Mar 21 2010
RAÚL EVALÚA EN EL TERRENO SITUACIÓN SISMOLÓGICA

Los guantanameros salieron rápidamente a las calles luego del sismo del sábado 20, de 5,5 grados de magnitud. En la foto de abajo, los santiagueros desconcertados…
El presidente Raúl Castro evaluaba este domingo en Santiago de Cuba la situación sismológica de ese territorio del oriente cubano. Junto a miembros del Consejo de Defensa Civil de esa provincia recorrió varias zonas donde el sismo de 5,5 grados en la escala de Richter del pasado sábado dañó a 316 viviendas y 9 hospitales, aunque no ocasionó víctimas.
Acompañaban al General de Ejército miembros del Buró Político del Partido Comunista, el General de Cuerpo de Ejército Ramón Espinosa Martín y el Jefe del Estado Mayor Nacional de la Defensa Civil, General de División Ramón Pardo Guerra, así como las autoridades del Partido en la provincia.
Raúl se interesó por las afectaciones y la frecuencia de esos temblores relacionados con el sismo de gran intensidad terremoto de Haití el 12 de enero, evento de gran energía, con un epicentro muy próximo a nuestras zonas de origen de terremotos y que como ocurre en estos casos altera el régimen sísmico de la región, según los especialistas.
De acuerdo a datos suministrados por el Centro Nacional de Investigaciones Sismológicas, el temblor tuvo su epicentro a 62 Km. al sureste de Santiago de Cuba, con una profundidad de 7.6 Km. y fue perceptible en otras tres provincias orientales: Guantánamo, Granma y Holguín.
El temblor, el más fuerte en Cuba desde la década de los años 50, inquietó a los habitantes de Santiago de Cuba y Guantánamo, pues fue seguido de varias réplicas menores, que los impulsó a pernoctar en plazas y parques.
A partir del 12 de enero del presente año, se ha venido registrando un incremento de la actividad en las zonas sismogeneradoras vecinas a nuestro país, principalmente a lo largo de la zona suroriental.
Vea el video con el recorrido en el sitio digital del periódico Sierra Maestra, de Santiago de cuba:
Lea sobre los daños provocados y vea secuencia de fotos en el sitio digital del periódico Venceremos, de Guantánamo:
http://www.venceremos.cu/pags/varias/portada/sismo_da%C3%B1os_3024288.html
Asustados, pero en calma, los pobladores de Santiago de Cuba
Luego de que la tierra temblara tres veces este sábado en el oriente cubano, Juventud Rebelde indagó acerca de la situación. Así, en conversaciones telefónicas con varios residentes en Santiago de Cuba conoció lo que sucedió en esos momentos en esa urbe.
Según Iskra del Sol, locutora de la emisora municipal Radio Mambí, las personas estaban asustadas por los sucesivos movimientos telúricos, aunque luego regresaron al interior de sus casas tras varias horas de calma.
Con ella coincidió Adela, una santiaguera que vive en el centro de la ciudad y que le confesó al corresponsal de JR que sintió mucho miedo en medio de la situación. «No hay daños visibles, y por suerte no tenemos que lamentar la pérdida de vidas humanas», añadió.
A través de Twitter, JR contactó con José Raúl Castillo Argüelles, comentarista deportivo de Tele Turquino, identificado en ese sitio Web como @boladenudillos. En mensaje electrónico, José Raúl contó sus vivencias: «Todo cuanto sé es que el primer movimiento telúrico fue muy fuerte y prolongado, y desató una tremenda alarma, al menos en la zona urbana del casco histórico de la ciudad de Santiago de Cuba, lugar donde resido. Hasta el momento he podido conocer a través de la radio local de algunos agrietamientos en paredes en el Distrito José Martí, pero nada más allá. La segunda sacudida fue menor en intensidad pero disparó igualmente el temor, ya exacerbado por las experiencias anteriores. En este momento la ciudad ha vuelto a la normalidad, pero todos estamos en alerta».
¡Y sacudió fuerte de verdad, compay!
También en JR del 20 de Marzo se puede leer: Cuando parecía que el mediodía del sábado invitaba a la siesta, una fuerza telúrica espantó el sueño de miles de personas en el sur oriente cubano, con particular virulencia en Santiago de Cuba y Guantánamo.
La mejor crónica que podemos hacer empieza por respirar aliviado porque no hay reportes de vidas humanas perdidas, y los daños al fondo habitacional y las edificaciones en ambas provincias parecen ser menores, aunque al cierre de esta nota las autoridades continuaban revisando y evaluando posibles daños.
Agrietamiento de paredes en casas, y en una panadería de Cayamos, en Caimanera, según reportes parciales, es quizá lo único sucedido en cuanto a afectaciones materiales al menos en Guantánamo.
Al caer la noche en el oriente todavía podían divisarse personas agrupadas en parques, y otros espacios abiertos sin que ningún atisbo de sueño apareciera en sus rostros, todos guiados por su instinto de conservación, a pesar de que autoridades y sismólogos ya avisaron que existe una aparente estabilidad de la actividad sísmica en la zona. En medio de tal incertidumbre, la única comunicación telefónica posible en ese momento fue con mi colega santiaguera, ubicada a esa hora en el municipio de Palma Soriano.
Mientras los santiagueros vivían con su experiencia el susto de este sábado, miles de guantanameros del centro de la ciudad y los municipios de la costa Sur, especialmente Caimanera, Niceto Pérez y San Antonio del Sur, bailaban por un «tembleque» sin música y mucha algarabía. Fue, como está dicho, a las 2 y 8 minutos de la tarde cuando la sacudida estremeció la tierra y literalmente, echó a los guantanameros de sus casas.
El movimiento telúrico fue muy perceptible. Algunas personas salieron a la desbandada escaleras abajo en el residencial Reparto Ruber López Sabariego (obrero) de esta ciudad en busca de espacios abiertos.
Y no era para menos. Martica, la vecina del cuarto piso, sintió «que el apartamento se caía y apenas atiné a recoger a mi nieto Luisito y bajar apresuradamente». José Enrique Vilató, de 73 años de edad, considera por su parte que «esta vez se puso fea la cosa y superó cualquier recuerdo que conservo de este tipo de evento».
A esas alturas el nerviosismo de algunas madres y niños pequeños estaba más que justificado, pero cuando a eso de las 2 y 40 de la tarde volvieron a sacudirse los edificios y viviendas, este reportero debió abandonar su computador, nuevamente sacudido por el miedo propio y el de aquellos que habían entrado a sus casas.
Otra réplica a eso de las 3 y 15 mantuvo en vilo toda la tarde a las orientales de estas dos provincias. Pasada las ocho de la noche del propio sábado muchos permanecían fuera de casa y, nadie lo dude, buena parte de los santiagueros y guantanameros dormimos con un ojo abierto, por si las moscas.


El trece, en mi familia, no es un número de mala suerte, muy al contrario. Eduardito en su escuela, con mamá, y con papá. También a ellos quiero felicitarlos.
Cubadebate