década de 1920, la guayabera actual, que mucho debe a la labor de camiseros y costureras de Sancti Spíritus y Zaza del Medio. Se confeccionó entonces de dril caqui hasta que, ya en los años 30, empezó a utilizarse el hilo. La prenda, en su nueva versión, gana pronto las ciudades del interior del país, pero no le resulta fácil conquistar La Habana. Su uso en la capital era tan limitado que puede casi calificarse de nulo. No se ve a nadie vistiéndola en el cine ni en las fotos de prensa de la época y Abela no vistió de guayabera al Bobo.

Con la caída de Machado (1933) las costumbres experimentan cierta modificación. Ya en los años 40 empieza a generalizarse e imponerse en La Habana. Su uso se hace cada vez más frecuente y se complementa con un lazo de mariposa. Con la ascensión al poder del doctor Ramón Grau San Martín (1944) la guayabera entra en el Palacio Presidencial. A Carlos Prío, su sucesor y discípulo, en cambio, le parece poco apropiada para los actos protocolares y la destierra de los eventos del Gobierno. Pero ya la guayabera se había apoderado de las vitrinas de las mejores tiendas y conquistaba espacio en los anuncios comerciales. A esas alturas, la capital era un inmenso almacén de guayaberas que amenazaba desplazar cualquier otro estilo de traje varonil, algo que no tenía antecedentes históricos ni tradición y tan serio y grave que alteraba hasta nuestros modos de vivir, dice en 1948 la periodista Isabel Fernández de Amado Blanco. En 1955, una disposición de la Sala de Gobierno del Tribunal Supremo saca a la guayabera de los juzgados. Para entonces una buena guayabera de
bramante de hilo puro valía tanto como un traje barato. Es en esta época que la guayabera se abarata; no es ya solo de hilo; puede ser de algodón. Su hechura se simplifica. Deja de ser blanca, la manga no siempre es larga y los habituales botones de nácar pasan a ser corrientes.

Triunfa la Revolución y la guayabera se repliega hasta desaparecer. Para algunos representaba una época superada de politiqueros y manengues. El país sufre agresiones económicas, sabotajes, invasiones y actos terroristas y padece carencias de todo tipo. Hay movilizaciones constantes. Lo mismo se convoca a un trabajo productivo que a un entrenamiento militar. El uniforme de las Milicias Nacionales parece resultar válido no solo para cumplir con las exigencias de ese cuerpo popular armado, sino para todas las tareas cotidianas, e incluso para asistir a ceremonias tan solemnes como una boda o un velorio. A finales de los 70 la guayabera reaparece tímidamente. De manga larga. Con pliegues y alforzas, pero no ya de hilo, sino de poliéster, y no siempre blanca. No demoró en volver a abaratarse. Y los jóvenes empezaron a verla como símbolo del burócrata en funciones. Hoy renace de nuevo.

¿De cuál hablamos?. Consta la guayabera de cuatro bolsillos y se adorna con hileras de alforzas; dos hileras al frente y tres en la espalda. En un tiempo el canesú trasero terminaba en un pico único, que lo asemejaba a un triángulo que con las tres hileras de alforzas remedaba la bandera cubana. Era siempre blanca y de manga larga y lucía 27 botones. Entonces, la guayabera era ligeramente entallada en la cintura. Con el tiempo el canesú trasero se vio rematado por tres picos de los que salían igual número de hileras de alforzas y conservó los 27 botones. Hoy la guayabera ha variado en estructura, materiales y colores. Las hay bordadas y deshilachadas, con más o menos alforzas y botones, pero sigue siendo la misma prenda elegante y fresca. Cubanísima.

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May 31 2010

¡UN MILLÓN EN VENEZUELA!!!!

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La Agencia Bolivariana de noticias confirma que hasta el pasado martes 25 de mayo, la Misión Milagro realizó un millón 119 mil 215 intervenciones en Venezuela.

La información fue suministrada por el director principal de Misión Milagro, José Gregorio Pereira, en una visita al estado Nueva Esparta.

Pereira se encuentra en la isla de Margarita para recibir un grupo de 62 pacientes provenientes de Costa Rica quienes llegan este sábado a la región.

El director principal de Misión Milagro refirió que de la mencionada cifra de intervenciones, un 85% corresponde a pacientes venezolanos y 15% a pacientes de otras latitudes.

“En Venezuela, Misión Milagro se convirtió en plataforma para pacientes de toda Latinoamérica y el Caribe”, señaló el funcionario.

Con la llegada de los pacientes de Costa Rica, Misión Milagro Nueva Esparta comienza su reimpulso con un nuevo equipo comandado por Luis Espinoza Prieto, también director del Hospital Militar Cnel. Nelson Sayago Mora de La Asunción.

El hospital Central de Porlamar Luis Ortega, el ambulatorio Dr. David Espinoza, las Clínicas Populares Bolivarianas Nueva Esparta y el Espinal y el Hospital Militar, están dotados de equipos tecnológicos en materia oftalmológica para fortalecer la Misión Milagro en la entidad.

La Misión Milagro nació en Venezuela para resolver los problemas visuales de la población, detectados principalmente en las zonas de menores recursos, gracias a la atención dispensada por los médicos de Barrio Adentro I.

Posteriormente se extendió a pacientes de otros países.

TOMADO DE ABN

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May 28 2010

Puerto Rico: firme resistencia ante cobardes agresiones

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Más de un mes está cumpliendo el conflicto en la hermana nación borinqueña, ese enclave de corte colonial varado en pleno siglo XXI. Todo comenzó cuando Luís Fortuño, gobernador del “estado libre asociado”, se dio a la tarea de concretar “ajustes” económicos dictados, lógicamente, por Washington, en procura de reducir un déficit fiscal que llega a la cifra de 3 mil 200 millones de dólares y que pesa como una losa en la “metrópoli”, sacudida como está por una crisis económico-financiera y estructural que los expertos califican como la peor desde fines de la Primera Guerra Mundial.

Primero fueron las archiconocidas privatizaciones, luego los despidos masivos de trabajadores y a seguidas, toda una serie de medidas de la más pura estirpe neoliberal. Para que se tenga una idea, aseguran fuentes locales que en menos de un año se han quedado sin trabajo 16 mil empleados públicos.

La Universidad de Puerto Rico está también en la lista de las instituciones que deben sufrir recortes presupuestales, y en su caso este llegaría a los 100 millones de dólares, lo que se traduce en incrementos del costo de las matrículas –que ya han sido aumentadas en tres ocasiones anteriores– y en la privatización de otros servicios que hasta ahora gozaban de las protecciones que cabe esperar de una institución que, como esta, es de carácter estatal.

Los estudiantes de los once recintos de altos estudios con que cuenta la Isla se opusieron de inmediato. Primero los de Río Piedras y Mayaguey, luego los del resto, y decretaron una huelga general que han mantenido inalterable, a pesar de la creciente represión de que han sido objeto, y del cerco policial a las instalaciones universitarias decretado por el “gobernador colonial”. Gozan estos juveniles insurrectos del apoyo de sus profesores, de sus padres, de los sindicatos, de un sinnúmero de organizaciones sociales, de académicos y de artistas de todas partes del mundo.

Su exigencia de negociar los duros términos del citado recorte, sin embargo, no ha sido escuchada hasta el momento de redactar estas cortas líneas.

Ayer, al hablar ante un seminario internacional organizado por el Parlamento Latinoamericano en La Habana, Ricardo Alarcón, presidente del Parlamento cubano, hizo mención a estos hechos, tras referirse a la actual campaña mediática contra Cuba. Reproduzco a continuación los párrafos de su discurso referidos al drama de Puerto Rico:
“¿Dónde estaban los calumniadores de Cuba cuando las fuerzas coloniales cercaron el recinto de Río Piedras de la Universidad de Puerto Rico? ¿Dijeron algo cuando les cortaron la electricidad y el agua a los jóvenes allí sitiados? ¿Protestaron cuando la policía atropelló a los familiares y a los artistas que trataban de llevarles comida y medicinas? La huelga estudiantil cumple ya más de cinco semanas y se extiende a los once recintos de la Universidad de Puerto Rico. Los que dicen defender los derechos humanos sólo cuando lo ordena el Imperio, nada hacen ante el drama de Puerto Rico, sometido aún al coloniaje en este año del Bicentenario.  En nombre de la Asamblea Nacional del Poder Popular vuelvo a reclamar solidaridad con quienes libran esa hermosa batalla por la educación y la cultura.

“Me veo obligado a agregar algo. Natalia Sánchez López tenía 21 años y junto a sus compañeros del recinto universitario de Mayagüez respaldaba la huelga el pasado 24 de mayo. Estaban hacinados en un local estrecho, cercados por las autoridades que les impedían recibir alimentos ni agua. Natalia se desmayó y fue llevada a un hospital en el que falleció al día siguiente. Era una muchacha alegre, feliz y defensora del medio ambiente. Ella quería vivir y hoy es una mártir puertorriqueña.

“Repito su nombre: Natalia Sánchez López. Anótenlo porque de ella no hablan los tartufos tarifados de la prensa occidental ni por su muerte ha protestado el Parlamento Europeo ni ciertos colegas de este lado del Atlántico que no vale la pena mencionar.

“No importa que callen los farsantes. Con la juventud puertorriqueña va su heroico pueblo y con ellos vendrá la Patria finalmente liberada.

“Hablando de Puerto Rico hay que hablar del terrorismo promovido por Washington. Antes de concluir su mandato el anterior Gobernador de la Isla envió una carta al recién electo Presidente de Estados Unidos, Barack Obama. Simplemente le pedía que instruyese al FBI que dejase de obstruir el esclarecimiento de las muertes en Puerto Rico de Santiago Mari Pesquera y Carlos Muñiz Varela, dos jóvenes atacados a plena luz del día por asesinos que deambulan todavía por las calles de Miami sin ser molestados por nadie. El Licenciado Aníbal Acevedo Vilá no pidió al Presidente Obama nada extraordinario. Sólo que el FBI, la agencia que se supone esté encargada de aplicar la ley, entregase lo que posee y oculta a los tribunales para que estos puedan hacer justicia. Hasta ahora el Presidente Obama, el hombre del cambio, nada ha hecho ni ha respondido, que se sepa, al Gobernador de Puerto Rico.

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Ángel Guerra Cabrera publicó ayer en el diario mexicano La Jornada este excelente artículo en el que analiza la actualidad puertorriqueña:

La proeza de los universitarios de Puerto Rico

El odio y la sed de venganza del gobernador colonial Luis Fortuño contra los estudiantes en huelga de la Universidad de Puerto Rico parecen no tener límites. Desde el inicio del movimiento, hace ya cinco semanas, la policía arremetió contra los jóvenes dentro del recinto de Río Piedras en violación de la autonomía universitaria y se han escuchado frecuentes amenazas del funcionario al uso de la fuerza frente a los huelguistas. La isla vio con indignación el ensañamiento con que el cuerpo de elite policiaco tundía a macanazos a los padres, activistas y artistas que intentaban pasarles alimentos a los alumnos en resistencia a través de los sitiados portones del plantel de Río Piedras. Hace unos días los esbirros de Fortuño hicieron caer a mansalva sus cachiporras y rociaron  gas pimienta sobre cientos de estudiantes de la Universidad y trabajadores que manifestaban en el hotel Sheraton de San Juan en rechazo a las políticas antiobreras y privatizadoras del gobernador a unos metros de donde este disfrutaba una cena tea party a 1000 dólares el cubierto, un hecho que por sus características hace pensar en una emboscada tendida con premeditación. Sólo el firme apego a la lucha pacífica de los manifestantes impidió que la provocación hiciera escalar la violencia fuera de control.  Aquella provino del entorno más cercano del gobernador, uno de cuyos escoltas habría dado inicio a la agresión, ha denunciado el doctor Héctor Pequera, copresidente del Movimiento Independentista Nacional Hostosiano.

Fortuño y el bloque de poder del llamado Estado Libre Asociado no pueden calcular en su arrogancia y mediocridad colonialista el enorme impulso que el actual movimiento estudiantil puede imprimir a las luchas sociales en Puerto Rico pero su instinto de clase los hace temer que la más mínima concesión a los estudiantes siente un precedente peligroso fuera de los planteles. En cambio, los profesores, intelectuales y artistas patriotas y, por supuesto, los estudiantes, sí son conscientes de la trascendencia histórica del movimiento, heredero de una vigorosa tradición insurrecta. Al rechazar frontalmente el intento de liquidar la universidad pública mediante la exclusión de los numerosísimos alumnos de escasos recursos  se ha convertido en el símbolo de la resistencia puertorriqueña contra las medidas ultraneoliberales del gobierno de Fortuño. En la proclama del primer día de trasmisión de Radio Huelga el estudiante Ricardo Olivera Lora expresaba: …este movimiento que apenas comienza y que promete ser el pie forzado a un proceso de lucha social en Puerto Rico… no toleraremos que las políticas sociales y económicas del gobierno estén dirigidas a vejar al pueblo trabajador… hacer de este espacio uno que ayude a devolver esa esperanza perdida… Son ideas que permiten comprender lo que está en juego en la huelga estudiantil que no en balde ha ganado la batalla de la opinión pública y cuentan ya con apoyos fundamentales como es el de los artistas y la coalición Todo Puerto Rico por Puerto Rico, que agrupa a las centrales obreras y a la mayoría de las expresiones del movimiento popular. En un hecho insólito, los profesores de la Universidad acordaron sumarse a la huelga en caso que continúe la represión contra los jóvenes y que no exista voluntad de diálogo por las autoridades de la institución.

El presidente de la Universidad, nombrado por el gobernador, y la Junta de Síndicos, designada por el presidente, han mostrado un gran cinismo y cerrazón al sentarse a negociar con los representantes electos de los estudiantes, a lo que se vieron forzados dada la enorme fuerza moral y política del movimiento y el apoyo casi unánime con que cuenta en la isla. Esos funcionarios, son, además, personas contrarias al espíritu y las prácticas universitarias, como ha sido denunciado por numerosos profesores y egresados del alma mater. Así, es fácil explicarse por qué no se avanza en la negociación, e incluso se retrocede, pues cuando los síndicos aceptan un punto en una sesión, lo rechazan en la siguiente.

Más de un mes de huelga de los estudiantes frente a la arrogancia y la represión del poder colonial de Estados Unidos en Puerto Rico es ya una gigantesca proeza que merece el reconocimiento y la solidaridad de los estudiantes y de los pueblos, en primer lugar los de nuestra América. Radio Huelga ha dicho que este movimiento contiene el sueño de “otro mundo posible” y que los estudiantes no darán “ni un paso atrás”.

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May 28 2010

¡La noticia del año!

Claro, no es la única, pero clasifica entre las mejores hasta el día de hoy. ¿No está de acuerdo conmigo? Esta es la noticia de marras: Sondean costa oriental cubana para cable submarino con Venezuela

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Este es el Ridley Thomas

El barco de investigación Ridley Thomas, propiedad de China, llegó al puerto de Santiago de Cuba para continuar un sondeo encaminado a definir con exactitud la ruta del cable submarino de fibra óptica que aumentará la conexión de Internet de la isla a través de Venezuela.

La exploración comenzó el pasado día 5 en las proximidades del aeropuerto de Maiquetía, cercano a la capital venezolana, y se prolongó por cinco mil 340 kilómetros hasta la playa de Siboney, cercana a la urbe cubana, a más de 860 kilómetros de esta capital.

Una segunda etapa contempla la exploración de otros 200 kilómetros hasta Jamaica.

Ya se cuenta con los mapas, pero están por definir los puntos de cruces, expuso Anthony Pyne, manager de la Empresa de Proyectos Geológicos, en declaraciones citadas por CMKC Radio Revolución.

No es tarea fácil el sondeo, pero dirá desde ahora cuánto rigor demandará la instalación del cable en el inicio del próximo año, añadió el experto con experiencia en inversiones similares en Asia y Oceanía.

El estudio se realizará en aguas someras con equipamiento de alta tecnología, buques y muchas horas de trabajo en la investigación marina, expresó Waldo Reboredo, vicepresidente de Telecomunicaciones Gran Caribe, la empresa cubano-venezolana que operará el cable.

Se estima que tras esta exploración, en las primeras semanas del próximo año comiencen las instalaciones del cable directo Venezuela-Santiago de Cuba-Jamaica como uno de los grandes proyectos de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA).

El proyecto, a un costo de 70 millones de dólares, tendrá una vida útil de 25 años y la inversión se recuperará en plazos comprendidos dentro de las normas para estos proyectos, manifestó recientemente a Prensa Latina Reboredo.

La existencia del cable permitirá a Cuba multiplicar por tres mil veces las velocidades actuales de transmisión de datos, imágenes y voz, explicó luego de significar que los países implicados saldrán beneficiados en materia de intercambio social.

Aunque no implicará el cese de los servicios de Internet mediante satélite, los únicos permitidos a La Habana a causa de la hostilidad de la Casa Blanca, el cable submarino abaratará en 25 por ciento los costos de operación, subrayó Reboredo.

De acuerdo con declaraciones a Radio Nacional de Venezuela del presidente de la empresa mixta cubano-venezolana Telecomunicaciones Gran Caribe, Wilfredo Morales, dentro del espectro mundial de proveedores del cable se escogió a la empresa china, Cantel Shangai Bell, dada su confiabilidad y compromiso, así como su no obligación de cumplir con la ley del bloqueo que impone Estados Unidos a la Mayor de las Antillas.

En este sentido, ya existe por parte de este consorcio asiático una transferencia de tecnología y capacitación de personal cubano-venezolano, que será el encargado de monitorear el funcionamiento del cable submarino, afirmó Morales.

Tomado de Cubadebate

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May 26 2010

Vértigo, luces y fuego en desfile alegórico por los 200 años de Argentina

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El entrañable colega, vecino y amigo viajó el domingo a la Argentina. Hoy me sorprende con esta hermosa crónica y estas fotos que nos develan a la reina del Plata hoy, cuando a contracorriente de crisis, personajes siniestros y más de un desvarío dejaron atrás la tremenda crisis de la primavera austral de 1999 y el siniestro corralito; cuando los años del plomo ya son parte de ese pasado que no debe volver nunca más; cuando las Abuelas de Plaza de Mayo ya han recuperado a más de la mitad de los nietos que les secuestraran los torturadores y asesinos de sus hijos; y cuando –y ello es lo más importante–, no se han olvidado de los 30 mil muertos brutalmente cosechados por las dictaduras militares que campearon en el país de 1976 al 1982, con todo el apoyo del gobierno de Estados Unidos. Esta es la Argentina que acaba de festejar el bicentenario de su independencia. La de hoy, y que quizá mañana sea aún un mejor país, más próspero y más hermoso.

Fotorreportaje de Javier Sanzo

Un buque con inmigrantes ‘navega’ la Plaza de Mayo en Buenos Aires, emergen totems ancestrales, una Carta Magna pende en llamas, la ‘Argentina’ se arroja desde varios metros de altura, todo es parte de un desfile alegórico con 2.000 artistas que recreó este martes 200  años de historia.

La puesta de vanguardia fue el cierre de cinco días de festejos por el Bicentenario de la revolución, a los que asistieron varios millones de personas, para convertirse en las celebraciones populares más masivas desde el retorno de la democracia en 1983.

“Esto es emocionante, sólo hay banderas argentinas, somos un pueblo pacífico”, dice emocionada a la AFP Elena, de 54 años, venida desde su natal Tucumán (noroeste) junto a su marido para asistir a los festejos en la capital argentina, epicentro de las fiestas que se replicaron en todo el país.

Desde un arnés a 15 metros de altura una mujer que representaba a Argentina se lanzó para sobrevolar las cabezas del público hasta tocar sus manos, sus rasgos aborígenes, su cabello negro y largo enmarcado en miles de papelitos celestes y blancos que cayeron por doquier.

Ella se desplazó en un inmenso carromato a la cabeza del desfile que partió desde la histórica Plaza de Mayo para recorrer el llamado Paseo del Bicentenario montado a lo largo de casi un kilómetro en la céntrica avenida 9 de Julio con el Obelisco como mudo testigo.

La seguía un carro escoltado por 200 músicos que tocarán melodías indígenas mientras en lo alto de la carroza se levantaban tótems ancestrales representativos de las etnias que poblaron estas tierras antes de la llegada de los conquistadores.

“No intentamos hacer un relato de la historia sino un gran espectáculo artístico en donde todos los argentinos se vean reflejados en algún momento del desfile”, dice Diqui James, el director teatral del grupo Fuerza Bruta, responsable de la espectacular puesta en escena.

El desfile tuvo momentos de júbilo, pero también de fuerte impacto como el dedicado a los golpes de Estado con una enorme Carta Magna que se incendió a los ojos de público suspendida a 10 metros de altura, ante el espontáneo “Nunca Más” de los manifestantes.

Un momento de alto impacto fue el homenaje a las Madres de Plaza de Mayo, en los que mujeres con pañuelos blancos iluminados en la cabezas giraron en una  estructura metálica gigantesca, ante cortinas de agua en las que se proyectaban  imágenes de la represión durante la dictadura (1976 – 83).

También hubo homenajes a los pueblos latinoamericanos y a los inmigrantes venidos a principios de siglo representados por la carcaza de un buque de 30 metros de eslora que ‘navegó’ con cientos de ‘inmigrantes’ abordo.

Unos 200 ’soldados’ marcharon exhaustos con sus viejos fusiles al hombro bajo una lluvia torrencial que caía desde una grúa a varios metros de altura.

A su paso se escucharon ráfagas de ametralladoras y todos los hombres cayeron, en representación de los 648 argentinos muertos en 1982 durante la guerra con el Reino Unido por las Islas Malvinas.

Pero también hubo fiesta y para ello pasaron carrozas que rindieron homenaje al tango con decenas de músicos y bailarines, otra al flocklore y una  especialmente dedicada a la carne argentina donde gauchos cocinaron a su paso “la más sabrosa carne del mundo”.

“Queremos que se respire libertad, fiesta, poesía y el bullir de una gran celebración, que sea un hecho artístico libre de prejuicios”, dice James, su creador.

El cierre estuvo a cargo de una caravana murguera (ritmo de carnaval) a la que se espera se pliegue la multitud que desde temprano colmó este martes las  calles por donde pasará el desfile y servirá de broche de oro a los festejos populares por el Bicentenario argentino.

Tomado de Cubadebate

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May 26 2010

Informe prueba incremento de militarización de EEUU en América Latina

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El gobierno de Barack Obama ha continuado con la “tendencia a la militarización” de la política de Estados Unidos hacia América Latina y sigue concediéndole una atención “insuficiente” a los derechos humanos, afirma un informe sobre las relaciones hemisféricas dado a conocer hoy en Washington.

En su informe “Esperando el cambio: tendencias de la asistencia en seguridad de Estados Unidos para América Latina y el Caribe”, tres influyentes organizaciones estadounidenses especializadas en la región coinciden en que las “poco realistas” expectativas latinoamericanas de “reiniciar” las relaciones con Obama “se han atenuado bastante”, en buena parte por este proceso de militarización.

“Estamos decepcionados de que el gobierno de Obama no ha tomado acciones fuertes e identificables para mejorar las relaciones con América Latina”, declaran la Oficina en Washington para América Latina (WOLA), el Centro para Política Internacional (CIP) y el Latin America Working Group Education Fund.

Especial “preocupación” en la región han suscitado los acuerdos militares que la administración Obama firmó con Colombia para el uso de hasta siete bases militares, señalan los autores del informe.

“Colombia es el caso perfecto para evaluar si la administración de Obama, a diferfencia de sus predecesores, defenderá los derechos humanos cuando sus aliados más cercanos cometen serios abusos”, sostienen y agregan: “El jurado aún no se ha pronunciado al respecto”.

Para los autores del informe, además “sigue habiendo confusión y preocupación en la región sobre por qué era necesario volver a establecer la IV Flota”, en activo de nuevo desde 2008, así como con la Iniciativa Mérida con México, en la que, subrayan, “el Departamento de Estado no mostró mucho interés en la elaboración de un informe mínimamente objetivo sobre el cumplimiento por parte de México de los requisitos de derechos humanos aplicables al paquete de asistencia militar” del plan.

También la “respuesta contradictoria” de Washington al golpe de Estado en Honduras ha sido un elemento que ha contribuido a “atenuar” el entusiasmo latinoamericano con el nuevo gobierno estadounidense, ya que “envió al resto del hemisferio la señal de que la nueva administración de Estados Unidos es ambivalente respecto a las violaciones al orden democrático y a los derechos humanos”, agrega el informe.

“La principal cara que la mayor parte de la región está viendo de la administración Obama es una militar”, alertó Adam Isacson, miembro de WOLA y uno de los autores del informe, en un comunicado sobre el mismo.

“La política de derechos humanos de la administración Obama está desaparecida en acción”, coincidió la directora ejecutiva del Latin America Working Group Education Fund, Lisa Haugaard.

“El gobierno de Obama debe mostrarse fuerte en materia de derechos humanos, especialmente con gobiernos aliados que están recibiendo grandes cantidades de ayuda en seguridad”, reclamó.
Con todo, las organizaciones sostienen que “todavía no es demasiado tarde” para que el gobierno de Obama “impulse un nuevo rumbo” en las relaciones con América Latina.

Para cumplir con sus “promesas de esperanza y cambio”, continúan, el gobierno de Obama debería adoptar varias medidas:

De un lado, debería “demostrar que Estados Unidos se preocupa por la protección de los derechos humanos en los países percibidos como socios cercanos, como Colombia y México”, además de “asegurar” que “el principal actor y la principal voz en la política de Estados Unidos hacia la región es el Departamento de Estado y las embajadas y no el Comando Sur”.
Las organizaciones reclaman además un mayor apoyo a los esfuerzos de América Latina para “adoptar un enfoque más amplio sobre seguridad ciudadana” y “centrar los esfuerzos antinarcóticos” dentro del propio Estados Unidos, además de “balancear” la ayuda “disminuyendo los gastos militares a favor de mayor asistencia a la salud, educación o ayuda en desastres naturales”, entre otros.

En este sentido, reclaman también que Washington asigne un “generoso paquete asistencial de largo plazo” para la reconstrucción de Haití y que, en materia doméstica, “ponga la reforma migratoria de nuevo en la agenda”.

Los especialistas piden asimismo que Estados Unidos “mantenga suspendida la asistencia militar y condicione toda otra asistencia a Honduras hasta que verdaderos pasos sean tomados para lograr justicia por los abusos en derechos humanos” y, finalmente, que permita el “libre intercambio de personas e ideas con Cuba”, considerando que “nada podría restablecer mejor las relaciones con toda la región como el fin total a las arcaicas restricciones sobre los viajes” a la isla.

(26 Mayo 2010 Con información de la página de WOLA y Agencias)

Para leer el informe completo cliquée aquí:

http://www.wola.org/index.php?option=com_content&task=viewp&id=1105&Itemid=2

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May 25 2010

“El amor tiene misterios tremendos”

Publicado por Maggie Marín en En la Isla,General

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Liuba María Hevia fue la invitada de esta noche en el programa de Amaury Pérez Vidal, “Con 2 que se quieran”. Aquí está la transcripción completa.

Amaury Pérez: Muy buenas noches, estamos en “Con 2 que se quieran”, en el corazón de Centro Habana, en Prado y Trocadero, el barrio de Lezama Lima, en los legendarios Estudios de Sonido del ICAIC.

Hoy me acompaña, nos acompaña, la más importante cantautora cubana de los últimos 50 años. Es una mujer dulce, bella, extraordinariamente femenina, una amiga a quien adoro, que hace canciones para los niños, desde los niños y llega a los adultos. Mi amiga querida, mi adorada princesa, Liuba María Hevia.

Bienvenida Liuba querida, gracias por aceptar venir a estar conmigo un ratico y con los televidentes.

¿Por qué privas al público de la Liuba del humor agudo, sarcástico, burlón, salvaje, esa Liuba que sólo estás dejando para los amigos y que el público no conoce?

Liuba Mª Hevia: Si tú supieras, eso es algo que me han dicho varios amigos que me quieren muchísimo. Eso aflora, a veces, en momentitos cuando hago conciertos muy personales, en el concierto de los 25 años, por ejemplo, que hago cuentos, hablo un poco de la familia. Pero es que como que no tengo fin. Cuando empiezo a jugar, me tengo pánico, cuando se me sale esa niña traviesa, no sé cómo la voy a controlar. Pero además, Amaury, yo creo, y supongo que tú lo sepas, que eres amigo de años; yo soy una mujer muy tímida… ¿Tú no lo piensas? ¿Tienes dudas?

Amaury Pérez: A veces, a veces.

Liuba Mª Hevia: Todo, al final, es para esconder esa timidez. Yo no sé si tú recuerdas que yo estaba en tu casa una vez y llegó Eusebio Leal, que ya yo conocía, y me empecé a esconder detrás de la columna, llegó un momento en que Eusebio dijo: ¿Y a Lubita qué le pasa?

Igual pasó un día en que llegó Silvio Rodríguez, o sea, ese punto de contacto con personas que yo quiero, o con una cámara que sé además lo que eso implica: que te va a ver mucha gente, me aterra.

Le tengo pánico a esa otra Liuba que no tiene fin, que es como una pelota brincando que no para.

Amaury Pérez: Cuando ella llegó al estudio hoy, me dijo: “a mí no me hagas preguntas de pensamiento porque yo soy fragancia” (risas).

Liuba Mª Hevia: Y dile que yo la quiero (risas).

Amaury Pérez: Pero tú dijiste que eras tímida, la timidez a veces es consustancial al hecho de las personas que son del campo. Mucha gente piensa que tú eres del campo.

Liuba Mª Hevia: Yo creo que de alguna manera lo soy, porque mi mamá era una guajira de Matanzas, mi papá de Santa Clara, y la conducta de ambos es de gente de campo, que heredé yo también.

Amaury Pérez: Pero tú no eres del campo.

Liuba Mª Hevia: No, pero tengo mucho de ellos, yo escuché música guajira desde niña y tengo que ver con esas cosas y tengo salidas que tenían ellos, rasgos de su personalidad que me han marcado, esa timidez también, esa cosa recogida, guajira, yo la tengo también por ellos, seguramente.

Amaury Pérez: ¿Y dónde tú naciste?

Liuba Mª Hevia: Yo nací aquí en La Habana.

Amaury Pérez: ¿En qué parte?

Liuba Mª Hevia: En Maternidad de Marianao, el 14 de diciembre de 1964, un lunes, pero soy muy apegada a las cosas del campo, y precisamente por hacer canciones vinculadas al mundo del campo: las guajiras, las tonadas, muchas personas piensan que soy del campo, lo soy de raíz, pero nací en La Habana.

Amaury Pérez: Sí, pero sacaron a la niña de maternidad de Marianao y la llevaron ¿adónde?

Liuba Mª Hevia: Al Cerro, a la casa de mis abuelos paternos, una casa inmensa, donde vivían muchos tíos con sus hijos, tenía muchos primos, vivíamos en una zona aisladita de la casa, en el garaje y fui una niña muy feliz, aunque viví cosas muy fuertes porque soy hija de padres divorciados. Fui una niña muy enfermiza, siempre estaba enferma; yo recuerdo mi infancia correteando en los hospitales, siempre estaba enferma de la garganta. Entre los hospitales, los teatros y el Malecón recuerdo mi infancia y creo que fue muy feliz.

Amaury Pérez: ¿Y ya cuando niña tú cantabas, te gustaba cantar?

Liuba Mª Hevia: Sí, me gustaba cantar desde niñita y casi todos los juegos estaban vinculados a la música, jugábamos a los cantantes, o si jugábamos a los pistoleros siempre había un pistolero que cantaba, todo tenía que ver con la música.

Amaury Pérez: ¿Y qué cantabas?

Liuba Mª Hevia: Lo que estuviera en la radio, yo me sé todas las canciones del mundo; desde una canción de los Fórmula V, hasta Marisol, Nino Bravo, lo que fuera, lo que estuviera en la radio. Las canciones infantiles; mi mamá siempre me ponía canciones infantiles, me las sabía todas.

Amaury Pérez: ¿Es lo que te lleva a lo largo de tu ya extensa carrera a cantar canciones para los niños?. ¿Fueron útiles esas canciones de niños para ti?

Liuba Mª Hevia: Sí, si lo fueron, yo nací en el 64, y recuerdo en mi infancia que había muchos programas de televisión y de radio, muy buenos donde aparecían canciones infantiles muy buenas, sobre todo de María Elena Walsh, de Gabilondo Soler, de Teresita Fernández y otros autores también, cubanos y eran cantadas no sólo por los que las componían, por Teresita, o por algún otro autor, sino por actores de la televisión. Había muchos actores que destinaban su trabajo a los niños y eso me marcó.

Amaury Pérez: Estaban también Celia Torriente, Enriqueta Almanza, muchas personas que escribían y cantaban.

Liuba Mª Hevia: …Edwin Fernández, Consuelito, tu mamá, muchas personas, muchos actores dedicaban una buena parte de su trabajo a los niños y eso era muy rico, ¿no? Eso sería bueno que se recuperara.

Amaury Pérez: ¿Con qué hermanos te criaste?, porque tienes varios.

Liuba Mª Hevia: Bueno, con todos. Yo tengo dos hermanos por parte de mamá y papá. Mi hermana mayor, Elsita, que era una niña fantástica en la escuela, era la que alegraba a mi mamá en las reuniones de padres, después venía yo que era la que atormentaba a mi pobre madre en las reuniones y después mi hermano Pepe que la atormentaba todavía más, los cuentos de Pepe son tremendos. Y por parte de papá tengo dos hermanos que quiero mucho, Danay y el Chino, que son también artistas y que quiero mucho, aunque seamos hijos de diferentes mamás, son personas que yo adoro, además adoro a su mamá también, a Elba, que es una persona muy especial para mí.

Amaury Pérez: Tú debutaste, al menos, yo te vi por primera vez en Todo el mundo canta. ¿Es cierto?

Liuba Mª Hevia: Es cierto, la de la carita redonda era yo.

Amaury Pérez: Tú cantabas una canción que hizo a todo el mundo pensar que tenías un niño, ¿qué canción era?

Liuba Mª Hevia: En realidad no fue en Todo el mundo canta donde yo canté Mi niña imaginada, fue posteriormente.

Yo canté una canción que decía: “Canción de un orador de poesía, canción a una sonrisa compartida. Canción a un pensador que se aproxima”. Que seguramente se parecía a todas las tuyas, a las de Silvio, a muchas canciones que me marcaron a mí. Eso fue realmente lo que yo canté en la competencia anual y en otro momento canté una canción de Alberto Cortéz, canté canciones de Atahualpa Yupanqui, canté canciones de Chabuca Granda, yo siempre he sido una enamorada de la música latinoamericana y de la trova en general también, pero la canción Mi niña imaginada viene un poquito después con un video, que salió, digamos que demasiado.

Amaury Pérez: ¿En qué lugar quedaste en el concurso?

Liuba Mª Hevia: No tuve ningún lugar, estuve además muy mal en la competencia, pero me sirvió de mucho.

Amaury Pérez: ¿Por qué, estabas nerviosa? Porque tú cantas muy bien y cantabas muy bien también esa época.

Liuba Mª Hevia: No, estuve espantosa el día de la competencia.

Amaury Pérez: Y esos concursos que se han perdido, ¿crees que son útiles, que promueven a la gente?

Liuba Mª Hevia: Yo creo que sí, pero también va en la persona que participa en el concurso, en que tome conciencia de lo que está pasando y no se crea cosas si le va bien un día. Porque, por ejemplo, yo fui ganadora hasta la trimestral, la semestral, y el último día no estuve bien.

Esta es una carrera que es de todos los días. A mí me sirvió mucho para prestarle más atención a mi trabajo, para ser más obsesiva con él y para demostrarle también a mi familia que podía ser no muy mala haciéndolo. En mi familia no había algún precedente artístico, yo soy la primera que, digamos, empieza a hacer un trabajo que se ve. Después vienen mis hermanitos, que estudiaron en la Escuela Nacional de Arte. Bueno, y mi hermana también que fue la primera en cantar, pero la primera que estuvo frente a una cámara de televisión fui yo.

Amaury Pérez: ¿Y cómo se sintió la jovencita Liuba que pierde?

Liuba Mª Hevia: Desafortunadamente daba mucha tristeza porque había estado muy bien antes, o sea, todo había salido muy bien hasta ese último día. Y ahí fue donde decidí estudiar música, bueno, hice nivel elemental, después hice nivel medio; soy muy mala en la teoría de la música, soy muy mala, tengo que estar; fa, sol, sol, mi, sol, la, fa. Soy muy mala, tengo que contar con los dedos, no soy amante de la teoría, pero me sirvió de mucho estudiar y tuve maestros fantásticos y te puedo citar a una, que fue Argelia Fragoso mi profesora de canto. Es una lástima que no viva aquí, porque si no, estuviera obligada a seguir dándome clases. Me encantaría tener un maestro de canto.

Amaury Pérez: De alguna manera Argelita vive siempre aquí, viene y da vueltas.

Liuba Mª Hevia: Si, lo que no he podido lograr es que me dé una clase.

Amaury Pérez: Bueno, ya tú estás al nivel de Argelita, claro es una opinión absolutamente mía.

Liuba Mª Hevia: ¡Qué va, Amaury!

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Amaury Pérez: ¿Cuándo llegas al Conjunto Artístico de las FAR? Y ¿qué era el Conjunto Artístico de las FAR?

Liuba Mª Hevia: Yo llego al Conjunto Artístico de las FAR en los años 80 y era una empresa que tenía la misión de llevar arte donde estuvieran cubanos, militares cubanos, fuera y dentro del país. Jóvenes de la EJT, personas cumpliendo misión en Angola, Etiopía, de hecho yo tuve diez visitas, cinco a Nicaragua, cuatro a Etiopía y una a Angola, cosa que me marcó muchísimo como ser humano en todos los sentidos.

Trabajé con músicos extraordinarios, con cantantes fabulosas como Raquel Hernández, Flora Mazorra, trío Guitarras Cubanas, la orquesta Sonoridad, trabajé con los artistas, los bailarines fabulosos que había en el Conjunto Artístico de las FAR.

Conocí artistas plásticos tremendos, fue una experiencia muy buena. Y ese concepto de espectáculo que fui imaginándome luego, realmente nació con esas vivencias del Conjunto Artístico de las FAR. Le debo muchísimo a ese trabajo.

Amaury Pérez: ¿Y tus primeras canciones? ¿Cuándo surgen?

Liuba Mª Hevia: Mis primeras canciones surgen en la secundaria.

Amaury Pérez: ¿Te acuerdas de algún pedacito?

Liuba Mª Hevia: Ay, sí, pero no soy capaz de decirlo, un pedacito, pero no soy capaz.

Amaury Pérez: Bueno, un pedacito.

Liuba Mª Hevia: Ay, no me hagas eso, Amaury, pero ¿cómo que un pedacito?

Amaury Pérez: Un pedacito, eras la niña que está en la secundaria, un pedacito.

Liuba Mª Hevia: ¡Qué horror!

Amaury Pérez: ¡Una línea!

Liuba Mª Hevia: No te voy a lanzar una línea como diría un amante del béisbol, deja ver qué te puedo decir: ¿Dónde estás amor de adolescencia? / ¿Dónde estás amor de mis ciudades? ¡Ya, una línea!

Amaury Pérez: Pero eso está muy bonito.

Liuba Mª Hevia: Muy bonito pero lo otro no tanto, hay falta de coherencia, no sé, esas tienen el encanto de la ingenuidad.

Amaury Pérez: Pero ¿y las primeras canciones que tú consideraste…?

Liuba Mª Hevia: …Fueron bastante después.

Amaury Pérez: Sí, está bien, bastante después, pero, por ejemplo, ¿cuáles eran?, ¿cuándo de atreviste a pararte en un escenario y decir; voy a cantar mis canciones y las voy a cantar sin ningún tipo de vergüenza?

Liuba Mª Hevia: Un poquito después, en la escuela también.

Amaury Pérez: ¿Y cuándo empiezas a hacer canciones para los niños?

Liuba Mª Hevia: A mí me gustaba, en las descargas y en los encuentros con amigos, me gustaba recordar canciones de Maria Elena Walsh, a veces amanezco, y eso me pasa hace muchos años, escuchando los discos de María Elena Walsh.

En realidad lo que las personas conocen de mí, con el mundo de los niños, es la canción Mi niña imaginada que decías tú, que no es exactamente una canción infantil, no la considero una canción infantil.

Es una canción que expresa esa conmoción ante el mundo de la infancia, ese estremecimiento ante los niños, pero no es una canción para los niños precisamente. Creo que yo soy más bien una intérprete de canciones infantiles porque lo que canto son las canciones que escribió Ada, letra y música…

Amaury Pérez: …Ada Elba Pérez.

Liuba Mª Hevia: …Ella era más conocida como poeta, tenía varias publicaciones, era una joven que se destacaba mucho por su inteligencia, por su talento, y no la conocía mucha gente como trovadora. De hecho yo conocí a Ada en una exposición de Olimpia Ortiz, una gran artista plástica y ahí Ada estaba tocando la guitarra. Canciones como “Señor arcoiris”, “Ana la campana”, “El Cangrejo Alejo”, el “Trencito y la hormiga”, “El Vendedor de asombros”, todas esas canciones son de Ada, ¿qué ocurre? que cuando Ada fallece dejó un cassette con algunos fragmentos de canciones como “Caracolillo de coral”, que tuve la dicha de compartir contigo en un disco. “Estela granito de canela” y “Travesía mágica”, que es la Calabacita. En Estela, por ejemplo, ella dejó grabada: “Estela es un granito de canela / que no quiere, que no quiere / caer en la cazuela”. Y ¿qué hago yo? Se escapó por la ventana / con comino, con laurel / con orégano y su amigo pimentón.

Yo hago letra y música, pero a modo de continuidad, algo que no te sé explicar cómo salió, no te lo sé explicar porque continuar un trabajo que alguien tiene insinuado me parece que es algo complicado. Pero el amor tiene misterios tremendos.

Si yo no te digo dónde están los empates, tú no puedes imaginarte dónde están, en “Travesía mágica”, ella hizo toda la primera parte, yo lo que hago es continuar la segunda, como ves no tiene estribillo, es una canción que es A, B.

Amaury Pérez: Bueno, ese humanismo tuyo, eso que la gente no sabe porque no se publicita demasiado, y tú eres una mujer muy discreta, siempre lo has sido. Tú vas a los hospitales, cantas para los niños que están enfermos, enfermos terminales, que la gente muchas veces le tiene miedo ir a esos hospitales, asilos de ancianos, como vas a ver a Eloína, la viuda del Indio Naborí. Siempre preocupada de la enfermedad, del padecimiento, del dolor, de la soledad de tanta gente. ¿Tú piensas que esa vocación samaritana tuya proviene también de aquella muerte de Ada Elba tan temprana o viene de haber sido una hija de un padre que no estuvo en los primeros tiempos de formación de una niña?

Liuba Mª Hevia: Yo creo que es una especie de vocación, digamos, que se fue forjando desde la infancia. Mi abuela materna era una mujer con una candidez extraordinaria, con una voz de ángel que yo nunca olvido. Todos los días me acuerdo de mi abuela María. Y recuerdo, estando en casa de mi abuela, que siempre me decía: mira, ese arroz con leche, llévaselo a un vecino, a aquel viejito, o llévale a Josefa, o sea, ese placer, esa satisfacción cuando ayudas a los demás, a los viejitos, a la gente, yo creo que empezó desde la infancia con mi abuela.

Conocer a Ada, que es una mujer tan grande, una mujer con un espíritu tremendo, con una sensibilidad extraordinaria, a la que le importaban los demás también y los trabajos sociales, empezaron con ella, en el  Hospital Fructuoso Rodríguez, por ejemplo.

Creo que fueron muchos poquitos que me fueron llevando a lugares y me fueron marcando una manera de pensar. Muchos me hablan de eso que hago yo, pero lo que la gente no se imagina es lo que me llevo yo de esos lugares, la sensación de paz, de armonía que experimenta mi espíritu cuando yo salgo de esos lugares, porque hay una cosa que me decía mi madre que me acompañó muchas veces a todos esos lugares, me decía: es que lo más lindo de esto es que nosotros pudiéramos estar donde están ellos ahora mismo. Y así mismo es la vida. Es verdad que podíamos haber estado en la cama, o en la silla cuidando al niño que está enfermo.

Amaury Pérez: Pero cualquiera que te está viendo ahora en televisión en esta entrevista puede decir, por el tono en que has estado hablando, estás hablando en tonos menores ¿quiere decir que Liuba es una mujer triste?

Liuba Mª Hevia: No, no, no lo creo, hay matices de tristeza, pero no creo que sea una mujer triste, pero conozco la tristeza. Que sí, le vi los ojos a la muerte por primera vez, yo tenía 27 años, Ada tenía 30 y quedamos en vernos en la noche todos, el grupo, nos íbamos a reunir para festejar en casa de Teresita Fernández, precisamente y lo último que recuerdo es: nos vemos más tarde. Y por primera vez viví ese impacto. Con mi abuela fue muy fuerte, yo tenía 16 años cuando la perdí, mi abuela materna, pero también tuve el consuelo de que mi abuela era mayor, estaba enfermita.

Con Ada fue un impacto muy violento, esa impotencia, ¿cómo es posible?, una mujer con 30 años, con tantos planes, con tanto talento, con tanta bondad, con tanto para dar, ¿Cómo es posible que esto ocurra?, te sientes… puede sonar pretencioso, pero yo hasta discutí con la muerte. Pero llegué a un punto en que dije: yo tengo que asumir otra vida y la forma que tengo, ínfima, de hacerlo por Ada, es que los niños conozcan sus canciones, que la gente sepa quién era Ada y eso lo puedo hacer yo a través de mi trabajo. Y es lo que he tratado de hacer todos los días de mi vida.

Cuando estoy haciendo un acto de bondad, cuando estoy compartiendo con los niños, con los viejitos que están enfermos, estoy con Ada también y eso para mí es maravilloso.

Amaury Pérez: Hablaste de Teresita Fernández, tú has sido como una hija para Teresita. Has sido el ángel custodio de Teresita, yo puedo dar fe de eso. ¿Cuántas veces no te he llamado? ¿Cuántas veces no te he invitado a una fiesta, a una reunión? Ven Liuba, para acá, como yo me pongo de imperativo contigo, ven Liuba y tú me dices: no puedo ir porque quedé en ir a ver a Teresita, llevarle esta medicina a Teresita. ¿Qué significa Teresita Fernández para ti?

Liuba Mª Hevia: Fíjate que me emociono de que me preguntes. Yo la quiero muchísimo y me parece extraordinario que nazcan personas para dar tanto amor como Teresita. Ella, a veces, me dice que está triste, que no tiene hijos y yo le digo: bueno, no tienes hijos, pero tienes canciones, has dado canciones que son como hijos, ¿Quien ha abrazado a tantos niños en este país?, tienes muchos motivos para ser una mujer feliz, Teresita, le digo.

Amaury Pérez: ¿Cuánto perjudica el trabajo para niños, que la gente te reconozca cuando haces el trabajo para adultos, canciones para adultos? ¿Tú sientes que te perjudica, que te encasilla?

Liuba Mª Hevia: El trabajo para niños, cuando logras realmente calar en una zona especial, es contundente. Desde el punto de vista familiar, se queda en un rincón espiritual tan fuerte, que por ejemplo, te puedo decir, de María Elena Walsh y Teresita Fernández, por hacer ese trabajo tan estremecedor, muchas personas se han perdido, digamos, las canciones llamadas para adultos. A mí me cuesta mucho eso de para adultos…

Amaury Pérez: …”Ausencia” es una canción que no asimilarían los niños.

Liuba Mª Hevia: …Exactamente, “Barco quieto” que sería una canción de María Elena Walsh que está reflexionando sobre las relaciones. En fin, yo creo que sí es un riesgo. Una vez hablábamos sobre esto, incluso con Silvio, creo que es un riesgo, porque quizás la gente no tome en cuenta la otra parte del trabajo o piense que es menor, o quizás lo sea, pero yo creo que vale la pena.

Vale la pena que sea menos visible y menos tomado en cuenta lo otro cuando uno tiene la satisfacción de hacer felices a los niños.

Amaury Pérez: Liuba, hay veces que tú llegas por la mañana a mi casa a llevar un disco o a llevarte un disco.

Liuba Mª Hevia: ¡Que casi siempre devuelvo!

Amaury Pérez: Liuba es de las pocas personas que devuelve libros y discos y películas. El que no te ha devuelto una película soy yo.

Liuba Mª Hevia: Viste, qué bueno que te acordaste.

Amaury Pérez: Y siempre cuando tú llegas por la mañana yo te pregunto: ¿dormiste bien? Y siempre me respondes: no, yo no dormí bien. ¿Tú duermes?

Liuba Mª Hevia: Yo duermo muy poco.

Amaury Pérez: ¿Muy poco, cuánto?

Liuba Mª Hevia: A veces logro dormir seis horas, siete horas, pero a veces no es seguido, tengo que tomarme una pastillita. Me pasa como a algunos colegas.

Amaury Pérez: Porque yo tomo pastillas para dormir, ¡somos maracas humanas!

Liuba Mª Hevia: Tengo que tomarme pastillitas también para dormir, sí, es verdad, y si estoy trabajando peor, porque la música o las ideas no me dejan descansar, es como un leit motiv, una repetición que realmente no me deja descansar, que también es delicioso, tiene sus encantos. Me pasa eso.

Amaury Pérez: Pero tú eres obsesiva, perfeccionista con el trabajo, con los afectos. Cuando quieres a alguien no paras de celebrar a esa persona y cuando alguna vez alguien te ha hecho mal, tú, no odias, pero resuelves esa ira que te provoca esa traición de una amiga, de un amigo, la resuelves burlándote.

Liuba Mª Hevia: Pero burlándome casi siempre de mí, por haber creído.

Amaury Pérez: ¿Qué siente una persona, cuando alguien a quien uno le ha entregado su vida -quizás suena cursi- su corazón, su piel, te traiciona?

Liuba Mª Hevia: Pena de esa persona, al final, pero bueno, somos hijos del dolor, del amor, de la traición. No creo que sea especialista en eso, no me ha pasado mucho, por suerte. Pero sí le he visto también un poquito los ojos, aunque me ha pestañado de lejos.

Amaury Pérez: ¡Y con grandes pestañas!

Liuba Mª Hevia: ¡Y levantando las cejas!

Amaury Pérez: Pero tú no eres una mujer de rencores…

Liuba Mª Hevia: No, no, si yo me quedo fría de cómo se me olvidan las cosas. A veces me tienen que recordar cosas así, digo: ay, qué bueno que yo ni me acordaba de eso, no me acordaba, ¡qué bueno! ¿no?, parece que tengo una especie de defensa inconsciente allí, un borrador, que no es la bandeja de reciclaje, no he tratado de borrar la bandeja y solita se borra.

Amaury Pérez: ¡A la papelera!

Liuba Mª Hevia: ¡La papelera, vacía la papelera!

Amaury Pérez: Te he visto en el estudio, he estado contigo en el estudio, hemos cantado juntos en un par de discos, y veo que eres perfeccionista hasta el delirio. ¿Tú crees que el trabajo salva, salva de la tristeza, salva de malos humores, salva de traiciones?

Liuba Mª Hevia: Estoy convencidísima. Yo he estado en momentos críticos y he podido sobrevivir gracias a mi trabajo, te lo puedo decir así, en momentos de mi vida tremendos.

Amaury Pérez: Quisiera pasar a otra cosa, estas entrevistas son verdaderamente locas. Cuando te veo respirar profundo, digo, bueno, voy a otro tema. Tu último disco se llama Puertas. ¿Por qué se llama Puertas?

Liuba Mª Hevia: Se llama Puertas por una canción.

Amaury Pérez: ¿Es el título de la canción que más te gustó o el disco abre puertas a determinadas cosas?

Liuba Mª Hevia: Por eso, porque presiento que el disco abre puertas, porque estoy viviendo una etapa diferente en mi vida, porque he cumplido más años, porque me hago las mismas preguntas y otras más. La canción, el detonante de la canción fue, digamos, una mirada indiscreta al mundo del Derecho. Conocí a tres amigas fiscales que se quieren mucho y asistí a varios debates sobre verdades, verdades que son tan relativas y que tienen tantos matices, tantas compuertas. Y me gustó mucho viéndola (la puerta) como símbolo del disco, como tema gráfico, porque las puertas simbolizan tantas cosas. Por una puerta llegamos, por una puerta nos vamos.

Cuántas puertas dejamos entreabiertas, aparentemente al descuido, cuántas puertas clausuramos, cuántas puertas abrimos siempre y cuántas puertas derribamos. Y un poco es eso, ¿no?

Amaury Pérez: Y está la canción Tristeza, hoy la estaba escuchando antes de venir para el programa: “Dime tristeza si en tu montura / cabalga siempre la soledad / si eres escarcha, si eres la bruma / si llevas presa la libertad”.

La canción tiene un texto exquisito, y una melodía sobrecogedora, la cantas a dúo con Ana Belén, pero me dices que no conoces a Ana Belén y parece que han grabado el dúo juntas y que son amigas de toda la vida, por la relación tan extraordinaria que se establece. ¿Ella puso su voz en España?

Liuba Mª Hevia: Ella puso su voz en España.

Amaury Pérez: Pero tú no estabas vigilando su puesta de voz.

Liuba Mª Hevia: Lo extraordinario de todo esto es, primero, que cuando yo escuché la voz de Ana dije: ¡qué maravilla, le estoy haciendo un regalo a mi madre, a quien le tengo dedicado este disco!, ese tema mi mamá lo pudo escuchar, lo escuchó sin mi voz, pero escuchó la voz de Ana y yo creo que la voz femenina que más se ha escuchado en mi casa, en mi adolescencia, en mi juventud, fue la voz de Ana Belén, creo que fue la banda sonora de la familia.

Amaury Pérez: Es que tiene una voz tan bella como la tuya.

Liuba Mª Hevia: ¡Qué va, de la mía a la de Ana Belén!

Amaury Pérez: La tuya también, Liuba.

Liuba Mª Hevia: La voz de Ana no se parece a ninguna, ¡es una cosa..!. Fue una delicia. Ana me mandó varias preguntas y se quedó inquieta con la yagruma, la imagen de “tristeza, nido de la yagruma”, hasta el punto que un músico de cabecera de Ana, un músico de toda la vida de Ana, que se llama Mariano, que es un gran amigo, cuando vino aquí a Cuba se llevó una yagruma y se la regaló a Ana.

Amaury Pérez: ¿Porque ella no conocía la yagruma?

Liuba Mª Hevia: No conocía la yagruma.

Amaury Pérez: Bueno, tendré que decir el texto completo. Ya dije el primer verso; “Tristeza, escarcha, tristeza bruma / tristeza nido de la yagruma/ letal suspiro de las alturas / salva el imperio de la locura…

“Dime tristeza si tus pupilas / son el espejo de esta ciudad / si ya no escampas, si me adivinas / si eres el precio de la verdad.

“Tristeza escarcha, tristeza bruma / tristeza nido de la yagruma / sal de mis labios / tristeza muda, tristeza nido de la yagruma / letal suspiro de las alturas / salva el imperio de la locura.

“Dime tristeza si en tu montura / cabalga el sueño / dime tristeza si en tu montura / cabalga el sueño que se nos va”.

Este es un texto como para publicarlo solo, con música, con Ana Belén, sin ella, yo creo que es una de las grandes canciones que integran tu último disco.

Liuba Mª Hevia: Yo agradezco mucho el motivo de la canción y le dedico esta canción a Fernando Pérez en mi disco, porque esa canción fue motivada en la premier de Suite Habana.

Amaury Pérez: Cuando llegaste a la casa me dijiste: ¡cómo he llorado!

Liuba Mª Hevia: Yo estuve una semana llorando, pensaba, qué capacidad tiene este hombre de con ese amor intenso, con esa coherencia que lo distingue como creador, tocar tanto fondo, estremecer tanto, a veces sin palabras.

“Sal de mis labios tristeza muda”, esa línea es tuya. Tristeza muda fue una frase que me sugeriste tú en tu casa, a lo mejor te olvidaste, pero yo no. Tristeza muda. Yo te estaba hablando del silencio que había en el cine y todo lo que estaba pasando y tú me dijiste: entonces cuando repitas, di tristeza muda ¿te acuerdas que yo lo copié?

Amaury Pérez: No, no me acuerdo.

Liuba Mª Hevia: Pues mira ¿qué te parece?

Amaury Pérez: No me acuerdo y ¡qué bueno que se me olvidó!.

Liuba Mª Hevia: Esa línea…

Amaury Pérez: …O qué bueno que me lo recuerdas, porque a lo mejor lo hubiera utilizado en una canción mía y hubiera sido un plagio (risas).

Hay una canción en el disco que es una canción muy importante y antes del programa te pregunté si querías hablar de tu mamá, de Elsa, tan querida y tú me dijiste que sí, que sí querías y yo me permití traer las líneas que tú escribiste para presentar la canción “Se busca”, que es una canción que a nosotros que conocimos a Elsa nos encanta, a mi esposa le gusta mucho.

Yo me voy a permitir leerlo, es un poco extenso, pero quiero que ustedes sepan lo que Liuba escribió porque vamos a hablar de Elsa:

“Tres notas me asaltaron apenas un mes después de ver por última vez a mi madre. Esas tres notas: sol-re-sol resonaban con tres obstinada sílabas; se-bus-ca. Misteriosamente esta sensación me remontó a aquellos años que siendo muy niña y sentada en sus rodillas saboreaba su lectura del cuento de Cenicienta.

También esta vez, como en aquella historia infantil, justo a las 12 de la noche, atenta la ciudad, la realidad se impone. Mi madre no está, la cocina es un desierto y el teléfono ya no me acerca su voz.

Fueron esas tres notas las que me acompañaron apoderándose de aquellas horas de incertidumbre. Me impedían el sueño y resonaban imágenes de mis primeros años donde me sentí gigante y segura de su mano.

Se busca, (la canción) es una denuncia a la injusticia de la muerte, es un portazo, un grito de dolor, pero también es una puerta que se resiste a los cerrojos, un canto a la vida. A la vida de una mujer inmensa que defendió la virtud y la utilidad y se entregó a los demás sencillamente.

Ella es mi mayor orgullo, se llama Elsa Jorge, una guajira auténtica, culpable del privilegio de este viaje” (fin de la cita).

Háblame de tu madre.

Liuba Mª Hevia: Tener de madre una guajira, una guajira ruda, una mujer…! Ella hablaba con dichos. Mi madre era muy guajira y hablaba con dichos. Cuando iba a hablar de alguien que trabajaba mucho decía: no se le mueren los puercos en la barriga, así era ella, una mujer de mucha intensidad, de una palabra aguda, incluso dura, con un sentido del humor profundo, irónico. Un sobrenombre de mi mamá podía acompañarte toda la vida. Por ejemplo, te voy a decir algunos míos: “Hija, tú eres guitarra y bandoneón”. Es que no soy muy dada a las labores domésticas y esa era una manera de decirme que no trabajaba mucho. Otra cosa que me decía muy buena es: “eres una fiera para el descanso”, eso es buenísimo, es terrible. Ella decía que mi cocina era una ferretería, porque a mí me encanta fregar, pero no sé cocinar, entonces lo que hay es plástico y hierro sin usar, es todo lo que hay, metal, plástico, cosas de cristal.

Era una mujer extraordinaria, una mujer que vivió para los demás, una madre fuera de serie me tocó, la verdad que fui privilegiada; tuve la dicha de compartir tantas cosas con ella gracias a mi trabajo. ¡Cómo no voy a bendecir cada día mi trabajo! Y la oportunidad de hacer lo que me gusta, ¡cuánta gente hay con talento en el mundo y no pueden hacer lo que les gusta! Yo he tenido ese privilegio. De montarme en una guagua y hacer una gira nacional con mi madre y verla con un mapita y con un diario preguntando cuando para: señor, ¿cómo se llama este pueblo? Tal lugar y ponerlo, ir feliz recordando los lugares donde ella fue a alfabetizar, regresar a esos lugares, yo le regalé muchas satisfacciones, lo que pasa es que el amor es egoísta y uno quiere siempre más. Me hubiera gustado que viviera más, me hubiera gustado, merecía vivir más. Mi mamá muere con 68 años. Estuvo estudiando, leyendo hasta sus últimos días. Hizo hasta la Universidad del Adulto Mayor, me acuerdo que una amiga le pasó en computadora la tesis. Hacía sus ejercicios por la mañana con sus amigas, atendía  escuelas. Hacía muchas cosas útiles y buenas. Me gustaba verla con su jaba buscando los mandados, discutiendo en el agro. Me gustaba esa mamá que yo tenía, me gustaba su manera de pensar, su empecinamiento amoroso con cosas en las que creía.

Esa era mi mamá, una mujer cómplice de tantas cosas, yo con mi mamá tenía una complicidad que nada más tenía que mirarla. Me tocó eso.

Amaury Pérez: Bueno, no era, en realidad es. ¿Y le gustaba cuando cantabas tangos, porque tú cantas tangos?

Liuba Mª Hevia: Le encantaba, fíjate, pero mis canciones no me las halagaba mucho, era muy aguantada en eso, o sea, a mi mamá yo le cantaba una canción nueva y me decía: ah, qué bueno mi hija, ella no me decía: está buenísima, como otras madres le hacen a sus hijos: ¡Excelente, buenísimo! No, no, no, mi mamá siempre era: ¿tú te estudiaste bien todo? Y, mi’ja, ¿tú sabes, eso estará bien?, mi’ja, ¿tú le preguntaste, por ejemplo, a José María, tú le dijiste a Amaury?, ¿Y cuéntame, qué dijo Sara? Eso era muy importante para ella. Era muy simpática. Mi mamá era muy simpática, tenía unas salidas tremendas.

Amaury Pérez: Y ella pudo disfrutar además el hecho de que llegaste a convertirte en una artista popular, célebre y todo eso, me imagino que en lo profundo aunque no te lo dijera, lo disfrutaba. Pero la pregunta entonces a la que yo me iría en este momento es: ¿cómo se lleva el peso de ser considerada por mí y por muchos, la más importante cantautora que ha dado la historia de la música cubana?

Hemos tenido grandes cantautoras; a ver, desde María Teresa Vera, hemos pasado por Marta Valdés, Sara González, la misma Teresita Fernández, pero hay mucha gente que considera que tú eres la más importante cantautora de la historia de la música cubana.

Liuba Mª Hevia: ¡Uf, que va!, sería una creída si pensara así, la verdad. Qué va, si yo miro al lado y veo las barbaridades que han hecho las grandes mujeres, mujeres y hombres de este país, qué va, para nada.

Amaury Pérez: Yo estaba hablando de mujeres. Quizás por la dedicación, tú has sido muy dedicada.

Liuba Mª Hevia: Sí, es verdad, quizás se marque porque yo soy muy obsesiva con mi trabajo como lo eres tú.

Amaury Pérez: Bueno, pero yo no soy cantautora (risas).

Liuba Mª Hevia: Bueno, creo que no (risas).

Amaury Pérez: Sería mucho más bonito (risas).

Liuba Mª Hevia: No, ¡hubiera sido terrible! (risas).

Amaury Pérez: ¡Habría sido terrible, hubiera sido la cantautora más fea de la historia de la música cubana! (risas).

Liuba Mª Hevia: Mentira, mentira, no, Amaury, en realidad yo trato de hacer lo mejor que puedo mi trabajo, como todo el mundo y vivo agradecida de todas las cosas que he vivido. Pero una Teresita Fernández, una Marta Valdés, monstruosas creadoras que hay en este país.

Y las tantas desconocidas que yo conozco en las provincias cuando voy, mira, aquí hay una en La Habana fantástica, que se llama Niuska Miniet.

Nada, yo trato de hacer lo mejor que puedo, trabajo y esa es mi vida, no sé y en eso implico a un grupo de personas con la que lo hago posible. Las personas con las que trabajo, son personas que se implican completamente, y cuando ya dejan de estar en esa frecuencia de creación desaparecen de mi entorno porque este medio en que yo me muevo es terrible, ¡estar al lado mío hay que pagarlo caro!

Yo soy obsesiva y la gente obsesiva sufre mucho y hace sufrir a los que están a su lado.

Amaury Pérez: Pero tú eres una artista que está viviendo en este momento, en los últimos años -porque tú no eres una artista del momento- viviendo de una gran popularidad. ¿Tú estás preparada para cuando esa popularidad acabe?, acaba siempre, esos grandes momentos, ese pico…

Liuba Mª Hevia: Yo me imagino… lo que me preocupa es que se acabe el amor o las ganas de trabajar, la sensación de utilidad, creo que eso sería horrible. Pero, Amaury, me has hecho una pregunta increíble porque muchas veces yo he pensado y he dicho: ay, Dios mío, ojala yo tenga la humildad, la sabiduría, el sentido común o la suerte de tener buenos amigos al lado para que me ayuden a retirarme cuando me corresponda.

Porque cuando uno se esfuerza tanto y da todo lo que puede dar, hasta dónde pueda, echarlo abajo después por obstinamiento, porque…, sí me da miedo…

Amaury Pérez: …¡Porque hay que seguir, porque el artista muere en el escenario!…

Liuba Mª Hevia: Yo creo que hay artistas que se mueren en el escenario como Chabela Vargas, hay artistas que pueden cantar siempre, que hasta muertos están cantando, pero hay artistas que no quieren salir de la palestra pública y ojalá que a mí, si me ocurre eso…

Yo sufro de casos que veo, de casos que veo y sufro mucho, mucho, porque son personas que me enamoraron y de pronto digo pero ¿cómo es posible que no tengan la fortuna de tener gente a su lado?, ese sentido de decir: déjame parar. Ojalá, ojalá, ojalá me apague. Ojalá me pierda en otro espacio siendo útil, haciendo alguna cosa si voy a vivir… Ojalá pudiera ser útil para poder tener ganas de vivir, fíjate lo que te digo. Pero ojalá no me demore más de lo que deba por respeto a la gente que quise, a la gente que quiero, a todo lo que arrastra mi persona que arrastra millones de amores, de historias.

Amaury Pérez: Bueno, no te voy a poder acompañar en esa decisión.

Liuba Mª Hevia: Quién sabe.

Amaury Pérez: Porque yo ya estoy pa’l retiro (risas).

Liuba Mª Hevia: Ay, ¿qué es eso, Amaury?

Amaury Pérez: Yo te veo siempre tan bonita vestida.

Liuba Mª Hevia: Y tú también.

Amaury Pérez: Tan bonita maquillada, tan bonita arreglada. ¿Tú crees que el desaliño es consustancial a la imagen del trovador?

Liuba Mª Hevia: Yo soy de tu equipo, Amaury, y tú sabes que te lo he dicho siempre. Mira, tú, Amaury Pérez, Nacha Guevara, Alberto Cortez, Joan Manuel Serrat, son mis modelos de artistas en el concepto del espectáculo, yo soy de las que me intereso por el último bombillo, el primero, la luz, la escenografía, todos esos embrujos que tengo se los debo a las visitas que mi madre me regaló a los teatros. A fijarme que había personas diciendo cosas que me interesaban mucho, desde la elegancia, desde el respeto al público, desde el aprovechamiento de todos los misterios que hay y que componen la magia, el arte es magia y hay que ofrecerlo de la mejor manera.

No quiero decir con esto que hay personas que tienen una imagen más sencilla y funcionan muy bien, pero es que están los extremos también de otros que tienen, no una imagen sencilla, sino descuidada y piensan que es una tendencia de modernidad, o sea swing y eso para mí… no me identifico con eso, no lo critico pero no soy partidaria.

Yo soy de las que piensa que no es el adorno por el adorno, es demostrarle a la gente que aquí hay espacio para comunicar cosas desde el respeto.

Amaury Pérez: Eres una mujer muy joven, ¿que opinas de lo que están escuchando los jóvenes?, hay ese criterio paternalista, de que los jóvenes deben escuchar esto, que deben escuchar lo otro, los jóvenes deben cantar esto, o deben cantar lo otro. ¿Qué piensas tú de los cantautores jóvenes cubanos y qué piensas tú de la música que oyen los jóvenes cubanos?

Liuba Mª Hevia: Bueno, la música cubana y los jóvenes cubanos… Es la música de este mundo que es un desastre, entonces está todo, está esa cosa desastrosa, porque el arte es una expresión del mundo en que se vive, es el espejo directo del mundo y están otras cosas también que están un poquito más allá, pero están. O sea, yo pienso que hay de todo y que uno tiene que escuchar de todo. Yo no sé dar consejos, yo no creo que tengo autoridad para ello, pero…

Amaury Pérez: No, te lo preguntaba porque eres joven, o sea, eres una persona joven hablando de otros jóvenes.

Liuba Mª Hevia: Yo no soy tan joven, tengo 45 años.

Amaury Pérez: Todo el que viene a este programa es muy joven.

Liuba Mª Hevia: Entonces yo tengo 15.

Amaury Pérez: Un poquito menos.

Liuba Mª Hevia: Por ahí.

Amaury Pérez: Bueno, mi última pregunta, quizás la más complicada.

Liuba Mª Hevia: ¡Ay, mi madre!

Amaury Pérez: Yo no te oigo a ti hablar mucho de Cuba en nuestras conversaciones, en tus conciertos. ¿Será porque dentro de esa timidez tuya que te acompaña, dentro de esa Liuba discreta, tú sientes que Cuba eres tú y que no hace falta hablar de uno mismo siempre?

Liuba Mª Hevia: Caramba, no me doy cuenta de eso. Uno habla más de Cuba fuera de Cuba, fíjate. Hay muchas maneras de hablar de Cuba, con canciones, por ejemplo, cuando canto una Habanera, la Habanera es la primera forma que tuvo la cancionística cubana, por ejemplo. No soy una autora dada a contar historias tampoco, soy más bien de símbolos. Creo que los amores se distinguen solos. Soy una mujer que estoy enamorada, que vivo enamorada de mi país, absolutamente enamorada de mi país.

No concibo, me han preguntado muchas veces, me imagino que a ti también, sobre todo cuando viajamos ¿por qué no te has quedado fuera de Cuba? Y siempre he tenido la sensación o casi la certeza de que viviendo en otro lugar no iba a ser una mujer feliz, fíjate, no iba a tener eso que se llama felicidad que uno experimenta, no lo iba a tener, yo creo que mi país está en todo lo que hago, en todo lo que soy, en lo que me propongo todos los días.

Amaury Pérez: Si no te pones brava conmigo, permíteme decirte en público que yo te adoro.

Liuba Mª Hevia: Yo también te quiero muchísimo.

Amaury Pérez: Muchas gracias. Gracias por venir, te quiero mucho.

Tomado de: http://www.cubadebate.cu/autores/amaury-perez-vidal/2010/05/25/el-amor-tiene-misterios-tremendos/

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