América despierta

Otro punto de vista sobre estas latitudes

Archive for Noviembre, 2009

Nov 30 2009

¿Una de cal y otra de arena?

Publicado por Maggie Marín en General

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Arriba, Tabaré Vázquez aplaude a Mujica tras conocerse su victoria

Abajo, elecciones “pacíficas” y “democráticas” en Honduras

Por Maggie Marín

Ayer fue un domingo de sufragios en Uruguay y en Honduras, y en ambos casos el acto comicial en sí fue una versión que bien podría titularse, garciamarquianamente, “Crónica de una elección anunciada”. Aunque, valga la aclaración, en el resto de las cuestiones son muchas las diferencias entre ambos países y bien marcadas.

En la República Oriental hasta los gatos sabían que José Alberto Mujica Cordano se alzaría con el triunfo, y bien merecido se lo tiene el Pepe, por supuesto. Porque más allá de semejanzas o diferencias con el gobierno que le pasará el batón en breve, el abrazo en que se fundieron el ya presidente electo Mujica y Tabaré Vázquez como mandatario saliente, fue más que un reencuentro entre los dos líderes más fuertes de la izquierda uruguaya, fue -así lo vi yo al menos– un virtual compromiso de continuar avanzando en la ruta de aquellas transformaciones dirigidas a corregir la mala distribución del ingreso y las grandes diferencias sociales, así como en otras políticas de corte social que beneficien a las mayorías.

Llovió persistentemente, dicen los despachos noticiosos, y no obstante la rambla sur montevideana apenas daba cabida a la marea popular que quería arropar y saludar al ex guerrillero Tupamaro, setentón, y que aún cuando es calificado por la derecha como “políticamente incorrecto, atípico, y dueño de un estilo y forma de hablar populista”, lo cierto es que goza de gran prestigio y de la simpatía popular.

Mujica quiere que su gobierno mejore los record logrados por Tabaré, y que en síntesis serían: crecimiento de la producción a tasas inusuales, disminución del desempleo a un nivel histórico (en torno a 7%), mantener estable la inflación siempre debajo de 10 por ciento, mejora de los salarios y por tanto del poder adquisitivo en más de 20 por ciento, y expansión del consumo año tras año, durante este primer quinquenio del Frente Amplio en la presidencia, en toda la historia del país del Cono Sur latinoamericano.

Lo ocurrido en Honduras, en tanto es, tristemente, la otra cara de la moneda. Aún pareciera increíble que luego de un inopinado golpe de estado castrense, de una violenta represión policial y militar que segó la vida de casi una veintena de dirigentes de movimientos sociales y otras organizaciones sindicales y cívicas, y de una resistencia popular que durante casi cinco meses creció, se fortaleció y hasta se diversificó de manera ejemplar, el país centroamericano esté ahora abocado a iniciar el 2010 con un gobierno presidido por Porfirio Lobo, el roñoso candidato del ultraderechista Partido Nacional.

¿Y ahora, que? ¿Tiene necesariamente el pueblo que aceptar esta imposición de un destino muy diferente al que comenzó a trazarse esa nación con Manuel Zelaya en la presidencia y en el marco del ALBA, de PETROCARIBE, y de toda una serie de alianzas con otros países hermanos de la región?

¿No significa nada el hecho de que al producirse, como fue el caso, una tremenda abstención (hasta el momento se dice que solo voto aproximadamente el 35 por ciento de los electores) el elegido no representa para nada la voluntad popular? ¿Tampoco tiene importancia que la mayoría de los países latinoamericanos mantengan su decisión de desconocer los resultados de unas presidenciales que todos, Tirios y Troyanos, saben que fueron amañadas y que son espurias?

¿Se saldrá, señores, con la suya el poderío gringo bajo la máscara sonriente y paliativa de Mr. Obama, del San Obama del Nóbel?

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Nov 29 2009

MILAGRO VIRTUAL CONTRA CUBA

Publicado por Maggie Marín en En la Isla,General

realidad_virtual_tratar_fobias_diversos_animales_aranas_cucarachas_reptilesA todas luces, los creadores de Yoani, para muchos una mercenaria reclutada por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, le prometieron villas y castillas si retornaba a La Habana y desde allí, con un fuerte financiamiento, se erigía en el fenómeno mediático que hoy buscan presentar al mundo como algo auténtico

Sorprende a propios y ajenos la cobertura mediática que en las últimas semanas recibió la “bloguera” cubana Yoani Sánchez, quien ha trasladado a las calles de La Habana sus recurrentes y altisonantes ataques contra el Gobierno de la isla, hasta ahora solo limitados a su sitio personal en el ciberespacio.

A principios de noviembre, Yoani denunció haber sido víctima de un secuestro al mejor estilo siciliano, con golpes incluidos, por presuntos agentes de la seguridad cubana, pero en una rueda de prensa posterior no pudo mostrar, ante corresponsales extranjeros acreditados en el país caribeño, ni una sola prueba de esa hipotética paliza.

Luego vino otra golpiza, pero esta vez contra su esposo, Reinaldo Escobar, otro de los “blogueros” prefabricados en el exterior por los enemigos de Cuba.

En este último episodio también se buscó a toda costa involucrar a las fuerzas del orden, pero las filmaciones tomadas del acontecimiento y que en cuestión de minutos recorrieron el mundo, desvelaron que los protagonistas de esos sucesos fueron ciudadanos de a pie que respondieron a las bravuconadas del “matrimonio cibernauta”.

Menudos días de infarto para los blogueros Yoani Sánchez y su esposo Reinaldo Escobar, describió entonces en un artículo el corresponsal en La Habana del diario español El País, la misma publicación que el año pasado concedió a Yoani el Premio Ortega y Gasset de periodismo digital, acompañado por una suculenta suma de 15 mil euros.

Sin lugar a dudas, la multigalardonada filóloga -desde la creación en 2007 de su blog “Generación Y” recogió un torrente de inmerecidos reconocimientos, por encima incluso de intelectuales de la talla de Eduardo Galeano y Fernando Savater- ha pasado, de una tibia crítica al sistema socialista cubano, a posturas más abiertas y agresivas dirigidas a la confrontación.

Archiconocido es el sostén político y financiero que esta egresada de la Universidad de La Habana recibe desde Estados Unidos y otros puntos del planeta.

Argumento suficiente para que la ultraderecha europea, liderada por sus representantes ibéricos, despliegue una nueva campaña de descrédito contra la pequeña isla, aunque esta vez con la “ciberdisidente” como abanderada ante el desgaste de la vetusta contrarrevolución interna y allende las fronteras.

Curiosamente vivió casi un año fuera de Cuba, en Suiza y Alemania, pero regresó a pesar de que contaba con mejores condiciones de vida fuera del país que la vio nacer.

A todas luces, los creadores de Yoani, para muchos una mercenaria reclutada por los servicios de inteligencia de Estados Unidos, le prometieron villas y castillas si retornaba a La Habana y desde allí, con un fuerte financiamiento, se erigía en el fenómeno mediático que hoy buscan presentar al mundo como algo auténtico.

Edwin Freixas

Extractado de cubainformacion.tv)

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Nov 27 2009

Favelas

Publicado por Maggie Marín en General

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Rocinha es la favela más poblada de América Latina. Allí se puso en marcha el ambicioso plan Bairrinho, para transformar esta villa miseria en un barrio habitable y vinculado al tejido urbano formal.

Por Francisco Forteza

Aún recuerdo a Felicidade. En 1994 era una niña de ojos brillantes, quizá de 8 o 9 años de edad, que asistía a una escuela en plena favela de Niteroi, una ciudad aledaña a Río de Janeiro. Estaba vestida con un uniforme escolar muy limpio y humilde. Felicidade, junto a otros alumnos de aquella escuelita pública tenían un mural dedicado a muchos países. La bandera cubana estaba bajo el dibujo de una flor roja. Una maestra, de la cual perdí su nombre, me contó que las horas en la escuela eran las más tranquilas que pasaban los niños durante el día. “Trabajo aquí hace cinco años y en ese tiempo algunos de mis alumnos dejaron de venir al aula. Servían de “vigías” y mandaderos a los narcotraficantes. Algunos habían muerto violentamente. “Se dice que la esperanza de vida de esos niños en algunas favelas es de solo 20 años de edad” me dijo.
En Niteroi, separada de Rio de Janeiro por un puente que atraviesa la Bahía de Guanabara, una de las favelas más célebres es la que se conoce como O Morro do Estado, la cual es un pequeño barrio que tiene, o tenía en la década de los años 90, un alto índice de criminalidad. Aledaño al Morro do Estado estaba el Morro da Chácara. Ambas protagonizaron por décadas una guerra entre bandas rivales de traficantes de drogas. Eran muy temidos también los morros do Céu y de Caramujo.
Pero Brasil, a veces, parece estar hecho de música, porque en las favelas existen también exitosas escuelas de samba que ganan premios en el carnaval carioca, quizá el más espectacular del mundo. Precisamente el Morro do Estado, pese a sus violentas tensiones internas, es el responsable por la creación por una de las escolas do samba y de algunas asociaciones sociales.
La Rocinha, la más famosa favela de Río, es incluso una atracción turística.
Rocinha tiene la mayor densidad poblacional del municipio, y está situada en la zona sur de Río, Estando yo en esa ciudad trabajando como corresponsal de prensa un decreto de junio de 1993 le dio categoría oficial de barrio. Entonces era la favela más grande de Sudamérica. Ahora, según se estima, lo es la Fazenda Coqueiro, en la zona oeste de la ciudad.
En un reportaje que hice en la Rocinha, un miembro prominente de la comunidad me contó que sus habitantes, en su mayoría, vinieron del noreste brasileño en busca de trabajo. Rocinha ha sido “asimilada” por la estructura comercial de la Ciudad Maravillosa. Leo en alguna parte que ahora cuenta con un gran aparato comercial instalado en la propia favela, como redes de comida rápida, numerosos cibercafé, bancos, servicio de televisión por cable y empresas de turismo que realizan visitas guiadas al barrio.
Ya existían en la época en que viví en Río las visitas turísticas a la Rocinha.
También las invitaciones comunitarias a los periodistas. Las “reglas” para visitarla eran simples, además de pagar la tarifa adecuada. Entonces, los dirigentes comunitarios afirmaban que dentro de la gran favela no había grandes robos y los visitantes podían visitarla sin ser molestados. Pero, parapetados, los narcotraficantes cometían sus crímenes.
Sobre los pobladores de la Rocinha , un líder comunitario del lugar me dijo que “son gente pobre que no pueden pagar los monstruosos alquileres que se cobran en la ciudad y deben coexistir con la violencia”.
Las favelas de Niteroi, era entonces, en menor escala una repetición de la Rocinha.
En una de ellas, en silencio y tranquila el día que estuve, Felicidade y otras amigas cantaron para mi “Cuba que Linda es Cuba”, una canción que ya es tradicional en la isla. Estaban entonces rindiendo homenaje a los cubanos por dos cosas: una vacunación en Brasil contra un tipo de meningitis, y la fundación en Niteroi de consultorios de Médicos de la familia, similares a los que existen en Cuba, costeados en el caso brasileño por organizaciones sociales y el gobierno del estado.
La maestra de la humilde escuela de la favela, me señaló a una pequeña niña negra, que me pareció de pronto una muñeca maltratada. “Se llama Neves. Tiene una historia personal terrible, de película de terror. Su hermano era vigía de los traficantes. Los miembros de una banda rival, para vengarse, vinieron de madrugada a la casa de ella. El padre defendió como pudo al hijo de solo 15 años de edad, pero los golpearon y los fusilaron a los dos sin miramientos delante de Neves”, me contó.
No guardé su apellido, si es que me lo dijeron. Pero, eso sí, no pude olvidar su mirada. Era dulce, ingenua y melodiosa, como la de la gran mayoría de los brasileños.
Hablaba poco por más que le pregunté por sus clases o por la asignatura que más le gustaba, en mi portugués muy atropellado.
Lo que más me impresionó de Neves es que, de alguna manera y al menos en su rostro, no había perdido su candor infantil.
Siempre contestó mis torpes preguntas con una sonrisa solitaria.

Tomado de https://forteza11.wordpress.com

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Nov 24 2009

LAS ELECCIONES MAS ILEGÍTIMAS DE LA HISTORIA HONDUREÑA

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Craig Nelly, subsecretario de Estado adjunto para el Hemisferio Occidental, reafirmó hace unos días en Honduras el apoyo de EE.UU. a las elecciones del 29 de noviembre y al cumplimiento del llamado acuerdo para resolver la crisis política hondureña. “Nadie tiene el derecho de quitar al pueblo hondureño el derecho de votar, elegir a sus líderes”, dijo Nelly, en la foto con un Goriletti radiante. Sin comentarios.

Por Maggie Marín

Arturo Valenzuela se ha estrenado a lo grande. Mejor dicho, a lo puramente gringo. Nombrado hace dos semanas Secretario de Estado Adjunto para América Latina, el cargo más alto de la política exterior del país norteño hacia la región, Valenzuela ha dicho que la decisión del gorila Roberto Micheletti de dejar temporalmente el poder (desde mañana 25 de noviembre hasta el 2 de diciembre según él mismo propuso) debe facilitar la “formación expedita” de un gobierno de unidad nacional que “pueda inspirar confianza en todos los sectores de la sociedad hondureña”. A dúo con José Miguel Insulza y precisamente en predios de la OEA, han añadido (ambos) que el Congreso de Honduras tiene ahora una oportunidad clave para resolver el ya largo conflicto político hondureño. Palabras, palabras, palabras que pretenden cubrir los hechos…sin el más mínimo asomo de vergüenza.

Como si no supiésemos que Estados Unidos —gestor y operador por excelencia de este sucio asunto desde el mismísimo cuartelazo del 28 de junio— y la OEA —supuesta intermediaria pero encargada en verdad de dilatar hasta el infinito el supuesto limbo en que quedó la presidencia de Honduras para que de paso el tiempo y las frustraciones acabaran con la resistencia popular—, actúan de consuno.

Lo cierto es que han pasado cinco meses desde el golpe y estamos a cinco días de unas elecciones que el pueblo de Honduras y más de la mitad de los países de Latinoamérica han advertido que no reconocerán. De modo que la lógica, el sentido común, indicarían que no debía seguirse avanzando hacia tales derroteros. Pero lamentablemente pareciera que nada podrá detener unos comicios que, más que ilegales y tramposos, son deshonestos e indecentes.

¿A quién elegirán este domingo? ¿Al liberal Elvin Santos? ¿A Porfirio Lobo, el candidato del opositor Partido Nacional? Vale señalar que estos, los candidatos con más posibilidades, han ignorado olímpicamente el golpe de Estado en medio de su campaña electoral, pero por supuesto que hoy esto es lo que menos importa, porque nada podrá ser peor que lo sucedido en estos meses en los que a pesar del repudio mundial, ha resultado imposible que primen la justicia y la razón. Meses en los que nada ni nadie ha podido detener la violencia contra un pueblo virtualmente insurrecto. Un pueblo que, por cierto, con su ejemplar resistencia se ha ganado con creces la admiración del planeta.

Lo mejor que cabría esperar es que la comunidad internacional y Latinoamérica en particular se nieguen a reconocer un gobierno como el que va a surgir en medio del actual panorama hondureño. Así lo pidió ayer el presidente legítimo Manuel Zelaya, en carta a los gobernantes de la región, a la ONU, a la OEA y a la Unión Europea (UE). “Estas elecciones tendrán que ser anuladas y reprogramadas donde se respete la voluntad del soberano”, expresa la misiva, que envió desde la embajada de Brasil en Tegucigalpa, donde se encuentra desde el 21 de septiembre pasado tras ingresar clandestinamente a Honduras.

Habría que ser optimistas. ¿No? Aún contra todo pronóstico y contra todo lo que la vida nos ha mostrado que puede llegar a imperar en este mundo nuestro, por increíble que parezca. Quizá tal rechazo a esta suerte de elecciones de las bayonetas podría cambiar un tanto el futuro de la nación centroamericana, más negro que la turba si sigue en manos de Gringolandia. Nunca es tarde si la dicha es buena.

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Nov 22 2009

El mejor oficio del mundo (II)

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Por Gabriel García Márquez

Es, ya saben, un extracto de las palabras pronunciadas por el Gabo el 7 de octubre de 1996 ante la 52a. Asamblea de la SIP, en Los Ángeles, EE. UU.

Antes que se inventaran el teletipo y el télex, un operador de radio con vocación de mártir capturaba al vuelo las noticias del mundo entre silbidos siderales, y un redactor erudito las elaboraba completas con pormenores y antecedentes, como se reconstruye el esqueleto entero de un dinosaurio a partir de una vértebra. Solo la interpretación estaba vedada, porque era un dominio sagrado del director, cuyos editoriales se presumían escritos por él, aunque no lo fueran, y casi siempre con caligrafías célebres por lo enmarañadas. Directores históricos tenían linotipistas personales para descifrarlas.

Un avance importante en este medio siglo es que ahora se comenta y se opina en la noticia y en el reportaje, y se enriquece el editorial con datos informativos. Sin embargo, los resultados no parecen ser los mejores, pues nunca como ahora ha sido tan peligroso este oficio. El empleo desaforado de comillas en declaraciones falsas o ciertas permite equívocos inocentes o deliberados, manipulaciones malignas y tergiversaciones venenosas que le dan a la noticia la magnitud de un arma mortal. Las citas de fuentes que merecen entero crédito, de personas generalmente bien informadas o de altos funcionarios que pidieron no revelar su nombre, o de observadores que todo lo saben y que nadie ve, amparan toda clase de agravios impunes. Pero el culpable se atrinchera en su derecho de no revelar la fuente, sin preguntarse si él mismo no es un instrumento fácil de esa fuente que le transmitió la información como quiso y arreglada como más le convino. Yo creo que sí: el mal periodista piensa que su fuente es su vida misma -sobre todo si es oficial- y por eso la sacraliza, la consiente, la protege, y termina por establecer con ella una peligrosa relación de complicidad, que lo lleva inclusive a menospreciar la decencia de la segunda fuente.

Aun a riesgo de ser demasiado anecdótico, creo que hay otro gran culpable en este drama: la grabadora. Antes de que ésta se inventara, el oficio se hacía bien con tres recursos de trabajo que en realidad eran uno solo: la libreta de notas, una ética a toda prueba, y un par de oídos que los reporteros usábamos todavía para oír lo que nos decían. El manejo profesional y ético de la grabadora está por inventar. Alguien tendría que enseñarles a los colegas jóvenes que el casete no es un sustituto de la memoria, sino una evolución de la humilde libreta de apuntes que tan buenos servicios prestó en los orígenes del oficio. La grabadora oye pero no escucha, repite -como un loro digital- pero no piensa, es fiel pero no tiene corazón, y a fin de cuentas su versión literal no será tan confiable como la de quien pone atención a las palabras vivas del interlocutor, las valora con su inteligencia y las califica con su moral. Para la radio tiene la enorme ventaja de la literalidad y la inmediatez, pero muchos entrevistadores no escuchan las respuestas por pensar en la pregunta siguiente.

La grabadora es la culpable de la magnificación viciosa de la entrevista. La radio y la televisión, por su naturaleza misma, la convirtieron en el género supremo, pero también la prensa escrita parece compartir la idea equivocada de que la voz de la verdad no es tanto la del periodista que vio, como la del entrevistado que declaró. Para muchos redactores de periódicos la trascripción es la prueba de fuego: confunden el sonido de las palabras, tropiezan con la semántica, naufragan en la ortografía y mueren por el infarto de la sintaxis. Tal vez la solución sea que se vuelva a la pobre libretita de notas, para que el periodista vaya editando con su inteligencia a medida que escucha, y le deje a la grabadora su verdadera categoría de testigo invaluable. De todos modos, es un consuelo suponer que muchas de las transgresiones éticas, y otras tantas que envilecen y avergüenzan al periodismo de hoy, no son siempre por inmoralidad, sino también por falta de dominio profesional.

Tal vez el infortunio de las facultades de Comunicación Social es que enseñan muchas cosas útiles para el oficio, pero muy poco del oficio mismo. Claro que deben persistir en sus programas humanísticos, aunque menos ambiciosos y perentorios, para contribuir a la base cultural que los alumnos no llevan del bachillerato. Pero toda la formación debe estar sustentada en tres pilares maestros: la prioridad de las aptitudes y las vocaciones, la certidumbre de que la investigación no es una especialidad del oficio sino que todo el periodismo debe ser investigativo por definición, y la conciencia de que la ética no es una condición ocasional, sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón.

El objetivo final debería ser el retorno al sistema primario de enseñanza mediante talleres prácticos en pequeños grupos, con un aprovechamiento crítico de las experiencias históricas, y en su marco original de servicio público. Es decir: rescatar para el aprendizaje el espíritu de la tertulia de las cinco de la tarde.

Los medios harían bien en apoyar esta operación de rescate. Ya sea en sus salas de redacción, o con escenarios construidos a propósito, como los simuladores aéreos que reproducen todos los incidentes del vuelo para que los estudiantes aprendan a sortear los desastres antes que se los encuentren de verdad atravesados en la vida. Pues el periodismo es una pasión insaciable que sólo puede digerirse y humanizarse por su confrontación descarnada con la realidad.

Nadie que no la haya padecido puede imaginarse esa servidumbre que se alimenta de las imprevisiones de la vida. Nadie que no lo haya vivido puede concebir siquiera lo que es el pálpito sobrenatural de la noticia, el orgasmo de la primicia, la demolición moral del fracaso. Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir solo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente.

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Nov 21 2009

¡BRAVO POR VLADIA!

Publicado por Maggie Marín en General

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Siempre laboriosa e inquieta. Acá tenemos pues a Vladia, en un panel sobre Bohemia efectuado en Sancti Spíritus, el año pasado.

Desde la mismísima blogósfera quiero enviarle a la fraterna Vladia Rubio mis besos y abrazos por el premio que obtuvo su blog en el Festival de la Prensa.

Quienes me conocen saben que soy fan de El blog de Vladia, un espacio que ella adora y que está “dando la talla” en el diario acontecer y en cuestiones vitales para nuestro país.

Recibe, Vladia, más felicitaciones desde americadespierta y desde mi corazoncito, claro está.

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Nov 21 2009

EL MEJOR OFICIO DEL MUNDO

Publicado por Maggie Marín en General

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Por Gabriel García Márquez

Extracto de las palabras que pronunció el gran escritor colombiano el 7 de octubre de 1996 ante la 52a. Asamblea de la Sociedad Interamericana de Prensa,(SIP), reunida en Los Ángeles, Estados Unidos.

A una universidad colombiana se le preguntó cuáles son las pruebas de aptitud y vocación que se hacen a quienes desean estudiar periodismo y la respuesta fue terminante: “los periodistas no son artistas”. Estas reflexiones, por el contrario, se fundan precisamente en la certidumbre de que el periodismo escrito es un género literario.

Hace unos 50 no estaban de moda las Escuelas de Periodismo. Se aprendía en las salas de redacción, en los talleres de imprenta, en el cafetín de enfrente, en las parrandas de los viernes. Todo el periódico era una fábrica que formaba e informaba sin equívocos, y generaba opinión dentro de un ambiente de participación que mantenía la moral en su puesto, pues los periodistas andábamos siempre juntos, hacíamos vida común, y éramos tan fanáticos del oficio que no hablábamos de nada distinto que del oficio mismo. El trabajo llevaba consigo una amistad de grupo que inclusive dejaba poco margen para la vida privada. No existían las juntas de redacción institucionales, pero a las cinco de la tarde, sin convocatoria oficial, todo el personal de planta hacía una pausa de respiro en las tensiones del día y confluía a tomar el café en cualquier lugar de la redacción. Era una tertulia abierta donde se discutían en caliente los temas de cada sección y se le daban los toques finales a la edición de mañana. Los que no aprendían en aquellas cátedras ambulatorias y apasionadas de 24 horas diarias, o los que se aburrían de tanto hablar de lo mismo, era porque querían o creían ser periodistas, pero en realidad no lo eran.

El periódico cabía entonces en tres grandes secciones: noticias, crónicas y reportajes, y notas editoriales. La sección más delicada y de gran prestigio era la editorial. El cargo más desvalido era el de reportero, que tenía al mismo tiempo la connotación de aprendiz y cargaladrillos. El tiempo y el mismo oficio han demostrado que el sistema nervioso del periodismo circula en realidad en sentido contrario. Doy fe: a los 19 años -siendo el peor estudiante de Derecho- empecé mi carrera como redactor de notas editoriales y fui subiendo, poco a poco y con mucho trabajo, por las escaleras de las diferentes secciones, hasta el máximo nivel de reportero raso.

La misma práctica del oficio imponía la necesidad de formarse una base cultural, y el mismo ambiente de trabajo se encargaba de fomentarla. La lectura era una adicción laboral. Los autodidactas suelen ser ávidos y rápidos, y los de aquellos tiempos lo fuimos de sobra para seguir abriéndole paso en la vida al mejor oficio del mundo, como nosotros mismos lo llamábamos. Alberto Lleras Camargo, que fue periodista siempre y dos veces presidente de Colombia, no era ni siquiera bachiller.

La creación posterior de las Escuelas de Periodismo fue una reacción escolástica contra el hecho cumplido que el oficio carecía de respaldo académico. Ahora ya no son solo para la prensa escrita sino para todos los medios inventados y por inventar. Pero en su expansión se llevaron de calle hasta el nombre humilde que tuvo el oficio desde sus orígenes en el siglo XV, y ahora no se llama periodismo sino ciencias de la comunicación o comunicación social. El resultado, en general, no es alentador. Los muchachos que salen ilusionados de las academias, con la vida por delante, parecen desvinculados de la realidad y de sus problemas vitales, y prima un afán de protagonismo sobre la vocación y las aptitudes congénitas. Y en especial sobre las dos condiciones más importantes: la creatividad y la práctica.

La mayoría de los graduados llega con deficiencias flagrantes, tiene graves problemas de gramática y ortografía y dificultades para una comprensión reflexiva de textos. Algunos se precian de que pueden leer al revés un documento secreto sobre el escritorio de un ministro, de grabar diálogos casuales sin prevenir al interlocutor, o de usar como noticia una conversación convenida de antemano como confidencial. Lo más grave es que estos atentados éticos obedecen a una noción intrépida del oficio, asumida a conciencia y fundada con orgullo en la sacralización de la primicia a cualquier precio y por encima de todo. No los conmueve el fundamento de que la mejor noticia no es siempre la que se da primero, sino muchas veces la que se da mejor. Algunos, conscientes de sus deficiencias, se sienten defraudados por la escuela y no les tiembla la voz para culpar a sus maestros de no haberles inculcado las virtudes que ahora les reclaman, y en especial la curiosidad por la vida.

Es cierto que estas críticas valen para la educación general, pervertida por la masificación de escuelas que siguen la línea viciada de lo informativo en vez de lo formativo. Pero en el caso específico del periodismo parece ser, además, que el oficio no logró evolucionar a la misma velocidad que sus instrumentos, y los periodistas se extraviaron en el laberinto de una tecnología disparada sin control hacia el futuro. Es decir, las empresas se han empeñado a fondo en la competencia feroz de la modernización material y han dejado para después la formación de su infantería y los mecanismos de participación que fortalecían el espíritu profesional en el pasado. Las salas de redacción son laboratorios asépticos para navegantes solitarios, donde parece más fácil comunicarse con los fenómenos siderales que con el corazón de los lectores. La deshumanización es galopante. No es fácil entender que el esplendor tecnológico y el vértigo de las comunicaciones, que tanto deseábamos en nuestros tiempos, hayan servido para anticipar y agravar la agonía cotidiana de la hora del cierre. Los principiantes se quejan de que los editores les conceden tres horas para una tarea que, en el momento de la verdad, es imposible en menos de seis, que les ordenan material para dos columnas y a la hora de la verdad solo les asignan media, y en el pánico del cierre nadie tiene tiempo ni humor para explicarles por qué, y menos para darles una palabra de consuelo. “Ni siquiera nos regañan”, dice un reportero novato ansioso de comunicación directa con sus jefes. Nada: el editor que antes era un papá sabio y compasivo, apenas si tiene fuerzas y tiempo para sobrevivir él mismo a las galeras de la tecnología.

Creo que es la prisa y la restricción del espacio lo que ha minimizado el reportaje, que siempre tuvimos como el género estrella, pero que es también el que requiere más tiempo, más investigación, más reflexión, y un dominio certero del arte de escribir. Es, en realidad, la reconstitución minuciosa y verídica del hecho. Es decir: la noticia completa, tal como sucedió en la realidad, para que el lector la conozca como si hubiera estado en el lugar de los hechos.

(Continuará…)

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Nov 18 2009

Los bárbaros a la conquista

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Gringolandia está devorando a Colombia con la facilidad con que un lagarto captura una mosca

Por MAGGIE MARÍN

El gobernante del país más amenazado por las siete bases estadounidenses que Colombia instalará en su territorio tuvo que salir al paso a cínicas acusaciones en su contra, de Bogotá y de la contrarrevolución interna. El llamado a los militares y al pueblo para que estén preparados ante el peligro que representan esas instalaciones, dijo Hugo Chávez Frías recién, es una medida de precaución. “No hemos llamado a la guerra sino a defender la soberanía de Venezuela”.

La situación es tan grave que al repudio de los gobernantes de Bolivia, Evo Morales; de Ecuador, Rafael Correa; de Nicaragua, Daniel Ortega y de Paraguay, Fernando Lugo; se suma el rechazo de los de Argentina, Cristina Fernández, y de Brasil, y Luiz Inacio Lula da Silva, así como del ALBA (Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América), UNASUR (Unión de Naciones Sudamericanas), el Parlamento Andino, la Plataforma Interamericana de Derechos Humanos, los movimientos y organizaciones adscriptas al Foro Social Mundial, asociaciones de profesionales y los Premios Nóbel por la Paz Adolfo Pérez Esquivel y Rigoberta Munchú, entre otras entidades y personalidades de prestigio.

Con todo, en la cumbre del ALBA de diciembre próximo en La Habana, por los cinco años del ente integrador, el asunto de las bases volverá a ser tema principal.

La beligerancia es inherente y consustancial en las relaciones de poder y dominación de los imperios. De manera que tal como los que le antecedieron, para el que hoy se asienta en la América del Norte, guerra y militarización son vías que sustentan sus ejes de dominación. En Oriente Medio, en nuestra región y en el resto del mundo. Para él, dominar es controlar gobiernos, mercados, recursos y gentes. Dominar es tomar providencias para que nada ponga en peligro su tan cacareada y sacrosanta seguridad nacional, que la mayoría de las veces huele a petróleo.

Y dominar es además intervenir directamente y torcer los acontecimientos que no se ajusten a sus intereses, o entrometerse con los peores modos para mantener a raya a sus adversarios. Conque urdir una maniobra tras otra para sojuzgar y afirmarse está en el código genético de las esferas de poder de EE.UU.

Así, a inicios de este siglo las diversas modalidades del militarismo gringo marchaban “a buen paso” en Latinoamérica. En la fragua, por ejemplo, de instituciones militares dependientes; en la “lucha conjunta” contra el crimen internacional (terrorismo, narcotráfico, corrupción, inmigración ilegal y tráfico de armas, entre otras) y en los ejercicios militares de entrenamiento de las fuerzas armadas, por supuesto bajo la tutela del Comando Sur.

Según cifras del propio Comando, en 2006 se ejecutaron 60 “ejercicios conjuntos” en 22 países. Dos años más tarde, en 2008, superaron los 120 en más de 26 naciones. Y no es todo, porque a las usuales se sumaron modalidades injerencistas más sofisticadas: trabajos de inteligencia, control de fronteras, creación de bancos de información de datos personales, introducción de nuevas funciones y estilos en las fuerzas que se ocupan de la seguridad interna. E incluso, modificación del estatuto de la seguridad en el conjunto de responsabilidades y derechos de los estados.

Y junto al eje de dominación militar pretendieron “reorganizar”, “ordenar” y “disciplinar” a nuestras sociedades con mecanismos económicos. Como es lógico, la crisis que generó el neoliberalismo parió rebeldías. Y aún así siguieron intentándolo y ensayaron otras fórmulas de control. Pero la ola de insubordinaciones creció y ha sido a punta de rebeldía que se ha venido diseñando una América Latina que se sirvió de otra sagrada institución moldeada por EE.UU. para nosotros, la “democracia”, para elegir a gobernantes comprometidos con sus pueblos, no con los postulados ideológicos, políticos, económicos, culturales y militares gringos.

Hoy el supuesto enfrentamiento al narcotráfico y al terrorismo encubre en realidad otra invasión a América Latina, ya no tan silenciosa como querían los norteños y exigía el diseño contrainsurgente original. Es justamente en esa invasión que las bases militares tienen una particular importancia.

La militarización de América Latina por EEUU se aprecia, además de lo antes dicho, en el fortalecimiento de sus instalaciones de control y comunicaciones en el subcontinente, al punto de que pueden realizar operaciones de inteligencia, fijas y móviles, en toda la región y han logrado incrementar su presencia militar y extender cada vez más sus bases militares a lo largo y ancho del territorio, lo que a su vez les permite introducirse en el espacio aéreo, terrestre, marítimo y fluvial de la mayor parte de nuestros países.

La puesta en funciones de las susodichas bases optimizará todo el dispositivo geoestratégico que apunta a la reconquista de América Latina. Porque, ¿qué tiene en miras el Imperio con esta suerte de diplomacia de las cañoneras? Pues claro que el petróleo, el agua, la energía, y la biodiversidad. Pero primero necesitan cercar, dominar, y destrozar si es posible, a los gobiernos díscolos. En primer lugar al de la Venezuela Bolivariana. Y de paso, acabar con la insurgencia colombiana.

No debe extrañar, pues, que el rechazo surgido cuando en enero se filtró la posibilidad de que Colombia cediese al poderoso vecino tres bases militares (solo de tres se habló entonces), se trocase en las exigencias actuales de que se respete la soberanía y la independencia de las naciones latinoamericanas y la paz regional. Desde entonces las posturas de los gobernantes de Venezuela, Ecuador, Bolivia y, Nicaragua han sido claras y fuertes al respecto, y han salido al paso a la reiterada pretensión colombiana y estadounidense de vincular a Caracas no solo con declaraciones sino con acciones guerreristas, como los sangrientos sucesos acaecidos en la frontera colombo-venezolana días atrás.

“Cualquier persona medianamente informada –escribió Fidel Castro en su reflexión del reciente 6 de noviembre– comprende de inmediato que el edulcorado “Acuerdo complementario para la Cooperación y Asistencia Técnica en Defensa y Seguridad entre los gobiernos de Colombia y Estados Unidos”, firmado el 30 de octubre y publicado en la tarde del 2 de noviembre, equivale a la anexión de Colombia a Estados Unidos”. No es honesto, dice, “guardar silencio ahora y hablar después sobre soberanía, democracia, derechos humanos, libertad de opinión y otras delicias, cuando un país es devorado por el imperio con la misma facilidad con que un lagarto captura una mosca”.

Y enumeró en su artículo los antecedentes de “la vergonzosa absorción que convierte a Colombia en territorio de ultramar”, antes de enfatizar que lo que el imperio pretende ahora es enviar a los colombianos “a luchar contra sus hermanos venezolanos, ecuatorianos y otros pueblos bolivarianos y del ALBA, para aplastar la Revolución Venezolana, como trataron de hacer con la Revolución Cubana en abril de 1961”.

Por supuesto que nada justifica convertir a Colombia propiamente en base militar de Estados Unidos porque tal como sigue siendo denunciado tras filtrarse los detalles del abultado acuerdo (de 48 páginas y que puede ampliarse cada 10 años) las Fuerzas Armadas norteamericanas entrarán en posesión al mismo tiempo de los aeropuertos civiles, de cualquier otra instalación que les convenga y del espacio radioeléctrico. Tendrán además total impunidad si cometen delitos contra personas, bienes y hasta contra las mismísimas leyes de la nación sudamericana.

Por demás Gringolandia puede solicitar modificaciones en el total de sus soldados allí apostados, y los portaaviones y barcos de guerra que visiten las bases navales llevarán cuantos tripulantes requieran. Y pueden ser miles en uno solo de sus grandes portaaviones, dice también Fidel en su reflexión, que termina expresando que el gravísimo y trascendente problema que tiene lugar en Colombia no puede pasar inadvertido por los gobiernos latinoamericanos, y su convencimiento de que los pueblos reaccionarán.

“Sentirán el puñal que se clava en lo más profundo de sus sentimientos, en especial el de Colombia: ¡se opondrán, jamás se resignarán a tal infamia!”.

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Nov 16 2009

BLOGUERÍAS, ANIVERSARIOS Y ¡AY MOZILLA!

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El sábado americadespierta cumplió un mes. Se dice fácil. Parece poco tiempo. Pero no lo es si se tiene en cuenta que el blogueo se añade a las otras tareas diarias del oficio de periodista (así lo cataloga el Gabo y coincido con él, oficio) y que aunque pudieran resumirse en dos (las coberturas y las “escrituras” para nuestros medios) ya sabemos que no pocas veces se desdoblan y multiplican. Y hay que añadir, lógico, los mil quehaceres del diario vivir. Después del 14 de octubre quisiera que los días tuvieran 48 horas, o mejor que las 24 normales rindieran el doble.

Por demás mi “maquinaria” ya no rinde tanto, porque justamente cuando San Cristóbal de La Habana cumple 490 años de fundada, arribo a mis 62. Le contaba a mi amiga Marta que cuando cumplí 40 no quería vivir más de 60, por aquello de lo fea que es la vejez. Hoy, quizá porque sólo me miro al espejo para lo más imprescindible, quisiera llegar a los 65. Acaso un poquito más porque, y esta es la gran verdad, este blog me ha proporcionado tanto entusiasmo que podría llegar a ampliar mi expectativa de vida. Vida que por sobre la edad suma varias patologías crónicas y la resaca de 40 años de fumadora. Dejé el vicio hace más de 9 meses, pero las secuelas no me han dejado a mí.

Pensaba, pues, dedicar mi nota de hoy a esos aniversarios, pero acabo de leer algo que amerita algunos comentarios. Resulta que Mozilla Corporation ha prohibido a los cubanos participar en un concurso que está promocionando –o tutelando– y en el que Mobile Add-on Developer Challenge sortea diez smartphones de la Nokia, porque lo prohíbe la ley. Y no es la primera que asume abiertamente su adhesión al bloqueo gringo contra Cuba, también lo hacen Google, Hotmail y otras compañías en Internet, como bien recuerda la fuente de la noticia.

Como otros muchos cubanos soy fan del navegador Mozilla, y ya sabemos que en el amor –en cualquier modalidad—es muy duro descubrir que no nos corresponden. De modo que sentí frustración y hasta ojeriza. Luego pensé en quienes dicen que los cubanos nos pasamos la vida echándole la culpa de todos nuestros problemas al bloqueo. Como si el bloqueo no existiese, ¡Caramba! Y ahí está de lo humano a lo divino. De lo más serio y trascendente, a las acciones literalmente pedestres. Y aclaro que no me hallo en lo absoluto entre quienes usan ese cerco como tapadera. Sé que además del bloqueo tenemos serias deficiencias, puramente nuestras. Pero por favor, al César lo que es del César.

Les traigo dos ejemplos que viví en carne propia. Por los años 80, cuando trabajaba en la Embajada de cuba en Finlandia, teníamos arrendada una fotocopiadora Rank Xerox. Pagábamos las mensualidades puntualmente y recibíamos mantenimiento y tinta. Un día llegó una nota. Cesaba el contrato, decían, en razón de las leyes de los Estados Unidos, etc. Nada, que nos la dejaban en los callos, como decimos en buen cubano. Sin embargo como ya tenemos incorporado lo de convertir reveses en victoria, respondimos de inmediato que vinieran a llevarse su artilugio y que podían introducírselo en…sus almacenes. Pedimos autorización y compramos una hermosa y aerodinámica Cannon, japonesa.

Otro ejemplo. Hace años estaba en Bohemia navegando por Internet y de pronto cuando entré a un sitio (no recuerdo exactamente cual pero tengo claro que era de los que llamamos sitios serios) me anunció en un cuadro de diálogo que acababa de ganar 5 mil dólares, y me pedía nombre, dirección, teléfono, país. Cuando ponía Cuba volvía a repetirse el cuadrito y vuelta al inicio. Así estuve un rato, entre la diversión y el naufragio. Varios colegas se acercaron a ver el show y se generalizaron las opiniones. Y Montes de Oca sentenció: “Otra víctima del bloqueo”. Lo dijo medio en serio medio en broma. Con todo, lo cierto es que en esos años la competencia puso de moda tales “estímulos” en la red de redes. Si hubiera puesto una dirección de ¿Miami? probablemente me hubieran hecho efectivo el premio.

Vea usted, entonces: el bloqueo va de lo más trascendente a lo literalmente pedestre. Pero que nadie dude ni le reste “méritos”, joroba (de jorobar), luego existe.

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Nov 13 2009

CARTA A UN JOVEN INTERNAUTA

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Magistrales reflexiones de Frei Betto acerca de los peligros de la red para la gente menuda.

Sé que pasas largas horas en la computadora navegando por todos los rumbos disponibles. No te envidio la adolescencia. A tu edad yo me estaba iniciando en la militancia estudiantil y me inyectaba utopía en las venas. Ya había leído todo el Monteiro Lobato y me adentraba en las obras de Jorge Amado guiado por los “Capitanes de arena”.

No me atraía la televisión y después del almuerzo me juntaba con mi pandilla en la calle, entregado a las emociones de amoríos juveniles, o me sentaba con mis amigos en la barra de una sangüichería para hablar del Cinema Nuovo, de la bossa nova -porque todo era nuevo- o de las obras de Jean Paul Sartre.

Sé que Internet es una inmensa ventana al mundo y a la historia, y suelo parafrasear diciendo que Google es mi pastor y nada me ha de faltar…

Lo que me preocupa de ti es la falta de síntesis cognitiva. Al ponerte ante la computadora recibes una avalancha de informaciones y de imágenes, al igual que las oleadas de lava de un volcán se precipitan sobre una aldea. Sin tener claridad acerca de lo que realmente suscita tu interés, no consigues transformar información en conocimiento ni entretenimiento en cultura. Mariposeas por interminables sitios, mientras que tu mente navega a la deriva cual barca sin remos llevada al capricho de las olas.

¿Cuánto tiempo pierdes recorriendo sitios de conversación insulsa? Sí, está bien intercambiar mensajes con los amigos; pero al menos conviene saber qué decir y qué preguntar. Es excitante perderse por los corredores virtuales de personas anónimas acostumbradas al juego del escondite. ¡Pero cuidado! Esa joven que te fascina con tanto palabrerío picante quizás no pase de ser un viejo pedófilo que, encubierto por el anonimato, se disfraza de beldad.

Desconfía de quien no tiene nada que hacer, excepto atrincherarse durante horas en la digitación compulsiva a la caza de incautos que se dejan encandilar por mensajes eróticos.

Haz buen uso del Internet. Úsalo como herramienta de investigación para profundizar en tus estudios; visita los sitios que emiten cultura; conoce la biografía de personas que admiras; consulta la historia de tu época preferida; mira las increíbles imágenes del Universo captadas por el telescopio Hubble; escucha sinfonías y música pop.

¡Pero cuida tu salud! El uso prolongado de la computadora puede causarte lesiones en las manos por el esfuerzo repetitivo (leer) y volverte sedentario, obeso, sobre todo si, al lado del teclado, mantienes una botella de refresco y un paquete de papas fritas…

Cuida la vista, aumenta el tipo de las letras, deja que tus ojos se distraigan periódicamente en algún paisaje que no sea la simple pantalla del monitor.

Presta atención: no hay comida gratis. No te engañes con la idea de que la computadora te cuesta apenas el consumo de energía eléctrica, la mensualidad del proveedor y el acceso a Internet. Lo que mantiene en funcionamiento esta máquina en la que estoy redactando este artículo es la publicidad. Fíjate que aparecen anuncios por todos los rincones. Ellos enmarcan el Google, las noticias, la Wikipedia, etc. Es la polución consumista al acecho de nuestro inconsciente.

No te dejes esclavizar por la computadora. No permitas que robe tu tiempo de descanso, de leer un buen libro (de papel, no virtual), de convivencia con tu familia y tus amigos. Sométela a tu ritmo de vida. Ponla a funcionar sólo algunas horas al día. Vence el arrebato que ella provoca en muchas personas.

Y no te dejes engañar. Nunca la máquina será más inteligente que el ser humano. Ella contiene millones de informaciones, pero no sabe nada. Es capaz de vencer en el ajedrez, pero porque alguien semejante a ti y a mí la programó para jugar. Exhibe las mejores películas y nos permite escuchar las músicas más emocionantes, pero nunca se deleitará con el amplio menú que nos ofrece.

Si prefieres la máquina a las personas y la usas como refugio de tu aversión a la sociabilidad, te recomiendo que busques un médico; porque tu autoestima está muy baja y la computadora nunca dirá que tienes que tratarla como si fuera un virus. O tu autoestima alcanzó las nubes y crees que no existen personas a tu altura, que es mejor quedarse solo. En ambas hipótesis estás siendo canibalizado por la computadora. Y poco a poco te transformarás en un ser meramente virtual. Lo que no es ninguna virtud; antes bien la comprobación de que ya sufres de una enfermedad grave: el síndrome del onanismo electrónico. (Tomado de www.adital.org.br)

Nota al márgen: Según Wikipedia el 3 de enero de 2006 Internet alcanzó los mil 100 millones de usuarios y se prevé que en diez años la cantidad de internautas llegue a 2 mil millones.

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